La Comisión Internacional del Huevo defiende las bondades de este alimento

El Instituo de Estudios del Huevo (IEH) ha remitido un comunicado en el que se refleja la respuesta de la International Egg Commission (IEC) en contra de las conclusiones del estudio publicado en la revista Atherosclerosis, en el que se sugería que el consumo de huevos puede ser casi tan perjudicial para el corazón como fumar. Esta conclusión rompe con una larga lista de estudios previos y recientes sobre las bondades del huevo en relación al riesgo cardiovascular.

El estudio, titulado “Egg yolk consumption and carotid plaque”  se ha realizado en Canadá por un grupo de investigadores encabezado por el doctor J. David Spence. Sin embargo, tal como explica el IEC, “numerosos cardiólogos opinan que el estudio no debe ser tomado muy en serio ya que afirman que no está bien planteado”. Así, el Steven Nissen, presidente del Departamento de Medicina Cardiovascular de la Cleveland Clinic Foundation, afirma en un correo electrónico que “ésta es una investigación de muy mala calidad que no debe influir en los hábitos dietéticos del paciente”, aclarando que “es extremadamente importante entender la diferencia entre ‘asociación’ y ‘causalidad”. Nissen explica que los investigadores se basaron en los pacientes para recordar cuántos huevos consumieron, preguntando una sola vez y asumiendo que el consumo se mantenía constante, lo cual no es exacto. También indicó que la forma en que los investigadores midieron la placa de la arteria carótida de los pacientes ha sido objeto de “muchas críticas”, y que los investigadores no tuvieron en cuenta otros factores dietéticos.
De igual modo, el doctor David Frid, cardiólogo de la Clínica Cleveland, comunicó a ABCNews.com que no cree que fumar deba ser equiparado con el consumo de huevos “ya que los huevos tienen un impacto más bien indirecto sobre enfermedades cardiovasculares. El huevo primero debería aumentar el colesterol para así crear la acumulación de placa. El impacto del tabaquismo sobre la enfermedad del corazón es directo, ya que fumar causa la inflamación de las arterias, lo que impulsa al cuerpo a responder con la formación de placa”. Además, el doctor Frid indica que el estudio no tiene en cuenta otros factores como la práctica de ejercicio de los pacientes u otros hábitos dietéticos. “Puede ser que las personas que consumen una gran cantidad de huevos también consuman una gran cantidad de otros alimentos grasos”.
Tras la publicación del estudio canadiense, el Egg Nutrition Center en Chicago contactó con siete investigadores cardiovasculares para conocer sus puntos de vista sobre el estudio, tres de los cuales figuran entre los principales investigadores de epidemiología en EEUU. Todos coincidieron en indicar varios fallos en el diseño del estudio, siendo las siguientes algunas de las declaraciones realizadas al respecto: “se trata de un estudio transversal y, como tal, es imposible llegar a una conclusión causa-efecto”; “no parece haber ningún control en la dieta para otros alimentos (además del huevo), un gran fallo”, “los sujetos ya estaban enfermos, por lo que esta es la configuración clásica de un sesgo de información que puede conducir exactamente al resultado que hallaron, en el que los pacientes más enfermos registraban un consumo de huevo más elevado”.

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