Vanguardia Tecnológica

Ver novedades
en
Guía Tecnología Alimentaria

Fabricación inteligente, automatización, digitalización, interconexión, internet de las cosas, vigilancia tecnológica y competitiva, eficiencia energética, Big Data, Cloud Computing, son algunos de los conceptos que describen el paradigma de la industria 4.0. Esta cuarta revolución industrial se basa en la existencia de redes inteligentes a lo largo de toda la cadena de valor de la empresa, que conectan tecnológicamente y multidireccionalmente a proveedores, fabricantes, distribuidores y consumidores

en
Guía Tecnología Alimentaria

La industria agroalimentaria busca asegurar de forma más rápida (en tiempo real) la calidad, la seguridad y la vida útil de sus productos, así como mejorar la eficiencia de sus procesos productivos, para solucionar retos relacionados con el aumento de su complejidad, el mayor coste de la energía y unos requisitos legales y medioambientales más estrictos. La integración de tecnologías 4.0 permitirá a la industria alimentaria avanzar en estos retos

en

El entorno 4.0 es un nuevo concepto que puede impactar, entre otros, en la competitividad, posicionamiento y en el modelo de negocio de las empresas agroalimentarias. Debe considerarse no tanto como una oportunidad concreta, sino como una palanca de cambio generadora de valor que va más allá de la fábrica y afecta a toda la cadena de valor

en
Guía Tecnología Alimentaria

Somos protagonistas de una época de cambios que plantea grandes oportunidades y a la vez grandes desafíos. Las nuevas tecnologías (Internet de las Cosas, Big Data, robótica, inteligencia artificial, impresión 3D…) están generando un nuevo paradigma que toca de lleno a la I+D+i. “Innovación y transformación digital van de la mano y me atrevería a decir que ya forman parte de una misma realidad”, explica en esta colaboración Sebastián Subirats, director general de AINIA Centro Tecnológico

en , ,
Guía Tecnología Alimentaria

La industria de aromas alimentarios, al igual que otros sectores productivos, ya viene implementando la transformación necesaria para afrontar los nuevos retos de la revolución 4.0, tal como afirma Denia Martínez, presidenta de la Asociación Mediterránea de Aromas y Fragancias, AMAF, quien asegura que “necesitamos seguir avanzando en esta estrategia empresarial, conscientes de que no hay vuelta atrás y que sin estos cambios nuestra industria no podrá subsistir”

en
Guía Tecnología Alimentaria

El concepto Industria 4.0 se extiende más allá de los equipos de producción e involucra a todos los sectores intervinientes en la cadena alimentaria. Así se desprende de las reflexiones expuestas en este artículo por Andrés Gavilán, presidente de AFCA, en el que enumera las medidas a adoptar por las empresas proveedoras de ingredientes y aditivos para contribuir a la pujanza de la industria alimentaria, ya inmersa en la cuarta revolución

en ,
Guía Tecnología Alimentaria

Juan María Vázquez Rojas, secretario general de Ciencia e Innovación del Mineco y presidente del CDTI, asegura que “la implantación de la Industria 4.0 en el sector alimentario español es una necesidad y una oportunidad que demanda el desarrollo de innovaciones tecnológicas y de procesos”. Se trata de una profunda transformación, en la que se requiere, además del compromiso en I+D+i de las empresas, la colaboración público-privada y el respaldo de la Administración

en ,
Guía Tecnología Alimentaria

La Cuarta Revolución Industrial, conocida como Industria 4.0, ha llegado y está caracterizada por la digitalización, y por la interconexión de activos de todo tipo, haciendo un uso intensivo de las nuevas tecnologías de la información, sensorización y las comunicaciones

en , ,
Guía Tecnología Alimentaria

“Instalar el concepto de industria 4.0 en el sector alimentación y bebidas supone hablar de eficiencia y competitividad”, señala en este artículo Nuria María Arribas , directora de I+D+i de la FIAB.
Por ello es necesaria la colaboración público-privada para abordar los procesos de digitalización. “Una de nuestras tareas dentro del sector es que las empresas sean conscientes de que una inversión en este proceso no debe verse como un coste añadido, sino como un valor por el que apostar”, añade Arribas