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Magrama: “El sector alimentario posee una gran estabilidad respecto de otros sectores económicos”

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Fernando J. Burgaz, director general de la Industria Alimentaria del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente

Fernando J. Burgaz, director general de la Industria Alimentaria del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, describe el buen comportamiento de la industria española. Aunque existen grandes desafíos, acelerar la innovación en pro de producir más eficientemente, nuevos modelos de comercialización, desarrollo de sistemas inteligentes de gestión y la garantía de seguridad y trazabilidad, y también grandes oportunidades: el aumento del consumo y la exportación

Antes de nada es necesario recordar que la industria alimentaria es un importante motor de la economía española, tal como queda claramente reflejado en los datos económicos que la describen. Ocupa, en términos de facturación, el primer lugar entre los sectores industriales de nuestro país, alcanzando sus ventas anuales en 2012 los 90.168 millones de euros, equivalentes al 20,5% de las ventas netas totales de la industria. Dicha cifra sitúa a la industria alimentaria española entre las cuatro primeras de Europa, detrás de Alemania, Francia e Italia, y la octava del mundo.

Para conocer con mayor precisión su situación actual, debe tenerse en cuenta que a consecuencia de la crisis económica, el sector alimentario se ha abierto, de forma muy notable, a los mercados exteriores a través de las exportaciones, en la actualidad el comercio exterior representa el 40% de la facturación de la industria alimentaria. El crecimiento en el exterior se ha visto reforzado año tras año, obteniéndose una balanza comercial positiva por quinto año consecutivo.

 El crecimiento en el exterior se ha visto reforzado año tras año, obteniéndose una balanza comercial positiva por quinto año consecutivo

En cualquier caso no debemos olvidar que el sector alimentario posee una gran estabilidad respecto de otros sectores económicos, que se pone especialmente de manifiesto en situaciones de crisis económica, circunstancia que se ha vuelto a constatar en nuestro país en estos años, con un buen comportamiento tanto en cuestión de facturación, como de mantenimiento del empleo.

Con objeto de potenciar su desarrollo y mejorar su eficiencia, se acaba de elaborar un Marco Estratégico de la Industria de Alimentación y Bebidas, como resultado de un trabajo conjunto entre la FIAB y el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, que va a permitir aprovechar al máximo sus ventajas competitivas y los recursos propios del sector, a la vez que se intentan corregir o compensar las debilidades que posee.

Claves que marcarán las tendencias

El sector alimentario debe hacer frente a los nuevos desafíos, dando respuesta a las necesidades de alimentos, bioproductos, bioenergía y otros bienes y servicios demandados por la sociedad. El Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, es consciente de la necesidad de integrar el conocimiento, mejorar su difusión y acelerar la innovación en beneficio del conjunto de los diferentes sectores relacionados con la agricultura y la alimentación.

El Programa Estratégico de Innovación e Investigación fomenta la innovación y alinea las necesidades de las empresas alimentarias con el conocimiento científico-tecnológico disponible 

Para ello está trabajando en la preparación de un Programa Estratégico de Innovación e Investigación, mediante el que se pretende fomentar la innovación y alinear las necesidades de las empresas alimentarias con el conocimiento científico-tecnológico disponible y facilitar la participación de ambos en los procesos y proyectos de investigación e innovación.

En el marco de dichos trabajos y con la colaboración de las organizaciones sectoriales se han identificado las prioridades sobre las que deben dirigirse los principales esfuerzos en el desarrollo de la tecnología alimentaria, los cuales se concretan en los siguientes puntos:

-Producir de forma más eficiente, a la vez que se mejora la productividad sin incremento del impacto ambiental.

-El desarrollo de nuevos modelos de comercialización y la organización de cadenas de distribución más flexibles, eficientes y sostenibles.

-La mejora de los procesos de la industria alimentaria y sus sistemas de control, avanzando en el diseño de la fábrica del futuro.

-Desarrollo de sistemas inteligentes de gestión y apoyo a la toma de decisiones empresariales.

-Garantía de seguridad, trazabilidad y etiquetado de alimentos.

Nuevas oportunidades que se abren

Son muchas y variadas las nuevas oportunidades que se abren ante el sector alimentario, por un lado, la demanda global de alimentos se espera que crezca a medio plazo, especialmente gracias al crecimiento de los mercados emergentes. Lo cual dará lugar a la aparición de nuevas necesidades y demandas de consumo.

En este sentido, la alimentación española y por tanto la industria alimentaria que la soporta se encuentra en unas buenas condiciones para aprovechar muchas de las ventajas ya identificadas, especialmente para ganar más presencia en los mercados exteriores. La más evidente se deriva de las opciones que nos ofrece el elevado prestigio de nuestra gastronomía o la posibilidad de aprovechar las sinergias existentes con el turismo o la cultura.

Pero el efectivo desarrollo de esas oportunidades va a requerir que la industria española aumente su colaboración en materia de I+D+i con universidades y centros tecnológicos, que faciliten nuevos avances y la incorporación de innovaciones en los procesos, en especial en cuestiones relacionadas con las nuevas tecnologías o las ciencias de la vida.

Pero también, teniendo en cuenta los rápidos cambios que está experimentando la sociedad, como pueden ser  el desarrollo de nuevos canales de distribución y  la utilización de nuevas tecnologías, se abren interesantes perspectivas para el sector también en cuestiones como la distribución o la logística. Adicionalmente, los recientes cambios normativos introducidos, como la ley de la cadena o la ley de unidad de mercado, abren también nuevas oportunidades de crecimiento, al poder contar con un nuevo marco normativo que facilitará que las relaciones entre los operadores se realicen con un mayor grado de equidad.

Fernando J. Burgaz, director general de la Industria Alimentaria

Más información en la edición impresa de Guía de la Tecnología Alimentaria 2014

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