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“El sistema de cuotas representa la peor de las situaciones para España”

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Luis Calabozo, director general de la Federación Nacional de Industrias Lácteas, desgrana en esta entrevista los retos actuales de un sector de vital importancia para la alimentación, que se ha visto presionado en los últimos tiempos para funcionar con unos márgenes de ganancia bastante estrechos, producto de las cuotas lecheras europeas y los variados diferenciales de precios

¿Cuál es el panorama actual del sector lechero español?
-La situación es realmente complicada ya que se deriva del carácter inestable de los mercados, a la que hay que añadir la vulnerabilidad y dependencia del sector lácteo español, debido a lo imprevisible de los movimientos de leche europea, lo que dificulta la definición de estrategias estables, tanto para el sector productor como para el sector transformador.
Nuestra estructura como país productor, desarrollada en base a una cuota láctea insuficiente, nos sitúa en una posición vulnerable y, a la vez, de dependencia, en la que el sector no puede tomar decisiones estratégicas debido a la incertidumbre que se desprende de la incapacidad para prever los movimientos de leche excedentaria en nuestros vecinos europeos.
El sector es subsidiario de decisiones de aprovisionamiento tomadas desde fuera por competidores de nuestro tejido industrial y ganadero, en función de sus oportunidades a nivel global, pudiéndose dar el caso, como hemos vivido, de que en un periodo menor a doce meses pasemos del desabastecimiento con pánico por parte del sector transformador a la gestión de excedentes de leche por parte del sector productor.
Los riesgos ya anunciados a finales del año pasado se convirtieron en realidad a partir de comienzos de 2008: aumento del diferencial de competitividad con respecto a nuestros competidores y con respecto a otros sectores productores de proteínas; caída del consumo y, sobre todo, caída del ingreso del sector vía crecimiento de las marcas de distribución de menor precio. Y, una vez revertida la situación internacional de los productos lácteos de uso industrial, un aumento de las importaciones de producto terminado que se ha traducido, sobre todo a partir del mes de junio 2008, en una pérdida de cuota importante de mercado del producto elaborado en España. Es decir, una disminución aún mayor del tamaño del sector, generándose incrementos de los stocks del producto español que necesita reajustes, tanto vía precios como vía cantidades.

¿En qué beneficiará la ampliación de la cuota lechera propuesta para 2009?
-El aumento anunciado para 2009 no supone mas que un 1% sobre la cuota actualmente existente y, además, se otorga linealmente para todos los países sean excedentarios o no. Esto quiere decir que en términos absolutos el diferencial aumentará.
El statu quo actual del sistema de cuotas sigue representando la peor de las situaciones para España, y la principal restricción de todo el sector para su competitividad.

¿Por qué no se ha ampliado anteriormente, dado el desfase entre producción y consumo que existe en nuestro país?
-Es un problema histórico cuyo origen habría que situarlo en la negociación de adhesión de nuestro país a la Comunidad Europea. En ese momento, y por distintas circunstancias, se asignó a España una cuota láctea muy inferior a su producción real y menor aún a nuestras necesidades útiles para abastecer el consumo interior de leche y productos lácteos.
A partir de entonces, todos los aumentos de cuota que se han ido produciendo han sido mínimos.
Al ser decisiones que requieren ciertas mayorías, aquellos países con cuotas excedentarias no están dispuestos a privarse de la oportunidad que representa para sus producciones de leche un mercado reglamentariamente cautivo como el español.

Existe un conflicto soterrado por los precios entre los productores y la industria procesadora. ¿A qué se debe?

-En todos los mercados con cierto grado de intervención, los precios dejan de transmitir la información suficiente sobre los mismos. Si en nuestro caso añadimos que la volatilidad de los mercados internacionales se transmite con mayor amplificación a la cadena de valor, al ser a la vez dependientes y vulnerables a la leche de nuestros vecinos competidores, el resultado es que al eslabón mas alejado de la distribución y del consumidor le cuesta entender las señales de los mismos, por lo que se tiende a una defensa cortoplacista de rentas que se traduce en un regateo mediático  político, que oculta la verdadera necesidad del ajuste estructural.

¿Existen posibilidades de que se solucione? ¿Qué tendría que ocurrir?
-Tendrá que solucionarse si no queremos comprometer la viabilidad de todo el sector. Tanto el sector ganadero como el industrial deben reconocer con hechos su crucial interdependencia en el diseño de un plan estratégico imprescindible para adaptarse al nuevo entorno.
Hoy son mas válidas que nunca las posiciones y conclusiones de un encuentro entre todos los agentes del sector, que se celebró en enero de 2007, llamado Globaláctea 2007, previo al espejismo de precios de la segunda mitad del año, corregido radicalmente durante 2008 y dejando el sector en peor realidad que al principio.
La posición de la Fenil, respecto al sector productor de leche es clara: necesitamos un sector que se reoriente hacia estructuras sostenibles que favorezcan el desarrollo de explotaciones eficientes y con una mayor profesionalización de la gestión, dotándolo de las ayudas que le permitan equiparar sus rentas ganaderas a las de sus homólogos europeos. La premisa de supervivencia del tejido transformador lácteo es clara: garantizar a su vez la supervivencia de explotaciones españolas competitivas, durante y tras las reformas.
Para ello, es necesario tener un foro de interlocución operativo, que estamos reconstruyendo a través de la Interprofesional del sector.

¿Cuál podría ser el papel de la Federación para alcanzar acuerdos?
-Liderar el diseño del plan estratégico, para ponerlo a disposición de todos los agentes y consensuar con la Administración la elaboración de un Plan de Ordenamiento de todo el sector lácteo.

Siguen cerrándose explotaciones lecheras. ¿Cuándo concluirá este proceso?
-Dentro de este plan, en primer lugar será necesario definir los modelos de explotación ganadera eficientes y competitivos del futuro, para lo que ya existen herramientas muy fiables en poder de la Administración.
Una vez definidos estos modelos, a corto plazo, será importante incentivar la movilización de cuota hacia esos modelos y, a medio plazo, una vez las cuotas sean abolidas, seguir incentivando no solo vía precios, sino también vía costes ganaderos las producciones de estos modelos de futuro.
Hay que señalar que todos los agentes del sector estamos de acuerdo en que no solo existe un modelo competitivo, sino varios adaptados a las distintas zonas de producción.

¿Por qué la leche importada es en muchas ocasiones más barata que la producida en España?

-El déficit de cuota láctea en España nos lleva irremediablemente a la importación para cubrir nuestras necesidades de consumo. Podemos hacerlo de dos formas:
Como hasta ahora, importando leche como materia prima, transformándola y aportándole valor añadido en nuestro país, lo que supone crear empleo y garantizar la compra al ganadero español. O bien, atrayendo, vía pérdida de competitividad, importaciones directamente de producto transformado, lo que supondría el fin de la industria y, como consecuencia, de la producción nacional.
Con el descenso a niveles desconocidos de los precios en euros de los productos industriales lácteos, como la leche en polvo o los quesos comodities; es decir, aquellos productos que viajan por el mundo, los excedentes de los países comunitarios son colocados en el mercado español en forma de producto terminado a precios no compatibles con el precio pagado al ganadero en sus países, pero que suponen una alternativa mejor que los mercados internacionales de los mencionados productos industriales. Estos productos entran en las subastas de las marcas del distribuidor, ejerciendo una presión mayor sobre el valor que la cadena de producción española no puede soportar.

¿Cuál está siendo el impacto de las marcas del distribuidor dentro de la industria procesadora y envasadora de leche?
-Cada vez mayor, si tenemos en cuenta que en los últimos seis meses han crecido lo mismo que a lo largo de los últimos seis años.

Algunas grandes empresas están viendo disminuir sus beneficios e, incluso, obteniendo resultados negativos. ¿Qué tanto se está sintiendo la crisis en el sector?
-Al efecto de la crisis general, habría que añadir su coincidencia en el tiempo inmediatamente posterior al boom del precio de la leche pagada al ganadero desde octubre de 2007, con subidas del 52% respecto al precio pagado en abril de 2007.

¿Esta coyuntura económica promoverá la fusión o compras entre empresas?
-Éste es un proceso que se viene desarrollando desde hace tiempo. 10 empresas producían, hace siete años, el 60% de la leche líquida que se envasaba. Hoy en día son seis empresas las que producen más del 80% de la leche líquida envasada en nuestro país. Actualmente, 18 empresas (3% del total) representan el 75% de la leche tratada o transformada en España, y seis empresas  el 48%. El proceso podría continuar si tenemos en cuenta que la primera empresa española es la número 25 en Europa.

¿A cuánto asciende la inversión en I+D+i de la industria?
-Según informes recientes, la industria transformación del sector lácteo invierte cerca del 1,5% de su facturación en estos conceptos, siendo líderes dentro del sector agroalimentario. A nivel europeo, España era a finales del año pasado también líder en leches enriquecidas, representando éstas el 23% del total de la leche de consumo.

Según los informes de consumo alimentario, la mayor disminución en las ventas se está observando en aquellas leches con valor añadido. ¿Será un proceso pasajero o se mantendrá en el tiempo?
-Dependerá en gran medida de que la distribución decida o no de utilizar la leche como producto reclamo a través de promociones, no para generar consumo sino para generar tráfico de consumidores, lo que supone una transferencia de valor hacia otros productos con mayores márgenes.
Además, si las condiciones de aprovisionamiento de las industrias no son homogéneas con sus competidores europeos, esto otorgará mayor poder a la distribución en la negociación de los precios de cesión a través de las MDD de menos valor y las marcas de primeros precios.

¿Esto podría influir en la decisión de las empresa de disminuir la inversión en I+D+i?
-Los distintos modelos de negocio, seguirán requiriendo inversiones, aunque el entorno económico y financiero no será el más propicio.

¿Cuáles serán las nuevas tendencias europeas en cuanto a leches enriquecidas o con valor añadido, además de las que se encuentran en el mercado?
-Seguir intentando que el consumidor identifique más valor en las mismas en un contexto menos favorable.

¿A cuánto ascienden las exportaciones de leche envasada en España? ¿Y Las importaciones?
-La balanza comercial es claramente deficitaria. No es posible exportar y las importaciones evolucionan en función de los precios marginales de los excedentes europeos. Un ejemplo es que las importaciones de leche envasada durante el mes de agosto pasado se multiplicaron por cuatro respecto al mes anterior.

¿En qué beneficiará a la industria el nuevo reglamento sobre contenidos en los envases?
-Debería ofrecer nuevas posibilidades para permitir seguir diversificación, además de permitir adaptar los productos de valor añadido a los nuevos esquemas de consumo en tiempos de crisis.

Está preparado el sector para lanzar productos con nuevos formatos?
-Como decíamos, siempre ha sido líder en el sector agroalimentario, pero todo estará supeditado a la capacidad de inversión.

 

Publicado en Tecnifood Nro. 61

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