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Envases de vidrio, innovación y sostenibilidad

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Los envases de vidrio son muy habituales en la industria alimentaria, especialmente en el sector de bebidas, aunque es fácil verlos en tarros y frascos para todo tipo de salsas, conservas o mermeladas. Con una alta tasa de reciclado y una importante concienciación ciudadana en cuanto a su uso y retornabilidad, el vidrio sigue teniendo una posición fuerte en el mercado que los fabricantes mantienen con nuevas formas y variedades

El vidrio es un material sólido y  frágil cuya utilización se remonta al año 2000 a.C, cuando se moldeaba de forma artesanal para realizar recipientes, objetos decorativos e, incluso, piezas de joyería. Habitualmente es transparente pero el color puede variar en función de los componentes que se empleen en su fabricación.
Nos encontramos  ante uno de los materiales que, junto al plástico, más se emplea en la industria alimentaria. Los productos envasados en vidrio que podemos encontrar en el supermercado están habitualmente embotellados (vinos, cavas, aguas, zumos, etc.)  y en tarros y frascos (salsas, mermeladas, conservas, etc.).
Para poder ser competitivos ante otro tipo de materiales con mucha fuerza en el mercado como el pet o los bricks, los fabricantes de vidrio innovan constantemente con el objetivo de fabricar envases más ligeros, ergonómicos, funcionales y cuyo proceso de producción sea más beneficioso con el medioambiente.
Uno de estos fabricantes, Vidrala, dispone de trece hornos de fusión, con una producción de 1.150.000 toneladas de envases de vidrio en varios colores. La compañía incorpora constantemente nuevos adelantes técnicos desarrollados tanto por su propio departamento de I+D+i como por la industria mundial de envases de vidrio.
Vidrala cuenta con laboratorios de control de materias primas y de producto terminado para análisis estadístico: tratamientos superficiales, controles dimensionales y de capacidad, resistencia a presión, choque térmico y otros. Todas las etapas de la producción llevan un control automatizado e informatizado, diseñado íntegramente por su equipo de I+D. Asimismo, en cada línea de producción dispone de maquinaria de control unitario de envases, que elimina las botellas fuera de normas.
La cifra de ventas registrada por la empresa durante los primeros seis meses del año se ha incrementado en 4,7 % respecto al mismo periodo de 2010 hasta 219,4 millones de euros.
Los fabricantes de maquinaria para producir envases de vidrio también son conscientes de la feroz competencia que existe en el sector de envase y embalaje y por eso innovan y desarrollan equipos más competitivos. Trabajan en máquinas realizadas a la medida de las necesidades de cada cliente. De este modo, se buscan y se consiguen máquinas más rápidas, eficientes, versátiles y sostenibles con el medio ambiente.

 

Proceso de fabricación
El vidrio se fabrica a partir de una mezcla bastante compleja de diferentes materias primas como el sílice,  los álcalis o la cal que se funden a altas temperaturas. Dicha mezcla se enfría hasta solidificarse sin que se produzca cristalización y el resultado suele ser el de un vidrio transparente aunque en algunas ocasiones es opaco o traslúcido. el calentamiento puede devolverle su forma líquida.
En el caso de botellas, frascos y tarros como los empleados en alimentación, el proceso es más automático, combinando las técnicas del prensado para dar forma a la parte que va abierta y el soplado para formar el resto del recipiente. En la máquina de soplado se vierte el vidrio fundido en un molde estrecho invertido y se presiona mediante un gran chorro de aire hacia la parte inferior del molde que más tarde se convertirá en el cuello de la botella.
Posteriormente, un desviador baja sobre la parte superior del molde y otro chorro de aire que proviene de abajo y pasa por el cuello de la botella, da forma a la misma en una fase inicial. Este recipiente, aún sin forma definitiva, es sostenido por el cuello, invertido y pasado a un segundo molde de acabado en el que otro gran soplo de aire le dota de su forma final.

Material sostenible

Sin duda, el vidrio es uno de los materiales empleados en la industria alimentaria que más se reciclan actualmente en nuestro país. Además, es reciclable al 100 %  y el proceso puede llevarse a cabo tantas veces como se desee. Ecovidrio es una asociación sin ánimo de lucro cuyo principal cometido es la gestión del reciclado de los residuos de envases de vidrio que se depositan en los contenedores de toda España.
Ecovidrio obtiene financiación a través de las aportaciones que realizan las diferentes empresas envasadoras por cada envase de vidrio puesto en el mercado nacional. Todas estas compañías ponen en sus envases un logotipo distintivo -el punto verde-, que muestra que dicho envase ha financiado un sistema de recuperación y reciclado. Hoy en día hay 2.620 empresas adheridas a Ecovidrio.
Su principal objetivo es permitir que las empresas envasadoras cumplan la normativa medioambiental, mediante el reciclado de los residuos de envases de vidrio. Asimismo, en su gestión diaria, busca el concierto y la colaboración de todos los agentes económicos y sociales.
 – Envasadores: creando un sistema de recogida eficaz que les permita cumplir los objetivos de la Ley de Envases; y potenciando la adopción de medidas de prevención que reduzcan el peso y mejoren la calidad ambiental de los envases.
– Administraciones Públicas: asegurándoles una correcta gestión y reciclado de los residuos de envases de vidrio generados en sus municipios.
– Ciudadanos: facilitándoles los contenedores y la información necesaria para incentivar el reciclado.
La tasa de reciclado en nuestro país es muy importante, el vidrio es quizás uno de los materiales que más se reciclan y que cuentan con más aceptación por parte de los ciudadanos. Concretamente, según datos facilitados por la Asociación, en 2010 se reciclaron 15,1 k de vidrio por habitante y había 171.446 contenedores instalados para ello, lo que supone 1 por cada 274 habitantes. Además del vidrio recogido en contenedores, hay que sumar el vidrio procedente de plantas de selección, que asciende a un total de 2.240 toneladas.
Así, el total del vidrio gestionado por Ecovidrio en 2010 fue de 712.236 toneladas. Javier Puig de la Bellacasa, director general, ha señalado recientemente que “seguimos una buena evolución y nos sentirnos orgullosos de los resultados sobre sensibilización ciudadana. Podemos asegurar, y así lo demuestran nuestros estudios de opinión, que el 70 % de los españoles afirma que recicla vidrio y que el 45,4 % de los ciudadanos encuestados considera ya el reciclado como una tarea doméstica más a realizar en el hogar”.

 

Proceso de reciclado
Son siete las etapas que pueden definirse en el proceso de reciclado de un envase de vidrio:
Consumidor responsable
El denominado “consumidor responsable” es una pieza clave en la cadena del reciclado de vidrio. Sin su colaboración, separando en origen y depositando los residuos de envases de vidrio en los contenedores correspondientes (iglúes), jamás podría completarse esta cadena. Todos los envases de vidrio recogidos en los iglúes son reciclados. Desde Ecovidrio señalan que “si se mezcla el vidrio con el resto de los residuos, se dificulta o imposibilita su reciclado, al tiempo que se facilita la proliferación de los vertederos”.
Recogida
Los envases depositados en los iglús son recogidos y se transportan a la planta de tratamiento donde se reciclarán al 100 %.
Planta de tratamiento
En la planta de tratamiento, los residuos de envases de vidrio se someten a un proceso de limpieza de todo aquello que haya podido ser introducido en el contenedor y que no sea propiamente vidrio. Posteriormente, el vidrio es triturado hasta convertirse en calcín (vidrio seleccionado, limpio y molido). El tratamiento de los residuos de envases de vidrio es un proceso mecánico, en el que no intervienen productos peligrosos.
Fábrica de envases
El calcín permite fabricar envases de vidrio exactamente iguales a los originales. Sin embargo, el vidrio reciclado exige una menor temperatura de fusión que las materias primas originales (arena, sosa y caliza) y, con ello, en el proceso de fabricación de nuevos envases se consume menos energía. Además, los envases de vidrio admiten esta operación tantas veces como sea necesario.
Envasador
Las empresas que envasan o embotellan parte o la totalidad de sus productos en vidrio son las que financian el sistema de recogida selectiva de los residuos de envases de vidrio desarrollado por Ecovidrio.
Estas empresas pagan una cantidad para que se recicle cada envase de vidrio que ponen en el mercado, de manera que cada uno de estos envases va identificado por un símbolo en la etiqueta denominado “punto verde”.
Comerciantes
En los establecimientos de venta al público, los dependientes ponen a disposición de los consumidores los productos envasados en vidrio. Allí, éstos pueden reconocer los envases de vidrio que han pagado para su posterior reciclado, identificando el punto verde en la etiqueta. Este logotipo asegura que el vidrio, si se deposita en el contenedor correspondiente, entra en un circuito de reciclaje y no contamina. De esta forma, se reduce la cantidad de basuras que va a parar al vertedero y se ahorran materias primas y energía.
Consumidor
Cada año, los ciudadanos españoles consumen millones de productos cuyos envases, por lo general, tiran a la basura con el resto de los desechos.
Precisamente, son muchos los ciudadanos que tienen dudas a la hora de reciclar el vidrio, ya que no saben si ciertos recipientes o no son reciclables o no. Desde Ecovidrio señalan que los contenedores de vidrio situados en las calles, denominados iglús, sirven para recoger únicamente los envases de vidrio (tarros, frascos y botellas) que todos consumimos. Hay otros materiales, como pueden ser la cerámica u otros tipos de vidrio (vasos, cristales de ventanas, etc.),  que al tener una composición distinta a la del vidrio de los envases, deben ser depositados en los puntos limpios de los pueblos y ciudades.
Los recipientes que se depositan en el contenedor de vidrio son:
-Botellas de cervezas, vinos, mostos, sidras, licores, zumos, refrescos, etc.
-Tarros y frascos de vidrio, tanto de bebidas y alimentos como de perfumes.
Los recipientes y envases que no deben depositarse en el contenedor de vidrio son los siguientes:
-Los tarros y botellas que contienen medicamentos. Éstos entran en un circuito de reciclaje distinto al del resto de envases de vidrio.
-Cualquier elemento de vidrio o cristal (vasos, ventanas, etc.) que no sea un envase. Las cristalerías, vajillas, jarrones, vidrio armado y laminado, tienen su propio circuito de reciclado.
 -Cerámicas, porcelanas, ladrillos y piedras. Éstos son los principales enemigos del reciclado de vidrio. Todos funden a temperaturas distintas a las del vidrio. Por eso, si llegan a los hornos vidrieros, producen botellas y frascos excesivamente frágiles, que hay que desechar.
-Tapas y tapones. Es recomendable que los envases se depositen en los iglúes libres de tapas y tapones.

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