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CIAL-CSIC: “La era de la digitalización es un reto, que cuenta con el apoyo de la I+D+i”

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Guía Tecnología Alimentaria
El CIAl-CSIC resalta en este artículo como se están impulsando planes para el desarrollo de la I+D+i en pro de la incorporación de las tecnologías digitales para la industria alimentaria “como medio para competir y dar respuesta a un entorno globalizado y que permite, además, la gestión en conjunto de la cadena de valor del producto, desde el proveedor hasta el consumidor”. Esta transformación digital requiere “no solo de una fuerte inversión del sector industrial, sino también de la aportación del sector de la I+D+i”, concluye CIAL

En la actualidad, el claro avance tecnológico del sector agroalimentario afronta un nuevo reto: la era de la digitalización. En este sentido, la producción y distribución de alimentos ha iniciado en España y en el resto del mundo un camino de no retorno. El uso de drones en el sector agrario, smartphones y tablets que envían órdenes de riego, la automatización de las unidades de producción, el uso de la robótica avanzada en almacenamiento y distribución, la implantación de herramientas de control digitales “en la nube”, el mapeo de materias primas, la monitorización y capacidad analítica en tiempo real, entre otros, son ejemplos de esta transformación digital que requiere no sólo de una fuerte inversión del sector industrial, sino también de la aportación del sector de la I+D+i.

La llamada “fábrica de alimentos 4.0” es una fábrica que permite conectar equipos, sensores y personas en tiempo real, y es un modelo que ha comenzado a implantarse en la industria alimentaria española. Es una fábrica inteligente, automatizada pero flexible, donde las personas, las máquinas y los sistemas de información están conectados, con el objetivo de un control total enfocado a la trazabilidad del producto y la constante obtención y análisis de la información para la toma de decisiones. Menor manipulación del alimento, capacidad de reconfigurar las líneas de producción con agilidad, anticipar un problema de seguridad, control de riesgos del mercado, reacción en tiempo real en situaciones de crisis, etc. son ejemplos de lo que la digitalización puede aportar a la industria alimentaria.

Por otro lado, es necesario considerar un consumidor cada vez más exigente, con hábitos de consumo cambiantes, que busca productos personalizados, usuarios de APP inteligentes, que se comunican y buscan información a través de las redes sociales. Estos consumidores piden conocer no sólo las calorías o la fecha de caducidad de los alimentos que compran, sino también de dónde provienen, los conservantes que contienen o el impacto de su elaboración en el medio ambiente. En este sentido, el tratamiento de la información a través del llamado “Big Data” es una clave de los beneficios que puede aportar la digitalización, porque permite recoger e interpretar una gran cantidad de información, que puede ser utilizada para la toma de decisiones “en continuo” tanto a nivel operativo como estratégico.

En España, el Plan de Desarrollo e Innovación del sector TIC (Tecnologías de la Información y las Comunicaciones) 2013-2016 ha impulsado el desarrollo de la I+D+i hacia el desarrollo de redes de producción digitalizadas, como medio para competir y dar respuesta a un entorno globalizado. En el sector alimentario, la incorporación de las tecnologías digitales permite la gestión en conjunto de la cadena de valor del producto, desde el proveedor hasta el consumidor final.

A nivel europeo, en los próximos siete años se desarrollará una de las iniciativas más destacadas de la Estrategia Europea H2020 en el sector alimentario. El Instituto Europeo de Innovación y Tecnología (EIT) impulsará la transformación del sistema de producción y distribución de alimentos, con una estrategia centrada en el consumidor. EIT Food pondrá en marcha programas de innovación dirigidos a dar respuesta a diferentes retos sociales, entre los que se encuentra la digitalización del sistema alimentario (“The Web of Food”). Un consorcio de empresa y centros de investigación invertirán cerca de 1.200 millones de euros, a los que se sumarán otros 400 millones de euros financiados por el EIT, para desarrollar el sistema alimentario del futuro. El nodo sur del EIT Food lo constituyen 11 socios y 14 empresas innovadoras de Israel, Italia y España. El Instituto de Investigación en Ciencias de la Alimentación (CIAL) participa en el nodo sur a través del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM).

“The Web of Food” desarrollará una red digital de suministro de alimentos con el consumidor y la industria como socios igualmente integrados para mejorar la seguridad, la trazabilidad en tiempo real, la calidad y la sostenibilidad de los principales productos comercializados a nivel mundial. También, pretende aprovechar el sistema de digitalización para reducir desperdicios y ahorrar recursos (agua, energía, embalaje y otros materiales de producción) e integrar a los consumidores en el sistema de comercialización a través de dispositivos de asistencia móviles y nuevos desarrollos de comercio electrónico.

Dra. Tiziana Fornari Reale, Directora
Dra. Mar Villamiel Guerra, Vicedirectora
Instituto de Investigación en Ciencias de la Alimentación, CIAL (CSIC-UAM) Campus de Excelencia
Internacional UAM+CSIC

Otras informaciones en los contenidos privados de techpress.es y en la edición impresa de la Guía de la Tecnología Alimentaria 2017

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