Vanguardia Tecnológica

Ver novedades

“Somos la mayor bodega de Europa y la quinta del mundo por volumen”

Léalo en 12 - 16 minutos
Léalo en 12 - 16 minutos

El grupo J. García Carrión es uno de los más dinámicos del sector español de bebidas y lidera el mercado español de vinos y cavas  y zumos. Esta empresa familiar ha venido manteniendo un crecimiento constante que le ha llevado a multiplicar por tres su facturación en los últimos diez años hasta alcanzar los 650 millones de euros en 2010. Su presidente, José García Carrión, nos desvela en esta entrevista las claves del éxito y presenta las últimas novedades que ha puesto en el mercado

El grupo J. García Carrión es uno de los más dinámicos del sector español de bebidas, y lidera el mercado español de vinos y cavas, con crecimientos constantes en los últimos años. ¿Cuál es, en su opinión, la clave que ha llevado al éxito a una empresa familiar como J. García Carrión?

-Creo que el esfuerzo constante y la apuesta por la innovación y la calidad. La empresa García Carrión nace en Jumilla en 1890, año en el que mi bisabuelo construye una bodega de importantes dimensiones para aquella época para exportar vino a Francia. Otro hito importante en nuestra trayectoria es el nacimiento, en 1980, de la marca Don Simón, el primer vino envasado en brik. Se trataba de un vino de calidad en un envase no retornable, práctico, económico, de poco peso y con unos costes de producción muy económicos. Una innovación total que revolucionó el mercado a pesar del rechazo inicial de sectores tradicionales, y que ha convertido a Don Simón en el vino español más consumido del  mundo, con 150 millones de litros vendidos en más de 100 países.
En estos momentos elaboramos caldos de reconocida calidad en 10 Denominaciones de Origen en España y contamos con más de 200 hectáreas de viñedo propio en Rioja, Ribera del Duero y Penedés. Nuestra estrategia pasa por consolidar las grandes marcas de estos vinos mediante una adecuada combinación de calidad excepcional a precios imbatibles, aplicando la tecnología a los tradicionales procesos de elaboración y envasado del vino, y reduciendo los costes operativos y logísticos.

 

Pese a las dificultades, J. García ha mantenido un crecimiento constante en los últimos años. ¿Se ha consolidado esta tendencia también en 2010?
-Efectivamente, el grupo alcanzó los 650 millones de euros de volumen de negocio en 2010, con un crecimiento del 8 % respecto al año anterior. Las exportaciones han seguido subiendo y totalizaron 260 millones de euros, el 45 % del total. En cuanto a los resultados, el beneficio neto fue de 24 millones  (+7 %) y el Ebitda de 88 millones. Destaca el crecimiento del porcentaje de marcas propias, y los buenos resultados en todos los segmentos en los que operamos. Por ejemplo, en vinos con DO conseguimos crecer un 35 %, en Cava un 74 % y en zumos y néctares un 44 %.

¿Qué porcentaje total de la facturación correspondió a la comercialización de vinos y cavas?
-Durante el año 2010 las ventas de vinos y cavas totalizaron 292,5 millones de euros, con un aumento del 15,1 % respecto a los 254,1 millones del año anterior. El Ebitda obtenido por el negocio de vinos y cavas ascendió a 45,8 millones de euros, un 12,2 % más que en el ejercicio precedente. En lo que se refiere a los volúmenes comercializados, en total posicionamos en los mercados 295,8 millones de litros de vinos y cavas, frente a los 290 millones de 2009.

¿Cuáles son las claves para mantener esos buenos resultados en tiempos de crisis?
-En la última década JGC ha invertido, incluyendo la compra de Vinartis, unos 700 millones de euros. Esto nos ha permitido contar con una capacidad de gestión para poder crecer un 50 % sin dificultad. En estos momentos somos la mayor bodega de Europa y la quinta del mundo por volumen, y esa es nuestra principal ventaja competitiva. Nuestro objetivo ha sido siempre tener la mejor relación calidad-precio, y cuando hace unos tres años se empezó a intuir la crisis, vimos que debíamos cambiar la política de la empresa partiendo de esa base.
Así, optamos por concentrarnos en los precios de venta al público y desarrollar una estrategia de precios psicológicos, lo que nos ha llevado a ofrecer vinos con DO en oferta a 1 euro/botella. Eso nos supuso bajar de media los PVP de los vinos, excepto los vinos de cartón, y también la de los zumos en torno a un 25 %.
Todo ello nos ha permitido conseguir nuestro objetivo final, que no era otro que liderar todos los segmentos de negocio en los que estamos presentes. Así, con datos de Nielsen en la mano, podemos decir que en 2010 nos consolidamos como líderes en el mercado de vino en general (con una cuota del 28,7 %) y además en las categorías de vino con DO (e incluso en la mayoría de cada una de las menciones vitivinícolas en las que estamos presentes) y de mesa, incluidos tintos de verano y sangrías. En los dos últimos años hemos duplicado el volumen de comercialización de todos los productos, excepto los vinos de mesa Don Simón y Cumbres de Gredos, con los que ha costado mucho mantener la cuota. También lideramos el sector de zumos con más de un 39 % de cuota.

Podría concretarnos la cuota de mercado que tiene J. García Carrión en las principales denominaciones de origen.
-En el total de vino con DO llegamos al 22,5 %. En la primera denominación de España, Rioja, controlamos el 10,8 % con Antaño como marca emblemática y un crecimiento en 2010 del 124 % respecto al año anterior. También significativa es la posición en Ribera del Duero donde llegamos al 35,8 % con Mayor de Castilla; Valdepeñas (Señorío de los Llanos) con una participación del 39,9 %; Jumilla donde controlamos el 81,6 %, con Castillo San Simón como marca más destacada;  y La Mancha donde nuestra participación es del 28% de la mano de Don Luciano. Uno de los crecimientos más significativos lo hemos tenido en Rueda, donde si bien actualmente solo logramos el 6,7 % del mercado con Mayor de Castilla, el crecimiento en el último año ha sido del 102 %.
En cava (Jaume Serra) totalizamos el 9,1 % del mercado con una subida del 74 % respecto a 2009, mientras en vinos con DO Cataluña y Penedés tenemos el 16,1 %. Además, controlamos el 76,5 % del mercado de vino de mesa en cartón y el 23,8% de los vinos de aguja. En productos que incluyen el vino en su composición como la sangría y el tinto de verano nuestra participación de mercado es del 92,6 % y 38,3 %, respectivamente.

Anteriormente ha comentado el importante esfuerzo inversor que el grupo ha realizado en los últimos años. ¿Cuáles son los proyectos más importantes que tiene actualmente en marcha en el sector de vinos y cavas?
-Nuestra intención es invertir del orden de los 20-25 millones de euros anuales no en nuevas fábricas o bodegas, sino en tecnología e innovación para poder hacer las cosas mejor y más baratas. Actualmente estamos terminado la ampliación de la cava de Jaume Serra, que habrá absorbido a su finalización un total de 30 millones de euros y elevado su capacidad hasta los 60 millones de botellas. Está totalmente tecnificada y robotizada, lo que unido a su gran tamaño, nos permite un margen de costes muy bueno. De hecho, hemos conseguido ya posicionarnos como tercer operador del sector del cava, por detrás sólo de los dos gigantes, Freixenet y Codorníu.

Otro de los grandes pilares que ha llevado al grupo a esa posición de liderazgo es la innovación. En lo que se refiere al mercado de vinos y cavas, ¿Cuáles han sido las últimas novedades que ha lanzado?
-En vinos hemos lanzado varias presentaciones que se han desarrollado en nuestra planta de Daimiel, que es una bodega global que permite hacer casi cualquier cosa, y en donde disponemos de 50 hectáreas de viñedo experimental para hacer Investigación y Desarrollo con distintos varietales de uva, tanto para vinos jóvenes como para crianzas y reservas. La inversión en la última década de JGC ?en? I+D+ i ?es de más de 50 millones de euros, realizada íntegramente en sus centros de elaboración y bodegas en España.
En lo que se refiere a las novedades propiamente dichas, acabamos de presentar una nueva gama vinos de segunda fermentación o charmat, con bajo grado de alcohol y de azúcar, que incluye un moscato, un pink moscato (rosado), que se comercializan con la marca Platino. Con la misma enseña comercializamos un cava con zumo de frutas exprimidas con dos variedades naranja (Mimosa) y melocotón (Bellini). Son muy ligeros y fáciles de consumir, destinados a la gente joven y que por su sabor afrutado pueden servir para iniciarles en el vino clásico.
En nuestro catálogo hemos incluido también un vino rosado y blanco de verano envasado en botella de PET de 1,5 litros con la marca Don Simón, el vino ecológico Mayoral con DO Jumilla , y vinos de la tierra varietales (merlot, cabernet sauvignon y chardonnay) Don Simón en Tetra Prisma de 1 litro y 330 mililitros.

¿Tiene la intención J. García Carrión de ampliar su gama de vinos con denominación de origen o de empezar a elaborar caldos fuera de España?
-Estamos estudiando opciones en alguna DO vinícola en la que no tenemos presencia. Son muchas las proposiciones que nos llegan, hay muchas oportunidades, pero si nos animáramos a cerrar alguna adquisición sería en todo caso una marca, en ningún caso instalaciones productivas. No hay nada concreto a corto plazo, porque además nuestra intención es consolidar y potenciar lo que tenemos, que es mucho. Por otra parte, vamos a tratar de mejorar nuestro posicionamiento en los mercados exteriores pero desde el aspecto de la comercialización. En la actualidad, el 50 % de nuestras ventas de vino y cava se realizan fuera de España
Nuestros productos se comercializan ya en 120 países, con principal incidencia en una veintena, incluidos los principales de Europa (Portugal, Francia, Reino Unido, Suecia, Alemania, Italia, Bélgica, Dinamarca, Países Bajos), Japón, Estados Unidos, Federación  Rusa, México y África (donde vendemos más de 100 millones de litros). En estos momentos nuestra asignatura pendiente es China. Hasta la fecha habíamos descartado intencionadamente entrar, pero ahora la situación ha cambiado ya que ese país ha empezado a comprar, tiene muchas divisas y el vino de importación, estancado durante años, ha comenzado a crecer. Por ello, vamos a instalar allí una oficina comercial.

Desde esa sólida posición de liderazgo, ¿Cómo cree que evolucionará el mercado de vinos y cavas en los próximos meses?
-Este año 2011 es el peor de los tres que llevamos de crisis en cuanto a consumo, principalmente en valor (quizá no tanto en litros) y por ello las empresas tenemos que ser mucho más intensivas en la sala de venta, más activas y más creativas. No obstante, pienso que un factor fundamental en esta crisis ha sido el cambio de hábitos en el consumidor. Tras el derroche de la época de bonanza, ahora valora la relación calidad-precio como lo había hecho antes y cada vez realiza una compra más inteligente.
Pienso que esta inercia se va a mantener cuando la situación económica mejore. Las empresas deben concienciarse de que los márgenes de los que disfrutaban antes no van a repetirse, y que esa política de altos precios en las marcas de fabricante ha tenido como consecuencia el crecimiento imparable durante años de la marca blanca.
Con todo, algunas empresas hemos preferido estar cerca de las referencias de la distribución en competitividad y precio. El pasado 2010 estas últimas no crecieron en los sectores de vinos y zumos, sino que redujeron cuota un 2,2% y un 1,2%, respectivamente.

Publicado en la revista Tecnifood 77.

Mostrar comentarios (No hay comentarios)

Deja un comentario

Noticias relacionadas