Alimentos funcionales, un futuro prometedor

Presentamos la primera parte de las Declaraciones Saludables Autorizadas por EFSA Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria, dedicada a “otras sustancias con propiedades saludables”, conforme al art.13.1) del Reglamento (CE)1924/2006, excluyendo los nutrientes (vitaminas, minerales y pseudovitaminas), que serán presentados en Tecnifood en próximas ediciones.
El listado de las declaraciones saludables en español y en las restantes lenguas de los países de la Unión Europea, sufrirán una revisión definitiva para su aprobación final.
Cabe recordar que son los productos alimenticios que mayor crecimiento  están experimentando en el mercado de alimentación, un 15-20 %, por lo que les aguarda un gran futuro.
Los alimentos funcionales ni curan, ni tratan, ni previenen enfermedades o diferentes tipos de dolencias, labores que están encomendadas a los medicamentos en exclusiva, que vienen regulados por el Reglamento (CE)1924/2006 (Artículos13.1, 13.5, 14.1 y 14.2).
A pesar de no curar, tratar, etc., sin embargo son capaces de:
-Reducir
-Incrementar
-Mejorar
-Facilitar
-Favorecer
-Permitir
determinadas propiedades saludables, fundamentadas en los tipos y dosis de uso de los ingredientes funcionales con efectos beneficiosos (nutrientes y sustancias con otras propiedades saludables).
Por supuesto, para que sean eficaces plenamente los alimentos funcionales deberán compaginarse con:
-Una dieta sana, es decir, compuesta de alimentos que no perjudiquen la salud del consumidor, por ejemplo, para un diabético, una dieta sana significa que no contenga azúcares, para un celíaco que no contengan alimentos con gluten, para un hipertenso que no exista en el alimento un alto contenido en sodio, para un obeso que sea baja en grasas, etc.
-Una dieta equilibrada, aquella que conste de la presencia armónica y compensada de proteínas, lípidos, carbohidratos, fibra y sodio, fundamentalmente en dosis equilibradas.
-Una dieta variada, aquella que supone el consumo alternante de frutas, verduras, legumbres, pan, cereales y productos de origen animal (leche, huevos, carnes, pescado y mariscos), en dosis equilibradas a lo largo de la semana.
-Ejercicio físico. Continuo, pero adaptado en tipo e intensidad a la edad y situación física de cada consumidor específico.

 

Declaraciones saludables
En este artículo, vamos a dar a conocer la relación de declaraciones saludables otorgadas a “otras sustancias con propiedades saludables, distintas de los nutrientes (vitaminas y minerales)”, que se corresponden con el art. 13.1), que estipula los siguientes efectos saludables:
-Mejoras fisiológicas (crecimiento, desarrollo y funciones corporales).
-Mejoras  psicológicas.
-Mejoras comportamentales.
-Reducción de la sensación de hambre.
-Aumento del apetito  
-Reducción del aporte energético a la dieta. 
-Disminución del peso corporal.
Como complemento de lo anterior es fundamental que las declaraciones saludables, obedezcan a los siguientes requisitos:
-Que la declaración no sea falsa, ambigua o engañosa.
-Que de lugar a dudas sobre la seguridad y/o la adecuación nutricional de otros alimentos.
-Que no aliente o apruebe el consumo excesivo de un alimento.
-Afirmar, sugerir o dar a entender que una dieta equilibrada y variada  no puede proporcionar cantidades adecuadas de nutrientes.
-Podrán adoptarse excepciones para los nutrientes que no puedan obtenerse en cantidades suficientes mediante una dieta equilibrada y variada, inclusive las condiciones para su aplicación, de conformidad con el procedimiento contemplado en el Reglamento (CE)1924/2006, teniendo en cuenta las condiciones especiales vigentes en los Estados miembros.
-Referirse a cambios en las funciones corporales que pudieran crear alarma en el consumidor o explotar su miedo, tanto textualmente como a través de representaciones pictóricas, gráficas o simbólicas.
-Haber demostrado que la presencia, ausencia o contenido reducido, en un alimento o una categoría de alimentos, de un nutriente u otra sustancia respecto del cual se efectúa la declaración, posee un efecto nutricional o fisiológico benéfico, establecido mediante datos científicos, generalmente aceptados.
-Que el nutriente u otra sustancia acerca del cual se efectúa la declaración.
-Que esté contenido en el producto final en una cantidad significativa tal como se define en la legislación comunitaria o en los casos en que no existan normas al respecto, en una cantidad que produzca el efecto nutricional o fisiológico declarado, establecido mediante datos científicos generalmente aceptados o que no esté presente o esté presente en una cantidad reducida que produzca el efecto nutricional o fisiológico declarado, establecido mediante datos científicos generalmente aceptados.
-Cuando sea pertinente, el nutriente u otra sustancia sobre el cual se efectúa la declaración se encuentra en una forma asimilable por el organismo.
-Que la cantidad del producto que cabe razonablemente esperar que se consuma, proporciona una cantidad significativa del nutriente u otra sustancia a que hace referencia la declaración, tal como se define en la legislación comunitaria o en los casos en que no existan normas al respecto, una cantidad significativa que produzca el efecto nutricional o fisiológico declarado, establecido mediante datos científicos generalmente aceptados.
El organismo oficial que determina la autorización de uso de las declaraciones saludables es EFSA, que a través de su Panel Científico DNA, estudia todos y cada uno de los documentos enviados por la empresa peticionaria, que deberán incluir datos técnicos, datos de seguridad, junto a estudios científicos in vitro, in vivo, que evidencien la eficacia de uso, dosis y condiciones de uso, biodisponibilidad y propiedades saludables que imparte el ingrediente funcional.

Andrés Gavilán, G.B. Consulting.

 

Publicado en la revista Tecnifood núm.82 (julio/agosto de 2012).

Noticias relacionadas

Deja un comentario