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Espirituosas: Diferentes factores cambian el patrón de consumo

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Si ya desde el año 2003 las ventas de bebidas espirituosas en nuestro país mostraban ligeros descensos anuales en volumen, durante el primer semestre de este año la caída ha sido mucho mayor, alcanzando un promedio del 12%. Sin embargo, no todas las categorías corren con la misma suerte: bajan las ventas de whisky, pero siguen aumentando las de ron, vodka y cócteles

 

No bastaba el descenso paulatino que estaba viviendo el sector de bebidas alcohólicas en España, producto de una mayor conciencia social sobre los efectos de estas bebidas en la población, para que llegara la contracción económica a acelerar esta caída. Si bien no hay datos precisos de ventas en volumen y en valor por parte de la Federación Española de Bebidas Espirituosas, lo cierto es que esta asociación cifra en un 12% el descenso en volumen de las ventas. Este impacto es notable principalmente en el canal horeca, que es en donde se comercializa buena parte de estas bebidas. Como se explicará más adelante, las personas siguen saliendo de copas pero el número de consumiciones ha caído notablemente, a pesar de que la industria y los hosteleros han contenido los precios con el fin de que los efectos de la crisis fuesen más leves en su volumen de negocios.
A a esta realidad se deben sumar los efectos de los controles de alcoholemia -cada vez más generalizados- y las campañas contra la conducción bajo efectos del alcohol y el carné por puntos, que hicieron que en 2007 las ventas de bebidas espirituosas en nuestro país fuesen de 229,4 millones de litros, según Mercasa, y de 221 millones en 2008, según FEBE, por un valor de 7.000 millones de euros. Las ventas de licores correspondientes a los segmentos premium ha contribuido a frenar la caída de los ingresos. Quedará por ver, no obstante, cuál ha sido el comportamiento de este año que está por terminar, para saber si estos licores de mayor valor también han sufrido los embates de la crisis.
Los descensos, sin embargo, no han permeado en todos los segmentos estudiados, pues algunos de ellos -aquellos que incluyen al ron, al vodka y los cócteles- han crecido en ventas en la gran distribución, lo que permite intuir que las personas están prefiriendo consumir estas espirituosas en detrimento de otras, como el whisky y el brandy, que han mostrado caídas acusadas en su comercialización.

El sector está acusando el golpe de la crisis
De acuerdo con lo expresado por la FEBE, “el actual entorno económico, que está provocando descensos en el consumo en los principales sectores económicos del país, también está afectando las ventas de nuestros productos. Así, el descenso global del sector asciende a un 12% en el primer semestre de 2009. Este descenso viene siendo muy acusado en lo que a este año se refiere. De este modo, recordamos que en el primer trimestre caímos un 11% y, en el segundo trimestre, la caída fue de un 13%”.
Este descenso en el primer semestre, aseguran desde esta federación, es un dato a considerar debido a que las espirituosas son un motor de importancia para la economía española. “Nuestro sector representa un 0,5% del PIB y es el sustento de gran número de familias (170.000 empleos directos e indirectos). Precisamente, el descenso en el consumo de nuestros productos se produce a consecuencia de una menor afluencia de la población a locales de ocio (hostelería). Así vemos la clara influencia de nuestro sector en la hostelería y el turismo, principales motores económicos nacionales”.
Gracias a un informe emitido recientemente por la Asociación Nacional de Empresarios por la Calidad del Ocio (ECO), se constata que el número de consumiciones que realizan los clientes en cada visita a establecimientos de ocio nocturno ha descendido en un 33%. Actualmente, la media se encuentra en 1,2 consumiciones por cliente y noche, frente a las dos consumiciones que se registraban en 2007; el sector del ocio nocturno y recreativo ha perdido 15.000 puestos de trabajo y ha reducido su facturación un 22% en los dos últimos años, como consecuencia de la progresiva caída del consumo y de la menor afluencia de público a sus establecimientos. Si se tiene en cuenta que más del 70% de las ventas de espirituosos se registran en el canal horeca, la crisis que atraviesa el sector hostelero es un reflejo de la crisis del sector de las bebidas alcohólicas.
 “Esta caída de las ventas en hostelería no es un buen dato, pues es el entorno donde, por definición, se da mayor responsabilidad en el consumo de bebidas espirituosas. Estas mermas en las ventas en el canal horeca y en el sector de las bebidas espirituosas no son un buen dato ya que son un síntoma de que el turismo puede verse afectado por la actual coyuntura de crisis. El 13% del gasto que realizan los visitantes se destina a la compra y al consumo de bebidas alcohólicas. La caída en las ventas de bebidas espirituosas viene siendo ininterrumpida desde 2003. De este modo, desde ese año, el sector acumula un descenso en la producción cercano al 10%. Aunque en 2009 esa caída se ha acelerado debido a la situación actual de crisis”, aseguraron en un comunicado reciente.

La hostelería es el principal canal de las ventas
Según esta federación, el consumidor español se caracteriza por un consumo social y realizado de forma mayoritaria en el canal de hostelería, en el que se concentra el 82% del gasto. De ahí la relevancia del descenso de las ventas de este canal. Este tipo de consumo, que tiene además un enfoque lúdico, se denomina patrón de consumo mediterráneo, opuesto al patrón de consumo nórdico, caracterizado por una ingesta de bebidas alcohólicas más esporádica pero también mucho más compulsiva.
 También cabe destacar que, en comparación con el resto de los miembros de la UE, España es el quinto país con mayor número de abstemios -33%-, un 8% por encima de la media europea (25%).
 Por su parte, el porcentaje de consumidores diarios de bebidas con alcohol en España es del 25%, cifra que dobla a la media europea (13%), “lo que muestra la evidente aceptación cultural y social que el alcohol tiene en nuestro país y la distribución de su consumo a lo largo de la semana”, aseguran desde FEBE.
 Asimismo, España se sitúa en los tramos más bajos de la Unión Europea en cuanto a porcentaje de consumidores abusivos, un 3,4%, frente al 10% de la media europea y a niveles por encima del 20% de países como Dinamarca, Reino Unido, Finlandia o Irlanda. “De los porcentajes anteriores cabe afirmar que el 96,6% de los españoles bebe de forma responsable, un patrón que queremos potenciar con nuestro trabajo y nuestras inversiones en este sentido”.

Caen las ventas en casi todas las categorías
Según los datos del TAM de 26 de julio 2009 de la consultora IRI, que audita las ventas en los establecimientos de libreservicio de 100 o más metros cuadrados y dotados de escáner, las ventas de bebidas alcohólicas en la gran distribución están mostrando descensos en las categorías más tradicionales, mientras otras espirituosas, a pesar de la actual situación económica, siguen incrementando sus cuotas de participación.
La categoría whisky, por ejemplo, muestra descensos importantes, al totalizar 23,7 millones de litros (-7,5%) y 324,6 millones de euros (-5,6%). El anís, el pacharán y los aguardientes también perdieron peso, pues totalizaron 7,1 millones de l (-4,3%) y 58,8 millones de euros (-2,3%); la categoría de ron, ginebra, tequila y vodka, en cambio, mostró incrementos interesantes, al alcanzar los 24,8 millones de l (+8,3%) y 309,8 millones de euros (+8,3%); los licores y cremas mostraron crecimientos vegetativos, al sumar 12,5 millones de l (+1,4%) y 131,5 millones de euros (+3,1%); y la categoría de brandy y coñac cayó a 11,3 millones de l (-5,3%) y 92 millones de euros (-4,3%).

El whisky pierde seguidores
En la categoría whisky, las ventas de las variedades escocesas e irlandesas sumaron 19,5 millones de l (-8,4%) y 270,8 millones de euros (-6,3%). En ella, el blended normal perdió cuota hasta los 18,3 millones de l (-7,5%) y 232,9 millones de euros (-5,6%); el tipo premium cayó a 562.764 l (-11,4%) y 16,7 millones de euros (-10,1%); y el de malta perdió aún más cuota hasta los 648.454 l (-17,4%) y 21,2 millones de euros (-11,3%). En el segmento otros whiskies, el bourbon totalizó 785.506 l (-5,5%) y 15,2 millones de euros; y el producido en España alcanzó los 3,4 millones de l (-4,3%) y 38,5 millones de euros (-0,1%).
En la categoría de aguardientes, el segmento de anís y anissette sumó 4,2 millones de l (-2,1%) y 30,3 millones de euros (sin variación porcentual), mientras que el pastís, la cazalla y otros anisados perdieron peso hasta los 500.218 l (-12,2%) y 5,5 millones de euros (-11,2%). El pacharán totalizó 1,6 millones de l (-3,8%) y 14 millones de euros (-0,8%), el aguardiente de alto grado alcohólico quedó en 109.458 l (-27%) y 1,3 millones de euros (-21,8%); y los orujos perdieron cuota hasta los 714.627 l (-7,8%) y 7,5 millones de euros (-3%).

Las ventas de ron y vodka, en aumento
El segmento del ron ha sido uno de los que mejor se ha comportado en este último año móvil, al quedar en 11,9 millones de l (+14,1%) y 168,5 millones de euros (+14,8%). En ella, el ron blanco cayó a 1,7 millones de l (-3,5%) y 20,3 millones de euros (-0,3%); el negro aumentó a 2,9 millones de l (+15,9%) y 29 millones de euros (+17,2%); y el negro añejo totalizó 7,2 millones de l (+18,6%) y 119,1 millones de euros (+17,3%).
Las ventas de ginebra cedieron ligeramente en volumen hasta los 7,5 millones de l (-1,9%) y 89,8 millones de euros (+0,8%); las de tequila, en cambio, crecieron hasta los 201.201 l (+6,9%) y 3,3 millones de euros (+7,9%). Las de vodka ascendieron a 5,2 millones de l (+12,1%) y 48,1 millones de euros (+2,5%).
Las cremas de whisky tuvieron un mal comportamiento en este último TAM, al registrar 1,9 millones de l (-14,7%) y 26,3 millones de euros (-14,6%); las otras cremas se estancaron en 1,2 millones de l (+0,1%) y 12,6 millones de euros (+2,4%).
En el caso de los licores, el de melocotón aumentó a 611.917 l (+12,3%) y 2,6 millones de euros (-0,1%); el de manzana cayó a 607.688 l (-9,1%) y 2,9 millones de euros (-11,6%); el de avellana y almendras perdió cuota a 330.035 l (-15,6%) y 4,4 millones de euros (-16%); los licores de otras frutas y hierbas aumentaron a 2,9 millones de l (+5,5%) y 29,9 millones de euros (+7,8%); los licores de brandy/armagnac quedaron en 1.373,9 l (-41%) y 20.326 euros (-32,8%); los otros licores se estancaron en 1,6 millones de l (-0,8%) y 20,9 millones de euros (-2,1%); y el ponche perdió peso hasta las 935.259 l (-14%) y 8,1 millones de euros (-8,4%).
En el segmento de brandis, el subsegmento solera 3 estrellas y normal cayó a 9,3 millones de l (-4,8%) y 63,4 millones de euros (-3,2%); los solera reserva VSOP perdieron cuota hasta los 1,3 millones de l (-7,8%) y 15,3 millones de euros (-5,3%); y los solera gran reserva XO mermaron hasta los 596.185 l (-4,9%) y 12 millones de euros (-5,8%).
En el segmento de coñacs y calvados, los tipo solera 3 estrellas quedaron en 17.465 l (-33,8%) y 462.870 euros (-26,4%); los reserva cayeron a 17.161 l (-25,7%) y 662.447 euros (-23,6%); los gran reserva XO perdieron la mitad de sus ventas al totalizar 746 l (-49%) y 35.628 euros (-43,4%); y los calvados sumaron 2.475,2 l (-4,4%) y 57.421 euros (+0,1%).

Una estructura empresarial muy concentrada
De acuerdo con Mercasa, la concentración empresarial domina el panorama de los fabricantes y distribuidores de bebida alcohólicas. Las principales marcas que se comercializan en el país pertenecen mayoritariamente a grandes compañías multinacionales. Si bien en nuestro país existen unas 170 empresas fabricantes, las cinco principales dominan el mercado con un control sobre el 70% de las ventas.
El sector de las bebidas espirituosas tiene un peso importante en la economía española en términos de generación de empleo, tanto directo como indirecto, debido a la influencia que esta industria tiene en la creación de puestos de trabajo en los sectores de la hostelería, el turismo y la agricultura.
  El empleo directo generado por el sector de bebidas espirituosas supone alrededor de 7.076 puestos de trabajo. Por otro lado, abarca una serie de empleos indirectos: 110.971 en hostelería, con un 7,9% de su valor de compra; 40.843 en turismo, con un 12,65% del gasto de los visitantes; 12.208 en la agricultura, 2,29% del empleo dedicado a la producción de materias primas para las bebidas espirituosas. Las bebidas con contenido alcohólico representan, actualmente, un 13% del gasto de los turistas en España.

El consumo se realiza en bares y restaurantes
Según Mercasa, en España se consumen 4,5 litros de bebidas espirituosas al año, de los cuales un 75,9% se realiza en los establecimientos de restauración y hostelería, un 23,7% en hogares y un 0,4% en las instituciones.
Por regiones, los andaluces son los que consumen más bebidas alcohólicas seguidos por los baleares y los valencianos. En el extremo opuesto están los cántabros, los extremeños y los gallegos. De hecho, un andaluz bebe casi cinco veces más licores que un habitante de Cantabria.
FEBE cifra en un 82% el porcentaje de ventas en el canal horeca. “Este tipo de consumo, que tiene además un enfoque social, lúdico y moderado, se denomina patrón de consumo mediterráneo, y nos diferencia claramente del patrón de consumo nórdico, caracterizado por una ingesta de bebidas alcohólicas más esporádica pero también mucho más compulsiva”.
  El consumidor de bebidas espirituosas en España prefiere un consumo moderado ligado a las relaciones sociales y es cada vez más exigente y marquista. “La evolución de la pirámide de población y el mayor poder adquisitivo han generado un cambio de hábitos, que se traduce en que cada vez se consumen productos de mayor calidad de una forma más razonable y moderada. Los consumidores son cada vez más exigentes, apuestan por la calidad y están bastante bien informados. En general, nos encontramos ante un perfil de consumidor por el que todos apostamos: responsable, moderado y exigente”.
  Por lo tanto, el consumidor español responde al que podemos denominar patrón de consumo mediterráneo, caracterizado por un consumo moderado ligado a las relaciones sociales, y realizado de forma mayoritaria en el canal de hostelería (en el que se concentra el 82% del gasto y el 76% de los litros consumidos). En España existen actualmente 302.596 puntos de venta del canal horeca, dedicándose casi el 66% de los establecimientos al subcanal establecimientos de bebidas, compuesto por bares, cafeterías, consumo nocturno, etc.

Distribución comercial
Poco más del 47% de las bebidas espirituosas que se consumen en el hogar se adquieren en supermercados. Los hipermercados están a continuación, con el 35,1%, mientras que las tiendas tradicionales representan el 5,5% restante.
En el canal horeca la situación es diferente. El 70,5% de las bebidas alcohólicas son suministradas por distribuidores, un 12,6% se adquieren en establecimientos de cash & carry, y el 9% restante a través de mayoristas. Las tiendas tradicionales ocupan un 2,9% de las ventas, mientras que los hipermercados acaparan el 2,5% del total.

El mercado de espirituosas en Europa
Según los datos facilitados por la consultora Datamonitor, las ventas de bebidas espirituosas en las siete principales economías europeas muestran resultados discordantes con respecto a las cifras facilitadas, en el caso español, por consultoras que analizan el mercado interno.
Las estimaciones para este año consideran que Alemania totalizará 494,4 millones de litros (-1%) y 17.303,7 millones de euros (sin variación porcentual); Reino Unido sumará 265,4 millones de l (+2%) y 14.935,9 millones de euros (+3%); Francia habrá alcanzado los 385,4 millones de l (sin variación porcentual) y 7.352,1 millones de euros (+3%); España quedará en 270,8 millones de l (+7%) y 6.777,2 millones de euros (+10%); Italia llegará a los 160,7 millones de l (-4%) y 6.004,4 millones de euros (-2%); Países Bajos sumará 65,5 millones de l (sin variación porcentual) y 1.339,5 millones de euros (+1%); y Portugal habrá alcanzado los 24,6 millones de l (-9%) y 828,9 millones de euros 8-6%).

 

ENAC acredita las denominaciones de origen

Los Reglamentos (CE) nº 479/2008 y (CE) nº 110/2008 establecen que los organismos de control que vayan a certificar vinos y bebidas espirituosas con Denominación de Origen o con Indicación Geográfica Protegida deberán, a partir del 1º de mayo de 2010, estar acreditados conforme a la norma europea EN 45011: “Requisitos generales aplicables a los organismos de certificación de productos”.
Debido a este motivo, el 19 de mayo se celebró una jornada informativa sobre acreditación, organizada por la Entidad Nacional de Acreditación, y dirigida a las Denominaciones de Origen Protegidas (D.O.P.) e Indicaciones Geográficas Protegidas (I.G.P.) vitivinícolas. La jornada se realizó en el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino y fue inaugurada por la directora general de ENAC, Beatriz Rivera y por el Director General de Industria y Mercados Alimentarios, Francisco Mombiela y en ella participaron representantes de la práctica totalidad de los Consejos Reguladores y de las entidades que gestionan la certificación de estos productos.
El principal objetivo del encuentro fue, por un lado, facilitar a estas organizaciones la comprensión de los requisitos establecidos por la norma EN 45011 y de las implicaciones tanto técnicas como organizativas de su implantación en este tipo de actividad; y, por otro, explicar con detalle el proceso seguido por ENAC para conceder la acreditación.
La primera acreditación en este ámbito se concedió en el año 2007 a la Fundación Kalitatea para los tres reglamentos de chacolí del País Vasco.
España cuenta con diversas denominaciones de origen y de calidad diferenciada de bebidas espirituosas, entre las que vale destacar el brandy de Jerez, las hierbas ibicencas, la ratafia catalana, el ronmiel de Canarias, el orujo, los licores de hierbas y de café de Galicia, el pacharán, aguardientes y licores de La Rioja, así como las denominaciones geográficas de Chinchón y Pacharán Navarro.

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