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Aceite, nuestro mejor embajador por el mundo

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Las exportaciones son la vía de escape del sector aceitero en España, ya que el consumo interno no es capaz de absorber toda la producción y los precios han caído en los últimos tiempos.  En esta nueva etapa se seguirá fortaleciendo el mercado europeo,  donde se vende principalmente el aceite a granel y se abrirán nuevas oportunidades en países emergentes como China e India. Además, se multiplicarán los esfuerzos comerciales de aceite envasado a Estados Unidos, Brasil, Japón y Francia, donde continúa la tendencia al alza. De ahí el interés de promocionar  este valioso  “oro líquido” fuera de nuestras fronteras, haciendo hincapié en su origen español, sus aportaciones saludables y sus diversas utilidades culinarias

El incremento de la producción y el estacionamiento del consumo interno favorecen el impulso de la salida al exterior del aceite de oliva, mediante campañas de promoción, estudio de nuevos mercados y el fortalecimiento de los tradicionales. Así, la exportación se convierte en un elemento clave para dar salida a una producción que no puede ser absorbida por las demandas internas.
Hay que destacar que España es el primer elaborador de aceite de oliva a nivel mundial (siendo Andalucía donde se concentra el grueso de la producción), y que la producción se ha visto incrementada en los últimos años de manera considerable, debido a la realización de nuevas plantaciones, que se han estructurado con formas modernas y nuevas técnicas de riego. En consecuencia, nuestro país recibe el 42% del total de las ayudas comunitarias al aceite de oliva, que suponen anualmente unos 600 millones de euros. En cuanto a cifras de producción, si bien ésta descendió un 17% en la campaña 2008/09, las dos anteriores registraron valores positivos. También destacar que el cultivo del olivar en España cuenta con 2,4 millones de hectáreas y se sitúa en el segundo lugar en extensión, después de los cereales. Además, en torno al 96% de la superficie cultivada se destina a aceituna para la molturación y el 4% restante a producir aceitunas de aderezo; y cerca del 76% de la superficie de olivar es de secano, pero el regadío va ganando peso.
Por su parte, las exportaciones alcanzaron un récord histórico, con 665.100 t, en la campaña de 2007/08. Si bien durante 2008/09 la cifra ha sido menor, unas 659.068 t registradas,_ las expectativas para 2010 son bastante halagüeñas, teniendo en cuenta además la mala coyuntura económica global que atravesamos. Hay que destacar también que, de las 659.068 t registradas en 2008/09, el 72% corresponde a las calidades virgen extra o virgen, el 22% a oliva u oliva refinado y el 6% a virgen lampante, siendo su principal destino la Unión Europea (509.820 t). _

Abastecer a nuevos mercados
El aceite de oliva es uno de los productos más representativos de la exportación agroalimentaria española y llega a más de 100 países de los cinco continentes. Es Italia el principal mercado de aceite de oliva español a granel, seguido de Francia, Portugal y Reino Unido. Aunque el aceite de oliva español también es exportado y envasado en Australia, EEUU, Brasil, Japón y Francia. Si bien las exportaciones de envasado se han duplicado en los últimos cinco años y continúan su tendencia al alza.
Hay que tener en cuenta, además, que la partida de dicho producto, en lo que a comercio exterior se refiere, está sujeta a un estricto control de calidad, lo que facilita las cosas a la hora de querer entrar en países con economías emergentes como China, India, Rusia y Brasil. Además, las exportaciones a EEUU, Australia y Japón han crecido por encima de un 40% en el caso de los dos primeros países y más de un 25% en el caso del país asiático.
Según datos de Asoliva (Asociación Española de la Industria y el Comercio Exterior del Aceite de Oliva), las exportaciones de aceite de oliva de sus empresas asociadas bajaron un 7,73% (de noviembre de 2008 a octubre de 2009), alcanzado las 283.700 t. Si bien las de envasado (menos de 5l) se incrementaron un 6,48%, registrando 123.453 t, y las de granel bajaron un 16,34%, con 160.247 t. Las exportaciones a granel representan todavía alrededor del 55% y se dirigen principalmente a Italia, mientras que las ventas exteriores de aceite de oliva envasado tienen como destino Estados Unidos (13% del total). Por otra parte, los exportadores apuestan cada vez más por la venta de aceites de altísima calidad, a través de tiendas gourmet y siguiendo las estrategias ya puestas en marcha por el mercado del vino.

La promoción ya está en marcha
Y para dar a conocer nuestro afamado “oro líquido” la Interprofesional del Aceite de Oliva presentó en París y Londres la mayor campaña de promoción a nivel europeo. Cuenta con un presupuesto superior a los 16,5 millones de euros, durará alrededor de tres años y está dirigido a aumentar el consumo de aceite de oliva en España, Francia, Reino Unido, Bélgica y Holanda. El presupuesto ha sido aportado en un 47% por la Interprofesional del Aceite de Oliva, en un 13% por el MARM y el 40% restante corresponde a fondos europeos, que están siendo distribuidos de manera equitativa para cada ejercicio contemplado en la campaña.
La Interprofesional del Aceite de Oliva, se constituyó en 2002, pero no fue hasta 2007 cuando su actividad registró un avance importante, al definir de forma conjunta una estrategia para garantizar el presente y el futuro del sector. Los representantes de los diferentes agentes del sector como olivareros, almazaras, operadores, refinadores y exportadores están unidos para reforzar la posición del aceite de oliva en el mercado mundial, mejorar su competitividad y garantizar el futuro del sector. Además sus líneas de actuación se centran en la promoción del aceite de oliva, en la transparencia de la información  y en el impulso de programas de I+D+i.
La campaña ha sido puesta en marcha por esta organización a raíz de conocer los resultados de un estudio que ponía de manifiesto el alto potencial de crecimiento del consumo de los aceites de oliva en los mercados europeos, como producto natural, nutricional y saludable.

Alto potencial de Francia y Reino Unido

Según el estudio de la Interprofesional_ del Aceite de Oliva, integrada por diferentes agentes del sector como olivareros, almazaras, operadores, envasadores, refinadores y exportadores, España abastece directamente a Francia el 58% del aceite de oliva y al Reino Unido el 53%. Destacando que España, al ser el principal productor, exportador y comercializador provee, de manera directa, hasta el 80% del aceite de oliva que se comercializa en Europa. Sus previsiones para 2010 alcanzan los 2.881.500 t, de las que España produce 1.152.600 t, Francia 7.000 t y el Reino Unido es meramente importador. Si nos referimos al consumo, los datos muestran un total de 2.839.000 t, de las que 600.000 t corresponden al consumo español, 108.000 t a Francia y Reino Unido alcanza las 58.300 t (duplicando su consumo en los últimos diez años). Si en Europa se consumen_ 1.902.130 t (67% del total), España consigue un 21,13%.
El mercado francés de aceite es principalmente importador de España (58%), Italia (29%), Bélgica (7%) y Túnez (4%). Con un consumo medio de 3,2 l/año y hogar, el aceite se emplea principalmente para freír y cocinar. Además es la zona centro y norte del país donde emplean, al igual que los ingleses, el aceite de oliva para aderezar ensaladas y salsas y con menos frecuencia para cocinar. Sin embargo en el sur, lo utilizan de manera habitual en sus comidas, asemejándose a España en sentido culinario.
Por su parte, en Reino Unido ha aumentado el empleo del aceite en sus hogares, siendo España el país de procedencia de este producto en un 53%, seguido de Italia (41%) y Grecia (4%). Asimismo, el consumidor británico utiliza el aceite de oliva virgen extra para el aliño de ensaladas, para untar con pan o para salsas; el aceite de oliva para cocinar y preparar salsas; y por último, el aceite vegetal para freír.
Por esta razón, la nueva campaña de promoción tiene en cuenta las peculiaridades de cada mercado. Así, en España el eje de comunicación será_“el corazón de la dieta mediterránea”; en Reino Unido, “el sabor de la vida” y en Francia, Holanda y Bélgica, “una vida de rico está bien, una vida de lujo es mejor”.
Estas acciones_ deben incidir en el origen español del producto, asociado a la calidad y estar orientadas al incremento de su frecuencia en el consumo.
Además de dicha campaña, existen otro tipo de acciones relacionadas con la promoción del aceite de oliva, como la asistencia a Expoliva 2009, Alimentaria 2010, Salón Internacional del Club de Gourmets, etc.

Valoración positiva en 2009
Según los últimos datos de la Agencia para el Aceite de Oliva a 31 de diciembre de 2009, la producción de aceite descendió un 6% respecto a la campaña anterior y un 7% respecto a la media de las cuatro últimas campañas, situándose en 398.500 t, debido a las condiciones climatológicas de los últimos meses. Esta misma fuente indica un aumento de las importaciones del 133%, con 7.700 t registradas, si bien durante dicho periodo se alcanzaron cifras muy bajas. Asimismo, la cifra de exportaciones, que contabiliza 95.100 t, muestra un ligero decrecimiento del 2%. Estos datos se traducen en un mercado interior aparente de 87.100 t, lo que significa una bajada del 14% frente al periodo anterior. Aunque si hacemos una valoración global del mercado (mercado interior aparente más exportaciones) el resultado serían unas 182.200 t, lo que significaría un aumento del 5% frente a la campaña anterior, y una subida del 4% con respecto a la media de las cuatro últimas.
Por su parte, el volumen total de existencias es un 16% inferior a la media de las cuatro últimas campañas, contabilizando 429.200 t, debido a la baja molturación de las almazaras por la escasa entrada de aceituna.

Un futuro prometedor

La Asociación Nacional de Industriales Envasadores y Refinadores de Aceites Comestibles (Anierac) prevé que la campaña 2009/2010 alcance los niveles de 2007/08, lo que representaría un aumento de en torno al 20% respecto a la campaña anterior. Estas expectativas se mantendrían incluso teniendo en cuenta la coyuntura económica por la que atravesamos y también contando con las posibles complicaciones en las cosechas derivadas de las inclemencias climáticas.
Anierac nació en 1963 cuando un grupo de industriales del país deciden unirse con  la finalidad de defender los intereses del sector. Así, entre sus miembros cuenta con las empresas envasadoras más representativas del mercado español, tanto por su volumen de negocio como por su especial relevancia tanto a nivel nacional como provincial o local. Además, es miembro de la Federación Española de Industria de la Alimentación y Bebidas (Fiab), socio fundador de Ecoembalajes España; y miembro permanente de los Comités Consultivos de Aceite de Oliva del Consejo Oleícola Internacional (COI) y de la Unión Europea.
Vista la importancia de dicha Asociación y de las empresas que la componen, podemos valorar su registro de datos de 2008/09 que indican que la campaña olivarera contó con 372,3 millones de litros de aceites de oliva en el mercado, aportados por las empresas de Anierac, lo que supone un incremento del 1,71%, sobre la campaña anterior. En este segmento, destaca la subida de las categorías líderes virgen extra y  oliva “suave”, en más de un 2,5% en ambos casos. Por su parte, la categoría de vírgenes cae un 16,04% y el oliva “intenso” se mantiene.
Si contamos también con otras variedades como el orujo de oliva, girasol y semillas, los datos globales sumarían los 724,4 millones de litros sacados al mercado por las empresas envasadoras, lo que se traduciría en un 0,92% menos que la pasada campaña en la que se vendieron 731,1 millones de litros.
Entonces, habría que destacar la caída del aceite se orujo (-14,57%) respecto a la pasada campaña y el ligero decrecimiento de la partida de girasol, (-1%).
Por otra parte, de enero a octubre de 2009, las ventas de las distintas calidades de aceite de oliva siguen lideradas con por el oliva “suave” en un 45,37% (frente al 44,88% del pasado periodo), el oliva virgen representó un 32,02% (en comparación al 31,43% de la misma etapa de 2008); y por último, el oliva “intenso” descendió su presencia hasta el 22,61% frente al 23,69% la campaña de 2008.

Más volumen y menos valor en oliva y girasol

Los datos de las consultoras preguntadas por Tecnifood aportan datos parecidos. Si bien Nielsen, que analiza la distribución en su conjunto, señala un descenso en valor de la categoría de aceites de casi un 14%, alcanzando los 959.505 millones de euros. En dicha franja, destaca la bajada en valor de las categorías de oliva (-10,5%), girasol (-23%) y orujo (-45%). Asimismo, IRI, que se centra en la distribución moderna, indica un descenso en valor de más del 10% del aceite de oliva, del girasol más de un 25% y del orujo, el descenso casi llega al 40%.
Por el contrario, en volumen, los datos son más alentadores, ya que Nielsen señala subidas en girasol y oliva, de un 4,5%, mientras que IRI también muestra ascensos de oliva en volumen del 5,8% y de girasol de un modesto 1,4%.
Tan sólo da muestra de grandes crecimientos la partida de aceite de oliva aromatizado, que aumenta un 10,6% en valor y un 21,8% en volumen, según Nielsen; y la partida de orujo cuenta con bajadas reseñables, según datos de ambas consultoras, tanto en volumen como en valor.

Consumidor maduro
El mayor porcentaje del consumo se concentra en los hogares (84,8%), mientras que la restauración comercial supone el 12,3% y la restauración social y colectiva el 2,9% restante, según datos del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino de 2008. Dentro del consumo en hogares, el aceite de oliva virgen extra supone el 30,3%, asimismo en la restauración colectiva este tipo de aceite alcanza el 34,5%.
En hogares, el consumo más notable se asocia al aceite de oliva no virgen (6,35 litros por persona y año), seguido de aceite de oliva virgen (3,36 litros per cápita). Dicho consumo presenta varias peculiaridades. El consumo más elevado corresponde a los hogares de clase alta y media alta, sin niños. Además, si la persona encargada de hacer la compra no trabaja, el consumo de aceite también es superior, al igual que si dicha persona supera los 65 años. También muestran consumo más elevados los hogares formados por una persona y los que residen en municipios con censos de entre 100.001 y 500.000 habitantes. En definitiva, las desviaciones positivas con respecto al consumo medio en hogares corresponden al caso de retirados, adultos independientes, parejas adultas sin hijos, mientras que los consumidores más bajos tienen lugar entre las parejas con hijos pequeños, parejas jóvenes sin hijos y jóvenes independientes. Por último, por Comunidades Autónomas, Canarias y Asturias cuentan con los mayores consumos, y la demanda más reducida corresponde a Castilla-La Mancha y Comunidad Valenciana. En cuanto al lugar de compra, los consumidores de aceite recurrieron a los supermercados en un 54%, a los hipermercados en un 31%, mientras que el establecimiento especializado y la cooperativa concentran el 3% para ambos casos.
Por su parte, en los establecimientos de restauración comercial y restauración colectiva el aceite de oliva virgen extra representa un 33,1% del consumo, el oliva virgen un 14,1% y el resto de aceites de oliva un 52,8%. Además, en la restauración colectiva y social, los restaurantes independientes concentran el 43% de la demanda, los bares y cafeterías el 38%, los hoteles el 14% y la restauración  organizada el 5% restante. Por áreas geográficas, el mayor volumen corresponde a Andalucía, Extremadura, Comunidad Valenciana y Murcia. Para proveerse de aceite de oliva, la restauración comercial utiliza al mayorista en un 65%, seguido del cash & carry, con una cuota del 13%.

Innovación, salud y comercialización
Desde el Centro Tecnológico del Olivar y del Aceite de Oliva (Citoliva) nos aportan las claves sobre las que debe trabajar intensamente este sector a corto y medio plazo. Se trata de la innovación en la producción, la renovación de las tecnologías de elaboración industrial y el impulso de la comercialización. La innovación en la producción  olivícola, la sostenibilidad  y el aprovechamiento de residuos de la cadena, mediante el riego para mejorar la eficiencia en el uso del agua, la mecanización del olivar y el manejo y mantenimiento del suelo. En lo que se refiere a las técnicas de elaboración industrial se hace hincapié en la calidad, la seguridad alimentaria, la salud y los nuevos productos; y por último, en cuanto a la comercialización, se trata de llevar a cabo una organización empresarial en la cadena oleícola.
La Fundación Citoliva fue creada en a finales de 2002 con el objetivo de implantar metodologías innovadoras y sistemas tecnológicos para solucionar las demandas y necesidades del sector oleícola. Además de mejorar la competitividad de las empresas del sector, su promoción y su diversificación. Citoliva se convierte en el eje de interconexión entre las Unidades de Investigación del sector de aceite y del olivar y el sector proveedor de bienes y servicios.
Según la Fundación, las innovaciones en el sector del aceite de los últimos años han sido innumerables, además de fundamentales para su desarrollo nacional y reconocimiento internacional. Convirtiéndose en puntos fuertes el producto final y su contacto con el consumidor. Las novedades en el mundo del aceite de oliva tienen que ver con muchos factores, entre los que destacan los cambios económicos-sociales como la preocupación por la salud, los nuevos consumidores y formas de consumo, etc.
La situación actual de crisis también afecta al sector del aceite, ya que se han producido importantes recortes en algunas actuaciones y proyectos, aunque esta situación, según Citoliva, dura y compleja es pasajera y no debe desanimarnos en absoluto. Afirman que justamente es ahora el momento de demostrar la fortaleza como Centro Tecnológico y clúster manager y el potencial del sector.  Declarando que precisamente una actitud innovadora ayudará a soportar en mejores condiciones esta situación y salir reforzados de ella.
Además, desde Citoliva manifiestan que la evolución sectorial ha sido sorprendente en los últimos años, principalmente por los esfuerzos en la tecnificación en las primeras fases de la cadena de valor. La Fundación asegura que, una vez llegado a un punto tecnológico óptimo, los intereses se centran en las fases intermedias y últimas, como la comercialización y la investigación científica sobre el aceite de oliva y la salud orientada a la excelencia cualitativa del producto.  Sin embargo, continúa, se sigue trabajando e investigando intensamente en la parte del cultivo y la producción.
Finalmente y en lo que se refiere al futuro de sector de aceite, desde Citoliva declaran que la competencia internacional cada día es más intensa, y resulta entonces fundamental consolidar el posicionamiento como primer país productor, innovador y altamente tecnificado y con clara orientación al consumidor. Además, señalan que es prioritario que el sector interiorice los conceptos de innovación y tecnología, para mantener el sector vivo y evolucionar al ritmo del mercado, ser más competitivos y afrontar la amenaza de otros países.

Últimos cambios en la normativa del aceite

Según el Consejo Oleícola Internacional, los últimos cambios introducidos se refieren a la adopción del método para la determinación de alquil esteres y ceras como criterio de calidad y el establecimiento de límites para este parámetro y la adopción del método de biofenoles por HPLC pero sin límites. En cuanto al etiquetado no se ha modificado nada en la norma comercial (sí el año pasado en el Reglamento comunitario) pero en 2007 se revisó el método de valoración organoléptica y se introdujo una terminología opcional para el etiquetado.
De todos modos el COI va adaptando su norma comercial aplicable al aceite de oliva en función de la evolución del sector. Ésta establece los criterios fisicoquímicos de cada una de las denominaciones de aceite de oliva y aceite de orujo de oliva mencionadas en el Convenio Internacional sobre aceite de oliva y aceitunas de mesa de 2005 que administra el COI, así como los criterios de calidad y de pureza que distinguen cada denominación. Los Miembros del Consejo se comprometen a prohibir el uso de toda denominación distinta a las especificadas. Señala asimismo la metodología a seguir para la toma de muestras y el análisis químico de los aceites. Para definir los instrumentos más adecuados a tal fin, el COI cuenta con la colaboración de expertos en química oleícola de sus países Miembros, quienes le han ayudado a establecer los distintos métodos. El COI colabora con otras organizaciones internacionales y, en determinadas ocasiones, hace referencia a los métodos de análisis de la Organización Internacional de Normalización (ISO) y de la Unión Internacional de Química Pura y Aplicada (IUPAC) y de la American Oil Chemists’ Society (AOCS). Por último, la Norma Comercial trata otros aspectos, como los aditivos alimentarios, los contaminantes, la higiene, el envasado, la tolerancia en materia de llenado de los envases y el etiquetado del aceite de oliva y del aceite de orujo de oliva.

Publicado en el número 69 de la revista Tecnifood

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