Aguas envasadas: vuelven a la calma

Las ventas de aguas envasadas, que habían tenido durante varios años un ascenso constante, han visto en el último periodo computado un retroceso en sus ventas. Las variedades saborizadas muestran un peor comportamiento. Son las funcionales, aunque todavía con cifras exiguas, las que obtienen grandes crecimientos en los lineales de la gran distribución

Después de haber mostrado durante una década crecimientos interanuales importantes, que habían conseguido que la producción de aguas envasadas en España lograra superar con creces los 5.765 millones de litros durante el año 2006 (a principios de esta década la cifra era de 3.800 millones), en el año 2007 (último periodo del que se tienen cifras consolidadas) las ventas de agua totalizaron 5.637 millones de litros, con un descenso del 2,2%. De este total, el 95,68% de la producción correspondía a las aguas minerales naturales, un 2,37% a las de manantial y el resto a las potables envasadas.
Si bien Aneabe (Asociación Nacional de Aguas de Bebida Envasadas, que agrupa a las principales compañías productoras) no explica si este cambio de sentido en el crecimiento es puntual u obedece a una tendencia, Mercasa reconoce que es necesario esperar para saber si los datos aportados son específicos de un mal ejercicio o si se trata de una nueva tendencia en el consumo que podría tener efectos importantes para el sector. Como se verá más adelante, las ventas en el libreservicio han mostrado signos de estancamiento, más evidentes, si cabe, en las aguas saborizadas, que fueron presentadas hace pocos años como una vuelta de tuerca que potenciaría las ventas y estaría a tono con un requerimiento de los consumidores: salud e indulgencia combinadas.
La facturación total de las empresas productoras y comercializadoras de aguas totalizaría los 1.240 millones de euros, un 4,4% más que en 2006, aunque por debajo del crecimiento de ese año (+10%) y del anterior (+11%).
A pesar de que estas cifras pueden sembrar una cierta inquietud en el sector, España se ha consolidado como el cuarto productor europeo de aguas envasadas y el décimo a escala mundial. Aunque es posible que haya variaciones a la baja en los próximos años, o un estancamiento en el consumo, estas aguas seguirán teniendo la debida importancia dentro de la industria alimentaria al ser una de las bebidas más consumidas, sobre todo en aquellas regiones españolas en las cuales el agua de grifo no tenga la palatabilidad adecuada.
El aumento en el consumo de agua ha estado marcado por las condiciones climáticas (durante los meses de verano crece de forma consistente la venta de botellas de agua) y unos hábitos de alimentación más saludables. Esto último forma parte de las estrategias de comercialización de las empresas del sector: su imagen de pureza ha sido utilizada para promover campañas por una adecuada hidratación (dos litros al día).
Tal y como se verá en el comportamiento registrado por las consultoras, las aguas denominadas funcionales (aquellas a las que se les han añadido oligoelementos) son las que están tirando más del consumo, pues totalizaron crecimientos de tres dígitos. Si bien todavía representan cuotas exiguas dentro de las aguas envasadas, su crecimiento muestra que podrían seguir ganando nuevos adeptos.
Aneabe estima que, durante este año, “a pesar del contexto económico actual y de que nuestro producto es de consumo principalmente estacional, confiamos en que, puesto que el consumidor conoce cuáles son las características del agua mineral natural, se siga consumiendo como hasta el momento”. Es decir, no esperan mayores variaciones en el consumo.
 
España, entre los líderes por producción y consumo
El consumo de agua por parte de los españoles permanece estable, en alrededor de 125 litros por persona al año. Y, si bien otros países muestran una ingesta superior (Italia, por ejemplo, tiene un promedio de más de 203 litros), España es hoy en día el séptimo país del mundo en este índice, y el quinto en Europa por detrás de la ya mencionada Italia, Bélgica-Luxemburgo, Francia y Alemania.
Por naciones, Estados Unidos lidera la lista de países por consumo de agua envasada, con 33.527,4 millones de litros; seguido de México (22.363 millones y un crecimiento interanual del 8,6%); China (18.193,6 millones y un crecimiento interanual de más del 17%); Brasil (13.760 millones y un crecimiento interanual del 7,3%); Italia (11.783,4 millones); Alemania (10.424,1 millones); Indonesia (9.122,2 millones y un crecimiento interanual del 8,2%); Francia (8.676,2 millones); Tailandia (5.825,7 millones); y España.
Es notable los incrementos que están viviendo muchas naciones en desarrollo, tanto de América como de Asia. Esto es debido principalmente al aumento de la calidad de vida de sus habitantes, que les permite tener recursos suficientes para consumir agua envasada. Además, en dichos países (los casos de México y China son paradigmáticos) las redes públicas de agua corriente no son del todo confiables y las personas que no pueden adquirir agua envasada suelen hervir el agua de grifo antes de consumirla.

Estancamiento de las ventas en el libreservicio

Según la consultora IRI, que audita las ventas en los establecimientos de libreservicio de 100 o más metros cuadrados y dotados de escáner, las ventas de agua envasada en la gran distribución totalizaron, en el TAM de febrero 2009, 3.243,6 millones de litros (-1,5%) por un total de 760,6 millones de euros (+0,8%). La categoría de aguas con gas alcanzó los 67,3 millones de litros (-0,5%) y 40,6 millones de euros (+0,7%). Las aguas sin gas quedaron en 3.176,2 millones de l (-1,5%) y 720 millones de euros (+0,7%). Dentro de las primeras, las saborizadas con gas totalizaron 39.218 l (-12%) y 61.142 euros (-2,8%); y las gasificadas sin sabor quedaron en 67.355.792 l (-0,5%) y 40,5 millones de euros (+0,8%).
En el campo de las aguas sin gas, las saborizadas perdieron un poco de cuota en volumen, al totalizar 26,7 millones de euros (-4,4%) y 22 millones de euros (+3,5%); las naturales, minerales o potabilizadas quedaron en 3.148,4 millones de l (-1,5%) y 697,3 millones de euros (+0,6%) y las funcionales, que siguieron mostrando un comportamiento muy positivo, consiguieron ya superar la barrera del millón de litros vendidos (1.057.234 l, +285,7%) y 632.303 euros (+206,2%).
Las cifras de la consultora Nielsen, que audita las ventas en los establecimientos de libreservicio y tiendas tradicionales muestran tendencias de crecimiento o decrecimiento similares. En el TAM de diciembre 2008, las ventas de aguas envasadas totalizaron 4.037,3 millones de litros (-0,38%) y 1.770 millones de euros (+0,63%). De estos totales, el 17% de las ventas se realizaron en establecimientos de hostelería, mientras el 83% se hizo en el canal de alimentación.

Las marcas del distribuidor, en ascenso

En todas las categorías de aguas envasadas, las marcas del distribuidor muestran mejores comportamientos que el resto de las enseñas privadas, lo que está a tono con buena parte de las otras categorías de productos de la industria alimentaria.
Así, en la categoría de aguas con gas sin sabor, Fuente Primavera totalizó 23 millones de litros (+1,8%) y 4,7 millones de euros (+0,6%); Vichy Catalán perdió cuota al quedar en 17,3 millones de l (-6,9%) y 21,6 millones de euros (+0,6%); Fonter bajó a 14,2 millones de l (-7,8%) y 6,9 millones de euros (-5,9%); las marcas del distribuidor aumentaron notablemente hasta los 6,5 millones de l (+30,1%) y dos millones de euros (+42,1%); y La Casa duplicó sus ventas al totalizar 1,3 millones de l (+103,2%) y 926.508 euros (+104%).
En el caso de las aguas sin gas y sin sabor, las marcas del distribuidor obtuvieron un tercio de las ventas en volumen, al sumar 1.013,6 millones de l (+16%) y 141 millones de euros (+19%); Fontvella perdió peso al quedar en 342,2 millones de l (-11,5%) y 117,6 millones de euros (-9%); Aquarel registró 175,9 millones de l (-2,9%) y 46,3 millones de euros (+7,2%); Fuente Primavera disminuyó sensiblemente al quedar en 170,5 millones de l (-20%) y 23,5 millones de euros (-17%); y Lanjarón también perdió cuota hasta los 164,7 millones de l (-6,1%) y 54,6 millones de euros (-2%).
En el segmento de aguas sin gas saborizadas, Fontvella Sensación disminuyó su cuota y totalizó 23,1 millones de l (-8,4%) y 19,2 millones de euros (+1,4%); las marcas del distribuidor casi triplican su peso en el mercado al sumar 1,42 millones de l (+178,2%) y 764.765 euros (+191%); Fontvella totalizó 950.409 l (+2,4%) y 1,2 millones de euros (+6,8%); Aquarel Fruity cayó notablemente hasta los 600.391 l (-36,3%) y 445.121 euros (-31%); y Liviana Vital, de reciente aparición, registró aumentos exponenciales al alcanzar los 478.081 de l (+5.855,1%) y 312.335 euros (+6.800,9%).

El PET sigue siendo el envase preferido
Según Mercasa, el 68,7% de toda el agua vendida en nuestro país se distribuye en botellas, mientras que el restante se hace en garrafas; en cuanto al valor, estos porcentajes son del 87,8% y 12,2%, respectivamente. Las botellas de 1,5 litros son las más populares pues su cuota es del 41%. Los envases fabricados con PET suman el 84% del total, seguido por el polietileno (8%) y el vidrio (6%).
Desde Aneabe explican que el sector de aguas sigue innovando para que los envases utilizados protejan mejor la calidad del producto. “En el caso del plástico, trabajamos además en la reducción del peso del mismo, sin que esto suponga un riesgo para la seguridad del producto. De esta forma, en los últimos años, hemos conseguido reducir el envase en más de un 45%”. Algunas empresas productoras de botellas PET ya comercializan unidades de sólo ocho gramos de peso, lo que redunda en mejores costes de transporte, producción, ahorro de material y menos emisiones a la atmósfera.

Es cada vez mayor la concentración empresarial
En España existen unas 120 marcas de aguas envasadas, si bien la mayoría son de carácter regional o provincial y dedicadas a vender su producción a la hostelería y a la restauración. La reducción en las ventas que se ha vivido durante 2007, y que puede ser similar en el año que concluyó recientemente, podría generar problemas a empresas de menor tamaño. Mercasa informa que las envasadoras con producciones menores a los 50 millones de litros mostraron caídas significativas en sus ventas.
Los procesos de concentración siguen estando a la orden del día, por lo que el mercado tiende a estar controlado por pocos operadores, algunos de ellos divisiones de grandes compañías, como es el caso de Nestlé, Leche Pascual y Danone. Las nueve empresas que tienen una producción superior a los 200 millones de litros controlan más del 60% del mercado en volumen y un 70% en valor.

Tendencias de consumo

Según destacan los portavoces de Aneabe, los consumidores se preocupan cada vez más por llevar un estilo de vida saludable y el agua mineral natural responde perfectamente a esa tendencia, ya que pone al alcance del consumidor un producto puro en origen, sano y natural, de forma que pueda disfrutarlo en cualquier momento y lugar. “En este sentido, cabe destacar que la industria promueve y facilita hábitos saludables, colaborado estrechamente en la Estrategia NAOS puesta en marcha en el 2005 por el Ministerio de Sanidad y Consumo a través de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN)”.
Del total de agua envasada consumida por los españoles, según el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, el 73,3% se realiza en hogares, un 25,2% en el canal horeca y un 1,6% en las instituciones. Por zonas geográficas, las Islas Baleares son las que muestran un mayor consumo de aguas envasadas, debido principalmente a que el sistema de agua potable utiliza en su mayoría desaladoras, por lo que la palatabilidad de la misma no es la mejor. Los catalanes y los canarios están a continuación. En el extremo opuesto están los habitantes de Navarra, País Vasco y Madrid.
Los censados en municipios de entre 10.000 y 100.000 habitantes muestran mayores índices de consumo de aguas, cantidad que se reduce en las grandes áreas metropolitanas y los pequeños núcleos rurales. Las amas de casa mayores de 65 años son las principales consumidoras de agua envasada, mientras que aquellas entre 35 y 49 años se muestran más reticentes a adquirirlas. Los hogares con niños de entre 6 y 15 años tienen niveles de consumo inferiores a los de viviendas en las que residen solamente adultos, o adultos con niños menores de 6 años. Aquellos lares en los que viven jóvenes o adultos solteros, o parejas sin hijos, el consumo de agua envasada es mucho mayor.

Investigación para ofrecer mejores aguas
El sector de las aguas envasadas realiza un importante esfuerzo en adoptar la mejor tecnología dirigida exclusivamente a mantener inalterable la personalidad de las aguas minerales naturales y de manantial durante todo el proceso industrial, es decir, en preservar su composición y su pureza original. Informa Aneabe que, además, “el sector de las Aguas Envasadas cuenta desde mayo de 2004, con el apoyo del CNTA (Centro Nacional de Tecnología y Seguridad Alimentaria, Laboratorio del Ebro) como centro tecnológico de referencia.
Este laboratorio, reconocido por la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición, proporciona soporte analítico y técnico avanzado a Aneabe, tanto en proyectos de I+D+i como en foros nacionales e internacionales, y se conforma como un compañero y aliado imprescindible en la mejora continua de la calidad y seguridad alimentaria de nuestros procesos y productos”.

Legislaciones específicas para las aguas envasadas
Las aguas de bebida envasadas son uno de los productos más regulados por las Administraciones públicas. Están normadas por los Reales Decretos: R.D. 1074/2002 de 18 de octubre, por el que se regula el proceso de elaboración, circulación y comercio de aguas de bebida envasadas, y el R.D. 1744/2003 de 19 de diciembre por el que se modifica en parte el anterior.
Estos Reales Decretos transponen al ordenamiento jurídico español la legislación europea relativa a las aguas minerales naturales y de manantial. Se trata de las Directivas Europeas 80/777/CEE de 15 de julio de 1980, relativa a la aproximación de las legislaciones de los Estados miembros sobre explotación y comercialización de aguas minerales naturales; y la 96/70/CE de 28 de octubre de 1986, por la que se modifica la anterior. Igualmente existen otras leyes, decretos y reglamentos que regulan a las aguas envasadas como la 2003/40 CE de Aguas Minerales Naturales, de 16 de mayo de 2003, la Ley 22/1973 de Minas y su Reglamento (R.D. 2857/1978) y la Ley 11/1997 de Envases y Residuos de Envases.

Comercio exterior
No es significativo el comercio exterior de aguas envasadas. Esto se debe principalmente a los gastos de transporte: muy onerosos al tratarse de un producto que, salvo pocas excepciones, no tiene un valor propio que justifique su importación o exportación, por lo que resultaría una operación poco rentable. Solamente algunas aguas con nombre famoso y precios elevados escapan a esa dinámica, y éstas representan apenas el 0,5% de toda la producción de aguas en España.
En otros países de Europa, en cambio, existen algunas empresas especialistas en la exportación de sus productos, gracias a constantes y continuas operaciones de marketing, que han permitido a sus marcas altos reconocimientos en todo el mundo. Se estima que algunas de ellas dedican hasta el 40% de su producción a los mercados externos. Vale destacar los casos de Perrier, Evian y S. Pellegrino.

 

La caída en el consumo será internacional

Según un informe de la consultora Euromonitor, la crisis internacional financiera se cebará también con las empresas envasadoras y comercializadoras de aguas. Los efectos de esta contracción en el consumo se sentirán principalmente en Estados Unidos (por primera vez en 10 años) y en Europa (con una estimación del -2%). La menor disponibilidad de crédito está presionando a esta industria de dos formas: en un aumento en los costes de producción, por un lado, y en una mayor preferencia de los consumidores por bebidas “reconfortantes” (es decir, con sabor, “dulces”), por el otro. “Por si esto no fuese suficiente, el agua envasada ha estado siendo objeto de campañas provenientes de organizaciones medioambientales, que la han expuesto de forma negativa ante los medios de comunicación de muchos países industrializados. Parece claro, que la ‘luna de miel’ que vivió el sector durante los últimos cinco años ha concluido. Queda por ver cómo reaccionará la industria ante estos retos”.
Coca-Cola y PepsiCo verán afectadas sus ventas, tanto en Estados Unidos como en Europa, asegura Euromonitor. Pero son Danone y Nestlé, los dos principales productores mundiales de agua embotellada, los más vulnerables, especialmente si las condiciones empeoran en mercados claves de la eurozona. “De hecho, en su reporte financiero correspondiente al cuarto trimestre de 2008, Nestlé reportó una contracción en su división de aguas del 3,9% en términos internos y del 1,6% en términos orgánicos. Este resultado, peor de lo esperado, se ha debido a una menor demanda en los mercados europeos y norteamericanos. En contraste, se percibió un crecimiento real del 12,8% en las bebidas líquidas y en polvo, y del 9,2% en derivados lácteos y helados. Danone, por su parte, reseñó una reducción del 1,5% en las ventas de aguas durante ese mismo periodo financiero. De hecho, las aguas envasadas fueron el punto débil del buen comportamiento que tuvo esta compañía durante el año pasado, que creció un 15%”. A pesar de las dificultades antes descritas, las aguas seguirán siendo parte importante del portafolio de Nestlé, pero puede que no sea así en el caso de Danone. Euromonitor cree que esta empresa podría estar buscando a medio plazo un comprador de su división de aguas, para así concentrarse más efectivamente en el negocio de los lácteos, mucho más rentable.
“No parece posible que la principal compañía de aguas envasadas salga del mercado al primer signo de declinación económica, pero existen razonadas probabilidades de que la demanda de este producto sufrirá un largo periodo de declinación en los mercados desarrollados –aduce la consultora–. Si esto llega a ocurrir, las repercusiones financieras de Danone podrían ser severas. De hecho, esta empresa tiene menos opciones de protección de su valor en bebidas que Nestlé, lo que significa que le vendría mejor salirse del mercado mientras los resultados sean relativamente buenos y el valor de su negocio siga siendo elevado”, concluye la consultora.

 

Publicado en Tecnifood Nro. 63.

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