Vanguardia Tecnológica

Ver novedades

Cervezas El consumo pierde presión

Léalo en 21 - 28 minutos
Léalo en 21 - 28 minutos

El consumo de cervezas en España cayó un 6% en 2008, debido a la baja en las ventas en los establecimientos de hostelería. El sector, que produjo un 2,7% menos que en 2007, se está preparando para afrontar tiempos difíciles, que sólo remitirán en la medida en que la situación económica mejore y la confianza de los consumidores vuelva a remontar la actual coyuntura

Las previsiones en la industria productora y comercializadora de cervezas en nuestro país se han quedado cortas: según el Informe Socioeconómico del Sector de la Cerveza en España, presentado recientemente por la patronal que reúne a casi la totalidad de los fabricantes de esta bebida alcohólica, el consumo durante el año 2008 perdió presión y descendió un 6%, rompiendo así una tendencia ascendente que se manifestaba ininterrumpidamente desde hacía 12 años; mientras, las producción de la industria cervecera nacional disminuía un 2,7%, “producto de la crisis económica” en tanto que, al mismo tiempo, aumentaba el consumo en la gran distribución destinado a los hogares. Un último dato acentuaban aún más las vicisitudes: los resultados provisionales correspondientes al primer trimestre de este año son -aún más si cabe- negativos pues, en comparación con los primeros tres meses del año anterior, las ventas de cervezas han caído un 10%.
Según este informe, “el consumo realizado por los españoles en 2008 fue de cerca de 52 litros per cápita, cuando el año anterior se había situado en 56 l. Esto es debido fundamentalmente a la situación económica actual. A ello cabe sumar las bajas temperaturas registradas durante este pasado año, que ha tenido una media de 15.5º C, o lo que es decir, el año más frío desde 1996, situación que no es nada favorable para el consumo de este tipo de bebidas”. Además, la coyuntura económica ha afectado en gran medida al consumo de esta bebida, especialmente en el canal de hostelería, que es donde se produce la mayor parte de su consumo (un 60%, aproximadamente) y representa un claro índice de confianza del consumidor en la economía. Con respecto a 2007, el consumo de cerveza en este canal se redujo un 7,3%.
Las ventas del sector cervecero español ascendieron a 32,6 millones de hectolitros en 2008, cerca de un 2% menos que el año pasado, rompiendo así el incremento sostenido que venía registrando en los últimos años. “Este descenso se debe a la actual coyuntura, que ha afectado especialmente las ventas al canal de hostelería y restauración, principal fuente de suministro de cerveza. A ello se suma el descenso de turistas extranjeros que han visitado este año nuestro país, un 10% inferior con respecto al año anterior, sobre todo de países tan cerveceros como Bélgica. Si se observa el desglose de las ventas por trimestre, en la última parte del año es cuando se da la bajada más notable, del 7,5% con respecto al año anterior”, explica esta asociación.
De hecho, durante ese último periodo las ventas alcanzaron a duras penas los siete millones de hl, cuando en ese mismo periodo de 2007 habían superado los 7,6 millones, lo que demuestra el fuerte descenso que está viviendo el sector.

Se mantiene el consumo de la cerveza “sin”
El porcentaje correspondiente a las ventas de cerveza sin alcohol con respecto al total de cerveza se ha mantenido en niveles similares al del año anterior (un leve descenso del 0,1%) y con una cuota ubicada en torno al 10%. No obstante, en términos absolutos, del mismo modo que las ventas totales han descendido, también lo ha hecho la variedad sin alcohol al quedar en 3,2 millones de hl, lo que representa el 13% del consumo de los españoles que, como en años anteriores, sigue siendo el más alto de Europa.
El siguiente país del continente en cuanto al consumo de esta variedad es Francia, con apenas un 5% del total general, según los datos de la asociación.

España es el décimo productor mundial
La producción de la industria cervecera española en 2008 fue de 33,4 millones de hl, lo que supuso un descenso del 2,7% con respecto al ejercicio anterior. España es el cuarto productor de cerveza de la Unión Europea y se encuentra entre los 10 principales productores del mundo.
Por grupos, Mahou-San Miguel lidera la producción, con 12.496.000 hl, seguido por Heineken (10.912.000 hl), Damm 87.603.000 hl); Hijos de Rivera (963.000 hl); Compañía Cervecera de Canarias (888.000 hl) y La Zaragozana (540.000 hl).
Disminuye el consumo nacional
Los datos de la consultora Nielsen, que en este sector analiza las ventas en los establecimientos de libreservicio, hipermercados, tiendas tradicionales, hoteles y restaurantes, cafés, bares y consumo nocturno (discotecas y bares de copas), confirman los matices resaltados por Cerveceros de España en su informe anual: las ventas de cerveza en el TAM de febrero-marzo 2009 disminuyeron ligeramente en volumen hasta los 2.500,1 millones de litros (-1,5%) y 7.798,4 millones de euros (+1%).
De estos totales, el 79,3% en volumen corresponde a cervezas nacional con alcohol (79,2% en el TAM anterior); el 3,4% a especialidades (3,5% en 2008); el 5,3% a las tipo premium (5,5% en 2008); y el 12% a las llamadas sin (11,9% en 2008). En valor, las nacionales con alcohol quedaron en 77,4% (76,6% en 2008); las especialidades disminuyeron hasta un 4,1% (4,3% en 2008); las premium mermaron hasta un 8,3% (8,6% en 2008); y las sin cayeron a un 10,2% (10,4% en 2008).

Crecen las ventas de cervezas especiales
De acuerdo con los datos de la consultora IRI, que audita las ventas en los establecimientos de libreservicio de 100 o más metros cuadrados, las ventas de cerveza en este canal en el TAM de finales de febrero 2009 fue de 1.104,9 millones de litros (+2%) y 1.316,8 millones de euros (+4,8%). En el caso de las cervezas nacionales con alcohol, las ventas superaron los 837 millones de l (+2%) por un valor de 933,8 millones de euros (+5,9%); la variedad sin, por contra, sufrió un sensible descenso al totalizar 69,8 millones de litros (-9,1%) y 72 millones de euros (-5,9%); la variedad 0.0 sumó 62 millones de l (+3,7%) y 74,3 millones de euros (+4,8%); las de importación, un segmento que había mostrado en años anteriores crecimientos interesantes, ha caído hasta los 50,4 millones de l (-6,2%) y 106,9 millones de euros (-3,6%); las especialidades, sin embargo, aumentaron notablemente hasta los 44,3 millones de l (+21,6%) y 76,3 millones de euros (+8,6%); finalmente, el segmento sin alcohol saborizado creció hasta los 41,1 millones de l (+14,3%) y 53,4 millones de euros (+16,4%).

Las MDD arañan cuotas en la categoría Nacionales

Según IRI, en la categoría de cerveza nacional con alcohol, las marcas del distribuidor representan ya el 37,1% en volumen y el 25,2% en valor de esta categoría. En este último TAM, sus ventas ascendieron a 310,2 millones de litros (+4,4%) y 235,2 millones de euros (+8,2%). San Miguel es la primera enseña privada, con 94,9 millones de l (-3,4%) y 120,7 millones de euros (-1,7%); Cruzcampo facturó 90,6 millones de l (-5,6%) y 122,3 millones de euros (+2,3%); Mahou Clásica totalizó 71,7 millones de l (-0,1%) y 89,2 millones de euros (+5,3%). Y Mahou 5 Estrellas sumó 63,3 millones de l (+0,5%) y 100,6 millones de euros (+6,1%).
Sin embargo, es en la categoría sin alcohol donde se produce un fenómeno bastante ajeno a las tendencias actuales en la gran distribución: las llamadas marcas blancas pierden, y mucho, el espacio alcanzado en periodos anteriores -tanto en volumen con el valor- y muestran descensos superiores a los reflejados por las marcas del fabricante. De esta forma, durante el periodo analizado vendieron 34,8 millones de l (-15,6%) y 26,6 millones de euros (-12,1%). Laiker mermó levemente en volumen hasta los 12,6 millones de l (-2%) y 16,9 millones de euros (+1,4%); Buckler cayó a 12,2 millones de l (-6,8%) y 15,8 millones de euros (-6%); Kaliber también mermó notablemente al quedar en 3,9 millones de l (-19,5%) y 5,4 millones de euros (-14,6%); Adlerbrau Sin, de reciente aparición, totalizó 2 millones de litros y 1,6 millones de euros.

El vidrio sigue siendo el envase más usado

Cerca de la mitad de la cerveza que se vende en España se envasa en botellas de vidrio (45%), seguido del barril (28%) y la lata (26%). Así, la cerveza envasada en vidrio alcanzó los 14,7 millones de hl. En el caso de la cerveza en barril (comercializada a través de los establecimientos de hostelería y restauración), ésta ha descendido un 5% (hasta los 9,2 millones de hl), lo que se correlaciona con el descenso del consumo en hostelería. El resto, 8,6 millones de hl, se vendieron en latas y otros envases.
En cuanto a los envases reutilizables, el sector cervecero continúa apostando por el mantenimiento de este tipo de recipiente, a pesar de la tendencia generalizada de disminución; así, el 51% de toda la cerveza comercializada en España se ha envasado en este tipo de recipientes (16,6 millones de hl).

Distribución comercial

Según Mercasa, la cerveza que se consume en los hogares se adquiere en un 66,8% en supermercados, seguido por los hipermercados (27,4%) y las tiendas tradicionales (con tan solo un 2%). Las otras formas comerciales, como es el caso de los economatos, mercadillos y ventas a domicilio, conforman el 3,8% restante.
Según el TAM FM 2009 de Nielsen, las ventas de cerveza en café-bares, cafeterías y bares de copas acapararon el 36,3% del total; en hoteles y restaurantes, el 13,4%; en el llamado consumo nocturno, el 4,5%; en el resto de bares y bares de copas, el 1,7%. En la distribución comercial, las tiendas tradicionales vendieron el 1,7%, los supermercados de más de 1.000 m2, el 15,1%; los establecimientos de entre 400 y 1.000 m2, el 8,8%; aquellas tiendas de entre 101 y 400 m2, el 7,2%; y los hipermercados, el 9,4%.

Caen las ventas en el canal Horeca

El canal Horeca sigue siendo el principal comercializador de esta bebida -según aseguran en Cerveceros de España-, pero ha experimentado un descenso en las ventas del 4,3%, lo que representa cerca de 0,9 millones de hl de cerveza menos. Así, las ventas totalizaron 19.584.000 hl, en comparación con los 20.471.000 registrados en 2007.
En el caso de las operaciones realizadas a través del canal de alimentación (tiendas, supermercados y grandes superficies), las ventas han tenido un comportamiento contrario, incrementándose en un 2,4%. Esta tendencia tan acusada en 2008, y conectada a un mayor consumo en el hogar en vez de salir y tomarla en bares restaurantes, está directamente relacionada con la crisis económica. Por ello, si las ventas en 2007 alcanzaron los 12.704.000 hl, en el último periodo ascendieron a 13.004.000 hl.
Este ligero incremento del consumo en el hogar está muy lejos de equilibrar el déficit de ventas con respecto al año anterior, ya que, si bien el peso del canal de alimentación ha ascendido un punto porcentual (hasta el 40%), continúan siendo los establecimientos de hostelería y restauración los principales espacios para el consumo de esta bebida pues, a pesar de la situación económica actual o la tendencia de otros países, la cerveza en nuestro país sigue siendo una bebida social que preferiblemente se toma en compañía.
Asimismo, es preciso tener en cuenta la relevancia que tiene la cerveza en la restauración; según la Federación Española de Hostelería (FEHR), esta bebida puede suponer cerca del 30% de la facturación de los establecimientos.

El consumo disminuye en las regiones punteras
Según Mercasa, Andalucía es la comunidad autónoma que muestra el mayor consumo de cerveza, seguida por Extremadura y Murcia. Las regiones que muestran un menor índice son Galicia, Asturias y Navarra. Paradójicamente, Cerveceros de España asegura que las ventas han caído más profusamente en Canarias (-3,9%), Andalucía (-2,5%), Madrid y Cataluña (ambas con un -2%).
Demográficamente, el consumo de cerveza aumenta en la medida en que el núcleo de población es mayor. Es por ello que las grandes áreas metropolitanas españolas registran mayores niveles que las pequeñas aglomeraciones rurales. Las viviendas de dos miembros son las que manifiestan una mayor preferencia por esta bebida, mucha más que aquellas casas con cinco o más personas. Las amas de casa que trabajan fuera del hogar y las que tienen edades entre los 50 y los 64 años prefieren beber cerveza, en comparación con las mayores de 65 años, que no suelen incluirla en su cesta de compra. Los adultos y los jóvenes independientes, y las parejas adultas si hijos consumen un mayor volumen de cerveza que los hogares monoparentales, con hijos pequeños o en los que residen personas jubiladas.

Panorama empresarial

El sector cervecero es uno de los más relevantes en el ámbito agroalimentario español, con una facturación de 3.024 millones de euros. “En este punto, al igual que todos los datos que se han ido mostrando sobre 2008, hay que destacar un descenso sobre el periodo anterior, que supone un 0,9%. La importancia del sector se muestra con la aportación de 5.100 millones de euros anuales a la economía nacional, un 0,52% del PIB español”, aseguran en la asociación.
La alta fiscalidad que soporta la cerveza contribuye a esa aportación, con un IVA del 16%, incluso en su variedad sin alcohol, mientras que otras bebidas se benefician de una tasa reducida del 7%. A ello se suma el gravamen especial de cerca de 10 euros por hl que soportan las cervezas más consumidas, impuesto no aplicado a otras bebidas con mayor graduación. “Con todo ello, la recaudación del Estado por impuestos a la cerveza suponen 2.605 millones de euros: 1.430 millones a través del IVA y unos 890 millones de los impuestos que aportan directamente los trabajadores del sector, junto con los 285 millones de euros recaudados por Impuestos Especiales en 2008, lo que supone una disminución del 0.5% con respecto al año anterior”.
Por otro lado, la cerveza también influye en la conformación del IPC, a través de la cesta de productos incluidos en la elaboración de este índice, y que supone un 1,622%. “La relevancia de este dato es notable, pues es comparable a la que tienen productos como el pescado fresco y congelado (1,775%), y casi el doble que la carne de ave (0,919%)”.
El sector cervecero español ocupa el cuarto lugar europeo en generación de empleo, con 7.400 puestos de trabajo directos y 212.750 indirectos. “Esta capacidad para generar empleo revierte en el impulso de la economía española en sectores tan importantes como los proveedores de bienes y servicios (15.960 puestos de trabajo, de los cuales 3.420 se promueven en el ámbito agrícola), la hostelería (192.440, si bien aún no se ha podido cuantificar el impacto de la crisis y el descenso de ventas en el canal de hostelería) y la alimentación (4.350)”.

Problemáticas y retos de la industria cervecera

Según Jacobo Olalla Marañón, director general de Cerveceros de España, “dado el impacto de la crisis, las previsiones no son optimistas. Esta situación está afectando en gran medida a la hostelería, que representa un claro índice de la confianza del consumidor en la economía y es donde se produce la mayor parte del consumo de nuestra bebida, concretamente en torno al 70%. De hecho, el 30% de la facturación de los bares y cafeterías proviene del consumo de cerveza y, teniendo en cuenta que este canal es un importante motor para la economía nacional, nos encontramos ante el reto de mantenerlo activo ya que es creador de puestos de trabajo y una fuente de riqueza para el país”.
En cuanto al impacto que generan las marcas del distribuidor, Olalla Marañón considera importante que los consumidores apoyen las marcas del fabricante. “Las marcas elaboradas por Cerveceros de España aportan valor añadido a la economía nacional a través del apoyo a la materia prima del país y la creación de puestos de trabajo entre otros; por ello, creemos que se debería apostar por estas marcas y así colaborar con la mejora de la situación económica actual”.

Fomentar el consumo
No existen nuevas legislaciones que tengan incidencia directa en la producción o comercialización de cervezas, tanto a escala nacional como europea. Sin embargo, los fabricantes recibirían de buena gana cualquier campaña que fomentase su consumo. “El sector acogería de muy buen grado cualquier iniciativa destinada a fomentar el consumo de cerveza, específicamente en hostelería, sector clave para la economía española. Dada la gran relevancia de ambos sectores, una disposición en este sentido tendría consecuencias positivas en la recuperación de empleos y la economía nacional”, afirmó Olalla.
“Por el contrario, cualquier medida que suponga una retracción del consumo de esta bebida, como podría ser el agravio que sufriría por el incremento de impuestos especiales, no sólo tendría una repercusión negativa en el desempleo y la dinamización de la economía, sino que también generaría un descenso en la recaudación de las arcas públicas”, aseguró.

Comercio exterior
Las cifras de ventas en el extranjero han sido positivas, si bien la balanza continúa estando inclinada hacia las importaciones. Así, las exportaciones de cerveza española ascendieron en 2008 un 9,6%, hasta alcanzar los 825.075 hl, representando más de 54 millones de euros en ventas fuera del territorio nacional. Los principales destinos de la cerveza española, que se exporta a más de 60 países, continuaron siendo Italia (26,2 millones de litros, Guinea (20,8 millones de l), Reino Unido (6,6 millones de l), Portugal (6,2 millones de l), Andorra (4,4 millones de l), Francia (4,1 millones de l) y Alemania (2,8 millones de l).
Paralelamente, España importa cerveza fundamentalmente de Alemania (123,5 millones de l), Holanda (67,9 millones de l), Francia (40,7 millones de l), México (19,5 millones de l); Reino Unido (18,7 millones de l), Portugal, (16,9 millones de l), Bélgica (6,7 millones de l) e Irlanda (4,3 millones de l). En 2008, la cantidad total de cerveza importada fue de 3.081.337 hl.
La cerveza en Europa
Según Barth Hass Group, en 2007 (último dato disponible), la producción de cervezas en Unión Europea fue la siguiente: Alemania (106 millones de hl), Gran Bretaña (50,1 millones de hl), Polonia (35,5 millones de hl), España (34,3 millones de hl); Holanda (27,2 millones de hl), República Checa (19,9 millones de hl), Rumanía (19,4 millones de hl), Bélgica (18,5 millones de hl), Francia (15 millones de hl), Italia (13,5 millones de hl), Irlanda (9,2 millones de hl), Austria (9 millones de hl) y Portugal (8,1 millones de hl).


Beber cerveza moderadamente es bueno para los huesos
Un consumo moderado de bebidas alcohólicas fermentadas, como es el caso de la cerveza o el vino, puede tener beneficios para la salud ósea de las personas, aunque este impacto positivo puede perderse si la ingesta es superior, según un estudio realizado por el Tufts Medical Center y publicado en el The American Journal of Clinical Nutrition. Los investigadores explicaron que los hombres y mujeres postmenopáusicas que consumen uno o dos vasos de vino o cerveza han mejorado la densidad mineral ósea (DMO) de su espina dorsal y de la cadera. No obstante, este reporte afirma que si se excede la ingesta, el resultado puede ser negativo, particularmente en el sexo masculino.
En pruebas realizadas a 1.182 hombres, 1.289 mujeres postmenopáusicas y 248 mujeres premenopáusicas, se encontró una conexión particular entre dicho consumo moderado y un reforzamiento óseo. Katherine Tucker, líder del equipo investigador, estimó que, cuando se compara con abstemios, la DMO de la cadera de los hombres fue de un 2,4% a un 4,5% superior. En las mujeres postmenopáusicas, la DMO de sus caderas y espina dorsal era de un 5% a un 8,3% superior. La explicación de esto parece estar en la presencia de silicona en la cerveza, la cual, en la forma de ácido ortosilícico, puede ayudar a promover la formación del hueso.
A algunos expertos en salud les preocupa que estos resultados sirvan para promocionar el consumo de alcohol, sea en el nivel que sea, por lo que, si bien consideran positivas estas conclusiones, no recomiendan que haya un aumento en la ingesta de estas bebidas, dados los impactos potencialmente negativos que puede tener el alcohol en el organismo. “De hecho, el consumir más de cuatro unidades de alcohol al día incrementa el riesgo de fracturas como consecuencia de la osteoporosis”, aseguró un portavoz de la Sociedad Nacional de Osteoporosis de Estados Unidos. El estudio confirma este extremo: “los efectos positivos en la ingesta de estas bebidas, de una a dos dosis diarias, declinarán si el consumo es superior”.
La clave está en el balance.

Cerveza para los deportistas
El consumo moderado de cerveza puede contribuir a mantener niveles más altos de glucosa plasmática y atenuar las respuestas hormonales de estrés, por lo que puede ser incluido en la dieta equilibrada de los deportistas. Así lo recogen las conclusiones de una investigación realizada por la Universidad de Granada y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) sobre la idoneidad de la cerveza en la recuperación del metabolismo hormonal e inmunológico de los deportistas tras el ejercicio físico, presentadas en el marco del V Congreso Nacional de Ciencias del Deporte y Educación Física, realizado en Pontevedra en mayo pasado.
El estudio señala que las maltodextrinas, carbohidratos de gran interés para la nutrición deportiva y presentes en la cerveza, corrigen la posibilidad de hipoglucemia, ya que se metabolizan lentamente liberando unidades de glucosa que pasan progresivamente a la sangre y dan lugar a concentraciones de glucosa en plasma menos elevadas y más extendidas.
Por otro lado, el trabajo refleja que el consumo moderado de esta bebida, tanto en su variedad tradicional como sin alcohol, tras realizar ejercicio físico en condiciones de elevada temperatura ambiental y abundante transpiración, permite recuperar las pérdidas hídricas en medidas similares al agua, favoreciendo “una rápida rehidratación y contribuye a evitar dolores musculares”, como las denominadas agujetas.
Según manifestó el doctor Juan Antonio Corbalán, el alto contenido en agua de la cerveza, el equilibrio de sus componentes (hidratos de carbono, bajo contenido en sodio y ausencia de grasas), su capacidad refrescante, su bajo aporte calórico (una caña -200 ml- contiene 90 Kcal y, si se trata de cerveza sin alcohol, 15 Kcal) y su baja graduación alcohólica (4º a 5º); “hacen de la cerveza una bebida interesante para el mantenimiento de los márgenes cardiosaludables del deportista”. Destacó, además, que “la acción antioxidante derivada de su contenido en polifenoles la hace especialmente interesante como bebida cardiosaludable, tomada de forma responsable”. Por supuesto.
Por otro lado, Corbalán comentó que es un “aporte importante” de vitaminas del grupo B que, unido a los antioxidantes, “puede incidir en un control adecuado de los márgenes de cardiosaludabilidad junto al control de los factores de riesgo”.

Mostrar comentarios (No hay comentarios)

Deja un comentario

Noticias relacionadas