Colorantes: apetitosos a la vista

Imprescindibles en la industria alimentaria para mejorar, corregir o aportar tonalidades a los alimentos y bebidas, los colorantes están viviendo un gran renacimiento gracias a la investigación de muchas empresas y a las exigencias de los consumidores por productos con menores contenidos de aditivos o números E. Con la reciente publicación del Reglamento 1333/2008, la industria alimentaria buscará paulatinamente sustitutos naturales a los colores sintéticos en algunas áreas sensibles

Si bien no aportan sabores, el uso de colorantes en los alimentos tiene la misma importancia que los aromas y otros aditivos, como los conservantes, antioxidantes o estabilizantes. Los colorantes tienen una función básica: hacer atractivos a la vista los alimentos.
Son indispensables cuando los ingredientes, debido a los procesos de preparación o manipulación, en los que la oxidación es un factor determinante, cambian de color y es necesario volverles a dar el aspecto original o, como es el caso de otros productos (principalmente de confitería, bollería industrial o helados) no tienen un color específico y es necesario darle una tonalidad que sea atractiva para quien lo consuma. Las personas, a la hora de adquirir un determinado producto, quieren que éste tenga el aspecto al que están acostumbrados a esperar o un color de fantasía que les llame la atención.
Su uso ha estado extendido en toda la industria alimentaria desde hace décadas, y en franco ascenso desde que se comprobó que el procesamiento de los alimentos, determinante al momento en que la industria alimentaria comenzó a ser de gran escala, hacía que muchos de ellos perdieran su color original, o que éste se degradase. Es por ello que existen numerosos compuestos, sintéticos y naturales, destinados a facilitar esa función.
Los primeros son más estables y económicos, pero son, a fin de cuentas, productos químicos con numeración E, con sus limitaciones en cuanto a dosis y adición en algunos artículos, como es el caso de los productos infantiles (que por ley no pueden tener aditivos de esta categoría).
Por supuesto, gracias a los diversos estudios realizados por las principales empresas productoras y comercializadoras de aditivos colorantes, la seguridad en el uso de estos compuestos está constatada por la evaluación que, de forma permanente, realizan los laboratorios y las agencias de seguridad alimentaria de todos los países (en el caso de España, la AESAN; en el caso europeo, la EFSA), para tener muy clara cuál es la ingesta máxima admisible (IDA) y si ésta debe ser modificada en cada caso.
Prueba de ello fue la prohibición, hace dos años, del colorante E-128, o Rojo 2G, de uso preferente en derivados cárnicos -para que retomaran un color atractivo a la vista de los consumidores-, tras comprobarse que uno de sus metabolitos tenía una cierta actividad tóxica.

Tendencia por lo natural
Como una de las tendencias que más arraigo está teniendo entre los consumidores de los países industrializados es preferir alimentos con la menor cantidad de aditivos posibles, las empresas que surten a la industria alimentaria dedican muchos esfuerzos de investigación para lograr colorantes provenientes de extractos vegetales o animales, que tengan esas propiedades cromáticas.
Pero algunos de estos compuestos naturales, además de aportar una calidad cromática, tienen una cariz de funcionabilidad que los hace todavía más atractivos. Son aquellos ingredientes o aditivos que, gracias a los estudios de evaluación científica que se les han hecho -ver caja de apoyo en páginas siguientes-, se conoce que tienen propiedades beneficiosa para el organismo de las personas que los consuman.
Como ejemplos, vale destacar el betacaroteno, que es una provitamina A con propiedades antirradicales libres, antioxidantes y con probados efectos de protección cardiovascular; el licopeno, que ofrece protección contra ciertos tipos de cáncer de pulmón, próstata o colon; la luteína, que protege y mejora la mácula ocular; las antocianinas, que contribuyen a reducir el colesterol y, por ende, las enfermedades coronarias; las clorofilas, con propiedades antimutagénicas y desodorantes; y la curcumina, que es un protector hepático natural y es también hipocolesterémico.
Si bien algunos colorantes tienen numeración E, su origen es natural, pero al ser sintetizados para obtener de ellos una mayor estabilidad y pureza (y al no provenir, por tanto, de extractos), tienen que ser catalogados de esta forma. Estos son los más destacables: la curcumina (E-100), la riboflavina (vitamina B2, E-101); la cochinilla (E-120); la clorofila (E-140, E-141); caramelo (E-150); carbón (E-153); carotenos (E-160); xantofilas (E-161); betanina ((E-162); antocianina ((E-163); carbonatos cálcicos (E-170); dióxido de titanio (E-171); óxidos e hidróxidos de hierro (E-172); aluminio (E-173); plata (E-174); oro (E-175).
En el caso específico del sector de confitería, los fabricantes de caramelos y golosinas de España usan todavía de manera muy marcada colorantes sintéticos. Algunos portavoces de la industria de ingredientes creen, sin embargo, que con la futura aplicación del Reglamento 1333/2008 (del cual explicaremos a continuación sus alcances), muchos fabricantes dejarán de utilizar cierto tipo de aditivos colorantes que vienen añadiendo desde hace decenas de años. La principal variable a tener en cuenta, a la hora de buscar alternativas a éstos, será el impacto del coste en uso, siempre y cuando sean técnicamente viables.

Nuevo Reglamento 1333/2008
Con la idea de sustituir a directivas y decisiones anteriores relativas a los aditivos alimentarios cuyo uso está permitido en los alimentos, “con el fin de asegurar el funcionamiento eficaz del mercado interior y, al mismo tiempo, garantizar un nivel elevado de protección de la salud humana y un nivel elevado de protección de los consumidores, incluida la protección de los intereses de los consumidores, por medio de procedimientos exhaustivos y simplificados”, se aprobó el 16 de diciembre pasado el Reglamento (CE) 1333/2008 de Parlamento Europeo y del Consejo sobre Aditivos Alimentarios, que establece normas sobre los aditivos alimentarios usados en los alimentos “a fin de asegurar el funcionamiento eficaz del mercado interior y un elevado nivel de protección de la salud humana y un elevado nivel de protección de los consumidores, incluida la protección de los intereses de estos últimos y las prácticas leales de comercio de productos alimenticios, teniendo en cuenta, cuando proceda, la protección del medio ambiente”.
Dado que los colorantes son unos de los aditivos más utilizados por la industria alimentaria, este nuevo Reglamento contribuirá, entre otras cosas, a armonizar los requerimientos de etiquetado de los mismos en los alimentos.
El mismo, además, define el concepto de colorante: “sustancias que dan color a un alimento o le devuelven su color original; pueden ser componentes naturales de los alimentos y sustancias naturales que normalmente no se consumen como alimentos en sí mismas ni se emplean como ingredientes característicos de los alimentos. Se considerarán colorantes en el sentido del presente Reglamento los preparados obtenidos a partir de alimentos y otros materiales comestibles naturales de base mediante una extracción física, química, o física y química, conducente a la separación de los pigmentos respecto de los componentes nutritivos o aromáticos.”.
Este Reglamento establece, además, la elaboración de una lista comunitaria de aditivos alimentarios, mediante la cual se permitirá su comercialización y utilización en las condiciones especificadas por la legislación europea.
Y acuerda, en el Artículo 8, las condiciones específicas que, para su inclusión en la lista comunitaria de aditivos alimentarios, se establece en el caso de los colorantes: “un aditivo alimentario podrá incluirse en la lista comunitaria del anexo II dentro de la clase funcional de los colorantes únicamente si, además de servir a uno o varios de los fines enunciados en el artículo 6, apartado 2, sirve a unos o varios de los siguientes fines:
a) devolver la apariencia original a un alimento cuyo color se haya visto afectado por la transformación, el almacenamiento, el envasado y la distribución, pudiendo haber quedado mermado su atractivo visual;
b) aumentar el atractivo visual de los alimentos;
c) dar color a un alimento que, de otro modo, sea incoloro”.
Para fijar con claridad el límite máximo en la utilización de estos aditivos, el apartado 4 del Artículo 11 afirma: “los niveles máximos de colorantes establecidos en el anexo II se aplicarán a las cantidades de principio colorante contenidas en el preparado colorante, salvo que se indique otra cosa”.
Marcado de alimentos y etiquetado de los mismos
Otro aspecto regulatorio tiene que ver con los colorantes que se utilizan para el marcado de algunos alimentos. Esto queda establecido en el Artículo 17: “Solo los colorantes alimentarios enumerados en el anexo II del presente Reglamento podrán usarse para el marcado sanitario establecido en la Directiva 91/497/CEE del Consejo, de 29 de julio de 1991, por la que se modifica y codifica la Directiva 64/433/CEE relativa a problemas sanitarios en materia de intercambios intracomunitarios de carne fresca para ampliarla a la producción y comercialización de carnes frescas y para otros marcados exigidos en los productos cárnicos, así como para la coloración decorativa y el marcado de cáscaras de huevo conforme a lo dispuesto en el Reglamento (CE) no 853/04 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 29 de abril de 2004, por el que se establecen normas específicas de higiene de los alimentos de origen animal”.
El Reglamento, a efecto del etiquetado de los alimentos envasados destinados a la venta al consumidor final, establece unas normas específicas para el caso de los artículos que contienen determinados colorantes alimentarios. En el Artículo 24, éstos quedan concretados de la siguiente manera en tres apartados:
1. Sin perjuicio de lo dispuesto en la Directiva 2000/13/CE, el etiquetado de alimentos que contienen los colorantes alimentarios enumerados en el anexo V del presente Reglamento incluirá la información adicional establecida en dicho anexo.
2. Con respecto a la información prevista en el apartado 1 del presente artículo, se aplicará el artículo 13, apartado 2, de la Directiva 2000/13/CE.
3. Cuando sea necesario, como consecuencia de progresos científicos o del desarrollo técnico se modificará el anexo V mediante medidas destinadas a modificar elementos no esenciales del presente Reglamento de conformidad con el procedimiento de reglamentación con control contemplado en el artículo 28, apartado 4”.
Este anexo V, antes mencionado, establece que los alimentos que contienen uno o varios de los siguientes colorantes alimentarios: Amarillo anaranjado (E 110), Amarillo de quinoleina (E 104), Carmoisina (E 122), Rojo allura AC (E 129), Tartracina (E 102), y Rojo cochinilla A -o ponceau- (E 124), deben incluir la siguiente información adicional: “puede tener efectos negativos sobre la actividad y la atención de los niños” (con la excepción de alimentos en los que el/los colorante(s) se ha(n) utilizado para el marcado sanitario o de otro tipo de productos cárnicos o para estampar o colorear con fines decorativos cáscaras de huevo)”.

Expectativas para 2009
Todas las empresas consultadas para la elaboración de este dossier tienen clara una realidad: la situación económica, si bien no afectará de forma profunda a la industria alimentaria, sí se hará sentir en algunos sectores más que en otros.
No obstante, las inversiones tendentes a una mayor investigación sobre nuevos usos de compuestos e ingredientes seguirán rindiendo frutos. Los colorantes son indispensables en la industria alimentaria y no van a quedar fuera de la formulación de nuevas recetas y productos. La innovación, en este caso, pasa necesariamente por su uso y sus nuevas aplicaciones.
Según algunas de estas compañías, tal y como se verá más adelante, la apuesta por lo natural marcará las líneas de desarrollo, y en ellas los extractos vegetales tendrán un papel preponderante. Cada vez más, los consumidores reclaman artículos exentos de aditivos con la numeración E y, por lo tanto, las empresas productoras de alimentos necesitan agregar colorantes que sean a la vez ingredientes.
El panorama empresarial, a continuación, podrá servir para conocer más a fondo estos lineamientos.

Altaquímica, lo más natural posible
La empresa Altaquímica, que tiene una amplia gama de aditivos e ingredientes para la industria alimentaria, posee en su catálogo una amplia oferta de colorantes. Para estar a tono con las exigencias actuales de los consumidores, una de sus prioridades es “aplicar los colorantes más naturales posibles. El portavoz consultado considera que, dadas las tendencias actuales, “vemos que el mercado demanda este tipo de productos y, por este motivo, nos estamos especializando en vegetales deshidratados y extractos naturales para lograr la coloración deseada en el producto final. Adaptamos los colorantes naturales alimentarios existentes a aplicaciones que inicialmente no los incorporaban, confiriendo un valor añadido al producto final”.
Esta nueva estrategia está dándoles buenos resultados, por lo que el abanico de aplicaciones de sus productos es cada vez más amplio y abarca los sectores de aromas, bebidas, cárnicos, helados, confitería, panadería, lácteos, pastas alimenticias, quesos y yogures, snacks, frutos secos, sopas, salsas y precocinados. Una de las acciones que realizan en I+D+i tiene que ver con la potenciación de los colorantes del sector de panificación, utilizando maltas en polvo y ecológicas.
Entre las compañías que representa en España están Millbo, de Italia, y Vitablend, de Holanda, más otras marcas según el tipo de producto ofrecido: vegetales, frutas o extractos. Esta empresa ha notado que, de forma paulatina, determinados sectores comienzan a sustituir colorantes sintéticos por naturales e idénticos al natural. “Esto nos ofrece buenas expectativas para nuestra gama de productos disponibles, por lo que preveemos una mayor más demanda y crecimiento en las ventas de nuestros productos”.

La amplia gama de Chr Hansen

Chr Hansen es fabricante de colorantes naturales y extractos. “Hacemos extracciones de las diferentes materias primas para conseguir toda la gama de colorantes naturales. Después ajustamos formulaciones, para conseguir la mayor estabilidad posible en las diferentes aplicaciones”, explican los portavoces de la empresa.
Afirman que, hoy en día, se pueden conseguir, tanto con colorantes naturales como con extractos, todas las tonalidades deseadas. Como la innovación y la introducción de nuevos colorantes es importante para mantener satisfechas las demandas de la industria, entre las novedades presentadas destaca la ampliación de su gama de antocianinas, consiguiendo diferentes tonos de rojos con alta estabilidad. “También hemos ampliado mucho nuestra gama de extractos Fruitmax”.
Las labores de I+D+i se basan en una tendencia ya comentada con anterioridad: sustituir los colorantes artificiales por colorantes naturales o extractos. “La industria está apostando por las tendencias naturales y buscan aquellos aditivos que sean de origen natural”, exentos de número E.
Esta empresa, que sólo comercializa colorantes naturales, estima que, cuando el Reglamento 1333/2008 entre en vigor en enero de 2010, la industria alimentaria aumentará la demanda por estos aromas.
Y, para superar con éxito la coyuntura actual, la innovación se hace indispensable, a fin de ofrecer al mercado “productos atractivos a buen precio”.

Todos los colores de GNT
GNT Iberia tiene una amplia gama de colorantes naturales que pueden ser considerados ingredientes alimentarios. Amparados bajo el paraguas de la marca Exberry, esta línea de “alimentos colorantes” está compuesta por frutas y/o verduras concentradas por procesos físico/mecánicos y sin la utilización de solventes químicos, para luego estandarizarlas, entre otros parámetros, por su capacidad colorante. “Estos productos los ofrecemos como alternativa a los aditivos colorantes ya sean los sintéticos o naturales. Nuestros productos no se declaran como aditivo sino como ingrediente y, de esta forma, se favorece un etiquetado limpio. Son la manera más natural de dar color a los alimentos y bebidas”.
 Como el mundo de los colorantes es amplio en tonalidades e intensidades, esta empresa tiene como norma dedicar cuantiosos recursos a la investigación de nuevas materias primas. “Estamos constantemente investigando acerca de nuevas frutas y verduras, por un lado, y, por el otro, acerca de tecnologías de proceso que nos permitan aprovechar al máximo los colores que la naturaleza nos puede ofrecer, manteniendo siempre las características organolépticas propias de estas materias primas”.
Entre las investigaciones que están llevando a cabo actualmente,  vale destacar el desarrollo de alternativas a los colorantes del grupo azoico en diferentes aplicaciones.
“Creemos que la tendencia hacia lo natural, continúa. Probablemente sea más marcado en el resto de Europa, pero, en general, los consumidores buscan en el etiquetado de los productos que consumen leer ingredientes que les sean ‘familiares’; es decir, que hasta ellos mismos los hubieran utilizado, evitando así al máximo los números E y aditivos que no entienden o perciben como nocivos”, explican desde la empresa.

El licopeno de Lycored
Representada en España por Pharmafoods, Lycored ofrece un colorante natural rojo a base de tomate: Tomat-O-Red, ideal para alimentos y bebidas y con una buena fuente de licopeno, un carotenoide antioxidante de comprobado efecto beneficioso para el organismo.
Este colorante se ofrece en dos presentaciones: en polvo y en líquido, ambas listas para ser utilizadas de forma inmediata. Igualmente se ofrece en forma de oleorresina para su uso en preparaciones emulsionadas o microemulsionadas. En las formulaciones listas para su uso, los cristales de licopeno están cubiertos para inducir una estabilidad necesaria a través de un amplio rango de temperaturas, pH y condiciones de procesamiento. Con esta formulación, se evita que el carotenoide se oxide y sufra daños. De esta forma también se consigue que la tonalidad cromática se mantenga firme, y no cambie durante el proceso.

Proquimac Food & Pharma
Con una amplia paleta de colorantes, tanto naturales como sintéticos (además de lacas colorantes), Proquimac Food & Pharma quiere satisfacer las exigencias de la industria alimentaria.
Por ser productos de extracción en general, no son puros sino que se obtienen mezclados con otros componentes del material de partida que pueden ser grasas, carbohidratos o proteínas; sin embargo, en algunos casos se ha llegado al aislamiento del colorante puro. Dependiendo del colorante, puede presentarse en forma hidrosoluble, oleosoluble o en ambas.
Entre los de origen natural ofrece riboflavinas, curcuminas, annatos, carotenos, clorofilas, rojos de betanina, caramelos, luteínas, carmínicos, antocianinas y enocianinas; colorantes de origen mineral, como el carbón, blanco y diversos óxidos de hierros.
Entre los sintéticos, bajo la marca Conacert comercializa amarillos de quinoleinas, tartracinas, amarillo ocaso, ponceau, rojo allura, eritrosina, carmoisina, amaranto, índigos, azules V, verde S y negro PN. Y, a fin de obtener otros colores, como es el caso del verde, ofrece mezclas de colorantes unidos dos o más aditivos hasta conseguir la tonalidad adecuada.
En cuanto a las lacas alumínicas Conalake, éstas se pueden usar para colorear por dispersión. Las lacas colorantes alimentarias son pigmentos obtenidos por precipitación de un colorante sintético alimentario sobre un substrato insoluble (hidróxido de aluminio) en forma de sal alumínica. Se obtienen pigmentos insolubles en agua y en la mayoría de disolventes, que son fácilmente dispersables en productos en polvo y que también pueden usarse para colorear fases grasas de los alimentos.
Presentan diversas ventajas respecto a los colorantes solubles: mayor facilidad de dispersión en productos en polvo con lo que se evita el moteado, mayor estabilidad a la luz y al calor que los colorantes de los que proceden, colores más vivos y brillantes, facilidad de dispersión en vehículos grasos y resistencia a la migración del color.

Roha: nuevas formulaciones
Constantemente, la empresa Roha desarrolla nuevas formulaciones de colorantes naturales con vistas a mejorar su estabilidad y obtener tonos más brillantes, sobre todo en aquellas aplicaciones en las cuales el color reviste de gran importancia, como es el caso de caramelos, bebidas, productos de panadería, aromas, cárnicos o helados, en los que -por petición de los fabricantes- es necesario sustituir a los colorantes artificiales.
Dada la progresiva generalización en el uso de colorantes naturales que puedan ser considerados ingredientes, Roha atiende a todos los sectores alimentarios. Esto es debido a que “existe una clara tendencia hacia los colorantes naturales y extractos naturales. Por ello, nuestra empresa, junto con su departamento de I+D y Marketing, trabaja intensamente para adaptarse rápidamente a las necesidades de los clientes”.
No ajenos a la realidad económica actual, el comportamiento de las ventas durante 2008 siguió una pauta bastante común para las industrias: “durante el primer semestre fue relativamente bueno, con una caída pronunciada a partir del mes de octubre. Durante el primer semestre de este año el mercado va estar flojo, aunque esperamos una ligera recuperación en el tercer semestre que podría consolidarse a partir de los últimos tres meses de 2009”.

Tecom Ingredients apuesta por la variedad
Con una amplia gama de colorantes, entre los que destacan la curcumina, riboflavinas, clorofilas, caramelos, carotenos y xantofilas, Tecom Ingredients apuesta también por los colorantes naturales obtenidos a base de extractos.
Esta empresa, que comercializa colorantes naturales de Phytone, está de acuerdo con las tendencias del mercado, que apuestan por compuestos naturales, si bien éstos últimos necesitan una mayor dosificación y coste, con respecto a los artificiales. Por otro lado, algunos productos, al no incluírseles colorantes, podrían tener un aspecto poco atractivo para los consumidores.
Es por esta razón que los departamentos de Marketing de estos productos tienen una tarea importante por delante, que es conseguir cambiar la connotación negativa de algunos de estos aditivos por parte de los consumidores.

Trades apoya la innovación
Trades tiene una amplia trayectoria como distribuidor de ingredientes naturales en el ámbito nacional.
Desde hace poco ha creado el Departamento de Innovación y Tecnología, “con el que queremos aportar, además de un conocimiento técnico, una innovación en la forma tradicional de venta de estos aditivos. Por ello, somos más proactivos y ofrecemos nuevas ideas y formas de venta. Por ejemplo, presentando a nuestros clientes las características del aditivo en su aplicación final según el sector al que vaya dirigido. Algunos ejemplos serían postres instantáneos, bebidas o caramelos de goma elaborados por nosotros mismos”.
Esta empresa ofrece colorantes destinados a los sectores de confitería, lácteos, panificación y pastelería, bebidas, helados, elaborados cárnicos y platos preparados.
Trades representa en España a la alemana Ringe & Kuhlmann, fabricante de colorantes naturales desde 1899. “Podemos ofrecer a nuestros clientes una alternativa natural a sus colorantes artificiales hechas a medida para cada aplicación”.
Durante el año 2008 las ventas no crecieron de forma significativa, debido a que los lanzamientos no han sido muy copiosos. A pesar de la coyuntura, las ventas se han mantenido, lo cual es un buen síntoma. “Este año las cosas no se plantean mucho mejores, por lo que seguimos haciendo acciones y esfuerzos específicos con especial hincapié en dos puntos concretos: el nuevo reglamento (CE) 1333/2008, y la tendencia más evidente cada día de eliminar los números E de los etiquetados, por lo que los coloring food staff o extractos naturales que proporcionan color, tienen un buen camino que recorrer”, aseguraron portavoces de la empresa.

Wild: colores con gran estabilidad
Bajo la marca Colors from Nature, Wild tiene una amplia gama de colorantes naturales y extractos de frutas y vegetales, que proporcionan tonalidades excelentes y con una alta estabilidad.
Según portavoces de esta compañía, los colorantes naturales son cada vez más solicitados por los consumidores por lo que la industria alimentaria reacciona a esta tendencia agregándolos en sus formulaciones. Esta empresa tiene zumos de frutas y extracciones vegetales ideales para lograr cualquier tipo de coloración.
La investigación es uno de los pilares de esta empresa, por lo que la investigación y el desarrollo de nuevos productos y aplicaciones es constante, más aún cuando los principales mercados alimentarios del mundo se están decantando por utilizar colorantes naturales, como es el caso de Estados Unidos, Alemania, Reino Unido y Australia, sin menoscabo del incremento en la demanda por parte de otros países europeos, entre los que vale destacar España.

Zeus Química: betacaroteno y dióxido de titanio

Para Zeus Química, empresa distribuidora de materias primas, si bien los colorantes todavía suponen una pequeña parte de su facturación, han decidido fortalecerlos dada la entrada de nuevos productos de otros países. Es por ello que, además del dióxido de titanio que fabrica Kronos, ofrecen una amplia gama de carotenos (betacaroteno, licopeno) y xantofilas (luteína y astaxantina). Han incorporado también colorantes naturales para, de esta forma, ofrecer ambos grupos a la industria alimentaria.

 

Licopeno: un color seguro para la alimentación

El Panel de Productos Dietéticos, Nutrición y Alergias (Dietetic Products, Nutrition and Allergies) de la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA, por sus siglas en inglés) ha llevado a cabo diversas evaluaciones ante la propuesta de nuevos usos del colorante alimentario licopeno en suplementos alimenticios y como ingrediente alimentario, formuladas a petición de la Comisión Europea. Este Panel adoptó finalmente dos opiniones acerca de la oleorresina del licopeno obtenida de tomates y del licopeno sintético como nuevos alimentos, todo bajo el paraguas del marco regulatorio existente.
La oleorresina licopeno del tomate, introducida como un nuevo ingrediente alimentario, consiste en una mixtura de una fracción lípida, rica en el carotenoide “licopeno”, y una resina obtenida de la extracción de la pulpa de tomates maduros no modificados genéticamente. Para el ingrediente sintético, el aplicante había propuesto el uso del licopeno sintético para ser promovido comercialmente en tres diferentes formulaciones: licopeno al 10%, licopeno 10 disperso en agua fría (CWD, por sus siglas en inglés); y licopeno en dispersión 20%. La propuesta tenía como base un nuevo alimento que va a ser utilizado, tanto como suplemento dietético como ingrediente alimentario (para su uso, por ejemplo, en bebidas y derivados lácteos, cereales de desayuno y barritas de cereales). El Panel concluyó que la oleorresina de licopeno obtenida de tomates y dos de las formulaciones propuestas para el licopeno sintético son tan seguras como el licopeno obtenido por otras fuentes ya previamente aceptadas. No obstante, debido a la ausencia de datos concluyentes, el Panel no ha podido llegar a ninguna decisión acerca del licopeno sintético en la formulación en dispersión 20%.
Las opiniones de otros paneles de la EFSA, en cuanto a la seguridad de este compuesto proveniente de cualquier fuente alimenticia (bien sea de frutas y vegetales), estima que éste es seguro cuando se consume de acuerdo a la Ingesta Diaria Admisible (IDA) de 0 – 0,5 mg/k corporal al día. El Panel NDA consideró que el consumo promedio de la oleorresina licopeno de tomate y el licopeno sintético es inferior a dicha IDA, si bien en algunos casos, cuando las personas ingieran dicho elementos de varias fuentes a la vez (comidas, alimentos fortificados, suplementos y colorantes), es posible que superen dicha ingesta diaria recomendada

 

Publicado en Tecnifood Nro. 63

 

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