“Hay que dar un nuevo impulso a la lucha contra la obesidad”

Trinidad Jiménez, ministra de Sanidad y Política Social, analiza los resultados de la estrategia NAOS y otras acciones tendentes a combatir la obesidad, a través del futuro Plan de Acción 2010-2015. Repasa también las novedades legislativas que buscan afianzar la seguridad alimentaria, y ofrecer a los consumidores unos productos con garantías de calidad

¿En qué estado se encuentra actualmente la industria alimentaria en España?
– La industria alimentaria española es un sector estratégico y que, a pesar de la crisis que estamos atravesando, se encuentra en una buena situación, gracias al gran esfuerzo realizado en los últimos años para ser competitivo, invirtiendo en equipos y en I+D+i, mejorando tanto los productos como sus presentaciones, dotándolos de valor añadido.

Después de cuatro años de Estrategia NAOS, nos gustaría que hiciese un balance actualizado. ¿Qué objetivos se han cumplido? ¿Cuáles quedan todavía por alcanzar? ¿Cuáles son los nuevos retos a seguir?
– El balance es muy positivo, porque hemos logrado que la sociedad muestre  una preocupación cada vez mayor sobre la importancia que tiene para la salud mantener una alimentación saludable y practicar habitualmente actividad física. Ya no se contempla la obesidad y el sobrepeso como un problema estético sino como un verdadero problema de salud. 
Además, hemos conseguido movilizar para esta causa a numerosas instituciones y organizaciones, incluyendo a otros departamentos y a las empresas de alimentación. De hecho, esta colaboración pública-privada para resolver este problema de salud mereció el reconocimiento de la Organización Mundial de la Salud, con un premio en la conferencia ministerial de lucha contra la obesidad, celebrado en Estambul en noviembre de 2006.
Pero creemos que hay que dar un nuevo impulso a la lucha contra la obesidad y a la estrategia NAOS. Para ello, queremos basarnos en el análisis de la situación actual y el conocimiento científico existente en esta materia, además de ser coherentes con las recomendaciones de los organismos internacionales con los que tenemos acuerdos suscritos.
Nuestra intención es elaborar un Plan de Acción de la Estrategia NAOS 2010-2015, que cuente con objetivos nutricionales, de actividad física y de prevalencia de obesidad en la población para este periodo, una batería de medidas e iniciativas que permitan alcanzar los objetivos propuestos y disponer de un sistema de seguimiento y evaluación para medir el progreso realizado.

Se ha logrado disminuir la cantidad de sodio en el pan y se está combatiendo la obesidad infantil. ¿Qué nuevas estrategias está llevando a cabo el Ministerio actualmente en materia de alimentación?
– También queremos presentar el próximo año un Plan de Reducción del Consumo de Sal, para así disminuir la prevalencia de hipertensión arterial y la morbilidad y mortalidad por las enfermedades cardiovasculares. Este programa se basará en campañas de comunicación a la sociedad, para que añada menos sal en la comida y estímulos a las empresas para que los productos alimentarios contengan menos sal.

Parece que la gripe A y las nuevas propuestas para controlar el consumo de tabaco están solapando la labor del Ministerio en los temas de seguridad alimentaria. ¿Qué están haciendo para que la población conozca el alcance de las acciones que, en esta materia, están ustedes realizando?
– Aunque pudiera parecer que los dos temas mencionados están monopolizando la atención del Ministerio, los temas de seguridad alimentaria siguen recibiendo toda la atención que requieren. Es más, en estos momentos se encuentra en proceso de elaboración la Ley de Seguridad Alimentaria y Nutrición, incluida en el programa electoral del Partido Socialista Obrero Español correspondiente a las últimas Elecciones Generales.
La Ley nace con voluntad de abordar la cadena alimentaria en su integridad, es decir, desde la producción primaria hasta su puesta a disposición del consumidor. Además, recoge la necesaria actualización de la normativa básica estatal, hasta la fecha contenida en la Ley General de Sanidad. En los más de 20 años transcurridos desde que estos fundamentos de la organización y regulación de la sanidad alimentaria han estado en vigor, se han ido produciendo importantes cambios normativos y organizativos que han dado lugar a un nuevo concepto de la seguridad alimentaria, tanto a nivel comunitario como a nivel nacional, en línea con la necesidad de consolidar la confianza de los consumidores en la seguridad de los productos alimenticios que consume.
Igualmente, la globalización de los intercambios comerciales y los movimientos migratorios, los cambios en las preferencias de consumo alimentario y en la nutrición de los ciudadanos españoles plantean, asimismo, problemas nuevos que exigen soluciones legislativas también nuevas. Destaquemos la tendencia creciente de la obesidad y el sobrepeso que la OMS considera ya una epidemia. El borrador de la Ley está ya finalizado y se han iniciado los trámites de consultas internas. 

La Unión Europea ha promulgado numerosos reglamentos tendentes a racionalizar el uso de ingredientes y alegaciones nutricionales. ¿Cuál ha sido la respuesta de la industria alimentaria española a estas iniciativas? ¿En qué estado se encuentra la aplicación de estos nuevos reglamentos?
– El Reglamento por el que se regulan las declaraciones nutricionales y de propiedades saludables en los alimentos, aprobado en 2006, tiene un doble objetivo: por un lado garantizar la protección e información del consumidor, y crear condiciones iguales de competencia para la industria alimentaria. Por ello, su adopción y desarrollo, que alienta la innovación dentro del ámbito alimentario, ha contado con un gran apoyo por parte de la industria.
En relación con la aplicación de este reglamento, el MSPS, a través de la AESAN, está participando activamente en los trabajos para la inclusión de nuevas alegaciones nutricionales en el anexo del Reglamento y en la elaboración de la lista comunitaria de declaraciones saludables, contempladas bajo el artículo 13, que son aquellas distintas de las de reducción de riesgo de enfermedades y las relacionadas con la salud y el desarrollo de los niños.
Para estas últimas, está previsto que próximamente se publiquen en el Diario Oficial de la Unión Europea las primeras que han sido autorizadas tras contar con dictamen favorable de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA, por sus siglas en inglés). Continúan, asimismo, los trabajos para el establecimiento de perfiles nutricionales, que pretenden garantizar que los alimentos que realicen algún tipo de declaración tengan una composición que contribuya a una nutrición óptima.

¿Qué está haciendo el ministerio para conciliar esta nueva legislación con las normativas nacionales y regionales, así como también las diferentes consejerías de las CC.AA.?
– Hasta la adopción del Reglamento 1924/2006, no contábamos con legislación nacional o autonómica que regulara este tipo de declaraciones. Existen dentro del Ministerio, por otra parte, distintos instrumentos de coordinación entre administraciones para asegurar una implantación homogénea del reglamento en las distintas CC.AA.  

Está por consolidarse la Lista Comunitaria de Ingredientes. ¿Hasta qué punto se ha involucrado el MSPS en las configuración de dicho listado?
– España ha formado parte del Grupo de Expertos de Aditivos y Aromas de la Comisión Europea, participando así en la elaboración de estos Reglamentos. Asimismo, la industria española, a través de sus asociaciones europeas, ha tomado parte en esta elaboración.

¿Cuál ha sido la respuesta de la industria alimentaria con respecto a estas nuevas exigencias legales?
– La AESAN colabora con todos los sectores implicados. En concreto, la industria alimentaria responde a las solicitudes de información adicional necesarias para el desarrollo de esta legislación.

La crisis económica está haciendo que las marcas del distribuidor ganen espacios. ¿Corre peligro la innovación y la garantía de que los alimentos ofertados cumplan con los requisitos sanitarios y de calidad en sus ingredientes?
– No. Las exigencias por parte de la Administración respecto de la seguridad alimentaria de los productos que se ponen en el mercado son las mismas, sea una marca reconocida o un producto de distribuidor.

¿Cuál ha sido la coordinación entre el MSPS y los otros ministerios cuya labor incide directamente o indirectamente en la industria alimentaria? ¿Qué quedaría por mejorar?
– Las responsabilidades en materia de seguridad alimentaria en nuestro país están repartidas en las tres administraciones públicas. De ahí que se constituyera la Agencia de Seguridad Alimentaria y Nutrición con una misión clara de promover y salvaguardar la seguridad alimentaria desde el ámbito de actuación de las competencias de la Administración General del Estado, propiciando la colaboración y coordinación  de las demás administraciones públicas y sectores interesados, incluidas las asociaciones de consumidores y usuarios. Es, por tanto, esta coordinación uno de los principales valores y objetivos de la agencia, estando representadas tanto las administraciones como las asociaciones de industrias y consumidores en sus órganos de consulta y gobierno. La nueva Ley de Seguridad Alimentaria nace también con un objetivo claro de integración y cohesión entre los distintos departamentos ministeriales.

¿Tiene previsto aplicar nuevas restricciones al consumo de alcohol entre menores de edad?
– No. Nuestro objetivo en este ámbito es la prevención y aumentar la percepción del riesgo sobre el consumo de alcohol por parte de los más jóvenes. En la adolescencia, el único consumo responsable es el consumo cero. 
Para lograrlo, estamos trabajando directamente con las AMPAS, con seminarios de formación a los padres, porque queremos que se impliquen de una forma directa en la prevención del consumo de alcohol de sus hijos. También estamos desarrollando fórmulas que nos permitan llegar a los más jóvenes, a través de las nuevas tecnologías de la información y de las redes sociales.

¿En qué estado se encuentran las nuevas directrices a favor de la identificación de los alimentos aptos para celíacos?
– Como sabe, se ha aprobado un Reglamento europeo, a iniciativa española, que establece los límites de gluten que pueden contener un alimento para ser declarado “sin gluten”, que es de menos de 20 miligramos por kilo. Además, estamos trabajando con las principales asociaciones de celíacos para adoptar un logo o ideograma común, que podrá aplicarse a todos los alimentos que se consideren sin gluten.  Según nuestras previsiones, el número de productos que podrán llevar el símbolo de “sin gluten” se duplicará casi inmediatamente, pasando de 4.000 a 8.000. A medio plazo, esa cifra se multiplicará, con lo que significa para los celíacos: mayor capacidad de elección, precios más competitivos, mayor seguridad.

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