“Queremos seguir apostando por nuestros propios desarrollos”

Ignacio Cartagena, director de Marketing de Monteloeder, explica en esta entrevista los planes de expansión de esta empresa, especializada en desarrollar y distribuir ingredientes funcionales: sus alianzas, su contribución en las investigaciones tendentes a producir y utilizar nuevos ingredientes, las nuevas regulaciones europeas y las expectativas del sector para el año 2009

Nos gustaría conocer la dimensión de Monteloeder.  Facturación y  crecimiento con respecto al ejercicio anterior e inversiones recientes.
-La facturación de Monteloeder ronda los cinco millones de euros, de los cuales casi el 70% corresponde a exportación, pues vendemos nuestros productos en 24 países. Para 2008 obtuvimos un crecimiento del 20%, dado el buen comportamiento que, a finales de año, mostraron un par de ingredientes de mucha facturación.
Respecto a las inversiones, destacaríamos las que hemos hecho en ampliar en 1.000 m2 nuestra actual nave; la inversión en Altex (planta de extracción por CO2); en breve iniciaremos una ampliación del laboratorio, fundamentalmente para poder llevar a cabo un mayor control de calidad y microbiológico de los productos. Y, además, vamos a instalar una planta piloto para nuevos desarrollos.
 
¿Cuáles son las principales líneas de negocio?
-Nuestro core business son los extractos botánicos y los flavonoides cítricos, que, en ambos casos, procuramos adaptar a las necesidades de los clientes. Además, por una cuestión histórica somos fuertes en aminoácidos, principalmente aquellos que están destinados a la alimentación infantil.
Luego, también está creciendo mucho la línea de mezclas y fórmulas a medida, que combina fundamentalmente extractos vegetales y algunos otros ingredientes. Actualmente, estamos apostando fuerte por ingredientes naturales de desarrollo propio, que procuramos diferenciarlos con una marca propia y todo un dossier técnico lo más completo posible, probando su eficacia, no toxicidad y otros parámetros. Nos estamos especializando en ingredientes antiaging, antioxidantes, antiinflamatorios y, últimamente, probióticos. A medio plazo lanzaremos un producto para el síndrome metabólico.
 
En cuanto a la fabricación propia, ¿qué productos comercializan?
-Extractos botánicos y mezclas.

¿Cuáles son las principales empresas que representan y su oferta de productos? ¿Cuáles de ellos han tenido un comportamiento más dinámico en el mercado alimentario?
-No somos una empresa que se haya caracterizado históricamente por llevar una cartera de representadas. De todas formas, hemos empezado ahora también en esa línea y llevamos productos del fabricante americano Futureceuticals, que está especializado en polvos y extractos de berries, frutas y verduras, que son grandes antioxidantes y complementan muy bien nuestro portafolio.
En un futuro cercano pensamos llevar alguna representación más, pero máximo una o dos. Queremos seguir apostando por nuestros propios desarrollos, aunque como no somos una empresa grande son lentos y costosos, pero ese es nuestro gran reto.

¿Cómo calificaría a Monteloeder con respecto a su competencia?
-Como vendemos en muchos países y tenemos varias líneas de negocio, nuestra competencia es muy diversa, atomizada y localizada en muy diferentes puntos geográficos, pero procuramos diferenciarnos por la orientación al mercado, que implica cumplir los estándares de calidad que exige cada sector a unos precios competitivos, con unos productos adecuados a la demanda del país –en algunos casos marcas propias–, y todo ello tratando de que le llegue al cliente, en el menor tiempo posible. Por supuesto, esto es gracias al equipo humano que trabaja en la empresa. No es nada fácil, pero es la línea en la que procuramos avanzar.

¿Cuáles han sido los hechos más destacados para la empresa ocurridos durante el año 2008?
-Este es el año en el que, por decisión familiar, hemos decidido darle un impulso a nuestro negocio. Mis dos hermanos se han incorporado recientemente a la empresa para tratar de aportar sus conocimientos, uno en materia financiera y el otro en nuevas tecnologías y operaciones. Durante el pasado verano, en la familia elaboramos un plan estratégico en el que fijamos unos objetivos, asignando para ello una serie de responsabilidades a cada miembro de la empresa, puesto que todo el grupo tiene que estar implicado para que se generen sinergias. Además, este año han nacido cuatro nuevos miembros de la familia –dos de ellos de nuestros empleados– que esperamos conformen la próxima generación empresarial.

¿Cuáles son los planes a corto y medio plazo? ¿Nos puede avanzar algún proyecto de futuro?

-En un futuro, a medio plazo tenemos previsto abrir alguna oficina en algún país extranjero, pero primero tenemos que terminar de reorganizar los métodos de trabajo aquí para ser más eficientes. También nos hemos propuesto trabajar prioritariamente con empresas respetuosas con el medio ambiente. A medio plazo queremos reducir en un 75% nuestro consumo de papel.

¿Qué protagonismo tiene el departamento de I+D+i? ¿Qué líneas de investigación están desarrollando actualmente sus representadas?
-En los últimos años, Monteloeder ha prestado una gran importancia a las actividades de I+D+i, así como a las actividades de control de calidad de sus productos y procesos. En este sentido, nuestra empresa ha establecido una relación muy estrecha con su empresa colaboradora New Developments in Nutraceuticals (NDN), con el objetivo de involucrarse activamente en este tipo de actividades. En el marco de esta colaboración, Monteloeder está participando en varios proyectos de investigación y desarrollo en los que también colaboran centros de carácter público, como el Centro Tecnológico Ainia y el Instituto de Biología Molecular y Celular (IBMC) de la Universidad Miguel Hernández. Dicha actividad de I+D ha sido objeto de varios proyectos de investigación en los que ambas empresas participan, bien como solicitantes o como entes promotores observadores: un proyecto Craft del V Programa Marco Europeo (QLK1-CT-2001-41929; Vth FP EC), dos proyectos IMPIVA (Generalitat Valenciana), un proyecto Profit (Ministerio de Industria), una acreditación Eureka para un proyecto europeo, dos proyectos del Plan Nacional de I+D+i 2004-2007 del MEC (AGL2004—06469/ALI y AGL2007-60455/ALI) y un proyecto dentro de la Acción Estratégica sobre Deporte y Actividad Física del Plan Nacional del MEC (DEP2005-00238-C04-02/EQUI).
Todos estos proyectos están enfocados hacia el desarrollo de nuevos ingredientes funcionales con una sólida base científica, que puedan ser aplicados tanto al sector de la alimentación funcional como a los suplementos para la dieta.
Las principales líneas de investigación de Monteloeder pueden resumirse en las siguientes:
-Ingredientes funcionales con propiedades antioxidantes y antiinflamatorias demostradas, con aplicación en el tratamiento de enfermedades articulares y otras dolencias de origen inflamatorio, como es el caso del ingrediente PLX.
-Aplicación de nuevas tecnologías para la obtención de extractos vegetales libres de residuos de disolventes de extracción, como la técnica de fluidos supercríticos.
-Formulaciones para cosmética de diversos productos con actividad protectora (capacidad antioxidante, antiinflamatoria o blanqueante de la piel) de diferentes productos naturales, como son los extractos de patata africana (Hypoxdermin), hidroxititrosol de hoja o fruto del olivo, la apigenina, etc.
-Formulaciones de ingredientes solubles para la fortificación de bebidas, como es el caso del Cithesol, que es un complejo hidrosoluble. También, microencapsulación de bioflavonoides para su aplicación en bebidas funcionales.
-Formulaciones e ingredientes con actividad antimicrobiana destinadas tanto a mejorar preservar los alimentos frescos y procesados (carnes, pescado, salsas, aceites, verduras, bebidas, alimentos precocinados, etc.), como a la búsqueda de nuevos antimicrobianos de aplicación cosmética para el cuidado de la piel (psoriasis, eccemas, acné, etc.) e higiene personal (pasta dentífrica, colutorio, gel o jabón de baño, cremas corporales, etc.). Con este fin, Monteloeder ha creado su línea de productos Antimic entre los que se incluyen diferentes extractos vegetales de plantas mediterráneas pertenecientes a la familia de las labiadas, con probada actividad bactericida, o como el oligochitosan, un derivado de la quitina de los crustáceos con elevada actividad antifúngica.

¿Para qué sectores trabajan? ¿Cuál tiene mayor incidencia?
-Estamos presentes en suplementos, alimentación funcional y cosmética. Tradicionalmente, nuestro sector principal ha sido el de los suplementos, pero en los últimos años hemos apostado por la alimentación funcional y, porcentualmente, en este sector hemos crecido más que en el de los nutracéuticos. El sector de cosmética también ha crecido, pero tenemos todavía pendiente definir una estrategia para abordar ese mercado puesto que tenemos productos que encajan muy bien ahí.

¿Tienen previsto ampliar su portafolio de productos?
-En este sector tienes que estar permanentemente desarrollando nuevos productos porque la industria está ávida de nuevas ideas y nosotros tratamos cada año, en las ferias a las que vamos, de presentar algo novedoso, pero siempre en consonancia con nuestras líneas de especialización.  Continuamente nos ofrecen productos para comercializar, pero es importante saber tus limitaciones y ahora somos más selectivos que antes. En empresas pequeñas es fundamental concentrar todas tus fuerzas en objetivos concretos. De los extractos que más vendemos ahora estamos trabajando para conseguir una versión orgánica y otra que combine la funcionalidad con el hecho de que sea completamente soluble en agua.

¿Cuáles han sido los últimos desarrollos de la compañía en la industria alimentaria? Háblenos de aplicaciones concretas.
-Actualmente, hemos mejorado desde un punto de vista técnico nuestro producto Cithesol, que es una fórmula enriquecida en hesperidina, soluble en agua, ideal para la fortificación de bebidas, fundamentalmente zumos cítricos. Hemos mejorado la solubilidad, el aroma y aumentado la pureza. Además, tenemos un producto a partir de la naranja amarga que es muy rico en flavonoides (naringina y neohesperidina, entre otros), completamente soluble en agua, de color claro y muy antioxidante. Asimismo, acabamos de lanzar PHAN, que es un prebiótico y probiótico que se produce durante la fermentación natural, a lo largo de varios años, de frutas y verduras con lactobacillus y saccharamices. Es muy rico en nutrientes.
 
¿Cuál es su opinión del sector de ingredientes funcionales? ¿Existe una clara evidencia científica en todos los funcionales lanzados al mercado?
-Este mercado ha cambiado radicalmente en los últimos años. Hace 12 años, cuando yo empecé a trabajar en este sector, había muchas empresas que no se preocupaban por la calidad ni las evidencias científicas, pero en los últimos años ha habido un gran cambio y este sector se ha vuelto tremendamente exigente y más maduro. Además, en Europa, las autoridades sanitarias también están tratando de regular el sector.
Aunque no sé como terminará esto, espero que se imponga el sentido común y no se demonice a todos los ingredientes nuevos. En cualquier caso, ahora la gente de la calle sabe mucho más y, además, tiene fácil acceso a mucha información. Por lo tanto, cada vez que sale un ingrediente funcional éste tiene que cumplir más requisitos técnicos y legales. Por supuesto que hay funcionales que no tienen evidencias científicas y se aprovechan de que están de moda, pero con el tiempo irán desapareciendo. Respecto de Europa, España es un país muy dinámico en ingredientes funcionales, pero por el contrario encuentra muchas trabas en el campo de los suplementos dietéticos.  

¿Que valoración nos puede ofrecer sobre el nuevo Reglamento sobre Declaraciones Nutricionales?
-El Reglamento 1924/2006 de la Comunidad Europea se refiere a las declaraciones nutricionales y de propiedades saludables efectuadas en los alimentos dirigidos al consumidor final. Creo que todo intento de regular el sector es bueno y beneficia tanto a consumidores finales –que con este Reglamento tienen más información y elementos de juicio a la hora de optar por un producto en función de sus propiedades saludables– como a las empresas que quieren trabajar seriamente, puesto que sin reglas del juego al final se producen abusos y la industria cae en el descrédito.
También considero bueno el hecho de que sea un reglamento general para todos los Estados miembro, porque si cada uno regula de forma diferente, con la libre circulación de mercancías las industrias de algunos países se verían perjudicadas con respecto a las de otros. Esto último es lo que pasa en el sector de los suplementos y no es bueno.

¿En qué medida afectará la crisis económica al comportamiento de Monteloeder y del sector de ingredientes en general?
-Para 2009 la situación es incierta, pero debido a nuestra diversificación de mercados esperemos que nos afecte lo menos posible. Más vale ser cautos.

 

Publicado en Tecnifood Nro. 61

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