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Gemma Antón, Business Unit Manager Food & Nutrition de IMCD España

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¿Qué ha motivado la decisión de crear la nueva división Food & Nutrition? ¿Cómo se  estructuraba hasta el momento el negocio de IMCD Iberia?
-Se decide como apuesta del Grupo, no solo del área Iberia, por crecer en un mercado que se considera estratégico. Se intenta replicar en España el éxito que viene cosechando IMCD en otros países en el sector de la alimentación.
Hasta el momento, en España el mercado alimentario no tenía un gran peso dentro de la actividad global de nuestra compañía, pero sí éramos conscientes del potencial de este mercado y por ello se ha decidido seguir el modelo de otros países, que ha funcionado exitosamente.

¿Por qué en España se estaba funcionando de forma diferente al resto de mercados de IMCD?
-En España, el mercado de alimentación sí existía en IMCD como línea de negocio, pero no como unidad de negocio independiente, sino que estaba incluida dentro de la División Life Science, que abarcaba farmacia, cosmética, detergentes y alimentación.
Esta particularidad en el área ibérica responde, más que al propio mercado a una circunstancia estructural, ya que por regla general, el Grupo IMCD crece en los diferentes países mediante adquisiciones y, en el caso español, la empresa se introdujo mediante la compra de Quimigranel, en 1996, cuyo nombre mantuvo hasta 2007. Esta empresa no tenía una gran presencia en el mercado de alimentación y es, a partir de esa última fecha, cuando desde IMCD se empieza a plantear que este sector debería tener más atención, lo que se ha materializado finalmente en octubre de 2011 en la creación de esta nueva unidad de negocio.

 

¿Cómo han recibido los clientes este cambio?
-Aprovechamos nuestra participación en la última edición del Salón Food Ingredients Europe (FiE) de París para presentar la nueva unidad de negocio. Los clientes españoles que fueron a la feria quedaron impresionados, tanto por la presencia que tiene IMCD como grupo en alimentación en otros países, como por la apuesta que supone esta nueva estructura por el sector alimentario en el mercado ibérico. Los clientes agradecen que se considere la alimentación como un sector de futuro.

¿Cómo funcionará esta nueva área?
-En IMCD cada Business Unit funciona de forma independiente y reporta directamente al director general de Iberia y Magreb. Esto es así, porque cada área de negocio tiene sus peculiaridades, no es lo mismo distribuir para la industria farmacéutica donde el número de clientes  es reducido y están muy centralizados, que en la industria alimentaria, un sector que está muy atomizado y extendido a lo largo de toda la geografía.
Concentrándonos ya en el ámbito alimentario, el grupo IMCD es un distribuidor básicamente de especialidades. Esta es una particularidad que nos diferencia de la competencia, estamos definidos por segmentos de mercado, es decir, los product  manager y comerciales son expertos en un sector concreto: dairy, confectionery, backery, etc.
En la actualidad, tenemos una estructura integrada por cinco personas. Tres comerciales y product managers; una asistente comercial interna y yo, como responsable de la División, aportando más de diez años de experiencia en el sector alimentario.

¿Cómo responsable de esta División, cuáles son sus objetivos más inmediatos?

-A corto plazo, una prioridad es consolidar el equipo, como una estructura independiente del resto de áreas de negocio. Por otro lado, potenciar los productos  y proveedores que tenemos actualmente y, con los que tenemos en la actualidad, lograr una mayor penetración de mercado. Ese es el primer paso y, a continuación, lógicamente, completar la cartera de productos. Ahora estamos muy centrados en especialidades, pero en alimentación hay una vasta gama de productos que denominamos basic ingredients, en los que queremos contar con una variada oferta en nuestro portafolio.
Otro de nuestros objetivos es tener una mayor coordinación con el negocio de alimentación del Grupo en otros países, tomando como referente sobre todo a Francia, uno de los más fuertes del Grupo, Alemania y Bélgica.

¿Y a medio plazo?
-Por supuesto, crecer en ventas. En el actual ejercicio 2012 esperamos finalizar con una facturación en torno a los cinco millones de euros. Nuestro objetivo a tres años vista, es duplicar esta cifra, sin descartar, además, futuras adquisiciones.

¿Qué es lo que más le atrajo del proyecto?
-El aspecto que más me interesó es que IMCD ha demostrado, en otros sectores en España y en alimentación en otros países, que sabe hacer bien las cosas. Que cuando apuesta por algo, realmente ha habido un estudio serio detrás y, además, pone los recursos necesarios para que el producto salga adelante y, algo que es muy importante, es que valora mucho a las personas. Además, en el caso de esta nueva unidad, ya partíamos de que hay una base de negocio estable sobre la que construir.

Usted conoce bien el sector de ingredientes alimentarios. ¿Hacia dónde se dirigen las principales demandas de la industria hacia sus proveedores de ingredientes? ¿De qué modo da respuesta IMCD a estas tendencias?
-Estamos en un momento complicado. Se sigue innovando, pero sobre todo hay una tendencia en las industrias a reformular para bajar precios, empleando ingredientes que den resultados similares, pero  a un precio más económico, que pueda abaratar el producto final que se ofrece al consumidor.
Por otra parte, afortunadamente se sigue avanzando en reducir los números E en las fórmulas, aunque esto choca un poco con lo primero, porque suelen ser productos más caros. Esto es consecuencia de que los clientes también confían en que la crisis es una situación pasajera y quieren estar preparados para, cuando las cosas vayan mejor, estar listos para atender el mercado con esos productos con valor añadido.
Ante todas estas tendencias de la demanda, en nuestra cartera buscaremos un equilibrio entre nuestra oferta de especialidades e ingredientes básicos, que nos abran nuevas puertas.

Nos gustaría conocer las dimensiones del Grupo IMCD a nivel internacional.
-El Grupo cuenta con presencia en 36 países, principalmente de Europa, Australia y Nueva Zelanda Y también en el mercado asiático: Turquía, China, India, Malasia y Singapur, y en África, en Marruecos, Túnez, Sudáfrica y Argelia, que ha sido el último país en el que se ha montado estructura.
El volumen de negocio global está en 1.400 millones de euros y el Grupo cuenta con unos 1.100 empleados.
En cuanto a instalaciones, tenemos laboratorios de aplicación propios, atendidos por expertos en cada sector, que desarrollan aplicaciones con ingredientes y aditivos de nuestras representadas. En concreto, el laboratorio de alimentación está situado en Bélgica, en la ciudad de Mechelen. Este laboratorio nos sirve, tanto para realizar el desarrollo de productos de representadas que, o no tienen laboratorio de aplicación o prefieren que seamos nosotros quienes lo hagamos, como para hacer aplicaciones de diferentes ingredientes de distintas representadas para poder guiar al cliente mostrando un producto terminado similar al suyo, utilizando más de un ingrediente de los que representamos. Además, estas instalaciones también nos sirven como centro de formación para el equipo comercial.

¿Qué peso tiene España dentro del Grupo?
-IMCD en el área Ibérica, incluyendo también Portugal, tiene una facturación de unos 95 millones de euros, lo que representa alrededor del 7 % del volumen de negocio del Grupo.

¿Qué productos integran la cartera de la División de Alimentación y Nutrición de IMCD España? Háblenos de sus representadas.
-Contamos con una variada cartera de firmas representadas, de las que debo subrayar que todos son muy interesantes y con mucho potencial de desarrollo. Los productos y representadas más importantes que tenemos son los siguientes:
-En minerales y fibras para el procesado de aceite: Imerys, Oil Dri y Jacobi.
-En emulsionantes, enzimas, proteínas aireantes, extractos de levadura: Kerry Ingredients.
-En goma acacia: Alland&Robert.
-En lecitina de girasol: Deoleo.
-En derivados lácteos para nutrición deportiva: Friesland Campina.
-En lecitina de soja y harinas de soja: RF Solutions.
-En ácidos orgánicos para síntesis de aromas: Eastman.
-En nucleótidos: Euticals.
-En L-cisteína vegetal y ciclodextrinas: Wacker.
-En recubrimientos para quesos: Sonneborn.
-En estevia: SGF, compañía con la que recientemente se ha firmado un acuerdo paneuropeo de distribución de sus productos de estevia.
-En celulosa microcristalina para complementos nutricionales: FMC.
-En fibras de trigo, bambú y celulosa: Interfiber.
-En colorantes: Sensient.
-En derivados del café: Couke.
-En antiespumantes silicónicos, Wacker, y no silicónicos, Spumatrol.
-En sílices pirogénicas: Wacker.
Una particularidad del Grupo IMCD es que ofrece a los representados que lo quieran, una coordinación única, un Product Manager europeo que coordine todos los mercados en los que la empresa quiera operar con sus productos. Éste ha sido otro de los aspectos que han impulsado también la creación de la División Food & Nutrition en el mercado ibérico, ya que algunos clientes, caso de Kerry Ingredients, que trabaja con el Grupo a nivel paneuropeo, están interesados en crecer en el mercado español.

 

¿Cuáles son los productos estrella de la empresa en el mercado español y cuáles son sus principales campos de aplicación?
-Los sectores en los que estamos mejor introducidos y para los que tenemos una mayor cartera de productos son:
-Para el segmento de grasas comestibles y aceites: minerales, agentes de filtrado, emulsionantes, ciclodextrinas y colorantes.
-En el sector de panificación y bollería: emulsionantes, enzimas, proteínas aireantes, sustitutos de mantequilla, derivados del café, antiapelmazantes, fibras de trigo y L-cisteína vegetal.
-Dentro de nuestra cartera dirigida a los fabricantes de aromas, cabe destacar los ácidos orgánicos, L-cisteína vegetal (con certificados kosher y halal), gomas, colorantes, antiapelmazantes y extractos de levadura.
-Dirigidos a los sectores confectionary y chocolates, destacan en nuestro portafolio: goma acacia, gelatina, proteínas aireantes, colorantes, derivados del café, lecitinas y antiapelmazantes
-Y en el área de Nutrición, los productos más destacados son los nucleótidos, las proteínas lácteas, la estevia y MCC.

¿Cómo valora la evolución de la compañía en el último ejercicio?
-A pesar de que algunas unidades de la negocio, han sufrido la desacerelación de la industria, la cifra de ventas del negocio de Alimentación aumentó en cerca de un 30% respecto al resultado del 2010. Parte de este crecimiento se debe a la compra, a finales del 2010, de la división comercial de la empresa Warwick, con oficinas de venta en España, Portugal, Italia, Francia y Malasia. Esta compra aportó interesantes negocios en el sector de alimentación y nutrición y como consecuencia de este crecimiento, se crea la nueva división Food & Nutrition en Iberia a finales del 2011.

¿Cuáles son sus expectativas de mercado en 2012?
-Nuestras previsiones apuntan a lograr este año un 20 % de crecimiento en el negocio Food & Nutrition, sin incluir posibles adquisiciones. Lo más destacable es que hemos hecho una clara apuesta por invertir en lo que sea necesario para satisfacer a los clientes. En este sentido, invertiremos tanto en aumentar el equipo humano como en el servicio a las representadas.

¿En qué líneas de investigación están trabajando sus representadas?

-Nuestras representadas se caracterizan por una gran adaptación a las demandas del mercado, a través de sus desarrollos de productos. En este sentido, en el caso de Kerry Ingredient cabe destacar unas proteínas aireantes como sustituto de albúmina de huevo, especialmente interesantes por el aumento de precio y posible escasez de producto a raíz de la nueva legislación sobre las condiciones de producción de las gallinas.
Por parte de Deoleo, una línea de investigación interesante es la sustitución de lecitina de soja, por la dificultad cada vez mayor de conseguir soja no transgénica y por tema de alérgenos.
Otro ejemplo destacable es el de Wacke, en relación con el uso de ciclodextrinas como emulsionante y estabilizante sin número E, sobre todo en mayonesas. También están trabajando en el uso de ciclodextrinas para enmascarar malos sabores.

 

Publicado en la revista Tecnifood núm.81 (mayo/junio 2012).

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