Alimentos infantiles: aumentan las ventas de preparados lácteos

La venta de productos destinados a la alimentación infantil muestra comportamientos variados. Por una parte,
los tarritos y las harinas han visto estancar sus ventas, mientras que las leches  siguen acaparando cuotas de
mercado en el libreservicio, lo que está provocando una guerra de precios entre este canal y las farmacias

El sector fabricante de alimentos y productos dietéticos destinados al público infantil mostró un buen comportamiento en penetración y ventas durante el año 2008. Esto se debió en buena medida a la tasa de natalidad española, que sigue siendo positiva, a la incorporación masiva de las mujeres al mercado laboral y a las facilidades derivadas de unos alimentos formulados especialmente para nutrir adecuadamente a niños de más corta edad.
Estos preparados cumplen una serie de requisitos muy estrictos, apoyados en normativas nacionales y europeas, por lo que no pueden contener colorantes ni edulcorantes artificiales. Igualmente, algunos oligoelementos que son indispensables para el crecimiento de recién nacidos, y que se utilizan sobre todo en las formulaciones lácteas, deben cumplir severos parámetros de calidad y cantidad para que puedan ser aprobados.
Tal es el caso de la nueva Orden 1730/2008, que modifica el anexo del Real Decreto 1091/2000, por el que se aprueba la reglamentación técnico-sanitaria específica de los alimentos dietéticos destinados a usos médicos especiales. Esta publicación establece el límite de manganeso, en preparados destinados a usos especiales nutricionalmente completos para lactantes, a niveles más acordes con los últimos estudios científicos sobre la materia.
Según los datos del Instituto Nacional de Estadística, se espera que en 2012 la población de menores de un año en España sean de 479.900 personas; y de 482.300, en el caso de los pequeños de entre uno y dos años.
Los alimentos destinados a bebés están corriendo mejor suerte que el resto de productos -no alimenticios- que se fabrican específicamente para los más pequeños. Según un estudio reciente de la consultora TNS, el gasto medio trimestral de los hogares españoles en productos para el bebé fue de 335 euros en 2008, frente a los 346 euros de 2007, lo que supone un descenso del 3%. Esta reducción se debe principalmente a que se realizaron menos visitas a las tiendas para comprar estos productos, disminuyendo un -4% respecto a 2007.
De la misma forma que en el gran consumo, se está dando un reajuste del presupuesto familiar en el sector de los productos para el bebé, trasladándose el consumo de productos de textil hacia partidas más básicas como la alimentación. Así, y a pesar de que sigue siendo la partida a la que se destina la mayor parte del presupuesto infantil (representa el 49% de todo el gasto en estos productos), el gasto medio en prendas textiles se contrajo en 6,5 euros por hogar comprador, según los datos de esta consultora.
Por el contrario, la alimentación fue la única partida que mostró crecimiento respecto a 2007, cuyo gasto trimestral creció cerca de dos euros por hogar y pasó a suponer un desembolso de 88,5 euros cada trimestre por familia compradora (86,6 euros en 2007). Como consecuencia, el peso de la alimentación en el gasto total también fue mayor, alcanzando casi una cuarta parte de todo el dinero destinado a productos para el bebé (23% en 2008, frente al 21% en 2007).

Crecen la fórmulas lácteas

Según los datos de la consultora IRI, que audita las ventas en los establecimientos de libreservicio de 100 o más metros cuadrados y dotados de escáner, todas las categorías (excepto la correspondiente a leches infantiles) mostraron retrocesos en el TAM correspondiente al 24 de mayo de 2009.
En la categoría de papillas para bebé, las ventas sumaron 13,3 millones de litros/kilos (-9,2%) y 59 millones de euros (-6,6%). De éstos, las líquidas totalizaron 4,9 millones de litros (-10,3%) y 18,5 millones de euros (-7,5%). Las papillas en polvo quedaron en 8,3 millones de k (-8,6%) y 40,5 millones de euros (-6,2%).
La categoría potitos sumó 27,6 millones de k (-2,1%) y 118,2 millones de euros (+0,8%). Los preparados con base de carne cayeron a 9,7 millones de k (-4,6%) y 39,6 millones de euros (-3%); los preparados con base de fruta y postres quedaron en 12 millones de k (-3%) y 52,3 millones de euros (sin variación porcentual); y el resto de bases aumentaron hasta los 5,8 millones de k (+4,5%) y 26,2 millones de euros (+8,8%).
En la categoría de zumos y otras bebidas para bebés, el comportamiento ha sido similar, pues totalizó 6,3 millones de litros/kilos (-6,8%) y 38,5 millones de euros (-2,4%). El zumo para bebés mostró un fuerte retroceso al quedar en 724.963 l (-21,1%) y 3,2 millones de euros (-18,8%). El resto de las presentaciones en esta categoría sumaron 5,6 millones de k (-4,6%) y 35,3 millones de euros (-0,6%).
La categoría leches es la que mejor se ha comportado dentro del universo de la alimentación infantil, al totalizar 43,3 millones de k/l (+12,9%) y 122,6 millones de euros (+2,6%). Estos incrementos se deben principalmente a los formatos líquidos, que aumentaron hasta los 38,2 millones de l (+15,6%) y 53,7 millones de euros (+12,1%). Las leches en polvo perdieron cuota hasta los 5,1 millones de k (-3,9%) y 68,9 millones de euros (-3,6%).

Caen las harinas infantiles
Según los datos de la consultora Nielsen, que audita las ventas en los establecimientos de libreservicio de 100 o más metros cuadrados, en el TAM de mediados de julio 2009, las ventas de alimentos infantiles totalizaron 45.738 t (-0,1%) y 287,9 millones de euros (+1,1%).
En el caso de los tarritos, las ventas sumaron 27.435 t (+1,1%) y 117,6 millones de euros (+3,6%); en cuanto a las harinas infantiles, éstas quedaron en 8.892 t (-7,4%) y 56,7 millones de euros (-6,1%). Las leches infantiles, por su parte, mostraron un mejor comportamiento al alcanzar las 9.412 t (+4,2%) y 113,5 millones de euros (+2,5%).
Por canales dentro de la gran distribución, los tarritos vendieron en los establecimientos de entre 100 y 399 m2 4.449 t y 18,1 millones de euros; en aquellos entre 400 y 999 m2, sumaron 4.644 t y 19,3 millones de euros; en las superficies de entre 1.000 y 2.499 m2 las ventas totalizaron 10.708 t y 46 millones de euros; y en los hipermercados superaron las 7.634 t y 34 millones de euros.
En el caso de las harinas infantiles, las ventas en las pequeñas superficies fueron de 1.548 t y 9,5 millones de euros; en los locales de tamaño mediano alcanzaron las 1.557 t y 9,8 millones de euros; en las grandes superficies sumaron 3.038 t y 20,1 millones de euros; y en lo hipermercados totalizaron 2.747 t y 17,1 millones de euros.
Finalmente están las leches infantiles. En los locales pequeños se vendieron 1.417 t y 17,3 millones de euros; en los supermercados de entre 400 y 999 m2 se contabilizaron 1.507 t y 18,3 millones de euros; en aquellos de entre 1.000 y 2.499 m2 se vendieron 3.430 t y 41,2 millones de euros; y en los hipermercados sumaron 3.055 t y 36,6 millones de euros.

Un consumo estratificado
Según Mercasa, el consumo de estos preparados infantiles en España muestra niveles similares al del resto de los países europeos, si bien en el caso de las compotas es notablemente inferior. De acuerdo con los datos del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, nuestros niños consumen un promedio de 30 kilos de leches infantiles al año, 35 k de papillas y unos 43 k de potitos.
El consumo de leches infantiles ha mostrado mayores incrementos que en el resto de productos. En el caso de los tarritos, éstos no tienen una implantación tan generalizada como en otros países y pareciera que las madres españolas tuviesen una cierta resistencia a adquirirlos, tal y como queda demostrado en los índices de consumo.
La zona Sur peninsular es la que mayores índices de consumo de alimentos infantiles presenta. La zona Centro-Este muestra altas consumiciones de leches infantiles y tarritos; y la región madrileña está en los primeros puestos en cuanto a las papillas.
Los índice de consumo son sensiblemente menores en las zonas Noroeste y Norte-Centro. Es de destacar los exiguos niveles registrados en el área metropolitana de Barcelona, donde apenas se llega al 10% de leche infantil, 9% en papillas y 5% en tarritos.


Una estructura empresarial concentrada

Son pocos los grupos empresariales que participan en el negocio de la alimentación infantil. Ésta es una tendencia mundial y es por ello que sus estrategias de comercialización y de producción son globalizadas. Esta concentración tiende a ser mayor conforme pasan los años, pues los grandes consorcios siguen adquiriendo pequeñas empresas con producciones especializadas.
Nestlé domina el mercado de las ventas de leches infantiles (60%) y papillas (50%), mientras que su participación en los tarritos es del 35%. Hero, por su parte, lidera las ventas de estos últimos, con algo más del 60%.
Las marcas del distribuidor, que han entrado en este mercado hace pocos años, tienen una participación exigua en todos estos productos. Esto se debe a que las inversiones en I+D+i son muy elevadas en este campo, y a que se trata de alimentos muy regulados, por lo que solamente grupos industriales con mucha fortaleza económica son capaces de innovar y mantener una presencia constante en ellos.

Tendencias del mercado español

Según un informe preparado a finales del año pasado por la consultora Euromonitor, el sector de alimentos infantiles en España superó los 623 millones de euros en 2008, con un incremento del 7% con respecto a 2007.
Este estudio considera cierto que el incremento en la tasa de nacimientos está ayudando a mejorar las ventas del sector, sobre todo aquellas presentaciones englobadas en “otros alimentos para niños”, cuyas ventas aumentaron un 17%. A esto ha contribuido la creciente importante de la gran distribución como expendedora de estos productos, en detrimento de las ventas en las farmacias, canal que está aplicando políticas de reducción de precios para tratar de contrarrestar esta tendencia.
Nestlé sigue dominando el mercado de alimentación infantil, con más del 35% de las ventas en valor, seguida por Hero, que aglutina un 23%.
Los obstetras españoles siguen promoviendo la lactancia materna para los recién nacidos. Esto ha hecho que las madres estén optando más por esta opción, en detrimento de las fórmulas infantiles. Las mujeres españolas, en líneas generales, amamantan a sus hijos durante los primeros meses de vida, hasta que el permiso por maternidad concluye y deben volver a su puesto de trabajo. Como este periodo dura 16 semanas, cuando tienen que reincorporarse a su puesto de trabajo concluyen el amamantamiento y empiezan a usar las formulaciones especializadas.
La tasa de natalidad española alcanzó su punto más bajo en 1996, pero se ha estado recuperando de nuevo en los últimos años, hasta alcanzar los mismos porcentajes de otros países occidentales. Según Euromonitor, existen dos motivos por los cuales esta tendencia fue revertida. El primero de ellos tiene que ver con la generación baby-boomer (aquellos nacidos en nuestro país en los años 70), que han retrasado la llegada de sus niños hasta fechas recientes. El otro aspecto que ha incidido en este fenómeno es la llegada de la población inmigrante, la mayoría de ellas en edad fértil, que han decidido empezar a formar familias en su tierra de acogida.
A diferencia de otras naciones vecinas, el mercado de alimentos orgánicos infantiles sigue siendo muy pequeño. El libreservicio no ha mostrado mucho interés en este tipo de productos y, por lo tanto, la falta de canales de distribución sigue siendo el principal factor que constriñe el crecimiento de esta categoría en nuestro país.
Euromonitor considera que las ventas de alimentos infantiles seguirán creciendo a un promedio de 2% anual hasta el año 2013, cuando alcanzará los 701 millones de euros. Este crecimiento se basará principalmente en productos novedosos, de valor añadido, y gracias a la ampliación de la gama de alimentos para niños con edades superiores a los 12 meses.
Esta consultora cree que la tasa de natalidad en España disminuirá ligeramente en los próximos 4 años, lo cual, junto con el descenso en la actividad económica, podría afectar el crecimiento global del sector. No obstante, el lanzamiento de nuevos productos de gran valor añadido (entre los cuales se incluyen alimentos de procedencia orgánica, que irán copando poco a poco espacios dentro de las categorías, aguas especiales para niños y una mayor variedad de postres) ayudarán al sector a seguir creciendo hasta el año 2013.

La distribución comercial desata guerras de precios
Hasta hace pocos años, los alimentos infantiles se distribuían exclusivamente en el canal farmacia. Sin embargo, poco a poco estas ventas se han extendido a la gran distribución, al punto que hoy por hoy el libreservicio, según Mercasa, acapara más de 54% de las ventas en valor.
Esto está haciendo que las farmacias moderen sus precios para poder competir en igualdad de condiciones con los supermercados. Si bien siguen siendo líderes en las ventas de leches infantiles, con el 87%, en el resto de las presentaciones han mostrado aumentos mucho más ligeros que en la gran distribución, todo esto con el fin de plantar cara y mantener las cuotas que vienen devengando. De hecho, en el segmento en el que son líderes tienen precios hasta un 45% superiores al libreservicio, apoyándose en la confianza que les otorgan los consumidores, quienes consideran más seguro adquirir los preparados lácteos en este canal.

Crecen en valor las ventas en las economías europeas
Según los datos de consultora Euromonitor, las ventas de alimentos infantiles continúan aumentando en valor, con crecimientos interesantes que están por encima del comportamiento de otros sectores de la industria alimentaria.
El mercado en Europa Occidental ascendió en 2008 a 6.087,4 millones de euros (+5,1%). Francia muestra el mayor nivel de ventas, con 1.385,6 millones de euros (+6,6%). Le sigue Italia, con 1.220,5 millones de euros (+4,1%); Alemania, con 780,7 millones de euros (+4,1%); Reino Unido, con 627,8 millones de euros (+1,4%); y España, con 622,6 millones de euros (+7,1%).

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