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Arturo San Juan, presidente de Arluy

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Con la experiencia de tres generaciones en la fabricación de galletas, Arluy es actualmente una de las principales compañías españolas del sector, en la que prima la adopción de las últimas tecnologías para desarrollar productos innovadores, tal como declara en esta entrevista su presidente, Arturo San Juan 


Arluy es una compañía familiar con una gran tradición en el sector galletero, ¿podría destacarnos los principales hitos de la empresa hasta el momento actual?
-Arluy se funda en el año 1988, después de que la familia San Juan vendiera su anterior empresa galletera; la famosa Marbú. Los inicios fueron bastante duros, pero la compañía salió adelante gracias a su clara vocación de diferenciación, de innovación y de focalizarse fundamentalmente en productos para el segmento infantil.
En el año 2006 se firma el primer contrato de licencia con Planeta Junior para utilizar la licencia de Barrio Sésamo. En 2008, el abanico de licencias se amplía, al firmarse un acuerdo de colaboración con Disney, por el cual, Arluy podría utilizar en sus galletas todas los famosos personajes de la compañía líder en animación.
En octubre de 2009, Arluy compra a Grupo Siro las marcas Reglero y Rio, lo que supuso incorporar productos y marcas que completan perfectamente el surtido que la compañía tenía hasta ese momento.
Durante el 2011, la compañía continúa apostando por su desarrollo y diversificación, llegando a un acuerdo con la multinacional Natra, con el que adquiere la marca de chocolates Zahor. Esta nueva adquisición permite a Arluy su expansión a un segmento muy afín y complementario al de las galletas.

¿Cómo valora el ejercicio 2010 y los meses transcurridos de 2011 en la evolución de Arluy?
El año 2010 fue para la compañía un año muy importante en el que se consiguieron grandes resultados, pues fue el primer ejercicio en que trabajamos con nuestras 3 marcas; Arluy, Reglero y Rio. Durante 2010, la facturación de la compañía creció un 24 % hasta situarse en los 36 millones de euros.
El primer semestre de 2011 ha sido bastante duro, ya que el consumo de los hogares se está reduciendo. Además, el fuerte incremento de todas las materias primas está provocando mucha incertidumbre y mucha tensión en el mercado.

La innovación ha centrado buena parte de su estrategia en el último año. En concreto la elaboración de sus Bombonettas requirió una importante inversión, 2,5 millones de euros en maquinaria. ¿Podría detallarnos en qué ha consistido este desarrollo?
-Arluy tiene una clara vocación no solo de desarrollar sus propias marcas, sino también de apoyar a los distribuidores desarrollándoles y fabricándoles diferentes tipos de galletas de valor añadido. En el segmento de galletas con tableta de chocolate, nuestra compañía se había convertido en una de las principales empresas comercializadoras, por ello, y viendo el potencial de crecimiento que teníamos, decidimos dar el salto y montar una nueva línea completamente automatizada y con la última tecnología que nos permitiera además poder innovar en un futuro cercano.

 

A finales de 2010 presentaron sus galletas Chispas Crema, que supusieron la creación de una nueva categoría, las galletas rellenas ¿Qué innovación tecnológica ha supuesto esta gama?
-Nuestras cookies Chispas Crema suponen una auténtica innovación, ya que son las primeras cookies con pepitas de chocolate rellenas con crema de chocolate con avellanas en su interior.
Hasta ese momento la tecnología de alambre con la que se fabrican las cookies no permitía darle un relleno a la galleta; sin embargo, con la nueva tecnología con la que se fabrican las Chipas Crema, esta limitación ha quedado superada.

Con todo este esfuerzo en I+D+i, ¿cómo calificaría la situación tecnológica de su fábrica de Logroño, en la actualidad? ¿Prevén nuevas inversiones en esta planta?
-Dada la fuerte competencia a la que nos enfrentamos, compitiendo con grandes multinacionales extranjeras y con fuertes grupos nacionales, Arluy apuesta por la especialización y por fabricar productos de valor añadido. En nuestra fábrica de Logroño invertimos no sólo para incorporar maquinaria de última tecnología, que nos permita ser más eficientes y más productivos, sino también en adecuar las instalaciones para poder tener los certificados más exigentes y más prestigiosos del mercado, como son el BRC y el IFS.

¿En qué estado está el proyecto fabril de Huércanos?
-El proyecto de construir una nueva fábrica en el término riojano de Huércanos, sigue sus pasos. Es cierto que va más lento de lo que a nosotros nos hubiera gustado porque han surgido varios imprevistos, y además ya se sabe cómo están todos los desarrollos urbanísticos debido a la dificultad del crédito y la debilidad de la demanda.
En estos momentos, estamos terminando la fase de trámites administrativos previa a la urbanización.

En septiembre de 2010, la empresa obtuvo las certificaciones BRC e IFS,  ¿qué supone haber logrado estos certificados? ¿Con qué otras certificaciones de calidad o medioambientales cuenta Arluy?
-Conseguir las certificaciones BRC e IFS es algo fundamental, pues muchos de nuestros clientes nos lo exigen para poder homologar nuestras fabricaciones. Estas certificaciones suponen un reconocimiento a la calidad y a los procesos que realizamos en nuestras instalaciones. Además de la BRC e IFS, contamos con la ISO 9001 y con la 14001 que es de carácter ambiental.

¿Cuál es el principal reto en materia de I+D+i al que se ha enfrentado Arluy?
-Una de las principales preocupaciones de Arluy es fabricar productos utilizando materias primas naturales y saludables. En la mayor parte de nuestras galletas utilizamos el aceite de girasol alto oleico, porque sus propiedades nutricionales le hacen ser la mejor grasa. Sin embargo, trabajar con ella no es fácil. Arluy no utiliza procesos de hidrogenación que facilitan la manipulación de la grasa y alargan  la vida de los productos. Mantener estos estándares a veces se convierte en un gran reto.

¿Qué importancia tiene para Arluy el packaging de sus productos?

-El packaging es un elemento fundamental y por ello dedicamos muchos recursos y tiempo, para poder conseguir los envases más adecuados para cada producto, tanto para su conservación como para su presentación.
En nuestra empresa trabajamos tanto con cartón, plástico, bandejas termoconformadas, Tetra Packs, etc. materiales muy diferentes y muy diversos.
Tal es la importancia y el volumen de trabajo que realizamos a nivel de diseño, que contamos con una diseñadora dentro de nuestro departamento de Marketing, además de tener contratados los servicios de diseño de una agencia externa.

¿Cuál es el posicionamiento de Arluy en el mercado nacional de galletas? ¿Y el de cada una de sus marcas?

Arluy es la marca de galletas divertida y saludable para niños y adolescentes. Los productos de Arluy tienen las licencias más de moda y más conocidas por los niños, desde las series más vistas de Disney, pasando por Hello Kitty y llegando a Los Simpson. Nuestra gama cubre los diferentes momentos de consumo; para el desayuno contamos con las Tostadas o los Minis de Los Simpson, o las Divercookies de Hello Kitty, para la merienda o el snack de mediodía tenemos nuestro popular Megachok, las cookies Chispas 37% o Chispas Crema, para los más pequeños tenemos Diverchok y a principios de este año lanzamos Megachok Extreme, la versión más extrema a chocolate para los adolescentes.
Reglero es nuestra marca de productos artesanales de calidad premium dirigidos fundamentalmente a adultos. De entre el surtido de Reglero, destacan los famosos Nevaditos, el surtido de Pastas Artesanas, las galletas para el desayuno Mayuca o los Colombianos.
Mientras que con Rio nos centramos más en el segmento de aperitivos o galletas para el desayuno para toda la familia. Los productos más emblemáticos de Rio son el surtido de galletas saladas Fiesta, en una bandeja termoformada de 150 g, la galleta de desayuno Petit Rio, la galleta de desayuno Girasol o los palitos salados Sticks Rio.

A finales de 2009 Arluy adquirió las marcas Rio y Reglero, ¿cómo han evolucionado estas enseñas en su portafolio en este tiempo? ¿Cuáles son sus planes para estas marcas en materia de innovación?
La integración de estas dos marcas ha sido muy rápida. En cuestión de dos meses todo el negocio había sido traspasado. El crecimiento en ventas de Reglero y Rio ha sido espectacular, muy por encima de la media del mercado. Hemos conseguido ganar distribución y hemos vuelto a recuperar clientes que hacía varios años que no tenían las marcas Reglero o Rio en sus lineales.
Nuestra apuesta se centra en continuar desarrollando estas marcas, modernizándolas, aportándoles valor añadido e innovando en nuevos productos diferentes y únicos que nos permita seguir ganando cuota de mercado.
En el caso de Reglero, para esta campaña de Navidad se ha desarrollado un nuevo surtido, completamente diferente de los que existen actualmente en el mercado. Este nuevo surtido se llama Momento del Maestro y es una combinación de galletas y especialidades de chocolate. Durante las últimas semanas, se está presentado a la distribución y los comentarios están siendo muy favorables, lo que nos anima a pensar que va a tener una muy buena aceptación entre los consumidores.

También recientemente han adquirido la marca de chocolates Zahor. ¿Qué planes tienen en el segmento de chocolates?
El mercado de chocolates tiene muchas similitudes con el de galletas, por lo que creemos que la compra de esta marca nos abre muchas posibilidades de desarrollo y crecimiento. Con Zahor queremos volver a revitalizar la marca, recolocarla en la posición que tuvo hace unos años. Ya estamos trabajando en el desarrollo de nuevos productos y en acciones de marketing que nos ayuden a refrescar la mente de los adultos que, durante su niñez, tenían a Zahor como su marca de chocolates favorita. 

¿Cuál es su opinión sobre el momento que está viviendo el sector galletero?
Tenemos la suerte de que continuamos viendo cómo sigue creciendo el mercado a pesar de la fuerte crisis que estamos atravesando. La competencia cada vez es más dura y lo que está poniendo las cosas realmente complicadas es la fuerte subida de materias primas que llevamos viviendo desde el 2010 y que parece que va a continuar.

¿Piensa que su compañía se verá afectada por la nueva Ley de Seguridad Alimentaria?

No lo creo. Nuestra compañía invierte todos los años mucho dinero que mejorar los procesos y en buscar la excelencia en sus operaciones. Por ello creo que nuestra compañía estará preparada para la nueva ley y, en caso de que tengamos alguna carencia, será rápida y fácilmente subsanada.

¿Cuáles son sus proyectos más importantes a corto y medio plazo?
Nuestra prioridad es consolidar nuestras marcas, dotarlas de valor y hacerlas más fuertes. Seguimos apostando por desarrollar productos para nuestros distribuidores, ya que los consumidores demandan las marcas del distribuidor, y nosotros tenemos ideas, tenemos buenos productos y tenemos capacidad para fabricar. Además, estamos abiertos a nuevas operaciones que complementen nuestra oferta y nos hagan fortalecer nuestra posición dentro del mercado.


Publicada en la revista Tecnifood núm.78 (noviembre/diciembre 2011)

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