Vanguardia Tecnológica

Ver novedades

Etiquetado: La tecnología sigue aportando mejores prestaciones

Léalo en 15 - 19 minutos
Léalo en 15 - 19 minutos

La tecnología RFID se está implantando en la distribución y el control de inventario, pues permite un mejor seguimiento de todas las partidas. No obstante, este sistema sigue siendo oneroso para su utilización definitiva en todos los productos de la industria alimentaria. Por esta razón, los sistemas tradicionales siguen mostrando grandes adelantos, con etiquetas autoadhesivas modernas, mejores técnicas de impresión y sleeves, que protegen y “visten” a los envases

El etiquetado es uno de los sectores que muestra un mayor dinamismo a nivel tecnológico dentro de los proveedores de servicios para la industria alimentaria. Debido a la necesidad de los fabricantes de alimentos de contar con prestaciones que contribuyan a mejorar los procesos de inventario, “vestir” los recipientes y facilitar la identificación de los productos, se ha potenciado una industria, de por sí floreciente, que, todos los años, presenta nuevos adelantos mucho más versátiles y eficientes.
Dichos adelantos no sólo van de la mano de la tecnología, sino también de la practicidad, la necesaria minimización del impacto ecológico y la reducción de los residuos. Es por ello que la industria alimentaria ha recibido con agrado las etiquetas de plástico termomoldeables -de gran utilización por parte de fabricantes de salsas, mermeladas o para unir dos envases en promociones específicas-, las etiquetas autoadhesivas -que facilitan su ubicación y evitan los procesos de encolado- y las impresoras que permiten colocar códigos, fechas y demás informaciones en todo tipo de envases, lo cual facilitar el realizar ciertos procesos fabriles con mayor eficacia.
A esto se suma también la progresiva implantación de otras tecnologías que, si bien todavía son demasiado costosas para su aplicación en todos los envases, se están utilizando a nivel de distribución y control internos de inventarios, con notables beneficios para las empresas y distribuidores.

El RFID se implanta en la distribución
La tecnología RFID (radio frequency identification tag, o etiqueta de identificación por radiofrecuencia) tiene varios años anunciando el final del código de barras. En la actualidad, según estiman varios expertos del sector, la implantación de estas etiquetas inteligentes está creciendo en diversas áreas, sobre todo en la de la alimentación, ya que permite conocer automáticamente toda la cadena de suministro de un envase o embalaje y detecta si el producto ha sido manipulado o se ha estropeado. Esta tecnología y sus bondades fue una de las protagonistas en las Jornadas sobre Innovación Tecnológica, que se celebraron en mayo pasado, a propósito de las ferias Bta. e Hispack.
Las ventajas de incorporar la tecnología RFID a la industria del packaging son cada vez más numerosas. No sólo aporta información sobre la trazabilidad de un envase o embalaje -desde el control de recepción del producto hasta la ubicación exacta en el almacén, así como el control de stock en tiempo real-, sino que, además garantiza con mucho más eficiencia su calidad y seguridad. La trazabilidad es, sobre todo, una de sus virtudes, por cuanto facilita enormemente la posibilidad de saber en qué lugar se encuentra en un momento determinado una partida de productos, permitiendo así un manejo de los artículos mucho más preciso.
La seguridad es también uno de sus puntos fuertes. En los últimos años, por ejemplo, los sectores de la alimentación y la cosmética aplican esta tecnología en productos de alta gama para luchar contra la piratería. “A través de un identificador personalizado, estas etiquetas pueden garantizar su autenticidad y calidad frente a las falsificaciones y manipulaciones, lo que protege el prestigio de la marca y genera un beneficio económico adicional”, explicó  Joan María Cassany, director general de Icnita Electrónica,
Además, las soluciones RFID minimizan los riesgos de contaminación alimentaria y permiten una optimización de los costes y la vida útil del producto, ya que facilitan “el control de la higiene de los operarios hasta el seguimiento de la cadena frío, los registros de temperatura y las restricciones de acceso a determinados equipos y áreas de las líneas de producción”, señaló.
El problema de la RFID sigue siendo el coste por unidad. Cada una de las etiquetas autoadhesivas cuenta con un chip interno dotado de un radiotransmisor, que facilita la información específica del producto -por ejemplo, su fecha de elaboración, planta en la que fue fabricado, de qué manera se transportó y cuál era su destino final- a los instrumentos ideados para “leerlos”. Debido a la inclusión de dicho chip, el coste por unidad se ubica entre 10 y 15 céntimos de euro, lo que desanima todavía a muchos fabricantes para usarlo de forma masiva en sus productos, pues esto acarrearía un aumento notable en coste de los artículos que, ya de por sí, tienen un precio unitario de pocos euros.
Como dicho coste no podría transmitirse por completo al consumidor, y menos en estos tiempos de recato económico, el impacto lo tendrían que asumir los fabricantes y distribuidores quienes, además, se enfrentan siempre a bajos márgenes de ganancia. Es por ello que esta tecnología no es rentable, de momento, a dicha escala.

Optimización de costes

Como parte de las estrategias tendentes a fortalecer el uso de las nuevas tecnologías, la Fundación Itene organizó en mayo pasado el RFID Tech Forum 09, en el cual participaron especialistas de empresas e instituciones como Grupo Leche Pascual, Siemens, Aecoc, Isa Innovation, Ingecom, RFID Osés, Nextpoint y la Agencia Valenciana de Salud.
Uno de los objetivos de este encuentro fue mostrar a los asistentes cómo lograr una optimización de tiempos y costes en las empresas mediante la aplicación de esta tecnología, que constituye un elemento esencial en el desarrollo logístico actual, debido a su capacidad para garantizar la trazabilidad total del producto.
La jornada se estructuró en cinco bloques temáticos (Nuevas aplicaciones de negocio, Estándares y sus novedosas aplicaciones, Intercambio de datos y comunicación, Tendencias futuras en RFID (como es el caso de la RFID y las redes de sensores) con una serie de conferencias y un foro de discusión al final de cada uno de ellos para favorecer la  interacción entre la audiencia y los expertos.
Se mostraron, por tanto, las tendencias futuras del RFID, casos de éxito de su implantación a empresas y una mención especial a los principales inconvenientes que encuentra la industria para acceder a sus estándares y beneficios, y cómo superar dichas barreras.
Rafael Pous, director de The Information High Group del Grupo Leche Pascual, expuso las particularidades de la cadena de frío y las ventajas que ofrece la tecnología RFID, mediante un caso práctico de implantación desarrollado para el control integral automático de esta cadena. Este grupo de empresas ha estado involucrado en el desarrollo de este sistema de radiofrecuencia desde hace 8 años, y ha sido uno de los pioneros en la introducción de nuevos productos y envases. Uno de sus desarrollos ha sido una solución que permite capturar de forma automática todos los datos de temperatura de la cadena de frío, incluidos cámaras, camiones, arcones y palés. De este modo, los datos se armonizan y se conservan en un banco de datos central, accesible mediante permisos desde cualquier navegador.
El sistema IHG Monitor permite también la generación de informes personalizados en cuanto al control de temperatura, que se extraen como documentos Excell o PDF. Igualmente, dentro de este sistema se pueden definir alarmas de temperatura en rangos variables de día y hora, y de fallo de equipos que se reciben por SMS o e-mail.
Vicente Suárez, responsable de Sistemas de Identificación RFID de Siemens, dio a conocer las ventajas del uso de esta tecnología para afrontar los nuevos retos mundiales de la producción y la logística, como son la globalización, caracterizada por proveedores y clientes geográficamente dispersos; la individualización de la producción, que debe ser masiva y a su vez personalizada para satisfacer las necesidades de una demanda cada vez más exigente; y la serialización, entendida como la trazabilidad total del producto desde su fabricación hasta llegar al cliente final, incrementando así los requisitos de calidad ofrecidos por el producto. En este orden de ideas, presentó diferentes dispositivos, así como las ventajas y propiedades de cada tipo de frecuencia. Igualmente, demostró cómo diferentes sectores tienen similares necesidades en su logística que encuentran respuesta en la tecnología RFID. Así, en cuanto al control de la producción, ofrece una mayor flexibilidad y rápido procesado de datos; en lo referente a la manipulación y gestión interna de la mercancía, se optimizan los procesos logísticos a través de la automatización; también se obtiene una mejora del inventario, su mantenimiento y servicio, así como la trazabilidad total del producto mediante una cadena de suministro transparente en la que registra electrónicamente la información del artículo en todo momento, así como la detección automática de entradas, etc.

Mejoran las tecnologías actuales

Los fabricantes de equipos de marcaje y etiquetado son conscientes de la cada vez mayor variedad de envases utilizados en la industria alimentaria. Por ello, las nuevas maquinarias son diseñadas para trabajar con recipientes de plástico, metal, cartón y vidrio, y con velocidades tales que puedan adaptarse a la cadena de las líneas de producción.
Existe, por tanto, una amplia colaboración y comunicación entre los diversos proveedores -y entre ellos y el sector alimentario-, para que la utilización de los materiales sea la adecuada, los procedimientos no alteren la calidad de los alimentos y permitan, por tanto, un correcto etiquetado del producto.
Entre los retos más importantes para los fabricantes de este tipo de maquinaria, está el diseñar estos aparatos de tal manera que puedan adecuarse a las exigencias de las empresas alimentarias que, con el fin de “vender” mejor su producto, apuestan por nuevos diseños y contenedores, lo cual a veces puede dar como resultado formatos “difíciles” para una etiquetadora.
Los sistemas de control, además, deben cumplir con ciertos parámetros de calidad que son intrínsecos en la alimentación: las etiquetas deben colocarse a la perfección -a fin de evitar el rechazo del cliente-, los códigos -de barras, de control, de fecha de vencimiento, etc- deben ser visibles. En el caso de aquellas etiquetas que sirven, a la vez, como testigo de calidad ante aperturas o pérdidas de estanqueidad, es indispensable que sean robustas y cumplan efectivamente con esa función.

Impresoras para múltiples usos
La versatilidad antes mencionada se manifiesta también en el mundo de las impresoras. Debido a que se utilizan tanto para imprimir códigos de barras como para usarlas en las más diversas etiquetas (incluso aquellas dotadas de tecnología RFID), los sistemas de impresión deben poder ser utilizados en las más diversas aplicaciones.
Su uso se destina principalmente para agregar información destinada a la trazabilidad de los productos embalados, por lo que deben estar conectadas directamente a los sistemas de producción para, así, poder colocar la información correcta en el lugar destinado. Estas impresoras utilizan rollos de etiquetas, por lo general autoadhesivas, de tamaños variados, de acuerdo a la cantidad de información y a la posición donde vayan a ser impuestas.

Maquinarias y consumibles
Productos Técnicos y Maquinaria, PTM, con una amplia experiencia en envase y embalaje, cuenta con diversas líneas completas para etiquetado y precintos de garantía, maquinaria para la aplicación y posicionamiento de sleeves, túneles de retractilado, etiquetas autoadhesivas, aparatos para el precintado de cajas y maquinarias etiquetadoras lineales o rotativas, así como los materiales necesarios para llevar a cabo estos procesos. Cuentan con un departamento técnico que puede orientar a las empresa en cuanto a la línea más conveniente para satisfacer sus necesidades y entregan las líneas llave en mano.
En el caso de los sleeves, cuya utilización es cada vez más generalizada en el sector alimentario, ofrece túneles de retractilado y máquinas de precintado para producción de mediana y gran cantidad de producción. Entre ellas destacan el Sleeve Master Sl 400, con una cadencia de 400 envases por minuto, diámetro de entre 25 y 180 mm y longitud de entre 25 y 300.
Entre las etiquetadoras, la serie Atlantic es una de las más versátiles, pues consta de una maquinaria lineal con hasta cinco cabezales y una cadencia de 6.000 envases a la hora. Es muy elástica, pues permite trabajar con recipientes de diversas formas y tamaños sin necesidad de realizar ajustes. Los cabezales, basculantes, pueden regularse en profundidad y altura.
En cuanto a las etiquetas autoadhesivas, la empresa ofrece productos de alta calidad (hasta 8+8 colores), combinando distintas técnicas de impresión y maquinarias precisas para la colocación de las mismas. Una de ellas es la serie Pacific, una máquina rotativa de hasta cinco cabezales y control digital, que permite incluso el etiquetado de botellas troncocónicas y cadencias de hasta 15.000 unidades por hora. Ésta incorpora una célula fotoeléctrica para detectar materiales opacos y transparentes, un centrador de envases, separador de botellas y avisadores (acústicos y luminosos).

Etiquetas que interaccionan con la temperatura

La empresa IPE Innovaciones Para Etiquetajes SL, dedicada a la impresión de etiquetas autoadhesivas y packaging desde 1962, ha recibido el premio internacional Finat 2008 por el conjunto de etiquetas Volteo de Bodegas Rozam. Los premios Finat son otorgados por un jurado internacional e independiente, propuesto por la Federación Internacional de Fabricantes de Etiquetas, y tienen por objeto premiar los mejores trabajos producidos en Europa, valorándose tanto la técnica de impresión como la calidad del diseño.
Las etiquetas Volteo destacan por su valor añadido debido a la tinta invisible termocrómica que anuncia, con un cambio de color, la temperatura idónea para beber el vino. Cuando éste alcanza una temperatura entre 17º y 18º C, la etiqueta se reactiva iluminándose por completo para indicar al consumidor el punto idóneo para su consumo. En caso de que supere dicha temperatura, la etiqueta deja de iluminarse progresivamente.
Esta compañía también ha lanzado al mercado etiquetas tipo libro booklet, las cuales, al separarse por un lado, tienen varias páginas dobladas con mucha más información del producto, lo que permite un amplio espacio para promociones, recetas o cualquier otro contenido que el fabricante quiera colocar allí.  A su vez, cuenta también con etiquetas con impresión con relieve, para darle mayor realce a la marca, sleeves con sistema braille para personas invidentes e impresión de sleeves con stamping.

 

Publicado en Tecnifood Nro. 64

Mostrar comentarios (No hay comentarios)

Deja un comentario

Noticias relacionadas