Carlos González Navarro, director de I+D+i de CNTA

Nacido en 1981 por iniciativa de la Asociación Industrial de Conservas Vegetales del Valle del Ebro, con el objetivo de contribuir al desarrollo e innovación de las empresas alimentarias, el Centro Nacional de Tecnología y Seguridad Alimentaria (CNTA) es actualmente una organización implicada en diversos proyectos nacionales e internacionales relacionados con la calidad, la tecnología, la seguridad y la Innovación alimentaria. En esta entrevista, Carlos González Navarro, director de I+D+i de CNTA, habla de algunos de los trabajos en marcha más destacados


¿Qué tipos de servicio ofrece CNTA a la industria agroalimentaria?

-El objetivo final de CNTA es ayudar a la empresa a conseguir los alimentos que pide el mercado, innovadores y de alta calidad, siempre bajo el principio de seguridad alimentaria. En función de esta premisa organizamos nuestros servicios, que han ido evolucionando conforme a las exigencias del entorno y demandas del mercado alimentario. Prestamos servicios tecnológicos de investigación y desarrollo, control de la calidad y seguridad alimentaria, así como formación y consultoría técnica en materia alimentaria, convirtiéndonos de esta forma en el socio tecnológico de las empresas del sector.

¿Con qué medios e instalaciones cuentan para ofrecer estos servicios?
-CNTA está situado en San Adrián (Navarra). Cuenta con unas instalaciones de 11.000 metros cuadrados, 3.500 de ellos construidos, aunque a lo largo de 2012 y 2013 tenemos previsto realizar una importante ampliación de nuestras instalaciones, con una inversión total de 4 millones de euros, lo que nos permitirá dar un paso adelante en nuestra capacidad tecnológica. El Centro realiza inversiones, que rondan los 600.000 euros anuales, para seguir en la vanguardia tecnológica. Contamos además con una plantilla de más de 100 personas, entre plantilla y becarios, de los cuales el 15 % son doctores, el 52 % licenciados, el 12 % diplomados y un 21 %, técnicos superiores.

¿Cuáles son los principales segmentos de la industria agroalimentaria con los que está vinculada la actividad de CNTA?
-CNTA colabora con clientes pertenecientes a sectores de actividad tanto empresariales, como científicos y tecnológicos o de las administraciones  públicas. En el entorno empresarial, nuestros servicios están dirigidos a prácticamente todos los subsectores de producción y transformación alimentaria, desde el original de conservas vegetales y frutas y verduras frescas, hasta la alimentación animal, pasando por el lácteo, cárnico, IV gama, restauración, aguas, zumos y refrescos, etc.

¿En qué principales proyectos están trabajando actualmente?  

-CNTA es el coordinador científico del único proyecto Innpronta concedido al sector alimentario. Incomes, Guía para la Sustentación de declaraciones de Salud en alimentos: funciones INmune, COgnitiva y Síndrome MEtabólico, es un proyecto en el que participan 10 empresas y 26 centros de investigación e innovación y que tiene como objetivo conseguir avances significativos en la competitividad de la industria española de la alimentación a medio plazo a través del desarrollo de alimentos más saludables. Con este proyecto CNTA continúa en su línea de participación en los grandes proyectos alimentarios españoles directamente relacionados con sus líneas estratégicas, ya que hasta ahora ha participado en tres proyectos Cenit en el ámbito de la alimentación saludable (Higea, Senifood, Henufood) y uno relacionado con nuevas tecnologías de conservación de alimentos (Futural).
Además, está en las fases finales de desarrollo del Proyecto Sigsal, promovido por los Gobiernos de Navarra, Aragón y La Rioja y liderado por CNTA, que supone para la industria alimentaria un importante avance científico-técnico que asegurará un sistema eficiente y eficaz para la gestión de los Sistemas de Gestión de Seguridad Alimentaria, que de manera generalizada se realiza en la actualidad de forma manual. Sigsal informatiza procedimientos, instrucciones y registros, posibilita disponer de la información inmediata mediante consultas,  se actualiza en función de los cambios de las exigencias legales y de los requisitos específicos de cliente y estamos convencidos que mejorará la eficiencia de los procesos.

Nos gustaría conocer los resultados de alguno de los proyectos más recientes que ya se hayan culminado desde CNTA.
-Cada día desde CNTA se realizan actuaciones que incrementan la competitividad de las industrias del sector, a través de las mejoras en productos, procesos, capacitación de sus técnicos o incluso acceso a mercados, como el de Estados Unidos. Con todo está el ejemplo de la empresa LunaCitric, que buscaba desarrollar un limón cortado que mantuviese su  calidad, evitando el pardeamiento del producto durante un largo periodo de tiempo. Tras un completo proceso de investigación, que dio lugar a una patente, se ha diseñado un limón natural cortado y envasado con un líquido de gobierno que asegura su vida útil. Esto ha derivado en la creación de una empresa, LunaCitric, que en 2011 facturó 2 millones de euros. Este caso demuestra que la I+D+i no sólo ayuda a incrementar la competitividad de las empresas establecidas, sino que ayuda a crear nuevos nichos de negocio y nuevas empresas, generando retornos en forma de empleo y riqueza.

¿Cuáles son las principales necesidades en materia de I+D+i detectadas por CNTA en el sector alimentario?
-Durante 2011, se ha desarrollado un proceso de reflexión, en el que ha participado un Comité Científico Externo con el fin de definir el nuevo Plan Estratégico de I+D para los próximos años. De ahí han surgido nuevas líneas estratégicas que giran alrededor del desarrollo de alimentos saludables y de alta calidad organoléptica, uno de los grandes retos de la industria alimentaria para los próximos años. De este modo, CNTA está centrando sus esfuerzos en el desarrollo y aplicación de nuevos ingredientes así como en la formulación de alimentos con el fin de mejorar su perfil nutritivo. En el primer aspecto se está trabajando en la obtención de ingredientes y compuestos bioactivos (CBA) a partir de fuentes naturales mediante el uso de tecnologías de extracción GRAS (Generally Regarded as Safe) así como mediante el uso de técnicas de purificación y caracterización de dichos compuestos.
También estamos trabajando en otro aspecto clave implícito en el desarrollo de alimentos funcionales y es que los ingredientes sean fáciles de manejar, estén correctamente protegidos de la posible degradación producida por la luz, el ambiente, los procesos industriales o la propia digestión tras su ingesta. Así, llevamos trabajando desde 2007 en tecnologías de microencapsulación en estrecha colaboración con la Universidad de Navarra. Una colaboración de la que se han obtenido dos patentes internacionales (y una tercera en breve) y que ha dado lugar al Consorcio Nucaps, al  que se han incorporado Laboratorios Cinfa e Idifarma, y cuyo fin es ofrecer una novedosa y versátil tecnología de encapsulación para su aplicación en el sector alimentario, cosmético, nutracéutico y farmacéutico.
También hemos incrementado notablemente nuestros esfuerzos en investigación biotecnológica. Así, se está trabajando en el estudio de procesos fermentativos que permitan, por un lado, obtener nuevos productos y, por otro, optimizar o desarrollar nuevos starters de fermentación para productos cárnicos o lácteos, entre otros. Estamos inmersos en diversos proyectos, nacionales y europeos, de obtención de compuestos de interés mediante el uso de biotecnología como colorantes, biopolímeros o CBA de manera sostenible a partir de subproductos de la industria alimentaria.
Por último, hemos apostado por la aplicación de nuevas tecnologías que permitan desarrollar alimentos seguros y de alta calidad organoléptica. Recientemente, hemos incorporado un equipo de radiofrecuencias, tecnología con la que llevamos trabajando desde 2010 y que permite mejorar significativamente la calidad nutritiva y organoléptica de productos tratados térmicamente. Del mismo modo, se está trabajando en la aplicación de Pulsos Eléctricos de Alto Voltaje (PEAV) a diversos alimentos como vino o zumos, tanto para mejorar la extracción de compuestos de interés como para lograr la higienización del producto minimizando la pérdida de calidad. Estas tecnologías se unen a la de Altas Presiones, línea en la que CNTA lleva varios años trabajando y con la que, por ejemplo, se ha desarrollado un producto en colaboración con una empresa que, tras la obtención de una patente, ya está en el mercado.

¿Cree que las empresas conocen las ventajas de la transferencia tecnológica y la colaboración con centros de investigación para sus proyectos de I+D+i?
-Un centro tecnológico con vocación nacional e internacional como CNTA tiene como misión principal ayudar a la innovación tecnológica de las empresas mediante la generación de conocimiento. Nuestro objetivo es desarrollar investigación que dé lugar a conocimiento que, a su vez, sirva para que la industria haga innovación. En realidad, muchas empresas hacen I+D pero no lo saben: proyectos cortos, desarrollo puntual de productos, incorporación de nuevos procesos, etc. Esa forma de trabajar es muy desorganizada e ineficaz. Por otro lado, la empresa no puede supeditar la innovación, imprescindible para su competitividad, y por tanto para su supervivencia, a que llegue una subvención. Los centros necesitamos financiación pública porque tenemos que desarrollar investigación para generar un conocimiento que redundará en un beneficio a 5, 6 u 8 años vista, lo que implica asumir grandes riesgos, pero una empresa no puede trabajar con esos periodos de tiempo. Por eso es necesario insistir en la idea de que las empresas tienen que apostar por aportar recursos propios ya que si no se hace innovación las empresas van a tener dificultades para seguir adelante. Y para iniciar cualquier proyecto de investigación están los centros como CNTA, que tiene el conocimiento tecnológico o sobre tendencias futuras que le pueden faltar a una empresa inmersa en el día a día. Desde nuestro centro podemos ayudar a definir, junto a la empresa, qué es lo que pueden hacer para mejorar su competitividad y cómo hacerlo, aportarle nuestro conocimiento o buscar al que lo tiene: otras empresas, centros tecnológicos o universidades e incluso ayudarles a buscar la mejor manera de financiar esa innovación.

¿Qué balance puede hacer de los resultados del último ejercicio para CNTA?
-Mantenemos la senda de crecimiento sostenible iniciada hace unos cuantos años. Seguimos trabajando con la excelencia tecnológica como principio básico, a la que contribuye de manera significativa el alto nivel de conocimiento y experiencia de los profesionales que conforman la plantilla de CNTA. Hemos continuado invirtiendo en nuevo equipamiento tecnológico, así como en el desarrollo de nuevos servicios, para responder de la manera más completa posible a las demandas de la industria alimentaria. Podemos decir con satisfacción que mantenemos el apoyo del sector, ya que, a pesar de la situación actual, hemos crecido un 3 % en número de asociados y en volumen de actividad, apoyándonos en los valores que nos han acompañado desde nuestros orígenes, como son la cercanía al asociado, la colaboración con la empresa a lo largo de todo el proceso de innnovación, nuestra absoluta independencia, el respeto escrupuloso de la confidencialidad y nuestra permanente preocupación por estar en vanguardia, anticipándonos a las necesidades de las empresas.

¿Cómo está evolucionando la actividad en el presente ejercicio 2012?

-El comienzo del año 2012 se está caracterizando por un crecimiento de más de 25 % en la actividad bajo contrato con empresas, lo que está ayudando a compensar la disminución de ingresos procedentes de financiación pública y nos permite continuar generando conocimiento.
Es muy positivo contar con la confianza de las empresas  más si cabe en esta coyuntura tan complicada para todos. Es un claro indicador de que las empresas perciben y valoran adecuadamente el soporte tecnológico de CNTA.
Este comienzo nos hace ser relativamente optimistas respecto al cierre del ejercicio y es factible poder seguir en la senda de crecimiento sostenible anteriormente comentada, con unos ingresos totales de entre 6 y 7 millones de euros.

 

Publicado en la revista Tecnifood núm.82 (julio/agosto 2012).

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