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“La prevención de riesgos laborales puede ser muy rentable”

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Alfonso Tovar es director técnico de Ondoan AyC, auditor jefe de sistemas de PRL y tiene más de 30 años de experiencia a sus espaldas. Actualmente, es asesor en los planes sectoriales de prevención del País Vasco, Nekapreben e Itsaspreben. En esta entrevista nos acerca a los aspectos más importantes de la prevención de riesgos laborales y cómo se manejan éstos en la industria alimentaria

¿Cuál es el nivel de concienciación de los empresarios y trabajadores en materia de Prevención de Riesgos Laborales (PRL)?
-Si el nivel de conciencia se hace visible a través de las decisiones y las conductas coherentes, en mi opinión, todavía tenemos mucho campo de mejora.
No obstante, y como casi todo en la vida, el nivel es asimétrico, quiero decir que uno se encuentra empresas que están haciendo grandes esfuerzos por integrar la prevención de riesgos laborales en todas las decisiones que adoptan a través de la implantación de sistemas de gestión tal y como lo exige la legislación y más allá de dicha exigencia (Norma Ohsas 18001:2007). También se encuentran empresas que ni siquiera saben qué legislación están obligadas a cumplir en esta materia.

¿Cuál es la razón por la cual la concienciación que hay en la sociedad en general con respecto a la PRL no se refleja en la forma de actuar de empresarios y trabajadores en las empresas?

-La razón la desconozco, sinceramente, pero puedo poner de manifiesto algunas evidencias curiosas de las que suelo ser testigo en mi quehacer profesional, que quizás puedan orientarnos hacia una respuesta a su pregunta.
Respecto a la parte empresarial se dan situaciones de planificaciones exhaustivas de acciones correctoras de control o de mejora, que no tienen detrás ningún presupuesto asignado, o ningún responsable de su realización designado. Y por otro lado, respecto a los trabajadores, a veces, parece que una vez que entran en las instalaciones de su empresa, dejan de aplicar el sentido común y se comportan de una forma que jamás lo harían en su ámbito familiar o privado. El concepto de que el primer responsable de la salud de uno es uno mismo se evapora, es como si uno pensara “a mí no me va a pasar, los accidentes les pasan a otros”, es como una ilusión de invulnerabilidad, como un síndrome o complejo de supermán, “además la responsable es la empresa”. No entiendo como alguien si pierde una pierna, puede consolarle que su patrono o responsable vaya a la cárcel unos meses.
 
 En el caso de las industrias alimentarias se utilizan materias primas, como por ejemplo harinas, enzimas o azúcares que no se consideran peligrosas para los trabajadores que los manipulan, pero que utilizadas en cantidades industriales pueden afectar a su salud. ¿Cuál es el nivel de concienciación del uso de este tipo de ingredientes?
-Esta es una situación que juega en contra de la concienciación del sector. Si se piensa que como la producción está orientada a la alimentación humana y la materia prima se puede consumir y por tanto, no es peligrosa, el sector no percibe el riesgo en toda su magnitud por lo que la motivación a realizar prevención se ve afectada. Quiero decir que desgraciadamente la prevención sensibiliza cuando curiosamente falla o el riesgo es evidente. El hecho de que uno de los polvos con mayor capacidad de formar atmósferas explosivas en el lugar de trabajo sea el azúcar, no es evidente, si un silo que está trasegando azúcar explota puede provocar una catástrofe, ¡y es sólo azúcar!
He comentado un producto que suele ser materia prima, pero también están las materias auxiliares, por ejemplo, de limpieza: productos irritantes, corrosivos para tratamiento de aguas, etc., y también por otro lado, están los residuos que alguien manipula hasta que el gestor autorizado correspondiente se los lleve (aceites lubricantes, hidráulicos usados de las máquinas,  etc.).
Como suelen decir los químicos, “todo elemento, sustancia, producto o preparado químico es peligroso, la cuestión es la dosis”. Esto no significa que haya que vivir esto con miedo y tensión, significa que hay que identificar, planificar, hacer, verificar y evaluar para mejorar, es decir, gestionar eficientemente el riesgo.

Además de lo indicado anteriormente, ¿cuáles son los principales riesgos que están presentes en las industrias alimentarias?
-La industria alimentaria es un sector muy amplio y variopinto, hablar de riesgos necesariamente tiene que ir parejo al tipo de industria alimentaria de la que estemos tratando. Por ejemplo, en una bodega los tres riesgos más relevantes (aunque no los únicos) serían el ahogamiento por desplazamiento del oxígeno provocado por el CO2 en época de vendimia cuando el mosto empieza a fermentar (el famoso “tufo”), la caída en altura en el caso de intervención en la parte superior de las cubas que no estén adecuadamente protegidas y el manejo de anhídrido sulfuroso como agente conservante del vino. En las bodegas, al “tufo” se le da importancia porque ya ha costado muchas muertes, aún así, se utilizan todavía medios “rústicos” como una vela, llevar un animal, etc., para detectar la ausencia de oxígeno, cuando lo que hay que hacer es llevar un detector de oxígeno y medir. Hay depósitos que no están bien protegidos, pero como “sólo es un momento”, la muerte por caída se puede presentar en una “décima de momento”. Por su parte, el anhídrido sulfuroso es peligroso ya que si se respira en concentración suficiente produce edema pulmonar.
Como decía, cada subsector de esta industria tiene sus características propias y por lo tanto sus riesgos característicos.

¿Conocen los empresarios y trabajadores las implicaciones que tienen las actuaciones de mantenimiento de máquinas en la seguridad del resto de los trabajadores? ¿Y su repercusión legal?
-En mi opinión, y como tal muy discutible, en términos generales creo sinceramente que no. Los empresarios, habitualmente establecen sistemas de mantenimiento preventivo de las máquinas que tienen relación directa con la producción y con este criterio, el productivo, y en cambio, el único mantenimiento legalmente exigible es, no ya sólo de las máquinas, sino de cualquier equipo de trabajo que pueda impactar negativamente en la seguridad y salud de los trabajadores, es el mantenimiento preventivo de todos los elementos críticos en seguridad y salud.

Actualmente, las labores de mantenimiento de maquinaria e instalaciones ¿son preventivas o correctivas?

-Las consecuencias de un trabajo de mantenimiento no adecuado pueden ser nefastas para los trabajadores por dos razones: la primera porque si el profesional retira una guarda fija para realizar el mantenimiento pero luego no la coloca, la seguridad de la máquina se compromete y la “paga” el operario; la segunda porque el profesional de mantenimiento es “referente” para el resto de los trabajadores, si un profesional eléctrico realiza una operación sin tener en cuenta los aspectos elementales de seguridad y salud, el resto de trabajadores que le ve haciendo esto piensa que se hace así, “lo hace el de mantenimiento, luego se hace así”.
Por otro lado, además todavía empleamos mucho más tiempo y dinero en mantenimiento correctivo que en preventivo, lo cual es una pescadilla que se muerde la cola, me explico, cuanto más mantenimiento preventivo o predictivo se haga menos correctivo habrá que hacer y viceversa. El preventivo es más barato y es planificable con lo que es siempre menos peligroso para los trabajadores que el correctivo.

¿Cómo afecta la nueva legislación de máquinas (RD 1644/2008, de 10 de octubre) a los equipos ya existentes? ¿Es necesaria realizar alguna adaptación o sólo hay que tenerla en cuenta en futuras modificaciones y adquisiciones?
-A los ya existentes afecta poco, éstos se rigen por el RD1215/1997 de equipos de trabajo (que aplica y sigue aplicando a cualquier equipo de trabajo) y por la legislación de seguridad en máquinas vigente en el momento de su compra.
Lo que tenemos que tener muy presente con este nuevo RD 1644/2008 de seguridad en máquinas es que ahora, por ejemplo, las eslingas, los cáncamos, y cualquier elemento auxiliar de elevación (balancines, polipastos manuales, etc.) se considera una máquina. Por lo que no podemos modificarlos ni fabricarlos sin asumir la responsabilidad que conlleva ser fabricante de máquinas.

¿Cuál es el estado real de instalaciones y equipos de trabajo en materia de seguridad?
-En referencia al estado real de los equipos de trabajo, incluidas las instalaciones, se arrastra en muchos casos un déficit presupuestario y de voluntad en materia de adecuación de los equipos más antiguos (anteriores al 01/01/1995) a una serie de requisitos mínimos de seguridad y salud. Todos los plazos para dicha adecuación acabaron en diciembre de 1998, a día de hoy, nos encontramos con que muchos equipos siguen sin cumplir estos requisitos. Las instalaciones sometidas a regulación específica por reglamentos industriales están mucho mejor en términos generales.

¿Qué importancia se le otorga a los reconocimientos médicos en las empresas como medio para el control de futuras enfermedades profesionales? ¿Hay una concienciación suficiente entre los médicos de familia a la hora de recabar información laboral de sus pacientes?
-Creo que estamos todavía en etapas muy iniciales. La vigilancia de la salud de los trabajadores expuestos a riesgos deben realizarla profesionales que hayan “pisado” las industrias, que conozcan la realidad de las empresas, que sepan qué es una picadora de carne, una amasadora, etc., que conozcan a fondo la toxicología de los productos químicos que se utilizan (es decir: vías posibles de absorción en función del modo de utilización y sus posibles impactos en la salud humana). La medicina del trabajo es una especialidad médica que actualmente se tiene que hacer vía MIR. El problema actual es la escasez de profesionales de la medicina especializados en esta disciplina y la demanda tan elevada de sus servicios debido a la legislación vigente.
Esto produce situaciones un tanto extrañas, como por ejemplo hacer sinónimos vigilancia de la salud, medicina del trabajo y reconocimientos médicos “en cadena”. El tema es largo y daría para mucho. Por otra parte, el médico del Sistema Nacional de Salud está suficientemente ocupado y normalmente desbordado por su trabajo diario como para estar al tanto de detectar si la enfermedad que padece la persona que acude a él tiene relación con su trabajo o no. No obstante, Osalan y Osakidetza están haciendo esfuerzos por apoyar al médico para detectar y analizar los casos de daños a salud que pudieran estar en relacionados con la exposición a riesgos en el trabajo.

Háblenos ahora de su colaboración en los planes Nekapreben e Itsaspreben de PRL en los sectores primarios e industrias agroalimentarias del País Vasco ¿Cuáles son los objetivos que se marcan en los mismos y qué pasos se están realizando?
-Estos planes son una estrategia conjunta del Gobierno Vasco y el Instituto Vasco de Salud – Osalan.  Su principal objetivo es el desarrollo de una cultura preventiva en los sectores de la pesca, agroganadería, forestal e industria alimentaria, de forma que se implante la Prevención de Riesgos en estas actividades tan presentes en nuestra comunidad.
Para que esta cultura empape, hay que lograr que los trabajadores se sientan identificados con la información que reciben y para lograr esa implicación se están desarrollando acciones específicas para cada uno de ellos. Se incide en la mejora estructural y el desarrollo tecnológico, el diseño e implantación de Modelos de Prevención específicos para cada sector, la mejora de la cualificación de los trabajadores, el impulso de la vigilancia de la salud y la potenciación de una estructura de servicios y gestión preventiva eficaz.
La cercanía con los sectores implicados es posible gracias a que en estos planes se integra el conocimiento y el trabajo de múltiples entidades. Concretamente, en el sector de la industria alimentaria, se cuenta con la colaboración de AZTI-Tecnalia para desarrollar las acciones relacionadas con la mejora estructural y tecnológica. De esta forma, el conocimiento de este centro en los diferentes procesos alimentarios y pesqueros, sirve como base para el planteamiento de nuevos equipos, procesos, organización de las tareas, etc. que mejoren las condiciones de seguridad de los trabajadores.
Otros agentes implicados en los diferentes sectores son asociaciones empresariales y profesionales, organizaciones sindicales y sociales e instituciones, junto con la participación directa de los propios trabajadores.
Los resultados obtenidos hasta ahora se plasman en la publicación de modelos de prevención y en el desarrollo de innovaciones tecnológicas para disminuir los riesgos en los procesos, en el desarrollo de material de formación, la puesta en marcha de un observatorio de prevención de riesgos sectorial en  el País Vasco y en la difusión de estas y otras actividades a través de los portales web www.itsaspreben.com y www.nekapreben.com

¿Cuáles cree que serían los siguientes pasos a realizar por las instituciones, asociaciones sectoriales, empresas y agentes sociales para alcanzar el nivel óptimo de seguridad y salud laboral en las industrias alimentarias?
-Creo que es un tema de voluntad seria y honesta por parte de todos el dar ese salto cualitativo que todos deseamos en este tema. No podemos seguir por la vía de las quejas y las excusas o por la vía de las promesas o por la vía de las reivindicaciones de salón o demagógicas. O nos ponemos todos a trabajar, “a pie de necesidades concretas” o seguiremos en un discurso sin contenido mientras la gente sigue pagando con su salud nuestra ineficacia.
Los pasos son sencillos a mi modo de ver son:
1. Identificar riesgos por sectores y subsectores.
2. Evitar los que podemos evitar.
3. Evaluar los que no podemos evitar.
4. Planificar la disminución, el control y la protección de los evaluados como no tolerables.
5. Informar, formar y adiestrar a los trabajadores dándoles la responsabilidad y la participación que les corresponde.
6. Destinar los recursos necesarios y suficientes para hacer todo esto.
7. Auditar y evaluar la eficacia de todo lo anterior para que se mantenga eficiente y vivo.

Por último, en estos momentos de crisis económica, ¿considera que se han “sacrificado” recursos destinados a la seguridad laboral para “ahorrar” costes?
-Salvo honrosas excepciones creo que en la mayoría de las empresas, la crisis afecta a todas las partidas presupuestarias y la de Prevención de Riesgos Laborales no es una excepción. Poner en funcionamiento un Plan de Prevención de Riesgos Laborales requiere personal especializado con dedicación muy importante en los primeros años. Adecuar maquinaria anterior al año 1995 requiere en términos generales muchos recursos económicos, etc. No obstante hay empresas que están aplicando criterios razonables para mantener los niveles de seguridad y salud logrados en los años anteriores a la crisis.
Las mesas y talleres de benchmarking en los diferentes sectores puede ser una iniciativa muy interesante para intercambiar experiencias y criterios. Por último, quisiera declarar que si tomamos un horizonte temporal a medio largo plazo, la prevención de riesgos es muy rentable.

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