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Conservas vegetales: la marca blanca gana cuota en un sector atomizado

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Las conservas vegetales, un alimento de los considerados básicos y que, salvo algún producto concreto como el espárrago se comercializa a un precio bajo, no se han librado tampoco de la difícil situación económica. Los últimos datos referidos a 2009 situaron la producción por debajo de las 400.000 toneladas tras registrar un descenso del 13% sobre el año anterior. Una parte muy significativa de esa producción se destinó a la exportación, mientras que en el mercado nacional las marcas de la distribución controlan una cuota cada vez más significativa. Se trata de un sector muy atomizado donde numerosos fabricantes apuestan por la diversificación. Actualmente, está liderado por Riberebro y Cofrusa, ésta última, ahora, en serias dificultades

El hasta hace no muchos años boyante sector de conservas vegetales no está atravesando su mejor momento. La crisis ha reducido el número de operadores, sobre todo medianos y pequeños, pero sigue estando muy atomizado. Así, son 208 las industrias que pertenecen a las asociaciones que integran la Federación Nacional de Asociaciones de la Industria de Conservas Vegetales (Fnacv). Algunas de ellas, sin dejar de producir en España, se han implantado en otros países para garantizarse la producción durante prácticamente todo el año y además hacerlo, en muchos casos, a unos precios que mejoran su competitividad. Además, ante las dificultades que están encontrando para mantenerse operativas con su actividad “clásica”, un número cada vez más significativo de operadores están optando por la diversificación introduciéndose en otros segmentos de alimentación. Tampoco faltan los que se han especializado en la fabricación para las marcas de la distribución, enseñas que ganan peso con fuerza en la práctica totalidad de categorías.
Durante el año 2009, el último con datos completos disponibles, la producción española de conservas vegetales, sin incluir tomate, fue de 390.900 toneladas, volumen que supuso un descenso del 13,1% respecto a las 449.600 t del año anterior, según los datos aportados por la Fnacv. El 55% correspondió a conservas de vegetales y el 45% a conservas de frutas. Entre las primeras el mayor volumen lo registraron las conservas de champiñón con 65.500 t (-5,1%), seguidas de las alcachofas con 50.000 t (-9,1%), los guisantes con 18.000 t (+3,4%), las judías verdes con 16.000 t (+1,3%) y la macedonia de verduras con 12.000 t (-7,7%). El ranking de producción de conservas de frutas estuvo encabezado, un año más, por el melocotón con 100.000 t (-23,1%) que representó el 56,7% de la categoría. A considerable distancia se situaron las conservas de satsuma con 28.800 t (-30,1%), las de macedonia de frutas 18.000 t (-7,7%) y pera 16.000 t (-20%). Por su parte, la producción de conservas de tomate registró un aumento del 56,5% hasta las 2.700.000 t en 2009.

Balanza positiva
Los productores españoles de conservas vegetales han tenido siempre como referencia las exportaciones. Sin incluir el tomate, las ventas al exterior de conservas vegetales en 2009 totalizaron 323.219 t valoradas en 346 millones de euros, habiendo registrado un descenso del 2,2% en volumen y del 6,2% en valor, según los datos de la Fnacv. Las mayores ventas correspondieron a las conservas de frutas con 170.431 t y 172,3 millones de euros, mientras las de vegetales sumaron 152.798 t y 173,6 millones de euros. Por productos, el melocotón con 51.303 t y 44,4 millones de euros encabeza la lista, seguido de las alcachofas (32.868 t y 45,2 millones de euros); las setas (25.966 t y 47,7 millones); la menestra de verduras (26.210 t y 22,2 millones); las mandarinas (21.626 t y 28,2 millones); las judías verdes (20.409 t y 13,8 millones); y las conservas de albaricoque con 19.591 t y 19.5 millones de euros. Las exportaciones de tomate, sin incluir el concentrado, superaron las 200.000 t valoradas en más de 197 millones de euros. En lo que respecta a las importaciones en 2009, y sin contar las conservas de tomate, los operadores adquirieron en el exterior 199.707 t (-16,8%) y 246,5 millones de euros (-22,8%).

Desciende el consumo interior
También, las ventas de conservas vegetales se resintieron en el mercado interior. En base a los datos del Panel de Consumo Alimentario que elabora el MARM, en 2009, último con datos totales, el consumo de conservas vegetales fue de 789.370 t, valoradas en 1.558,4 millones de euros, con un descenso del 1,1% en el volumen y del 2,9% en el valor, respecto a las 797.860 t y 1.238,1 millones euros del año anterior. El mayor volumen correspondió a los hogares 599.002 t (+0,3%) y 1.226,9 millones de euros (-0,9%). En hostelería y restauración totalizaron 129.850 t (-7,2%) y 229,4 millones euros (-15,2%), y en instituciones sumaron 60.520 t (-0,1%) y 101,9 millones de euros  (+6,7%).
Los datos recogidos por las consultoras también reflejan, aunque con algunos matices, ese ligero retroceso en la comercialización de conservas vegetales. Así, SymphonyIRI, que analiza la distribución moderna, cifra el mercado de conservas vegetales en el TAM de septiembre de 2010 en 248.180,3 t y 616,1 millones de euros, con descensos del 1,5% en volumen y del 3,2% en valor respecto al periodo anterior. El mayor volumen correspondió a las conservas de tomate con 77.871,4 t (+0,01%) y 83,1 millones de euros (+6,1%), que suponen el 31,4% del peso y el 13,5% del importe de todas las conservas comercializadas. El tomate triturado lidera esta subcategoría con 58.217,2 t y 58,6 millones de euros, el 74,5% del volumen total de conservas de tomate y el 70,5% del valor, seguido del tomate entero con 13.405 t (-3,1%) y 14,4 millones de euros (+4,4%). Completan el pódium las conservas de alcachofa con 37.564,4 t (-5,6%) y 115,1 millones de euros (-5,1%), y las de espárragos con 28.160 t (+6,5%) y 130,1 millones de euros (-6,7%), conservas estas últimas que representan el 11,3% del volumen total de conservas y el 21,1% del valor. Los espárragos blancos enteros con 22.854,1 t (+6,9%) y 98,4 millones de euros (-8,3%) representan el 81,2% del peso y el 75,9% del importe. Las yemas y tallos de espárragos blancos totalizaron 4.265,4 t (+6,8%) y 25,8 millones (-0,8%), mientras los espárragos verdes redujeron un 3,2% su volumen y un 12,7% su valor hasta las 1.040,6 t y 5,5 millones de euros, respectivamente. Del resto de conservas destacan el maíz que totalizó 20.882, t (-1,3%) y 62,3 millones de euros (-2,9%); los pimientos en lata 13.768,1 t (-4%) y 56,9 millones (-6,8%); las setas y champiñón 17.155,4 t (-2,5%) y 48,2 millones (+1,9%); los guisantes 10.864,5 t (-2,4%) y 24,2 millones (+1,7%); y las judías verdes 13.676,4 t (+1,8%) y 20,1 millones de euros (+2,6%).
Un volumen y un valor bastante inferiores ofrece la también consultora Nielsen. En concreto, en su informe anual, actualizado a 3 de octubre de 2010, cifra el mercado de conservas vegetales en 193.854,1 t valoradas en 548,4 millones de euros. También en este caso el liderazgo en valor corresponde a las conservas de espárragos con 128,9 millones de euros (-5%) por la comercialización de 19.586,5 t (+6,8%). A continuación, figuran las conservas de tomate con 78,5 millones de euros (+7,4%) y 78.542,7 t (+0,5%); las de pimientos con 65 millones (-1%), y 12.425,5 t; maíz con 62,3 millones (-0,7%) y 19.249 t (+2,3%); setas con 48,9 millones (-2,5%)  y 20.577,2 t (+2%); alcachofas con 38,2 millones (+0,9%) y 5.892 t (+0,8%); guisantes con 22,9 millones (+3,4%) y 7.045 t (-3,5%); y judías verdes con 19,6 millones de euros (+6,7%) y 8.043 t (+7%).  Por su parte, la también consultora Kantar Worldpanel sitúa el consumo de conservas vegetales en 218.336 t y 521,8 millones de euros (-2%), en  el TAM a junio de 2010. El gasto medio en la compra de estos alimentos ascendió a 33,9 euros (35,4 euros en 2009).

Las MDD controlan más del 50% del mercado
Los datos aportados por SymphonyIRI muestran la importancia que han alcanzado en este sector las marcas de la distribución. A pesar de haber ralentizado el ritmo de crecimiento, estas enseñas llegan a superar el 50% de la participación tanto en volumen como en valor en las principales categorías. Así por ejemplo, las MDD suponen el 55,1% del volumen y el 55,6% del valor de las conservas de espárragos, con 15.513 t y 72,4 millones de euros. Las ventas de conservas de alcachofas con MDD representan el 61,3% del volumen total (23.012 t) y el 53,2% del valor (61,2 millones de euros). Los porcentajes alcanzados por las marcas de la distribución se disparan en el caso de las conservas de tomate, llegando a controlar el 82,4% de los kilos y el 79,2% del importe abonado. Por el contrario, son las conservas de maíz con marca del fabricante las que plantan cara a las enseñas de la distribución. En concreto, estas últimas se quedan en el 56% del volumen (11.694 t) y tan sólo el 47% del valor (29,2 millones de euros). En porcentajes similares se mueven también las MDD de conservas de pimientos ya que suponen el 54,5% del peso (7.500 t) y el 51,7% de los euros (29,4 millones).
En lo que respecta a las zonas de comercialización, existe una gran disparidad en función del producto que se analice. Así, las mayores ventas de conservas de guisantes se realizan en el Área Metropolitana de Madrid (AMM) que totaliza el 19,5% del volumen y el 19,4% del valor. Le siguen las zonas norte (18% peso y 18,2% euros), noroeste (15,2% y 14%) y sur (12,5%  de kilos y 12,8% de euros). También el AMM lidera la demanda de judías verdes con el 20,2% de los kilos y el 21,4% del importe abonado. Además, son significativas las compras en las zonas sur (20,2% y 18,4%) y centro (18% volumen y 16,9% valor). Las conservas de espárragos tienen su mayor aceptación en la zona norte donde se comercializa el 17,7% del volumen total y se obtiene el 18,5% del valor. Destacan asimismo las ventas en el AMM (14,4% tanto en peso como en importe abonado), sur (14% en ambas variables), y noreste (13,1% en kilos y 12,5% en euros).
Igualmente la zona norte lidera la demanda de pimientos con el 23,9% de los kilos y el 25,1% de los euros. A continuación figuran las zonas sur (17,3% y 16,9%) y AMM (14,2% en peso y 13,9% en euros). La venta de alcachofas es más significativa en la zona sur con el 15,8% de los kilos y el 17,1% de los euros pagados. Le siguen la norte (15,8% y 17,1%) y AMM (15%  en ambos parámetros). También en el sur tienen la mayor aceptación las conservas de maíz donde suponen el 23% del volumen y el 22,3% del valor total. Reseñable es igualmente el consumo en zonas como centro-este (18,8% y 19,4%) y AMM (13,9% del peso y 14,1% del importe). Por último, la sur es donde más se consumen las conservas de setas y champiñón ya que representa el 26,8% del volumen y el 24,5% del valor.

Un líder para cada categoría
En lo que hace referencia al aspecto empresarial, las dificultades que atraviesa el sector con una atonía del consumo, un euro revalorizado que dificulta las exportaciones extra-comunitarias, y un aumento de las importaciones de producto procedente de países como Perú o China a unos precios sensiblemente más económicos, han colocado en situación crítica a algunos operadores pero al mismo tiempo han propiciado la aparición de dos grandes grupos conserveros con facturaciones que superan los 100 millones de euros. Uno de ellos es Grupo Riberebro, fruto de la integración de Conservas Hijos de M. S. Basarte (Gvtarra), Juan Ayensa e Hijos (Ja’e) y Ayecue, que ha pasado a liderar el segmento de conservas de vegetales y legumbres cocidas. Para ello constituyeron Riberebro Integral, sociedad encargada de la gestión corporativa en materia de producción, finanzas, comercial, marketing e innovación. Riberebro ha especializado sus plantas por formatos y líneas de negocio. Así, la factoría de Villafranca (Navarra) fabrica producto en tarros de cristal (legumbres y verduras) y platos preparados, mientras que las instalaciones de Autol (La Rioja) e Iniesta (Cuenca) se centran en conservas vegetales, champiñones y legumbres en lata. El grupo ha hecho su incursión en el lineal de refrigerados de la gran distribución a través de Ayecuefresh. Además de las plantas españolas, Riberebro cuenta con unidades fabriles en otros continentes. Así, opera una planta para la transformación de champiñón en China, cuya producción comercializa también en mercados como Japón, Corea del Sur o Australia, y otra en México desde la que distribuye sus productos a Estados Unidos y Canadá. A finales de 2010, Riberebro reforzó su catálogo  con dos de los productos con mayor presencia en los lineales de la distribución: espárrago y pimiento, tras el acuerdo alcanzado con la empresa peruana Camposol por el que la empresa andina le fabricará estos productos durante diez años. El acuerdo incluye colaboración en innovación y mejora de procesos. Gracias a esta incorporación, la empresa española podría ampliar su facturación hasta los 150 millones de euros.
El otro gran grupo del sector, Conservas y Frutas (Cofrusa), especializado en la producción y comercialización de frutas, está localizado en Murcia, otra de las principales zonas conserveras por excelencia. La empresa compró, a finales de 2009, los activos de Grupo Halcón por un importe cercano a los 40 millones de euros. Entre estos se incluyen las fábricas murcianas de Campos del Río y Calasparra, la enseña Halcón, y  una planta en Perú. Tras la operación, Cofrusa puso en marcha un plan de viabilidad para sus instalaciones, que incluía la construcción de una nueva fábrica en Mula (Murcia) con un desembolso de 50 millones de euros, con un aval del Instituto de Fomento de la Región de Murcia. La no justificación de parte de ese primer aval ha llevado al organismo oficial a no conceder un segundo aval de 22 millones de euros que había solicitado la conservera, lo que ha llevado a la empresa a presentar concurso voluntario de acreedores en los últimos días de 2010. Esta nueva situación hace difícil que se puedan cumplir las previsiones de alcanzar una facturación de 170 millones de euros en 2015 por la comercialización de 165.000 t.
Algunas otras empresas han puesto en marcha o anunciado inversiones significativas. Así, Conservas Cidacos invertirá alrededor de 6 millones de euros en mejoras en sus plantas, la construcción de nuevos almacenes y la instalación de depuradoras, mientras Heinz Ibérica va a invertir más de 9 millones de euros en nuevo equipamiento y en I+D+i para convertir sus instalaciones de Alfaro (La Rioja) en el centro logístico de la multinacional Heinz en Europa. Para antes de que finalizara el 2010 estaba previsto que estuviera operativa la nueva planta que ha construido Hida Alimentación en Mula (Murcia), cuyo presupuesto ascendía a 27 millones de euros. Mientras, Riberega, cooperativa resultado de la fusión de las entidades navarras Egacoop y Riberal, está invirtiendo 2,5 millones de euros.
Tampoco faltan las que han apostado por mejorar sus plantas fuera de España. Es el caso, por ejemplo, de Industrias Alimentarias de Navarra (IAN) que ha invertido 2 millones de euros en su fábrica de China. También operan filiales en el exterior empresas como Grupo Helios (Alemania), Compre y Compare (3 fábricas en China), país donde Hispano Oriental Productora Espárragos se ha instalado también. Antonio Rodenas Meseguer produce en Marruecos y Sola de Antequera y Precomar en Perú.

Ampliar la gama
Precisamente de ese último país proceden las conservas de alcachofa que con marcas de la distribución comercializa Cynara EU. Entre los grandes especialistas en fabricar para la MDD, sin olvidarnos de Riberebro y Conservas y Frutas, figuran también Conservas Terramar (legumbre cocida), Alcurnia Alimentación (mermeladas), Cidacos (conservas y platos preparados),  Conservas Esteban (el 50% de su producción) y Helios (conservas de frutas y mermeladas). El grupo vallisoletano ha sido uno de los más activos a la hora de ampliar su catálogo con el lanzamiento de kétchup y salsa de tomate. Esta misma tendencia han seguido también Carnes y Conservas (Carcesa) con su nuevo tomate Fruco Vital, Juver Alimentación con salsas y puré de tomate con la marca Cirio, Conservas Napal (salsas blancas con la enseña Napalina y tomate frito casero con aceite de oliva), Antonio Rodenas Meseguer (salsa blancas, gazpacho a temperatura ambiente y comida étnica en lata), Elaborados Naturales de la Ribera (tortilla refrigerada), Jumel Alimentaria (mermelada funcional apta para diabéticos y sin fructosa y con fibra añadida). Otras empresas han optado por introducirse en otros sectores de la alimentación. Son los casos de Pedro Guillen Gomáriz (aceite) y Alberto de Miguel (conservas de pescado). 
No faltan tampoco los que apuestan por la diferenciación a través del envase. Entre éstos, destaca Hortícola de Albacete con una gama de conservas vegetales y ensaladas con base de verduras envasadas en Tetra Recart, un envase de cartón complejo que permite envasar alimentos sólidos que precisen de esterilización. Por su parte, Columbia Fruits mantiene una joint venture con la australiana SPC Ardmona para envasar peras, melocotones y frutas tropicales en sus instalaciones de Moratalla (Murcia), utilizando la tecnología Fridge Pack (envase de plástico de 1 kilo que permite conservar el producto en frío una vez abierto) desarrollado por la empresa con sede en las antípodas. Mientras, Baby Foods fabrica conservas de fruta (melocotón, mandarina, pera y piña, principalmente) en envase de plástico transparente, cuyo principal cliente es la multinacional norteamericana Dole Foods.

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