“La transversalidad de la innovación entre sectores es un punto fuerte que nos diferencia”

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Óscar Puig González, subdirector general de Amec; Carmina Castellà, directora de Amec Envasgraf

La crisis económica global y la competencia exterior han marcado unas nuevas reglas de juego en las que internacionalizarse ya no es una opción, para lo que tal como asegura Óscar Puig, subdirector general de Amec y director de Amec Alimentec, las empresas “han tenido que prestar una notable atención a la investigación y la innovación”. Lo que confirma Carmina Castellà, directora de Amec Envasgraf, al señalar que “el 90% de las empresas de maquinaria realizan proyectos de I+D+i”.

La internacionalización es una actividad que se ha consolidado entre las empresas del sector como consecuencia fundamental en muchos casos de la anterior crisis y por la enorme competencia internacional que obliga a las empresas a abrirse a nuevos mercados, lanzando productos cada vez más novedosos y en nuevos nichos.

Ello implica obligatoriamente una atención y un esfuerzo especial a la investigación y la innovación que hemos ido apreciando notablemente por parte de las empresas en los últimos años.

La valoración del grado de eficacia de la estrategia de innovación en productos por parte de las empresas asociadas en 2014, fue la más elevada entre todas las estrategias, por delante de la innovación en procesos e, incluso, mucho más que las reestructuraciones en costes. En 2015 el 61% de las empresas prevé aplicar innovaciones en productos.

En 2014, el 88% de las empresas realizó alguna actividad de innovación, y en promedio las empresas destinaron el 2,9% de su facturación a actividades de I+D+i. La innovación, principalmente, se ha realizado en producto pero también en proceso, y en 2015 la previsión es mantener el nivel de inversión en innovación en I+D+i.

Pero las principales dificultades en dicha innovación se centran en la falta de fondos propios o en la falta de financiación exterior para proyectos importantes, y por ello trabajar para aumentar la dimensión de las empresas, es fundamental.

La investigación normalmente se realiza de la mano de centros tecnológicos y universidades. Esta parte de los procesos es muy difícil que la desarrollen las empresas, pues requiere de medios y conocimientos de los que a veces no disponen.

Las principales dificultades en  innovación se centran en la falta de fondos propios o en la falta de financiación exterior para proyectos importantes

Por otro lado, la innovación es un elemento de competitividad diferencial y en unos mercados globales cada vez más competitivos, sin una tecnología diferenciada y de valor añadido es imposible competir en condiciones. Y cuando hablamos de innovación no solo en producto, sino también en procesos como hemos comentado anteriormente e incluso en servicio.

El grado de innovación de las empresas españolas de maquinaria, tecnología, ingredientes y afines para la industria alimentaria es bastante elevado aunque este proceso se produzca de manera reactiva en muchas ocasiones. Además, si tenemos en cuenta que muchas empresas desarrollan equipos y soluciones a demanda de los clientes, todavía lo es más.

Por otro lado, la transversalidad de la innovación de un sector a otro es muy común y otro de nuestros puntos fuertes que nos diferencia.

Así que uno de los mayores retos está en la comunicación y para ser más eficientes en términos de innovación necesitamos que esta aflore, que se sepa que somos innovadores, y que por tanto lo comuniquemos bien.

Entre las principales tendencias del sector destacamos los retos enmarcados en los productos saludables, la sostenibilidad y la seguridad alimentaria. En cuanto a los ámbitos concretos de innovación, destaca el diseño higiénico, el “convenience food”, los ingredientes tecnológicos, residuos y medio ambiente, eficiencia energética y productividad.

La colaboración con centros tecnológicos en este sentido, es fundamental, lo mismo que con el resto de sectores de la cadena de valor para compartir proyectos que aporten nuevas soluciones y nuevos productos al mercado internacional.

Óscar Puig González, subdirector general de Amec

 

Las empresas se reorganizan sin olvidar su esfuerzo en internacionalización e innovación

Las empresas del sector de la maquinaria de envase y embalaje han aprovechado los años de crisis e incertidumbre para reorganizarse, adaptando la dimensión y estructura de las empresas a las circunstancias, sin dejar de apostar por la internacionalización de la empresa y la innovación.

Entre las principales tendencias del sector destacamos los retos enmarcados en los productos saludables, la sostenibilidad y la seguridad alimentaria

Las compañías, por lo general pequeñas y medianas empresas, están compitiendo a nivel internacional, ocupando posiciones de liderazgo en determinados tipos de máquinas, y lo hacen a partir de la especialización y la inversión en innovación. Nuestros principales competidores siguen siendo fabricantes alemanes e italianos y nuestros principales clientes las empresas multinacionales de los sectores alimentación, cosmética, farmacia, higiene, químico, etc.

La innovación en todos estos sectores es y debe ser una constante a la hora de dar respuesta a las exigencias del cliente. El esfuerzo que han realizado los fabricantes españoles de maquinaria ha sido muy notable en los últimos 10 ó 15 años, promovido por la imperiosa necesidad de aumentar la competitividad de sus productos frente a otros competidores europeos. El 90% de las empresas realizan proyectos de I+D+i y el 35% de estos proyectos se realizan en colaboración con algún instituto o centro de investigación.

Cada día más, la empresa se preocupa más por adaptar los equipos a las exigencias del cliente, teniendo en cuenta aspectos que hoy son básicos como: la adaptación de las máquinas a diferentes formatos; una mayor automatización; la importancia de la higiene y la seguridad; una mayor eficiencia productiva, reduciendo los costes de energía y materias primas; la importancia del diseño del envase; la importancia de la sostenibilidad, desarrollando procesos y productos que reduzcan el daño al medio ambiente, y la apuesta por la alta calidad y desarrollo tecnológico.

En definitiva, los fabricantes de maquinaria española de envase y embalaje, ofrecen tecnología punta que, sumada al trato personalizado, hacen sin duda del fabricante español el proveedor ideal.

Carmina Castellà, directora de Amec Envasgraf

Más información en la edición impresa de Guía de la Tecnología Alimentaria 2015

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