Edulcorantes: sabor con intensidad para la industria alimentaria

Sustitutos ideales para la sacarosa y otros azúcares, tienen numerosas aplicaciones en la industria alimentaria. Son los edulcorantes que, divididos en volúmicos e intensos, han sido adoptados por las empresas productoras de alimentos y bebidas, cada vez más conscientes de las necesidades actuales de los consumidores (menos calorías, sin menoscabo del sabor) y de las regulaciones internacionales sobre la materia, así como de las campañas a favor de estrategias en contra de la obesidad

Ampliamente utilizados en la industria alimentaria, los edulcorantes son sustitutos del azúcar con un menor contenido en calorías. Su uso se ha extendido en los últimos años debido a la creciente preocupación por el progresivo incremento de los índices de obesidad en las personas que habitan las regiones industrializadas del mundo. A esta realidad se le suma el aumento en la preferencia de los consumidores por ingerir bebidas y alimentos sin azúcar, o con un contenido inferior en hidratos de carbono simples.
Otro factor a considerar es el incremento en la calidad de vida de las personas que padecen diabetes del tipo II, y la consiguiente preocupación de la industria alimentaria por ofrecer productos destinados exclusivamente a este colectivo. También de los avances tecnológicos, que permiten ahora obtener y utilizar estos compuestos de una forma mucho más efectiva en los productos alimenticios.
Los estilos de vida actuales de las sociedades desarrolladas, cada vez más sedentarios, y el poco tiempo del que disponen las personas para cocinar en casa y preparar sus propias comidas, está trasladando dicha responsabilidad a las compañías encargadas de procesar los alimentos. El contenido calórico, que antes se escondía en los envases, cobra relevancia y los consumidores se fijan cada vez más en las calorías que ingieren.
Y, para mantener un balance adecuado en la ingesta energética, se hace necesario a veces encontrar sustitutos del azúcar que, sin menoscabo del sabor –porque los consumidores no están dispuestos a renunciar a este placer sensorial–, otorguen el mismo aroma y conserven, en lo posible, las mismas propiedades físicas y químicas (resistencia al calor, estabilidad en medios acuosos o ciertos rango de pH).
Con el lanzamiento en los años 60 de las bebidas con menor contenido calórico, empezó a desarrollarse un nuevo concepto en la industria alimentaria que ha cobrado, sobre todo en las últimas dos décadas, una importancia creciente y que no tiene visos de concluir. La posibilidad de ingerir una bebida refrescante con un sabor prácticamente idéntico, pero con menos de una caloría (en vez de las 140 calorías que posee un refresco endulzado con sacarosa) se fue ampliando a los chicles y a los caramelos (en los cuales el factor calórico era menos importante que la salud bucal), las galletas, la bollería y la pastelería industrial, los helados, los derivados lácteos y cada vez más productos.
Esto se demuestra en las estadísticas. Los refrescos ligeros, al día de hoy, representan cerca del 26% de la producción total en volumen en España y más de 7,5 millones de españoles los consumen con frecuencia.
A escala mundial, según un estudio compilatorio de la consultora Euromonitor, solamente el mercado de bebidas light superaba los 36.000 millones de dólares en el año 2007. Esta cifra, en Europa, ascendía  9.200 millones de dólares, cuando cinco años atrás era de sólo 4.400 millones.
Excepto en algunos casos concretos en los cuales no se ha podido encontrar una fórmula de sustitución precisa para el azúcar de mesa, prácticamente todos los alimentos procesados tienen su alternativa con menor consumo de calorías. Esto se debe al uso de los edulcorantes.
En la actualidad existen en el mundo de los sustitutos del azúcar 15 edulcorantes autorizados para su uso en Europa, que han sido divididos en dos categorías, según lo afirma la Asociación Española de Fabricantes de Complementos Alimentarios, AFCA: edulcorantes volúmicos (o calóricos) y edulcorantes intensos.

Edulcorantes volúmicos
Los primeros se llaman volúmicos porque proporcionan textura, es decir, una “sensación de cuerpo”. Son también llamados polioles o polialcanoles. Poseen, además, un poder de dulzor suave pues tienen la misma intensidad que el azúcar, a excepción del xilitol.
Reúnen siete tipos distintos:
– Sorbitol (E420), que fue descubierto en 1872, se obtiene industrialmente por la reducción del monosacárido más común: la glucosa. Se encuentra en algas rojas, en peras, manzanas, cerezas y melocotones. Tiene un poder calórico de 2,6 kilocalorías por gramo. Se usa en alimentos dietéticos, chicles y otras golosinas.
– Manitol (E421), se obtiene a través de la hidrogenación del azúcar manosa. Su uso en alimentos dietéticos destinados a personas que sufren de diabetes lo hace muy común en la industria alimentaria.
– Isomaltitol (E953), es una mezcla de dos alcoholes disacáridos: el gluco manitol y el gluco sorbitol, y fue descubierto en los años 60. No es muy digestible y algunas partes no absorbidas puedes ser metabolizadas por las bacterias del intestino, provocando deposiciones más blandas o más gases intestinales. Posee menos de dos kilocalorías por gramo.
– Maltitol (E965), tiene prácticamente las mismas propiedades que el azúcar común (sucrosa), pero con un 10% al 25% menos de poder endulzante. Se obtiene mediante la hidrogenación de la maltosa obtenida del almidón. Contiene 2,1 kilocalorías por gramo y se utiliza para endulzar chocolates, chicles, helados, caramelos duros y otras golosinas.
– Lactitol (E966), se obtiene por la hidrogenación catalítica de la lactosa, tiene 2,4 kilocalorías por gramo, no contribuye a la formación de caries y tiene una alta estabilidad, lo que lo hace idóneo para su uso en bollería industrial, galletas, caramelos, chocolate y helados. Dado que proviene de la lactosa, su uso no es recomendable en aquellas personas que tengan intolerancia a este azúcar de la leche.
– Xilitol (E967), se obtiene mediante la reducción del azúcar xilosa, que se obtiene de la madera del abedul. Posee el mismo valor energético de la sacarosa (4 kilocalorías por gramo), por lo que no es un sustituto del azúcar para aquellas personas que quieran reducir su ingesta de calorías. Su uso en alimentos destinados a personas con diabetes es adecuado, por cuanto no requiere de insulina para su metabolismo por parte del cuerpo. Se utiliza en caramelos y chicles.
– Eritritol (E968), se obtiene a través de la fermentación de la levadura (Moniliella pollinis). Aunque tiene entre un 60% y un 70% del poder endulzante del azúcar, tiene un valor calórico de apenas 0,2 kilocalorías por gramo. Fue incorporado en el año 2006.
Una de las características más importantes de los edulcorantes volúmicos es que aportan sensación de frescor, pues tienen un calor de absorción inferior a 0 kcal/g. El que tiene más acentuado dicho efecto es el xilitol (-36,6 kc/g).
Debido a que lo polioles pueden tener efectos laxantes, la directiva 2008/5/CE especifica que, aquellos alimentos que lo contengan, deben colocar en el envase la siguiente leyenda: “contiene polioles, un consumo excesivo puede producir efectos laxantes”.
Su adición en bebidas refrescantes, zumos de fruta, leche y derivados lácteos está prohibida por las normas comunitarias.

Edulcorantes intensos
Los edulcorantes intensos tienen como propiedad común un poder edulcorante superior a 30 veces el dulzor de la sacarosa. Este grupo posee ocho aditivos, siendo el menos “dulce” el ciclamato; el más potente es la taumatina.
– Acesulfamo K (E950), un compuesto químico descubierto casi por azar en 1967 por el químico alemán Karl Clauss. Tiene un poder de dulzor de entre 180 a 200 el del azúcar y un ligero retrogusto amargo, especialmente notable en altas concentraciones. Es estable ante el calor, por lo que se usa en bollería industrial y en aquellos productos que requieran una mayor duración en su fecha de caducidad. En refrescos light se utiliza en combinación con el aspartamo o la sucralosa.
– Aspartamo (E951), es un edulcorante peptídico, 200 veces más potente que el azúcar y con su misma carga calórica por gramo. Fue descubierto accidentalmente en 1965 por el químico James Schlatter. El cuerpo humano lo metaboliza totalmente creando en su hidrólisis ácido aspártico, fenilalanina y metanol. Su estabilidad adecuada se logra en un pH 4,3 (las bebidas refrescantes suelen estar entre 3 y 5 de pH), y está marcada también por el llamado periodo de semidesintegración, que dura unos 300 días en su forma más estable. Esto hace que, para aquellos jarabes y siropes que requieren una mayor duración, el aspartamo tenga que mezclarse con la sacarina, que es mucho más estable atómicamente. Debido a las numerosas controversias acerca de su no inocuidad en humanos, el aspartamo está considerado como uno de los productos químicos más estudiados y testados que existen.
– Ciclamato (E952), es el nombre más conocido del ciclohexilsulfamato. Fue descubierto en 1937, también de forma casual, por el estudiante Michael Sveda, en la Universidad de Illinois: estaba trabajando en la síntesis de un medicamento para controlar la fiebre, puso un cigarrillo en la mesa de trabajo y cuando lo volvió a poner en sus labios le sorprendió el sabor dulce del ciclamato. Con un poder endulzante de entre 30 y 50 veces el del azúcar tiene un ligero regusto amargo, por lo que se usa de forma sinérgica con otros endulzantes artificiales.
Es, además, el más barato de producir y muestra una gran estabilidad ante el calor. Su uso está permitido en muchísimos países, siendo la principal excepción Estados Unidos, que lo prohibió en 1969 debido a un estudio en el que se comprobó que provocaba cáncer de vejiga en ratas, las cuales habían sido alimentadas con un nivel de ciclamato equivalente al consumo de 350 botes de refresco dietético al día.
– Sacarina (E954), fue sintetizada en 1878 y se usa como edulcorante desde principios del siglo pasado. Tiene un dulzor 300 veces superior al de la sacarosa. Se emplea en bebidas refrescantes, yogures y productos dietéticos.
– Sucralosa (E955), descubierto en 1976 por científicos de Tate & Lyle, es de 320 a 1.000 veces más dulce que el azúcar de mesa. Se fabrica por halogenación selectiva de la sacarosa y, a diferencia del aspartamo, es estable ante el calor y puede por tanto usarse en bollería y pastelería industrial, así como en productos que tengan una larga vida.
– Taumatina (E957), es el edulcorante más potente que se conoce, con un efecto hasta 2.500 veces más dulce que el del azúcar. Es una proteína extraída del katemfe, un arbusto africano. Si bien es dulce, su sabor no es igual al del azúcar, su efecto se desarrolla paulatinamente y dura por mucho tiempo, dejando un regusto a regaliz.
– Neohesperidina dihidrocalcona (E959) o NHDC, se obtiene mediante la modificación de una sustancia que se halla en las naranjas amargas. Su poder endulzante es entre 1.500 y 1.800 más potente que la sacarosa y fue descubierto en los años 60, gracias a un programa de investigación que trataba de buscar un método para minimizar el sabor amargo de los zumos de cítricos. Uno de esos compuestos es la neohesperidina la cual, cuando se trata con hidróxido de potasio o cualquier otra base fuerte, y se hidrogena catalíticamente, se convierte en NHDC. Tiene una alta tolerancia al calor y puede ser usado en aquellos alimentos con una larga fecha de caducidad. Fue aprobada en Europa en 1994.
– Sal de aspartamo-acesulfamo (E962), se produce con la mezcla en una solución ácida de dos partes de aspartamo por una de acelsufamo hasta su cristalización. Tiene un poder endulzante hasta 350 veces superior al del azúcar. Fue elaborada en 1995 por The Holland Sweetener Company, subsidiaria de DSM.

Nuevo reglamento 1333/2008
Aprobado el 16 de diciembre del pasado año, el Reglamento CE 1333/2008 sobre aditivos alimentarios tiene su razón de ser en base a las siguientes consideraciones:
– La libre circulación de alimentos seguros y saludables es un aspecto esencial del mercado interior y contribuye significativamente a la salud y el bienestar de los ciudadanos, así como a sus intereses sociales y económicos.
– En la ejecución de las políticas comunitarias debe garantizarse un nivel elevado de protección de la vida y la salud de las personas.
– Este Reglamento en cuestión se crea para sustituir a directivas y decisiones anteriores relativas a los aditivos alimentarios cuyo uso está permitido en los alimentos, con el fin de asegurar el funcionamiento eficaz del mercado interior y, al mismo tiempo, garantizar un nivel elevado de protección de la salud humana y un nivel elevado de protección de los consumidores, incluida el resguardo de los intereses de los consumidores, por medio de procedimientos exhaustivos y simplificados.
El Reglamento busca armonizar en la Comunidad el uso de aditivos alimentarios en los alimentos. Esta armonización abarca el uso de aditivos alimentarios en los alimentos regulados por la Directiva 89/398/CEE del Consejo, de fecha 3 de mayo de 1989, relativa a la aproximación de las legislaciones de los Estados miembros sobre los productos alimenticios destinados a una alimentación especial, así como el uso de ciertos colorantes alimentarios para el marcado sanitario de la carne y la decoración y el marcado de huevos. El presente Reglamento armoniza también el uso de los aditivos alimentarios y enzimas alimentarias, con ánimo de garantizar su seguridad y calidad y de facilitar su almacenamiento y su uso. Esta regulación no existía anteriormente a nivel comunitario.
Si bien abarca todos los aditivos de uso alimentario en general, existen numerosos artículos destinados preferencialmente a las regulaciones con respecto al uso de edulcorantes alimentarios.
Son los siguientes:
– El artículo 7 del reglamento CE 1333/2008, relativo a los aditivos alimentarios, establece las condiciones específicas para los edulcorantes.
“Un aditivo alimentario podrá incluirse en la lista comunitaria del anexo II dentro de la clase funcional de los edulcorantes únicamente si, además de servir a uno o varios de los fines enunciados en el artículo 6, apartado 2 (con beneficios y ventajas para el consumidor), sirve a unos o varios de los siguientes fines:
a) la sustitución de azúcares en la producción de alimentos de valor energético reducido, alimentos no cariogénicos o alimentos sin azúcares añadidos,
b) la sustitución de azúcares, si esto permite incrementar el tiempo de conservación del alimento,
c) la producción de alimentos destinados a una alimentación especial, según la definición del artículo 1, apartado 2, letra a), de la Directiva 89/398/CEE.
– El artículo 18 del mismo reglamento, sobre los principios de transferencia, establece en el apartado 4: “estará permitida la presencia de un aditivo alimentario utilizado como edulcorante en alimentos compuestos sin azúcares añadidos, en alimentos compuestos de valor energético reducido, en alimentos compuestos dietéticos para dietas bajas en calorías, en alimentos compuestos no cariogénicos y en alimentos compuestos de vida útil alargada, siempre y cuando el edulcorante esté permitido en uno de los ingredientes del alimento compuesto”.
– Con respecto al etiquetado, los siguientes apartados del artículo 23, en el caso específico de los edulcorantes, establecen lo siguiente:
3. El etiquetado de un edulcorante de mesa que contenga polioles, aspartamo o sal de aspartamo-acesulfamo deberá llevar las siguientes advertencias:
a) polioles: «un consumo excesivo puede tener efectos laxantes»;
b) aspartamo o sal de aspartamo-acesulfamo: «contiene una fuente de fenilalanina».
4. Los fabricantes de edulcorantes de mesa proporcionarán de forma adecuada la información necesaria para que el consumidor los utilice en condiciones seguras. Se podrán adoptar orientaciones para la aplicación del presente apartado, de conformidad con el procedimiento de reglamentación con control contemplado en el artículo 28, apartado 3.
5. Para la información a que se refieren los apartados 1 a 3 del presente artículo se aplicará el artículo 13, apartado 2, de la Directiva 2000/13/CE.

Panorama empresarial
Altaquímica ha ampliado la oferta de productos a los sectores que actualmente los utilizan como materias primas: bebidas, dulces, dietética, alimentación infantil y panificación. Igualmente, ha completado la gama de edulcorantes comercializados.
A propósito de la situación económica actual, aseguran que han seguido la dinámica de los años anteriores en volumen y también en proyectos que comienzan a funcionar. “Los edulcorantes bajos en calorías, tanto naturales como artificiales, son en estos momentos una de las áreas más dinámicas dentro de los aditivos alimentarios, debido a la gran expansión que ha experimentado el mercado de los alimentos bajos en calorías”, asegura su portavoz.
No obstante, estiman que este año el ritmo será diferente. Para contrarrestar esta tendencia, seguirán apostando por las ventajas de sus productos y su garantía en el tiempo. “Participamos en desarrollos coherentes con las expectativas actuales y la situación del momento. Estamos atendiendo una demanda de productos más variados para sectores específicos, concretamente nuevas presentaciones de azúcares, tanto convencionales como ecológicos, y mieles en polvo para nuevos sectores”. 
El concepto “acalórico” está cada vez más arraigado y aporta más posibilidades de oferta de productos para segmentos que los demandan. “Su evolución creciente no parece sensible a la crisis”. No obstante, la apuesta por lo natural, para determinados segmentos, es el principal argumento comercial. “Cada sector sabe que debe potenciar y los edulcorantes naturales siempre serán más saludables en su medida adecuada de ingestión”.
Esta nueva legislación para la autorización de aditivos, incluidos los que están en el mercado, introduce un listado de sustancias permitidas y sus niveles máximos en los alimentos por lo que clarifica el mercado y establece límites más claros.
La novedad más destacable del año 2008, para Brenntag, ha sido el nombramiento como distribuidora oficial de la sucralosa que fabrica Tate & Lyle para el área de España y Portugal.
“La sucralosa se caracteriza por ser un edulcorante que proviene del azúcar y tiene el mismo sabor que el azúcar, pero endulza 600 veces más, por lo cual bastan cantidades muy pequeñas para conseguir un alto grado de dulzor”, afirman portavoces de esta empresa.
Otra de las novedades del año ha sido la obtención de la distribución de los aromas de Sensient.  “El balance del año 2008 con respecto a edulcorantes ha sido positivo y esperamos que, a pesar de la difícil situación del mercado y de las perspectivas pesimistas, podamos seguir evolucionando y ampliando nuestra cartera de productos en 2009”.
Cargill lanzó recientemente una nueva presentación de uno de los edulcorantes que elabora: Eritritol Zerose. Este producto tiene una intensidad de dulzor del 60 a 70% en relación con la sacarosa, y puede utilizarse solo o en combinación con edulcorantes de mayor intensidad. Destacan portavoces de la empresa que su uso en chocolates y chicles está teniendo mucha relevancia, pues puede combinarse con el maltitol Cargill Maltidex, una sinergia que permite conseguir productos con un sabor excelente y bajo contenido en calorías.
Beneo-Palatinit, representada en España por Tecom Ingredientes, continúa consolidando su portafolio actual de productos, que incluye Isomalt y Palatinose para la industria alimentaria.
De acuerdo con la información suministrada, “la actividad continuada e inversiones en I+D hacen de Beneo-Palatinit una compañía con gran experiencia en carbohidratos derivados del azúcar. En colaboración con Zafer (el departamento de investigación y desarrollo de Südzucker, grupo al que pertenecen), Beneo-Palatinit desarrolla su propia gama de productos. El know-how y experiencia de la compañía se encuentran al alcance de nuestros clientes, a través del apoyo a la hora de desarrollar, analizar y optimizar los diferentes productos. Los servicios de la empresa para sus clientes incluyen asesoramiento y apoyo en aspectos legales, marketing e investigación de mercados en base a los estándares de alta calidad (acreditación ISO 9001).
Disproquima representa a Danisco Sweeteners, DSM, Nutrasweet, Valmar, Mantrose, Citrique Belgue y Blanver. La empresa destaca como una de sus principales tareas el posicionamiento del neotamo (E961), un edulcorante que es entre 8.000 y 13.000 veces más potente que el azúcar, y que es fabricado por Nutrasweet, aunque todavía no ha sido aprobado para su uso alimentario en la Unión Europea. “Este compuesto se presenta como el edulcorante con el mejor ratio dulzor/precio y ya se está comercializando en algunos países, como Estados Unidos, con gran éxito”.  
Esta empresa, que comercializa xilitol, lactitol, polidextrosa, aspartamo, acesulfamo K, Sacarina, ciclamato, neohesperidina DC y sucralosa, también coincide en que la tendencia de los productos sin azúcar sigue al alza, así como los productos que aportan beneficios saludables, como el xilitol y la prevención de la caries dental, o el efecto prebiótico del lactitol.
“Obviamente, la situación global afectará a nuestros clientes actuales y potenciales, que podrían evitar embarcarse en grandes proyectos de lanzamiento de productos que pueden requerir una inversión considerable. En cualquier caso, pensamos que el consumo de este tipo de productos funcionales y que aportan valor añadido seguirá en aumento, aunque quizás no en la proporción de años anteriores”, informaron desde esta empresa. “Aunque, a priori, podría pensarse que la crisis afectaría negativamente a este tipo de productos, ya que su precio es más elevado que el ingrediente normal, no creemos que se vaya a producir un descenso en su utilización. También hay que destacar que estos productos están muy arraigados y un consumidor de chicles sin azúcar no va a consumir otra golosina por la situación actual”.
EPSA comercializa y fabrica una gama muy amplia de aditivos e ingredientes en los diferentes sectores de aplicación de la industria alimentaria. Dentro del campo de los edulcorantes comercializa tanto los intensos (ciclamato sódico, sacarina sódica, acesulfamo K y aspartamo) como los volúmicos o polioles (sorbitol, xilitol, lactitol y maltitol), así como mezclas sinérgicas fabricadas a medida de las necesidades del cliente final.
Del total de facturación de edulcorantes, el 80% se dirige al mercado nacional y el resto al de exportación.
“2008 ha sido un año difícil para el sector de los aditivos e ingredientes en general y, consecuentemente, también para los edulcorantes, con muchas incertidumbres respecto a la disponibilidad y volatilidad en los precios de las materias primas, ligero descenso del consumo en la industria alimentaria y un patente cambio en los hábitos alimentarios. A pesar de todo, para EPSA el balance anual en la venta de edulcorantes ha sido satisfactorio, creciendo prácticamente al mismo ritmo que lo estaba haciendo en los años anteriores”, aseguraron fuentes de la empresa.
El 2009 se presenta como un año de grandes dificultades económicas a nivel general, con muchos retos y también, importantes oportunidades. Esta empresa tiene previsto aprovechar estas últimas: en el caso de los edulcorantes, se ha apostado por un crecimiento sostenido para potenciar aún más la comercialización de mezclas a medida. A escala mundial, el crecimiento interanual del consumo de edulcorantes (5% a 6% en términos de volumen) es superior al crecimiento que experimenta el sector de la industria alimentaria en general, como consecuencia de los cambios de hábitos de consumo hacia productos más saludables.
“Es de esperar que la crisis económica actual no modifique sustancialmente el auge experimentado por los productos con bajo contenido calórico. Los edulcorantes naturales libres de calorías y de alta intensidad, como es el caso del esteviol (glucósidos derivados de la planta “estevia rebaudiana”), ya han empezado a utilizarse en bebidas refrescantes bajas en calorías siguiendo la tendencia actual hacia el uso de productos naturales.
Estos edulcorantes de origen natural se presentan como una alternativa a los de origen sintético, y es probable que vayan reemplazando paulatinamente a algunos de éstos, pero su incidencia en su consumo, hoy por hoy, es difícil de evaluar, especialmente en Europa donde aún no están autorizados”.
Monteloeder, en el caso de los edulcorante, solamente comercializa la neohesperidina DC, tanto en España como en otros países del mundo. Las principales aplicaciones de este compuesto se dirigen a la alimentación animal, bebidas y otros alimentos funcionales.
Productos Aditivos amplió recientemente su planta de fabricación de edulcorantes, que se destinan a fabricantes de productos alimenticios, bebidas, industria farmacéutica y línea dietética. Igualmente, ha mejorado el proceso de obtención. Es el único fabricante europeo de sacarina y ciclamato. El balance de 2008 ha sido positivo, pues “nos ha permitido afianzar nuestros productos en el mercado europeo, a raíz de las enormes fluctuaciones de precios y falta de suministro en el primer semestre del año de los productos procedentes de Asia”, explican sus portavoces.
Uno de los retos de este sector es conseguir estabilidad en los precios de las materias primas. Y, por parte de las autoridades sanitarias, “realizar un control y una posterior calificación de los productos según la calidad que tengan para informar de una manera clara a los consumidores”.
Esta empresa asegura que los edulcorantes intensos ofrecen unas prestaciones superiores, ya que con una pequeña cantidad se obtiene una gran dulzor.
Tecnufar comercializa aspartamo, xilitol, ciclamato, sacarina, acesulfamo K, taumatina, neohesperidina DC, isomaltitol y sorbitol para la industria alimentaria.
Zukán se especializa en fabricar y comercializar edulcorantes sólidos y líquidos, así como fructosa cristal, dextrosa, maltitol o sorbitol, entre otros, de amplio uso en la industria alimentaria.
Esta última empresa destaca, además, por el constante proceso de investigación y un continuo desarrollo de nuevas especialidades, para poder satisfacer en todo momento tanto los requerimientos de un mercado en permanente evolución como las inquietudes de sus clientes, fabricando productos a medida.

 

Publicado en Tecnifood Nro. 62

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