Oriol Viladevall, director general de Innovafood 2005

Innovafood 2005 es una compañía joven, pero avalada por la larga experiencia en el mercado de ingredientes alimentarios de su director general, Oriol Viladevall, quien en esta entrevista nos detalla los puntos clave de la filosofía de la empresa. Su apuesta por productos de calidad y valor añadido y su concentración en una cartera reducida de representadas -”hasta que dominamos un  mercado, no damos el siguiente paso”-, junto con su vocación de servicio al cliente, son las máximas que marcan el ritmo de la firma


Desde su nacimiento en 2005, Innovafood ha tenido como compañeras de viaje a dos de sus representadas: Cosucra y Prova, ¿podría detallarnos en que centra su actividad cada una de estas compañías?

-Cosucra ha sido nuestra compañera desde que iniciamos nuestra aventura empresarial, en abril de 2005, y pocos meses después se sumó la compañía Prova. Con ambas hemos trabajado exclusivamente hasta hace tres años, en que se incorporó a nuestra cartera la representación de Novastell y, más recientemente, KitoZyme.
Cosucra es una firma belga fabricante de fibras solubles denominadas inulinas y fructoligosacáridos, y de derivados del guisante, básicamente de la proteína aislada del guisante. Su principal mercado potencial es la industria láctea, de panificación y nutracéutica, es decir productos de dietética y alimentación especial. Su oferta se concentra en torno a cinco marcas muy definidas, que son Fibruline y Fibrulose, en el caso de las inulinas y fructoligosacáridos de la raíz de achicoria; Exafine, fibra insoluble externa de guisante; Swelite, fibra de guisante interna, y Pisane, proteína aislada de guisante.
Con Prova empezamos a trabajar en julio de 2005. Se trata de una compañía francesa, con sede en Montreuil-sous-Bois, al sur de París, que está especializada en aromas de vainilla, café y cacao. También, trabaja con productos complementarios a estos aromas esenciales. Me gustaría destacar la gran importancia que Prova tiene a nivel internacional en el sector de las vainillas, siendo de hecho la principal transformadora mundial de extractos de vainilla. A partir de estos extractos, de los que cuenta con más de 150 referencias, tiene una gama casi infinita de aromas de vainilla, ya que además de los productos estándares, que también los tiene en su catálogo, lo que Prova ofrece son productos a medida del cliente. Uno de sus principales valores es que tiene un grado de especialización muy elevado.
En cuanto a su infraestructura, además de su fábrica en el sur de París cuenta con un centro de producción en la Bretaña, dedicado a la investigación en biotecnología y una planta envasadora para la gama foodservice, que es también una rama de actividad muy importante para Prova. Asimismo, tiene delegaciones propias en EE UU, Alemania e Inglaterra.
Actualmente, Prova está construyendo una nueva planta de extractos de cacao en los terrenos colindantes a su fábrica actual, con la que tiene previsto triplicar su producción, y que estará operativa en julio de 2012. Adicionalmente, están instalando un moderno centro logístico, para mejorar la distribución a los clientes.

Cronológicamente, el tercer partner de Innovafood ha sido Novastell. Háblenos de esta representada.
-Novastell se incorporó a nuestra cartera en 2009. Es una firma francesa, especializada en lecitinas de soja y girasol y fosfolípidos de diferentes orígenes (soja, caviar, huevo, leche). El hecho de trabajar esta línea de productos, que es una gama muy tecnológica y complicada, parte de mi anterior experiencia en la firma Lucas Meyer, ahora en la órbita de Cargill, cuyo director general en Francia, fundó hace cinco años Novastell. Puesto que él conocía mi experiencia en este tipo de productos, acordamos colaborar en su distribución en España, lo que está funcionando de maravilla. Estamos trabajando las gamas de lecitinas, sobre todo orientadas al sector de panificación, a la industria del chocolate industrial y, también, de un modo importante al ámbito nutracéutico. También estamos representando sus fosfolípidos, que son un producto muy interesante, por su capacidad de mejora en las reacciones neuronales, lo que les hace muy atractivos para su aplicación en cualquier suplemento alimentario orientado a temas de memoria y prevención de enfermedades neurodegenerativas.

A finales de 2011, Innovafood ha incluido en su actividad una nueva representada, KitoZyme ¿Qué aporta esta empresa a su catálogo?
-KitoZyme es una compañía belga, que tiene su origen como un spin off de la Universidad de Lieja, surgida de la realización de trabajos de investigación de esta Universidad, que han desembocado en la fabricación del polímero chitosán por la vía de origen vegetal, o para ser más exactos, procedente del hongo aspergillus niger. La gran ventaja de este producto es que se trata de un polímero muy estandarizado, a diferencia del chitosán tradicional, que procede normalmente de las pieles de moluscos y que tienen perfiles muy variables y, por tanto, efectos muy distintos en cuanto a su uso. Nuestro chitosán es mucho más estándar y eso le hace hasta un 30 % más eficiente que el chitosán de origen animal.
La fabricación del chitosán vegetal de KitoZyme es muy tecnológica y costosa a nivel de proceso, lo que hace que los precios sean más altos, pero el mercado está aceptando muy bien este producto, sobre todo por su mayor eficiencia y porque al ser de origen no animal puede certificarse como kosher y halal. A los clientes de países árabes, Israel e incluso EE UU es muy importante poder suministrarles productos con estas certificaciones.
Por tanto, KitoZyme es una firma que encaja perfectamente con nuestra filosofía de producto. No somos una empresa con productos baratos, pero apostamos por  ingredientes de muy alta calidad. Esto en épocas de crisis tiene sus dificultades, pero prefiero negocios a largo plazo y de futuro.

¿Esta incorporación responde a haber aprovechado una oportunidad o significa un cambio de política de Innovafood en cuanto a volumen de representadas?
-Para analizar nuestra evolución, es importante entender la propia esencia de Innovafood. Somos una empresa pequeña y queremos seguir siéndolo. Nos debemos a una tipología de proveedores, que tienen una particularidad, tres de ellas son empresas familiares y mantenemos un trato cercano y una relación muy dinámica.
No queremos ser especialistas en todo, sino centrarnos y dosificar nuestras energías. Por esta razón, cuando creemos que tenemos un mercado dominado, entonces es cuando nos vemos con la capacidad de subir un escalón más. Así ocurrió en el caso de la llegada de Novastell, tras conocer ya muy bien el mercado de Cosucra y Prova, y también ha sido así en el caso de Kitozyme, una empresa que ya conocía el mercado español y quería potenciar su presencia en él confiando en Innovafood.
En el futuro surgirán nuevas incorporaciones, pero siempre siguiendo esta estrategia de apostar por productos con valor añadido. No es mi estrategia trabajar commodities, aunque puntualmente pueda interesarme un producto en este segmento que sirva para completar una gama.

¿Cuál es el perfil de empresa que buscan para sumarla a su portafolio?

-Siempre hemos apostado por productos con garantía de origen, es decir, que tengan un control exhaustivo de calidad realizado desde nuestras representadas. Es decir, en primer término, apostamos por empresas que garanticen un producto de calidad como el mercado español se merece y, al respecto, debo subrayar que es especialmente exigente. Hay compañías en nuestro país que tienen una rigurosidad de trabajo que no tienen en muchos países europeos que, aparentemente, están considerados como superiores a nosotros.
En resumen, en una representada valoramos: especialidad y valor añadido en el producto.

¿Cuál será el próximo paso?
-La estevia es un producto que me interesa bastante y, de hecho, ya estamos trabajando en ello. Hemos firmado una carta de intenciones con la firma Stevia Natura en Francia, que cumple con ese perfil del que hablaba antes: empresa europea, en manos locales, que trabaja con certificaciones y la rigurosidad con que se hace en Europa.
La estevia es un edulcorante muy complicado y la legislación lo ha puesto bastante difícil. Por ello, en el momento que decides poner esto en el mercado hay que ofrecer un servicio técnico muy riguroso, porque de lo contrario, se pueden cometer grandes errores de aplicación. Por el momento, nosotros estamos iniciando nuestros contactos comerciales con esta empresa y ya hemos incluido estos productos en nuestro portafolio y comenzado a ofrecérselos al mercado español.

¿Cómo se ha comportado el negocio de Innovafood en el pasado ejercicio?
-Sin querer parecer pretencioso, debo decir que en Innovafood no hemos notado el impacto de la crisis. No hemos dejado de crecer de forma importante en los últimos cinco años. Es cierto que se aprecia una mayor prudencia en el lanzamiento de nuevos productos, en especial en los segmentos de alto valor añadido, donde la innovación se ha ralentizado y, lógicamente, eso lo hemos notado.
En nuestra empresa, los proyectos son a largo plazo. Es decir, no se trata de mandar una muestra y mañana ya está el producto en el mercado, sino que hay muchos meses de desarrollo y, por lo tanto, el resultado que estamos obteniendo ahora es fruto del trabajo realizado cinco o seis años atrás.
Es importante señalar que hay un cambio de comportamiento del consumidor hacia las marcas del distribuidor, que están creciendo de forma espectacular. La combinación de clientes con grandes capacidades en este segmento junto con los que desarrollan marcas líderes de éxito en el mercado es lo que también ha contribuido a que hayamos tenido esta evolución en positivo.

¿Qué evolución ha tenido su facturación en 2011?
-El comportamiento ha sido distinto de unas firmas a otras. En el caso de Cosucra, nos hemos mantenido estables en 3,56 millones de euros, porque, aunque han aumentado las ventas en volumen, tuvimos que reducir los precios y eso ha hecho que  la cifra de negocio no haya crecido.
Con Prova hemos tenido un crecimiento notable, subiendo más de un 50 %, hasta alcanzar unas ventas de 1,5 millones de euros. Esto ha sido posible gracias a la gran calidad del producto y a que el servicio de Prova es extraordinario y eso es algo que ha hecho que nuestros propios clientes nos recomienden y haya habido un eco importante en el mercado.
Novastell, que es facturación propia, ha tenido unas ventas de unos 500.000 euros. En este ámbito, hay que señalar que las lecitinas están en buena parte en manos de multinacionales y hay clientes de pequeña y mediana dimensión que no se han sentido bien tratados por estos grandes operadores. Aquí tenemos un hueco que hemos sabido aprovechar.

¿Cuáles son sus productos más exitosos en el mercado español?

-En el caso de cada una de las representadas podría citar un producto más destacado. Con Cosucra, la apuesta más fuerte se ha hecho con la inulina más estándar, que ha demostrado funcionar bien en el 90 % de las aplicaciones, y eso la ha convertido en un producto muy exitoso. Todo ello, a pesar de que no se han admitido algunas alegaciones como su efecto prebiótico o su capacidad de absorción de calcio, lo que ha frenado su crecimiento, que venía siendo en torno a un 20 % anual.
En Prova, los extractos son los que más avanzan, porque las empresas buscan un etiquetado lo más limpio posible y en este sentido los extractos de vainilla y cacao son “el Ferrari de los aromas” y lo mejor que puedes poner en el etiquetado. En España los extractos de vainilla y especialmente  los de cacao están funcionando muy bien. A ello ha contribuido también el hecho de que actualmente el cacao está muy caro y las empresas necesitan potenciar este sabor.
En el caso de Novastell, lo que mejor está funcionando son los fosfolípidos, que por su funcionalidad en temas de memoria están creciendo espectacularmente.
Por último, en el caso de Kitozyme, trabajamos con un único producto, que es el chitosán de origen vegetal, que está despertando un gran interés.

¿Tienen proyectos de expansión a otros mercados?
-No, mi estrategia se centra en España. No descarto en un futuro pensar en mercados como el latinoamericano, pero hoy el foco está únicamente en nuestro país.

¿Qué tipo de servicios ofrecen a sus clientes?
-Establecemos con ellos una relación a largo plazo, estable y leal. Tengo una buena cantidad de clientes a los que puedo considerar amigos. Nuestra máxima es dar siempre una respuesta veraz y rápida, que el cliente sepa lo que va a tener. No hay nada más frustrante que no tener una respuesta clara.
Si un cliente me pide algo inesperado debe saber en el mismo día en qué medida vamos a poder atender sus necesidades.

Sabemos que tienen previsto ampliar sus instalaciones, ¿Cuándo se inaugurarán?

-A finales de 2011  tuvimos la oportunidad de adquirir una superficie anexa a nuestras oficinas de Barcelona y esperamos ya contar con esta ampliación en funcionamiento a mediados de este año. Además de duplicar nuestro espacio, con nuevos despachos y sala de reuniones, aprovecharemos para dar un cambio radical a nuestra sede. Esta ampliación supondrá una inversión total superior a los 200.000 euros.

¿Qué otros proyectos de interés tienen previstos a corto/medio plazo?
-Innovafood se había especializado en la rama industrial y es en lo que hemos crecido mucho estos últimos años, pero ahora queremos seguir avanzando y posicionarnos de una manera activa en el mercado foodservice, en el que Prova tiene una importante presencia. Son los mismos aromas que se emplean en el campo industrial, pero en envases más pequeños para pastelería, elaboración artesana de alimentos y horeca. Este año apostaremos por este segmento de mercado, poniendo al frente a Anna Costa, que es actualmente responsable interna y Costumer Service de la empresa y que, de algún modo, ya se estaba ocupando de estos productos, pero que ahora se dedicará de manera exclusiva.
Esto, lógicamente, forma parte de una reestructuración en la que, para cubrir sus anteriores funciones, hemos contratado a una nueva persona, Gemma Morera,  que se hará cargo de la gestión interna, es decir pedidos, compras, etc. Nuestra estructura se completa con Paula Sánchez, como Product Manager de Cosucra y conmigo, como director general.
Otro proyecto interesante es, de la mano de Novastell, la organización de un Seminario sobre alimentos y salud cerebral, en el que hablaremos de las problemáticas sociales y económicas que conlleva este tipo de enfermedades y sobre lo que podemos hacer para reducir este impacto desde el punto de vista nutricional, profundizando en el papel que juegan el DHA y los fosfolípidos. El encuentro está programado para el 17 de mayo, en Barcelona.

¿Qué esperan de 2012?
-En 2012, básicamente nos centraremos en consolidar la nueva línea foodservice.Actualmente hemos contratado un consultor externo que nos ayuda en la detección de oportunidades de negocio. Según nuestras previsiones, septiembre sería el punto de lanzamiento.

 

Publicado en la revista Tecnifood núm.81 (mayo/junio 2012).

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