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Espirituosas, cobran protagonismo en la distribución, aunque persiste el descenso

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El consumo total de bebidas alcohólicas en 2009 descendió casi un 15% en volumen, alcanzado los 198 millones de litros. Esta bajada se debe principalmente a la caída del consumo de bebidas alcohólicas en el canal de hostelería (-9,3%), que ha sido compensada por el incremento del consumo en hogares, cifrado en más de un 26%. Esta tendencia recesiva no tiene vistas de corrección, al menos, hasta que decline la crisis. Si bien, los únicos datos alentadores del sector son los referentes a las ventas de bebidas espirituosas en la distribución moderna, que señalan una subida del 1,4%, hasta finales de agosto de 2010 en valor

Durante 2009 el consumo total de bebidas espirituosas alcanzó los 198 millones de litros, frente a los 232 millones de 2008, lo que supone un descenso de más del 14,5%. Además, implicó un gasto de 2.357 millones de euros, frente a los 2.465 millones de 2008. El mayor porcentaje de consumo se concentró en la restauración comercial (77,2%), mientras que en los hogares supuso el 22,2% y en la restauración social y colectiva, el 0,6% restante. Lo más destacable es sin duda la subida del consumo de bebidas alcohólicas en hogares en 2009 (un 26,4% en volumen y un 6,98% en valor), llegando a los 79,4 millones de litros y con un gasto de 461,43 millones de euros en estos productos. En términos de per cápita se llegó al 1,74 litros de consumo y 10,09 euros de gasto.
En lo que se refiere al consumo en hostelería y restauración y según datos aportados por el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, la demanda de bebidas alcohólicas de alta graduación en dicho canal descendió en 2009 más de un 9,3% en volumen, superando los 153 millones de litros y en valor casi un 5,5%, pasando de los 2.023 millones de euros a los 1.912 millones registrados en 2009. Por categorías, la única especialidad que sube en valor es la ginebra, más de un 4%, frente al resto de categorías cuyo consumo desciende desde un 10% del brandy, hasta un 7% el anís, un 6% el whisky y casi un 4% el vodka. Asimismo, en volumen, bajan todas las categorías, destacando el 14% del anís, el 9% del brandy y el 8% del vodka y del whisky.

Tendencia regresiva
Por su parte, la consultora DBK también señala un retroceso del 12% en 2009, tras el 11% registrado en 2008. En términos de valor, el mercado se situó en 1.765 millones de euros, un 10,6% menos que el año anterior. De esta manera, se acumulan varios ejercicios consecutivos de pérdidas en el consumo de bebidas. Si bien hasta 2007 la bajada resultó ser menos acusada, con porcentajes que oscilaban entre el 1% y el 2% anual. La caída del consumo de bebidas espirituosas en el canal de hostelería y restauración, registrada en 2009, en un contexto de deterioro del gasto de las familias y disminución de entrada de turistas extranjeros, no pudo ser compensada por el moderado aumento de la demanda en el canal de distribución alimentaria. Por otra parte, destaca que la menor caída fue la experimentada por las partidas de ron y ginebra, con un descenso del 9% en ambos casos. Si bien el whisky, brandy, vodka y resto de licores registraron descensos de alrededor del 12%.

Rivalidad en precios y lanzamientos
Según DBK a corto plazo se espera una prolongación del actual escenario de debilidad de la actividad económica y en particular del consumo privado, que continuará afectando negativamente a la demanda de bebidas alcohólicas. Asimismo, se acentuará la rivalidad en precio entre las empresas del sector, lo que implica una caída de la facturación en el mercado interior del 10% al cierre de 2010. Si bien para 2011 prevé una menor caída de las ventas, estimándose una cifra de unos 1.515 millones de euros, alrededor de un 5% menos que en 2010. Otra de las predicciones de DBK es el mantenimiento del lanzamiento de nuevas bebidas espirituosas, destacando los cocktails y combinados de alcohol, como medida para dinamizar el consumo. De hecho, según datos de la consultora SimphonyIRI, el subsegmento de cocktails (que pertenece al segmento de licores/cremas), aumentó un 58% en volumen (registrando 3,63 millones de litros, año móvil hasta julio de 2010) y un 56% en valor, con 36,7 millones de euros. Por su parte, Nielsen, cuenta con una partida denominada “resto bebidas alcohólicas” que también aumenta un considerable 76% en valor (hasta fin de agosto de 2010), y registrando 21,4 millones de euros.
Otra tendencia también será la inclusión de marcas de alta gama en los segmentos de vodka y ginebra, que también han mostrado crecimientos tanto en volumen como en valor, según las consultoras analizadas. Por último, DBK insiste en el desplazamiento del consumo hacia el canal hogar, al mismo tiempo que aumentará la participación de las bebidas comercializadas bajo las marcas de distribución.

La distribución se desmarca
Los datos de 2010 señalan una mejora de las ventas de bebidas espirituosas, según datos de las consultoras SimphonyIRI y Nielsen. Esta última, que analiza la distribución en su conjunto, muestra una subida del 1,4%, hasta finales de agosto de 2010, contabilizando más de 871 millones de euros. Los datos de bebidas alcohólicas de Nielsen (que representan un 13,6% del total de alimentación y bebidas) también presentan crecimientos en las partidas de ginebra (4,6%), ron (6,7%), vodka (3%) y tequila (7,5%). Mientras que otros segmentos bajan como cognac (-18,6%), pacharán (-5,9%), y brandy (-4,4%).
Estos datos coinciden con los de la consultora SimphonyIRI, que se limita al estudio de la distribución moderna, cuyas ventas de bebidas espirituosas se mantienen en 917,5 millones de euros, frente a los 918,4 millones obtenidos un año antes (mostrando un ligero descenso del 0,09%). Asimismo, aumentan las partidas de ron/ginebra/tequila/vodka un 3,42% en valor y un 5,26% en volumen; y la de licores y cremas aumenta un 7,93% en valor y un 8,89% en volumen. También, SimphonyIRI señala bajadas en valor de los segmentos de whisky (-4,16%), anís/pacharán/aguardientes (-3,98%) y brandy/cognac (-6,6%) en valor.
Por otra parte, los datos que analiza la consultora SimphonyIRI en volumen muestran un ligero descenso de las bebidas alcohólicas en su conjunto de casi un 1%, hasta julio de 2010, con 80,53 millones de litros registrados.

Una costumbre fuera del hogar
Según la Federación Española de Bebidas Espirituosas (FEBE) los patrones de consumo en la cultura española se diferencian de los otros países europeos, sobre todo de Europa Central y del norte, en que el consumo en España es social. Más del 70% se realiza en hostelería y restauración frente a un consumo en el hogar con compra en establecimientos de alimentación, y el 82% de las ventas de bebidas espirituosas que se realizan en España tienen lugar en el canal horeca. Asimismo, y según datos del MARM, el 76% de las ocasiones que los españoles salen a beber lo hacen en establecimientos de hostelería. Además, en el 90% de las ocasiones dicho consumo se realiza con amigos, familiares o conocidos. Lo que demuestra la evidente aceptación cultural y social que el alcohol tiene en nuestro país.
La singularidad del patrón de consumo mayoritario en España como país mediterráneo ocasiona pautas de consumo más sociales y responsables y constituye una de las razones por las que este sector se ha convertido en un elemento clave de la economía española, al incidir directamente sobre la evolución de las principales magnitudes turísticas, principal industria nacional.

Desviaciones positivas
Los hogares de clase alta y media alta cuentan con el consumo más elevado, también los hogares sin niños, mientras que los hogares con niños menores de seis años presentan los consumos más bajos. Además, si la persona encargada de hacer la compra no trabaja, el consumo de bebidas espirituosas es superior. Si la compra la hace una persona de más de 65 años, el consumo es más elevado. Por su parte, los hogares formados por una persona muestran los consumos más elevados, mientras que los índices se van reduciendo a medida que aumenta el número de miembros que componen el núcleo familiar. Además, los consumidores que residen en grandes núcleos de población cuentan con mayor consumo per cápita.
En definitiva, se observan desviaciones positivas en el caso de adultos independientes, parejas adultas sin hijos, retirados, jóvenes independientes y parejas jóvenes sin hijos, mientras que los consumos más bajos corresponden a los hogares monoparentales y entre parejas con hijos pequeños. Por comunidades son Cataluña, Andalucía y Extremadura las que cuentan con mayores consumos, mientras que la demanda más reducida corresponde a Asturias y Cantabria. Finalmente, las adquisiciones de bebidas se realizaron principalmente en los supermercados (50,87%) y en los hipermercados (29,97%).

Cafeterías y bares concentran el 55%
Por otra parte, el consumo de bebidas espirituosas en los establecimientos de restauración comercial, colectiva y social adquirieron 154,4 millones de litros y gastaron 1.923,87 millones de euros, representando la ginebra un 24,7% del consumo y un 31% del gasto; el anís un 12,9% de consumo y un 17,6% del gasto y el ron un 10,9% del consumo y un 12,1% del gasto.
Y en restauración comercial, el whisky representa un 24,7% del consumo, el ron un 16,8% y la ginebra un 10,9%.
Es importante destacar que la restauración comercial, las cafeterías y los bares concentran el 54,48% del consumo de este tipo de bebidas, los restaurantes independientes el 20,3%, el ocio nocturno el 19,21%, los hoteles el 5,66% y el resto, un 0,38%, la restauración organizada. Finalmente, por áreas geográficas, la restauración comercial demanda el mayor volumen de bebidas alcohólicas en Andalucía, Extremadura, Comunidad Valenciana y Murcia.
Según los últimos datos aportados por la recién creada Asociación Noche Madrid, las ventas de bebidas alcohólicas ha descendido un 22% en los locales de ocio nocturno de la Comunidad de Madrid. Esto significa que han ingresado unos 1.100 millones de euros menos. Además, esta cifras se agravarían un 10% (unos 550 millones de euros) con la entrada en vigor de la nueva ley antitabaco. Asimismo, las cuatro principales bebidas espirituosas (whisky, vodka, ginebra y ron) han bajado entre un 7% y un 14% en los locales de ocio nocturno madrileños en el último año.

Capital internacional

La estructura empresarial de las bebidas espirituosas viene determinada por la concentración y la fuerte penetración de capitales internacionales. Así, prácticamente la totalidad del sector está representada por 130 empresas productoras y distribuidoras de bebidas espirituosas que componen a su vez, la Federación Española de Bebidas Espirituosas (FEBE). El empleo directo creado por dichas empresas alcanza los 7.100 puestos de trabajo, suponiendo el 1,7% del empleo total de la industria agroalimentaria. Asimismo, los empleos indirectos generados suponen unos 164.000, debido a la gran influencia ejercida en la hostelería y el turismo y se calcula que unos 12.000 agricultores se dedican preferentemente a la producción de materias primas para la producción de  estas bebidas.
Por su parte, la consultora DBK apunta que la cifra de empresas dedicadas a la producción y comercialización de bebidas espirituosas (180 según sus fuentes) se ha reducido en los últimos años en un marco de creciente concentración como consecuencia de las operaciones de compra registradas y la desaparición de empresas de reducida dimensión.  El sector registra un fuerte grado de concentración de la actividad en dos operadores, que reunieron de forma conjunta casi el 50% del mercado interior en 2009. Las diez primeras empresas concentraron el 84% del mercado. Asimismo, DBK señala que las zonas de noroeste, noreste y sur son en las que se ubican la mayoría de estas empresas, coincidiendo con las principales denominaciones de origen. Además, hay que destacar que en el sector intervienen un reducido número de grandes empresas, filiales de multinacionales, que operan junto a un amplio número de empresas de capital español y, en general, de menor dimensión. En torno al 70% del total de empresas cuenta con plantillas de menos de 20 trabajadores, mientras que sólo el 4% cuenta con más de 100. Finalmente, las negativas condiciones del mercado permiten anticipar un descenso en el número de operadores y un aumento de la concentración de las ventas en las empresas de mayor tamaño.
Según datos de Mercasa, el principal grupo del sector presenta una facturación de más de 517 millones de euros, mientras que el segundo ronda los 500 millones y el tercero y el cuarto alcanzan los 300 y los 286 millones, respectivamente. A continuación aparecen otras dos empresas con facturaciones entrono a los 152 millones de euros. Es reseñable señalar que durante el último ejercicio computado, el grupo líder registró un descenso de sus ventas del 20% en valor y del 21% en volumen.

Agrupamiento marquista
Dentro del segmento whisky, la principal oferta marquista acapara el 24,7% de las ventas, mientras que la segunda el 19,9% y la tercera, la principal marca de distribución española, roza el 17%. Además, las marcas de distribución tienen en este caso una cierta importancia, con un porcentaje del 9,4%. En lo que se refiere al ron, la marca más popular controla el 18,6% del mercado, la segunda se sitúa en el 16,5%, y la marca blanca supone el 12,7% del mercado. Por lo que hace referencia a las ginebras, el mercado se encuentra repartido entre dos grandes marcas, con porcentajes del 36,5% y del 31,6%; al igual que en el mercado de anís, con porcentajes del 25,8% y del 23,8%.  En el mercado del brandy también se reparte el mercado, pero en este caso, entre tres enseñas, que copan el 21,3%, el 14,8% y el 14,6% de cuota.

Casi medio punto del PIB
El sector de bebidas espirituosas comercializa anualmente en España alrededor de 200 millones de litros, con un valor aproximado de unos 7.000 millones de euros, según FEBE (Federación Española de Bebidas Espirituosas). Estas cifras suponen en torno al 0,12% del PIB español. Significa esto que la industria de bebidas alcohólicas cuenta con un peso importante en la economía nacional, en términos de PIB, como en empleo generado, con alrededor de 170.000 empleos directos e indirectos. El empleo directo generado por el sector representa el 1,7% del empleo total de la industria alimentaria; y el indirecto alcanza los 164.000, debido a la enorme influencia que tiene esta industria en la generación de empleo en los sectores de la hostelería y el turismo, que son, a su vez, la primera industria del país.

Retroceso de las importaciones
La disminución de la demanda interna influyó negativamente en las compras en el exterior, que registraron un retroceso del 12%. Destacando la contratación de las importaciones procedentes del Reino Unido (-16%), principal proveedor del mercado español. Asimismo, las exportaciones bajaron un 7%, situándose en 313 millones de euros. Hay que indicar también que en torno al 60% de las bebidas espirituosas que se consumen en España se producen fuera de nuestras fronteras. Esos porcentajes son todavía más elevados en las dos ofertas principales de este mercado. Así, en el caso del whisky se alcanza el 80%, proveniente de Reino Unido e Irlanda; mientras que un 85% del ron que se consume en España se produce fundamentalmente en Venezuela, República Dominicana y Cuba. También en el caso de la ginebra, el vodka o el tequila las producciones foráneas son mucho más importantes que las nacionales. Por esta razón, no resulta fácil realizar una valoración sobre el comercio exterior del sector, ya que se trata de un mercado controlado por grandes grupos multinacionales, cuyos movimientos se consideran traslados entre distintas instalaciones de la misma compañía.
Las  principales bebidas espirituosas que presentan unos volúmenes de producción importantes en España son el brandy, anís, aguardiente y pacharán, y tan sólo el primero presenta cifras significativas de comercio exterior. Las exportaciones llegaron hasta los 28,3 millones de botellas, lo que supuso una reducción anual del 5%. En cualquier caso las exportaciones suponen alrededor de un 44% de la producción total de este tipo de bebidas.
En la Unión Europea, la industria de bebidas espirituosas es el primer exportador mundial. El valor anual alcanza los 5.400 millones de euros (tres veces más que la cerveza y un 30% más que la industria del vino). Las bebidas espirituosas suponen una contribución positiva de 4.500 millones de euros a la balanza comercial de la Unión Europea.

Industria responsable
Desde la Federación Española de Bebidas Espirituosas están dirigiendo sus esfuerzos en convertir esta industria en un negocio responsable. Tanto en el sentido de protección del medio ambiente como al consumidor. Así, la protección del medio ambiente y la búsqueda del desarrollo sostenible es una preocupación constante en el sector. Para ello, trabajan activamente en la minimización de los impactos que pueda ocasionar el desarrollo de su actividad. La disminución de emisiones o la racionalización del consumo energético constituyen algunas de sus áreas de trabajo. En cuanto a la protección del consumidor, desde FEBE se reafirma el compromiso  y la vocación de la Federación de promover los mayores estándares posibles de calidad y seguridad de las producciones industriales y así, junto con la Agencia Española de Seguridad Alimentaria (Aesan) del Ministerio, han elaborado la “Guía de Apoyo para la Gestión de la Trazabilidad en el Sector de las Bebidas Espirituosas”. Esta guía facilita a las empresas la aplicación de las obligaciones de trazabilidad de los alimentos que establece el reglamento del Parlamento europeo y del Consejo, definiendo y aclarando conceptos y poniendo ejemplos. Además, también ha creado otra guía, en este caso, para la seguridad alimentaria en la Unión Europea para la producción y almacenamiento de bebidas espirituosas.

Reconocimiento de calidad
Las Denominaciones de Origen e Indicaciones Geográficas constituyen el sistema utilizado en la Unión Europea para el reconocimiento de una calidad superior en productos específicos, consecuencia de características propias y diferenciales, debidas al medio geográfico en el que se producen las materias primas y se elaboran los productos. En estos momentos en España hay 16 denominaciones de origen e Indicaciones Geográficas Protegidas de bebidas espirituosas: Aguardiente de hierbas de Galicia, anís paloma Monforte del Cid, aperitivo café de Alcoy, brandy de Jerez, cantueso alicantino, Chinchón, herrero de la sierra de Mariola, hierbas de Mallorca, hierbas Ibicencas, licor café de Galicia, licor de hierbas de Galicia, orujo de Galicia, pacharán navarro, palo de Mallorca, ratafía catalana y ronmiel de Canarias. De todas ellas, hasta el momento sólo la Indicación Geográfica “pacharán navarro” cuenta con acreditación, y cuatro se encuentran en proceso.
Estas denominaciones de origen e indicaciones geográficas están sujetas a un régimen de control cuyo objetivo es garantizar que los productos de que se trate cumplen las disposiciones del pliego de condiciones registrado en la Unión Europea. Por ello ENAC (Entidad Nacional de Acreditación) ha venido transmitiendo a las DO e IGP la información necesaria relativa a la acreditación, para facilitar la comprensión de los requisitos establecidos por la norma EN 45011 y de las implicaciones tanto técnicas como organizativas de su implantación.

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