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Aceites y grasas: Una balsa que avanza hacia el exterior

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Si bien el consumo no ha disminuido de forma acusada en el territorio español, las ventas de aceites y grasas no muestran los niveles de crecimiento de años anteriores. Los productores de aceite de oliva, que representan casi el 60% de las grasas consumidas en España, vuelcan en las exportaciones buena parte de sus esfuerzos para mantener sus crecimientos y ampliar mercados en Asia y América del Sur

El mercado español de aceites y grasas, por su propia naturaleza heterogénea, resulta difícil de englobar así como conocer en profundidad sus magnitudes. Incluye todos los aceites que se comercializan en nuestro país, con especial énfasis en el de oliva y sus variedades y, en el caso de las grasas, aquéllas provenientes de materias primas lácteas y vegetales. Los datos avanzados por los estudios de mercado, realizados tanto por el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino como por algunas consultoras, muestran que el consumo se ha mantenido estable, si bien los precios han variado notablemente, por cuanto la producción española de aceitunas fue notablemente alta en la campaña 2007-2008 (1,23 millones de toneladas), por lo que en el actual ejercicio ha habido un descenso del 17% (al quedar en poco más de 1,02 millones de toneladas).
Este descenso en la producción está haciendo que los precios de venta al público hayan comenzado a subir paulatinamente desde el segundo trimestre de 2009, si bien sigue siendo todavía inferior en promedio a los precios alcanzados hasta mediados del año pasado. El comportamiento del aceite de oliva no se corresponde totalmente, como se verá más adelante, con el del resto de aceites, la mayoría de los cuales son importados y sus precios quedan regulados por variables internacionales.
Según el Panel de Consumo Alimentario del MARM, correspondiente al TAM de julio de este año, los españoles hemos consumido 643.400 t de aceites (+3,1%) y 1.438,2 millones de euros (-5,2%). Durante este periodo de tiempo el consumo ha estado en 14,15 litros por persona al año.
Discriminando por el tipo de aceites, el de oliva mostró durante el mismo TAM un total de 451.200 t consumidas (+4,1%) y 1.204,9 millones de euros (-5,6%). El de girasol alcanzó las 168.900 t (+5%) y 193,1 millones de euros (+0,1%). El resto de las variedades sumó 23.300 t (-22,3%) y 40,1 millones de euros (-16,4%).
De acuerdo con los datos de la Asociación Nacional de Industriales Envasadores y Refinadores de Aceites Comestibles (Anierac), el acumulado de ventas durante el año 2009 hasta el mes de julio es ligeramente inferior al obtenido en el mismo periodo de 2008, al totalizar el primero 430.432 t (-2,1%), lo que parece demostrar que el alcance de la crisis económica ha hecho también que las ventas de este alimento hayan cedido ligeramente, acorde con la caída en el consumo dentro del sector alimentario.
El TAM de julio 2009 de Anierac pone el acento en este descenso global, al totalizar 734.000 t (-0,99%), si bien hubo aceites con un buen comportamiento. Dentro de este total está el aceite de oliva extra de hasta 0,8º, con unas ventas de 119.017 t (+6,49%); el de oliva virgen hasta 2º, con 3.108 t (-19,5%); el de oliva refinado hasta 0,5º, que aumentó a 166.944 t (+1,1%); oliva refinado de 0,5º a 1º, que supuso 88.539 t (+4,8%); orujo de oliva, que cayó a 16.758 t (-14,1%); girasol, que registró 302.322 t (-2,9%); mezcla de semillas, que bajó a 33.825 t (-15,9%); soja, que perdió peso al totalizar 1.920 t (-30,1%); maíz, que también mermó notablemente hasta 1.471 t (-29,7%); y el resto de semillas, que totalizó 96 t (-42,8%).

Aumentan las ventas en volumen; caen en valor
Según los datos del TAM del 26 de julio 2009 de la consultora IRI, que audita las ventas en los establecimientos de libreservicio de 100 o más metros cuadrados y dotados con escáner, las ventas de aceite de oliva en la gran distribución han mostrado un ascenso en volumen y un descenso en valor, lo que demuestra la escalada a la baja de los precios acaecida durante buena parte de ese año móvil. Así, las cifras quedaron en 322,2 millones de litros (+5%) y 858,7 millones de euros (-5,8%).
El segmento del aceite de oliva refinado suave totalizó 141,8 millones de l (+2,2%) y 368,6 millones de euros (-8,8%); el refinado intenso aumentó a 82,2 millones de l (+5%) y 200,1 millones de euros (-6,3%); el virgen extra suave creció notablemente hasta los 60,8 millones de l (+31,3%) y 179,1 millones de euros (+15,4%); y el virgen extra intenso cayó a 37,3 millones de l (-14,2%) y 110,8 millones de euros (-19,8%).
La categoría otros aceites mostró ventas de 189,3 millones de litros (sin variación porcentual) y 223,9 millones de euros (-5,3%). El de girasol superó los 176,5 millones de l (+2,1%) y los 201,3 millones de euros (-3,4%); el de orujo cayó a 3,9 millones de l (-23,2%) y 8,6 millones de euros (-26,9%);  el resto de aceites mermó a 8,8 millones de l (-21,4%) y 13,9 millones de euros (-13%).
Los datos del TAM del 26 de julio 2009 de la consultora Nielsen, que audita las ventas en los establecimientos de libreservicio, confirman que las ventas de aceites totalizaron 1.032,3 millones de euros (-4,1%).
El aceite de oliva, en todas sus variedades, alcanzó las 305.316 t (+6,4%) y 822,7 millones de euros (-4,6%); el de girasol totalizó 157.830 t (+4,2%) y 180,6 millones de euros (-0,8%); el de orujo de oliva quedó en 5.081 t (-9,7%) y 11,3 millones de euros (-9,9%); el resto de los aceites alcanzó las 9.985 t (-20,6%) y 15,4 millones de euros (-11,9%). El aceite de oliva aromatizado aumentó a 95 t (+43,9%) y 1,03 millones de euros (+33,4%).

El consumo crece en los hogares
Según los datos del Panel de Consumo Alimentario del MARM, durante el primer semestre de 2009 el consumo de aceite fue de 442.100 t (-1,2%), de los cuales 334.190 t fueron consumidas en hogares (+5,6%), 89.640 t en los establecimientos de restauración y hostelería (-18,7%), y 18.270 t en instituciones (-11,6%). En cuanto al gasto, éste alcanzo durante este mismo periodo 900 millones de euros (-14,8%), de los cuales 686,7 millones correspondió al de oliva y 158,2 millones al de girasol.
De acuerdo con Mercasa, el 58,8% de todos los aceites consumidos en España son de oliva, con 12,1 litros por persona al año. El de girasol alcanzó los 7,3 k per cápita y el de otras semillas llegó a 1,2 k. Los riojanos son quienes más aceite de oliva consumen, seguidos por los gallegos y los asturianos. En el extremo opuesto están los murcianos, los castellano-manchegos y los valencianos.

Estructura empresarial
De acuerdo con la recopilación de datos de Mercasa, existen unas 2,1 millones de explotaciones activas dedicadas al cultivo del olivo, que ascienden a 2,4 millones de hectáreas. La cosecha total de aceitunas se procesa en unas 1.740 almazaras, de las que un porcentaje significativo tiene una escasa capacidad de producción. Existen también 1.513 envasadoras, 63 extractoras de aceite de orujo y 21 refinerías.
Las marcas del distribuidor siguen creciendo y ya en 2008 representaban el 62% de las ventas en volumen y el 53% en valor.
Las uniones olivareras están cada vez más vigentes. Los productores se están unificando en cooperativas para sacar ventaja de producciones conjuntas, lo cual permite cubrir adecuadamente las cuotas de producción, mejorar las negociaciones con las almazaras y los envasadores y, por ende, obtener un mejor rendimiento de las cosechas.
Uno de los casos emblemáticos es el de Hojiblanca, que ya cuenta con 61 cooperativas oleícolas asociadas, que agrupan a más de 32.000 agricultores y una media de producción que supera con creces las 110.000 t.

Comercio exterior
Según los datos de Mercasa y el COI, las exportaciones de aceite de oliva son la parte más dinámica del sector olivarero. A julio de esta temporada 2008/2009 (que va de noviembre a octubre), las exportaciones habían sumado 494.800 t, mientras que en toda la temporada 2007/2008 superaron los 665.100 t.
Las importaciones de aceite de oliva han disminuido progresivamente: en la campaña 2007/08 sumaron 59.700 t y, hasta julio de 2009, estaban en 30.200 t.

Nueva modificación del Reglamento CE 1019/2002

El Reglamento CE 1019/2002, sobre las normas de comercialización del aceite de oliva, ha recibido varias modificaciones desde su promulgación, muchas de ellas para afinar aún más sus contenidos.
La última de ellas se produjo el pasado mes de marzo, mediante el Reglamento (CE) 182/2009. Esta última reforma se debe a que el Reglamento original fijaba disposiciones facultativas para el etiquetado del origen del aceite de oliva, aunque el objetivo previsto era un sistema que implicaba el etiquetado obligatorio del origen del aceite de oliva virgen extra y del aceite de oliva virgen, con el fin de reflejar el hecho de que, habida cuenta de las tradiciones agrícolas y de las prácticas locales de ex­tracción y mezcla, el sabor y la calidad de estos aceites podían ser muy diferentes en función de su origen geo­gráfico. Por lo tanto, las disposiciones facultativas puestas en marcha en aplicación de dicho Reglamento resultaron ser insufi­cientes para evitar inducir a error al consumidor sobre las verdaderas características de los aceites vírgenes a este respecto.
Además, desde 2002, el Reglamento (CE) 178/2002 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 28 de enero de 2002, por el que se establecen los prin­cipios y los requisitos generales de la legislación alimen­taria, creó la Autoridad Europea de Seguridad Alimen­taria y se fijaron procedimientos relativos a la seguridad alimentaria, además de establecer unas normas de trazabilidad, aplicables desde el 1 de enero de 2005. La experiencia adquirida en esta materia por los agentes económicos y las administraciones permitió que el etiquetado del origen pasara a tener carácter obligatorio en el caso del aceite de oliva virgen extra y del aceite de oliva virgen.
En la Comunidad Europea, una parte significativa de los aceites de oliva virgen extra y de los aceites de oliva virgen está formada por mezclas de aceites originarios de distintos Estados miembros y terceros países. Debían entonces establecerse disposiciones simples para el etiquetado del origen de estas mezclas. Estas nuevas normas permitirán suprimir las antiguas disposiciones relativas al etiquetado de un “origen predominante”, complejas de aplicar, difíciles de controlar y susceptibles de inducir a error.
Por otro lado, el Consejo Oleícola Internacional (COI) ha definido re­cientemente, en su método revisado para la evaluación organoléptica de los aceites de oliva virgen, algunos tér­minos que describen las características organolépticas que hacen referencia al sabor o al olor de los aceites de oliva virgen extra y de los aceites de oliva virgen. La utilización de estos términos en el etiquetado de los aceites de oliva virgen extra y aceites de oliva virgen debe reservarse a los aceites evaluados según el método de análisis correspon­diente. Resultaba necesario establecer disposiciones transi­torias para algunos agentes económicos que utilizan ac­tualmente los términos reservados.
Igualmente, las disposiciones del Re­glamento 1019/2002 no se aplicaban al atún ni a las sardinas, cubiertos, respectivamente, por el Regla­mento (CEE) 1536/92 del Consejo, de 9 de junio de 1992, por el que se aprueban normas comunes de comercialización para las conservas de atún y de bonito, y por el Reglamento (CEE) 2136/89 del Consejo, de 21 de junio de 1989, por el que se establecen normas comunes de comercialización para las conservas de sar­dinas. Por razones de claridad, estos aspectos debían mencionarse claramente en el Reglamento (CE) 1019/2002.
Por lo tanto, con la nueva modificación, el etiquetado de los aceites a que se refiere el artículo 1, apartado 1, incluirá, de manera clara e indeleble, además de la descripción mencionada en el apartado 1, pero no necesariamente junto a esta, la información siguiente so­bre la categoría de aceite:
a) aceite de oliva virgen extra: “aceite de oliva de categoría superior obtenido directamente de aceitunas y sólo mediante procedimientos mecánicos”;
b) aceite de oliva virgen: “aceite de oliva obtenido directamente de aceitunas y sólo mediante procedimientos mecánicos”;
c) aceite de oliva -contiene exclusivamente aceites de oliva refinados y aceites de oliva vírgenes-: “aceite que contiene exclusivamente aceites de oliva que se hayan sometido a un tratamiento de refinado y de aceites obtenidos directamente de aceitunas”;
d) aceite de orujo de oliva: “aceite que contiene exclusivamente aceites procedentes del tratamiento del producto obtenido tras la extracción del aceite de oliva y de aceites obtenidos directamente de aceitunas”, o “aceite que contiene exclusivamente aceites procedentes del tratamiento del orujo de oliva y de aceites obtenidos directamente de aceitunas”.
Es necesario evitar que los productos alimenticios que contienen aceite de oliva engañen al consumidor, al poner de relieve la reputación del aceite de oliva sin señalar la composición real del producto. Por consiguiente, en las etiquetas debe aparecer claramente una indicación del porcentaje de aceite de oliva y determinadas indicaciones en el caso de los productos constituidos exclusivamente por una mezcla de aceites vegetales. Además, es necesario tener en cuenta las disposiciones especiales previstas en determinados reglamentos específicos sobre productos con aceite de oliva.
Con exclusión del atún en aceite de oliva, y de las sardinas en aceite de oliva, si la presencia de aceites contemplados en el artículo 1, apartado 1, del Reglamento, en un producto alimenticio distinto de aquellos a los que se refiere el apartado 1 de su articulado, se menciona en el etiquetado fuera de la lista de ingredientes mediante palabras, imágenes o representaciones gráficas, la denominación de venta del producto alimenticio irá seguida directamente de la indicación del porcentaje de aceites de oliva, contemplados en el artículo 1, apartado 1, con relación al peso neto total del producto alimenticio.

GRASAS COMESTIBLES
El sector de mantequillas y margarinas está pasando por un momento interesante. El descenso en los precios de las materias primas, así como la competencia entre ambas variedades, está haciendo que los precios se hayan contenido y, por ende, las ventas hayan mostrado incrementos en volumen.
Según los datos del TAM del 23 de agosto 2009 de IRI, las ventas de mantequilla sumaron 10.689 t (+5,6%) y 70 millones de euros (-0,6%). La clásica quedó en 8.262,7 t (+5,4%) y 52 millones de euros (-1,1%); la fácil de untar creció a 1.604,4 t (+6,4%) y 11,6 millones de euros (+2,4%); la ligera sumó 614,8 t (+5,4%) y 4,7 millones de euros (-4,8%); y la enriquecida alcanzó las 207 t (+6,1%) y 1,5 millones de euros (+9%).
Por tipos, la mantequilla sin sal mostró un incremento ligero, al quedar en 7.987,4 t (+2%) y 54,4 millones de euros (-2,2%). La variedad con sal creció notablemente hasta las 2.701,6 t (+17,6%) y 15,6 millones de euros (+5,5%).
En el caso de las margarinas, las ventas sumaron 33.355 t (+1,9%) y 119,5 millones de euros (+5,3%); de los cuales el segmento natural alcanzó las 29.069,5 t (+2,3%) y 102,4 millones de euros (+4,3%); el resto de las presentaciones cayó ligeramente hasta las 4.285,4 t (-1,2%) y 17 millones de euros (+11,2%). Dentro de este último segmento, las tipo light quedaron en 4.259,6 t (sin variación porcentual) y 16,9 millones de euros (+12,8%). Las margarinas especiales cayeron notablemente, al registrar 25,8 t (-67,3%) y 114.689 euros (-63,6%).

Crecen las marcas del distribuidor
Según IRI, las marcas del distribuidor dominan ampliamente las ventas de mantequilla, al acaparar un 42,9% en volumen y un 29,3% en valor. Las MDD sumaron así 4.580,9 t (+14,3%) y 20,4 millones de euros (+12,1%); Central Lechera Asturiana cayó a 694 t (-15,1%) y 5,9 millones de euros (-16%); Arias vendió 584,7 t (-6,2%) y 5,5 millones de euros (-6,3%); Breda mermó sus ventas hasta las 505,6 t (-16,8%) y 4,3 millones de euros (-26,7%); y Pascual perdió aún más cuota al totalizar 433,8 toneladas (-25,2%) y 3,6 millones de euros (-23%).

El consumo de margarina, en ligero descenso
Según los datos del Panel de Consumo Alimentario del MARM, correspondientes al primer semestre de este año, el consumo de margarina ascendió a 21.550 t (+3,3%), de las cuales 18.100 t correspondieron a hogares, 2.350 t al canal horeca y 1.110 t a instituciones. En el caso de la mantequilla, los datos corresponden a todo 2008, con 10.023,7 t, valoradas en 63,4 millones de euros, un precio medio de 6,33 euros/k y un consumo per cápita de 230 gramos al año.
De acuerdo con los datos de Mercasa, el consumo de margarina en nuestro país es de aproximadamente 790 gramos por persona al año. Son los canarios quienes más consumen este alimento, seguido por los andaluces y los extremeños. En el extremo opuesto están los habitantes de La Rioja, Castilla y León y Castilla-La Mancha. Un habitante de las Islas Canarias come al año hasta tres veces más margarina que un castellanomanchego.
La margarina es, por tanto, un alimento eminentemente urbano, pues su consumo es mayor a medida que crece el tamaño del núcleo urbano, hasta alcanzar niveles notablemente inferiores en las áreas rurales.
En cuanto a su consumo en los hogares, aquellos unipersonales y en los que no habitan niños muestran mayores índices de preferencia que en las viviendas compuestas por cinco o más miembros, en los que se consume per cápita hasta un 50% menos de esta grasa.
Las amas de casa que trabajan fuera del hogar y las menores de 35 años son poco aficionadas a este producto, mientras que aquellas mayores de 65 años muestran una mayor preferencia a la hora de incluir en su compra a la margarina.
Con respecto a la estructura familiar, el mayor consumo de margarina se refleja entre los adultos independientes (sobre todo aquellas presentaciones enriquecidas), los jubilados y las parejas adultas sin hijos, y se reduce en los matrimonios con hijos pequeños y en los hogares monoparentales.
El factor precio está siendo cada vez más tenido en cuenta, sobre todo porque la margarina es un poco más económica que la mantequilla.

Aceites y grasas en Europa y el mundo
Según los datos y previsiones de la consultora Datamonitor, España lidera las ventas de aceites y grasas en la Unión Europea, con una previsión para este año de 3.160 millones de euros (+4%). A continuación está Francia, con 2.553 millones de euros (+3%); Italia, con 2.408,8 millones de euros (+1%); Alemania, con 1.575,9 millones de euros (+2%); Países Bajos, con 444,1 millones de euros (+4%); Portugal, con 433,4 millones de euros (+6%); y el Reino Unido, con 404,5 millones de euros (+8%).

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