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“La carencia de biomarcadores es el cuello de botella de la expansión de la industria”

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Andreu Palou, Catedrático de la Universidad de las Islas Baleares, miembro del consejo de dirección del  CIBER de Obesidad y Nutrición (CIBERobn), y Presidente del Comité Científico de la AESAN (Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición) nos desgrana en esta entrevista la situación actual de las alegaciones nutricionales y de salud que deberán constar en los productos alimenticios. Declaraciones que deberán tener una sólida substantación científica. Por ello, el proyecto BioClaims es esencial, cuyo reto ”es  descubrir nuevos biomarcadores de efectos de los componentes alimentarios sobre la salud

Como presidente del Comité Científico de la Aesan, ¿cuáles son sus principales funciones?
-El Comité Científico de la Aesan tiene las funciones de proporcionar dictámenes científicos en materia de seguridad alimentaria y nutrición, y de definir el ámbito de los trabajos de investigación necesarios para los objetivos de seguridad alimentaria y nutrición de nuestro país. La principal función del presidente es coordinar los trabajos de los grupos de expertos y otras actividades de evaluación de riesgos.

Nos gustaría conocer su opinión sobre el grado de implicación de la industria en la estrategia Naos.
-Ya se está dando una implicación significativa en todos los sectores, pero especialmente en los más interesados en la alimentación funcional o saludable; para ellos, Naos constituye no sólo un objetivo de salud pública sino además una gran experiencia que les ayuda en los nuevos desafíos que emergen en la competitividad internacional; por ejemplo, la reglamentación europea sobre declaraciones de salud.

¿Cómo está en este momento la Ley de Seguridad Alimentaria?
-El Consejo de Ministros aprobó un primer texto hace dos años y no sé hasta qué punto se ha completado ya la discusión de su posible evolución entre los sectores interesados.
Desde luego, se necesita una Ley que facilite la regulación y funcionamiento de los distintos aspectos que afectan la seguridad alimentaria y, muy en particular, la coordinación entre las administraciones competentes en nuestro país, y su conexión con los nuevos esquemas ya vigentes en la CE.
El proyecto incluye aspectos importantes de los nuevos desarrollos en nutrición y se ocupa de los nuevos y principales problemas asociados a la alimentación, como la obesidad.  Entiendo que en su tramitación se abrirán las oportunidades para limar aún algunos aspectos en exceso detallistas y, al mismo tiempo, sería fenomenal un esfuerzo adicional en medidas de acompañamiento que permitan garantizar la implementación eficaz de la nueva ley, y que se estimule la I+D en el sector alimentario.
Es una ley que, además, reúne piezas normativas dispersas y clarifica las reglas de juego pero, en mi opinión, queda un poco pendiente la articulación de todo el sistema en el sentido de favorecer más la complicidad de todos los sectores (incluido el empresarial y el de los consumidores) en los futuros desarrollos de nuestra alimentación.

¿Qué opinión le merece el Reglamento 1924/2006 sobre alegaciones?
-El reglamento de declaraciones o alegaciones de salud (health claims) en alimentos, supone un gran paso adelante que contribuirá a mayores cotas de salud y bienestar en Europa; es un cambio cualitativo muy importante en los sectores sanitario y alimentario, decisivo como determinante de las posiciones de competitividad de las empresas y de todo el sector agroalimentario en general, y muy importante para mejorar la salud de la población en general.
Contiene unos objetivos muy ambiciosos, aunque no todos podrán alcanzarse en los plazos establecidos por el propio reglamento, lo cual ayudará a muchas empresas a que puedan adaptarse un poco más a la nueva situación. Hay puntos oscuros como los perfiles nutricionales, los derechos de propiedad intelectual, las caprichosas fronteras con el sector del medicamento e, incluso, aspectos que afectan directamente a los criterios científicos que deben aplicarse a la hora de determinar si un health claim es procedente o no: los conceptos de biomarcadores y de factores de riesgo, por ejemplo.
Globalmente, hay tres objetivos que son claros: que el consumidor pueda confiar (porque se ajustan a la evidencia científica) en los mensajes de salud asociados a los alimentos; que las empresas tengan más seguridad jurídica a la hora de organizar su marketing; y en tercer lugar, que se incremente la I+D+i en el sector.
Socialmente, vamos hacia un consumidor más consciente e informado y una administración menos paternalista. En fin, este Reglamento tiene lecturas muy interesantes desde diversos ángulos.

Ud. ha señalado que lo esencial de las declaraciones de salud en los alimentos es que estén bien substanciadas científicamente. ¿Qué pasos son los imprescindibles?
-Una declaración está substanciada científicamente si se ha demostrado rigurosamente el efecto que se pretende anunciar o declarar, que este efecto es beneficioso para la salud humana y que se obtiene en las condiciones de uso propuestas y que ha de ser compatibles con una dieta equilibrada. Las declaraciones no pueden ser vagas o ambiguas, sino que se deben referir a efectos beneficiosos concretos, medibles con métodos aceptados por la comunidad científica, reproducibles, etc. En cuanto a todo lo anterior,  para substanciar una declaración, hay que aportar los estudios suficientes y, en este contexto, además de otros estudios complementarios más o menos necesarios, los estudios en humanos son prácticamente imprescindibles.

¿Qué sugerencias daría Ud. para una empresa que quiera solicitar alguna alegación nutricional o de salud?
Que apueste por la I+D, y de forma selectiva. En primer lugar, que conozca la realidad de los nuevos conceptos que son los ejes motores de la nueva legislación; más que los detalles, lo importante es comprender las ideas y como van a ir evolucionando, pues estamos sólo ante la punta del iceberg. En segundo lugar, que no descarte ninguna opción por excesivamente ambiciosa que le pueda parecer en un principio, aunque no se tengan los recursos de una gran empresa. En tercer lugar, le aconsejaría que estableciera una relación con uno o varios grupos de investigación y expertos.  En este contexto de valores y oportunidades que ofrece el nuevo marco europeo, el valor más importante es el conocimiento.

Previa consulta a la Efsa, la comisión adoptará una lista comunitaria de declaraciones permitidas, ¿cuándo veremos este listado?
-Según el texto legal, deberíamos tenerlo ya, desde el pasado mes de enero. En mi opinión, no estará listo hasta avanzado el 2011. Hacia el otoño de este año Efsa habrá emitido sólo el 50% de las opiniones, sobre un total de las 4200 solicitudes que tenemos sobre la mesa. No parece que se pueda evaluar antes del primer trimestre de 2011; después hay que producir los textos legales.

En cifras, ¿cuál es la situación de las declaraciones de salud en Europa? Solicitudes presentadas, denegadas y aceptadas.
-Este mes de marzo se habían evaluado ya las primeras 939 solicitudes de declaraciones de salud relativas a funciones generales (las que refiere el artículo 13.1, basadas en evidencias ya generalmente aceptadas) de un total de 4.185 presentadas. Sólo alrededor de un 30% han sido informadas favorablemente, y este porcentaje incluye sobre todo declaraciones de efectos tradicionalmente reconocidos de vitaminas, minerales y nutrientes tradicionalmente considerados como esenciales, además de algún tipo de fibra, ácidos grasos insaturados, melatonina, gomas de mascar sin azúcar.
En cuanto a las 292 solicitudes que se habían planteado hasta el mes pasado sobre funciones generales basadas en nueva ciencia (Art. 13.5,) o relativas a efectos de reducción de riesgo de enfermedad o relativas a niños (Art.14),  de todo este conjunto se han evaluado 84 solicitudes y 18 han sido favorables. 

¿Cuales son los estudios “pertinentes” para la substanciación científica de un health claim?
-Los estudios pertinentes son todos los efectuados con el producto concreto que se pretende comercializar. Los más útiles para substanciar un claim son los estudios de intervención controlados en humanos y hay que presentarlos en un orden jerárquico en cuanto a su solidez o valor relativo.

¿Qué claims han sido aprobados ya?
-Ya son unos cuantos. Además de las declaraciones relativas a vitaminas y minerales ya comentadas, quizás cabe destacar como declaraciones novedosas más impactantes, las relativas a los esteroles y estanoles vegetales en relación con la reducción del riesgo de enfermedades cardiovasculares. También las relativas a ciertos ácidos grasos omega-3 en relación con la función visual en niños, o, en general, su efecto sobre los niveles sanguíneos de triglicéridos; el efecto del xilitol en relación con la reducción del riesgo de caries, o el efecto de extractos de tomate sobre la agregación plaquetaria y el flujo sanguíneo; entre otras.
Además, hay varias declaraciones relativas a la vitamina D y el calcio y sus efectos sobre la estructura ósea, el crecimiento, etc.,  los efectos de diferentes ácidos grasos esenciales en relación con varias funciones, las  declaraciones sobre el papel de numerosas vitaminas y minerales esenciales en relación con una diversidad de efectos, etc.

¿Qué es BioClaims?
-BioClaims es un proyecto europeo coordinado por mi grupo de investigación en Mallorca,  que acaba de empezar formalmente este mes de marzo y que se extenderá hasta 2015. Es el único proyecto europeo de colaboración a gran escala en el campo de la nutrición-salud liderado por un grupo español. Tiene un presupuesto de unos 8 millones de euros, 6 de los cuales los aporta la CE. Nuestro grupo tiene además el apoyo del gobierno español. Intervienen 11 equipos de científicos de diferentes países y nos planteamos el reto de descubrir nuevos biomarcadores de efectos de los componentes alimentarios sobre la salud, basados en las nuevas tecnologías biológicas (nutrigenómica, epigenómica) y con  el objetivo aplicado de que puedan servir de base para la substanciación de nuevos health claims en alimentos.
En estos momentos, para muchas funciones (efecto antioxidante, antiinflamatorio, estrés metabólico,…) y para la mayoría de enfermedades o condiciones de bienestar/salud, hay pocos biomarcadores útiles o, en su caso, pocos factores de riesgo bien establecidos (colesterol, presión sanguínea,…) que puedan utilizarse en alimentación; sobre todo hacen falta biomarcadores que puedan anticipar o predecir posibles efectos a largo plazo. Si no se dispone de biomarcadores válidos no se pueden hacer los estudios para substanciar científicamente nuevas posibles declaraciones de salud. Por lo tanto, la falta de  biomarcadores apropiados y manejables es uno de los cuellos de botella principales que limita la expansión del sector de la alimentación en el campo de la salud.
Nuestra experiencia en la Efsa nos ayudó a detectar el problema y, además, para articular la idea en un proyecto exitoso, hizo falta reunir a los mejores expertos en diversas facetas de la experimentación humana y animal y en las nuevas tecnologías de la nutrigenómica. Tuvimos también la suerte de haber podido participar durante los 5 años anteriores en la red europea de investigación de excelencia sobre nutrigenómica.

Alimentos Transgénicos, ¿cuál es su opinión ante este tema tan controvertido?
-Si se refiere a la seguridad yo no distingo entre alimentos transgénicos y no transgénicos, no hay datos científicos que nos lleven a diferenciarlos en este aspecto, con la posible excepción de que los posibles efectos de los transgénicos (los que están autorizados) han sido mucho más analizados.  Otra cosa son las preferencias ideológicas, los intereses económicos, los movimientos sociales, etc., y yo diría que los grupos o corrientes dominantes afectan de manera análoga a todos los temas importantes y en casi todo el mundo, pero ello poco tiene que ver con la Ciencia.  Desde un ángulo más general, diría que es un sector al que le ha tocado la “china” de ser la madre de todas las controversias más o menos fundamentalistas. En Europa, no deberíamos despistarnos olvidando estas tecnologías, pues su potencial es enorme; no estamos solos y los americanos y chinos, miran mucho más el horizonte.

 

Publicado en el número 69 de la revista Tecnifood

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