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Platos preparados ralentizan el crecimiento

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El sector de platos preparados esterilizados, congelados y refrigerados ha ralentizado el crecimiento que venía registrando en los últimos años, manteniendo no obstante su tendencia positiva dentro de un contexto de caída generalizada del consumo privado e, incluso, se espera una reactivación en 2010. Una parte de este buen comportamiento se podría atribuir al dinamismo de las empresas que apuestan por  el lanzamiento de nuevos productos, variedades y presentaciones cada vez más atractivos a ojos de un consumidor que aprecia además su calidad y rapidez en la preparación

La comercialización de platos preparados viene ganando espacio de forma significativa en los últimos años en los lineales de la distribución. Está formado por un heterogéneo conjunto alimentos con un sinnúmero de presentaciones, cuyo nexo de unión es el de facilitar la vida a un consumidor cada vez más celoso de su tiempo libre, sin descuidar la calidad de los ingredientes empleados en su elaboración, y también la necesidad del frío, en mayor o menor grado, para su conservación. Si en un principio se veía como algo extraño adquirir en un supermercado productos como una tortilla de patata, hoy en día la mayor parte de la población incluye en su cesta de la compra diaria o semanal algún plato preparado con el que acortar el tiempo de estancia en la cocina o hacer frente a un imprevisto. Ahora conviven en los lineales productos que podíamos denominar “clásicos” de nuestra cocina como pollos asados, arroces o ensaladas, con otros más acordes con la globalización como la comida étnica, destinada en principio a los inmigrantes y cada vez más demandada y consumida por los españoles.
La eclosión de estos productos se ha producido tanto por la cada vez mayor disparidad de hogares con distinta composición y edades que aprecian sobre manera la ventaja de “tener la comida hecha”, como por la importante apuesta que han realizado las empresas de este sector por tratar de ofrecer alimentos a la carta para casi todo el mundo. Ello ha llevado consigo un importante esfuerzo inversor por parte de las empresas en investigación y tecnología destinada a mejorar tanto los componentes de los alimentos, buscando productos cada vez más sanos, como la presentación y conservación de los mismos.

Soluciones para casi todas las necesidades
El sector de platos preparados está considerado como uno de los más dinámicos de todo el sector alimentario ya que ha sido capaz de ir ofreciendo soluciones novedosas e innovadoras que le han llevado a registrar crecimientos anuales  por encima del 10% durante los últimos años. Debemos dejar constancia no obstante  que estamos ante un único sector que agrupa a numerosos segmentos muy diferenciados entre sí. Por ello, es muy difícil cuantificar de forma exacta este mercado que, según la mayoría de las fuentes, se situaría por encima de los 2.000 millones de euros anuales. Así, para el anuario de Mercasa el mercado global de platos preparados y precocinados podría acercarse a los 2.700 millones de euros. Los platos preparados congelados, con unas 250.000 toneladas, habrían superado a los refrigerados y supondrían ya algo más del 42% del conjunto, con una subida que se aproxima al 10%. Una parte importante de este aumento se lo llevan las pizzas congeladas con subidas superiores al 30%. Los platos preparados refrigerados vieron frenado su crecimiento a un porcentaje cercano al 9%, pasando a representar algo más del 33% del mercado.
Una tendencia casi idéntica muestra el estudio elaborado por la consultora DBK que refleja cómo el lanzamiento de nuevos productos sostuvo su crecimiento durante 2008. El valor de las ventas en el mercado interior habría alcanzado los 2.115 millones de euros, tras registrar un aumento del 5,8% respecto a 2007, año en el que el crecimiento fue del 8,7%. Para la consultora, el segmento de platos refrigerados fue el que registró un mayor dinamismo, habiendo alcanzado una tasa de variación del 6,9%, con lo que se aproximó a los 700 millones de euros. Productos como las pizzas o las recetas mantuvieron un buen tono. Por su parte, los platos congelados experimentaron un incremento del 5,4% hasta los 875 millones de euros, mientras los otros platos (deshidratados y esterilizados, fundamentalmente) totalizaron 545 millones de euros, registrando un crecimiento del 4,8% respecto a 2007. Para DBK el aumento de los costes de aprovisionamiento y el débil incremento de los precios, en un contexto de menor crecimiento del negocio y de aumento de la cuota de mercado de las marcas de la distribución, determinaron que en 2008 la rentabilidad de las empresas de platos preparados empeorara. Estima que la participación sobre ventas del resultado de las actividades ordinarias se situó de media en el 3-4%, nivel por debajo del contabilizado un año antes. 
Una valoración muy similar de este mercado nos la ofrece la Asociación Española de Elaboradores de Platos Refrigerados (AEPR). En base a sus cifras, el sector habría experimentado en 2008 un crecimiento del 10,9% en volumen y del 8,6% en valor, estimando el tamaño del mercado de los platos preparados refrigerados por encima de los 705 millones de euros. Su previsión, a falta de los datos definitivos, era que el incremento en 2009 se situara en torno al 8%. La AEPR cuenta actualmente con ocho miembros que representan algo más del 45%, tanto en volumen como en valor, del total del mercado de platos preparados refrigerados. Según un estudio encargado por la Asociación, el consumidor percibe a estos productos como una  alternativa sana, natural y variada para poder comer bien, al tiempo que ahorra un tiempo en la cocina que se puede dedicar a otras actividades de ocio personal. Dentro del amplio catálogo de platos preparados, los consumidores identifican a los platos refrigerados como los más caseros y los más cercanos a los productos cocinados por ellos mismos, y también como los más frescos al contar con un periodo de caducidad más corto.  La amplía oferta también es alabada por los consumidores que reconocen que si no fuera por este tipo de soluciones no incorporaría nuevas recetas o preparaciones “exóticas” a sus menús diarios. Algunas fuentes señalan otros factores que incentivan su consumo como la facilidad para degustarlo, el sabor, el conocimiento de la marca, la calidad y el precio. Todo ello hace que alrededor del 50% de los españoles incluya platos refrigerados en su cesta de la compra y que, además, más del 60% lo haga varias veces al mes.
Esta aparente evolución positiva la encontramos también en los datos recogidos por la consultora IRI, que analiza las ventas en los establecimientos de libreservicio de 100 o más metros cuadrados y dotados con escáner, que señala un aumento en el volumen y un estancamiento en el valor de las ventas de platos preparados refrigerados. No tan buenos se presentan los datos provisionales correspondientes a 2009 incluidoen el Panel de Consumo Alimentario, elaborado por el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, que ponen de manifiesto una caída en la demanda de estos productos. Así, según este estudio el pasado año el consumo de platos preparados superó las 664.000 toneladas, con un ligero descenso del 1,7% respecto a las 676.000 del año anterior. La demanda en los hogares se mantuvo estable con unas  488.000 toneladas, mientras en hostelería y restauración descendió un 7% hasta las 135.000 toneladas, y cayendo también el consumo en las instituciones en un 0,8% hasta poco más de 41.000 toneladas. El consumo per cápita se aproxima a los 10 kilos, con un gasto cercano a los 45 euros. En cuanto al valor, la misma fuente lo situó en algo más de 2.728 millones de euros, con un descenso del 1,2% respecto al año anterior. Los hogares absorbieron 2.010 millones de euros (+0,7%), la hostelería y restauración 578 millones de euros (-7,5%), mientras las instituciones se mantuvieron en algo más de 140 millones de euros.  

Para la clase media y  alta y comprados en supermercados

El consumo de platos oscila mucho en función de algunas variables. Así, es mayor en hogares de clase media y alta, en aquellos en los que no hay niños y en los que la persona que se encarga de hacer la compra trabaja fuera del hogar. También es elevado en los que la persona que los compra tiene una edad comprendida entre los 35 y los 50 años, en los que está formado por un solo miembro, donde viven jóvenes y adultos independientes, parejas de jóvenes sin hijos y en hogares monoparentales. Los consumidores que viven en poblaciones con más de 500.000 habitantes cuentan con un mayor consumo per cápita. Por comunidades autónomas, Cataluña, Baleares y Madrid cuentan con los mayores consumos, mientras que, por el contrario, la demanda más reducida se asocia a Galicia, Navarra y Castilla y León.
En cuanto a la distribución comercial, el Informe Nielsen de tendencias de libreservicio del total anual móvil, actualizado a 3 de enero de 2010, nos muestra que son  los supermercados grandes (con una superficie comprendida entre los 1.000 y los 2.500 metros cuadrados) donde se realizan el 45,4% de las compras de platos cocinados y precocinados frescos. Les siguen los hipermercados (20,5 %), los supermercados medianos (entre 400 y 999 metros cuadrados) con un 20,4% y los supermercados pequeños (entre 100 y 399 metros cuadrados) con el 13,7%. El valor total de las mismas, según esa fuente, ascendió a 1.100 millones de euros. En lo que se refiere a los platos elaborados congelados, para un valor total de 392,4 millones de euros, se repite la pauta realizándose en los supermercados grandes el 42,1% de los actos de compra, el 23,3% en hipermercados, el 20,6% en los supermercados medianos y el 14% en los pequeños.  Analiza también la consultora las compras de platos preparados en conserva y legumbres cocidas cifradas en ese periodo en un total de 239,4 millones de euros. En los supermercados grandes se adquieren el 40,5%, el 22% en los super medianos, el 21,4% en los hipermercados y el 16,1% restante en los super pequeños.

Preparados para sortear la crisis
En cuanto a las previsiones y tendencias de este mercado, el estudio de DBK hace mención a las perspectivas desfavorables de la evolución de la economía en el bienio 2009-2010, y en particular del consumo privado, que podría afectar negativamente a la actividad y los resultados de las empresas de platos preparados, si bien con menor intensidad que en otros sectores de la alimentación. Ésta podría verse parcialmente contrarestada con el dinamismo de las empresas que les llevará al lanzamiento de nuevos productos y soluciones, a lo que habría que unir la entrada de nuevos operadores, contribuyendo todo ello al estimulo de la demanda de estos productos. Las desfavorables perspectivas de crecimiento que presenta el canal horeca hará que sean los consumidores domésticos los que se afiancen como el principal grupo de clientes para las empresas del sector.
A falta de conocer los datos definitivos, DBK estimaba que en 2009 el valor del mercado de platos preparados podría situarse en torno a los 2.150 millones de euros, lo que representaría un crecimiento de apenas un 1,7%. Para 2010 preveía una ligera reactivación, lo que permitiría superar los 2.200 millones de euros. En base a esa misma previsión, el segmento de platos congelados continuaría acaparando la mayor parte de las ventas, seguido de los platos refrigerados, alcanzando en 2009 alrededor de los 900 y 700 millones de euros, respectivamente. Concluye que ambos segmentos mostrarán un comportamiento similar en los próximos años.


Las marcas de la distribución siguen ganando terreno

Las marcas del distribuidor siguen ganando cuota de forma significativa en el mercado de platos preparados refrigerados, según los datos recogidos por IRI correspondientes al TAM de diciembre de 2009. Así, en el citado periodo acapararon 81.707 toneladas (+25%) y 337,2 millones de euros (+24%), lo que supone el 54,2% del total comercializado y el 44,6% del importe abonado. La agresividad en los precios de estos productos “democratiza” el acceso de los consumidores hacia esta categoría de producto, impulsando su crecimiento y frenando la fuga de clientes hacia otras familias más básicas. A nivel de grandes marcas, el mercado está dominado un año más por Casa Tarradellas con 27.585 t, volumen que no obstante supuso un descenso del 19% respecto al año anterior, con un valor de 168,6 millones de euros (-21%). A gran distancia figura Campofrío que a pesar de ampliar su línea de pizzas disminuyó su volumen hasta las 5.137 t (-14%) y 34,1 millones de euros (-17%), seguida de Palacios con 3.355 t (-12%) y 20,2 millones de euros (-13%). Cárnicas Floristán vendió 4.401 t (+7,5%) y 15,1 millones de euros (+2%), Precocinados Fuentetaja registró un ligero repunte hasta las 1.500 t (+3,7%) y 7,9 millones de euros (+5,6%), Comercial Gallo perdió impulso y totalizó 832 t (-45,2%) y 6,1 millones de euros (-46,5%) y lo mismo le sucedió a ElPozo Alimentación que vio reducido su volumen hasta las 781 t (-52%) y el valor hasta los 5,6 millones de euros (-35,5%).

Ligero descenso de los platos refrigerados
Según se refleja en el TAM anteriormente mencionado de IRI, los platos preparados refrigerados totalizaron 150.678 t (+3,5%) y 756,1 millones de euros (-0,07%), lo que parece reflejar el esfuerzo realizado por los operadores a la hora de fijar los precios de los productos en un periodo de dificultad como el que atraviesa la economía española. Un año más, las pizzas siguen siendo las grandes protagonistas de este sector no en balde, con 66.199 t y 370,1 millones de euros, suponen el 44% del volumen (+7,7%) y el 49% del valor (+5%). A nivel de marcas, en esta categoría se produce una interesante lucha entre las de la distribución y Casa Tarradellas, que parece decantarse cada vez con mayor claridad a favor de las primeras. Las enseñas de la distribución crecen más del 51% respecto al año anterior y absorben el 49,7% del volumen y el 45,4% del valor, mientras la primera marca de fabricante representa el 39,6% del peso (-23%) y el 43,4% del importe abonado (-17%).
La categoría de comidas totalizó 17.386 t (-1,2%) y 120,2 millones de euros (+0,1%). Destacan las que tienen como base pasta y arroz con 7.732 t (-14%) y 48,5 millones de euros (+17%), donde el posicionamiento de las marcas de la distribución llega al 75% en volumen y el 69% en valor, seguidas a enorme distancia por Gallo con el 10% en volumen y el 12% en valor. Los asados han registrado en el periodo analizado un descenso hasta las 4.426 t (-28%) por valor de 31,2 millones de euros (-22%). La tercera gran referencia de este apartado son los platos con base de carne y pescado que aumentaron su presencia hasta situarse en 3.395 t (+22%) y 28,7 millones de euros (+19%). Por su parte, los platos con base de verdura y legumbres disminuyeron en volumen hasta las 701 t (-5%) valoradas en 4,9 millones de euros (-14%), mientras los nuggets y empanados totalizaron 460 t (-4%) y 3,6 millones de euros (-5%), y las migas mantuvieron la tendencia descendente del año anterior hasta las 671 t (-3%) por importe de 3,3 millones de euros.
Las tortillas tuvieron como categoría un comportamiento desigual ya que si bien aumentaban su volumen un 5% hasta las 10.303 t, el valor de esos productos descendió algo más de un punto porcentual hasta los 34,9 millones de euros. También aquí las marcas de la distribución dominan los lineales con el 52% del peso y el 49% del gasto, figurando como primera enseña Sierralmonte con el 37% en peso y el 35% el euros. En el segmento de otros platos y aperitivos se vendieron 32,8 millones de litros (+9%) y 70,5 millones de euros (+2%) de gazpachos y similares. Por su parte, las sopas y cremas continuaron la línea descendente de años anteriores totalizando 2.104 t (-23%) y 6,3 millones de euros (-6%). Uno de las caídas más significativas en refrigerados ha correspondido a las roscas cuyas ventas descendieron un 32% hasta las 2.629 t, por valor de 16,1 millones de euros (-40,6%). Los sándwiches también redujeron su presencia hasta las 2.566 t (-29,7%) y los 20,2 millones de euros (-31,3%).

Las conservas siguen su línea descendente
La tendencia negativa parece imponerse en la amplia gama de platos preparados en conserva con la única excepción de los platos mexicanos que registraron incrementos del 11% tanto en volumen, alcanzando las 5.812 t, como en valor, con 38,7 millones de euros. Así, las legumbres cocidas al natural, uno de los productos preparados que primero se abrieron hueco en los estantes de los supermercados, bajaron muy levemente su volumen, pasó de 68.842 t en 2008 a 68.410 t en 2009, y su valor desde los 71,3 millones de euros a los 70,9 millones de euros del pasado año. Por productos, los garbanzos apenas variaron su participación y sumaron 31.240 t (-1%) y 31,1 millones de euros; las alubias totalizaron 28.700 t (-3%) y 30,5 millones de euros (-2%); las lentejas alcanzaron las 8.212 t (+2,3%) y 8,8 millones de euros (-1%)  y las habas y combinados de legumbres vendieron 113,7 t (-1%) y 234.500 euros (-2,3%). Un mayor descenso registraron los platos preparados con base de legumbres o vegetales, en concreto un 13% en volumen, al alcanzar las 21.005 t y 69,7 millones de euros (-12%). Las legumbres sumaron 18.521 t (-10%) y 56,9 millones de euros (-8%). Por productos, la fabada cayó a 9.319 t (-7,5%) y 29,3 millones de euros (-6,1%), las lentejas lo hicieron a 3.613 t (-2,2%) y 9,2 millones de euros (-1%), y el cocido a 1.666 t (-12%) y 6,1 millones de euros (-11%). El resto de estos platos alcanzó las 3.923 t (-19%) y 12,4 millones de euros (-15%).
Un comportamiento igualmente negativo tuvieron los platos preparados con base de carne, ave y pescado. En concreto, sumaron 9.788 t (-4%) y 44,5 millones de euros (-2%). Los máximos representantes de este segmento son los callos que suponen el 43,4% de los kilos y 39,2% en euros, y las albóndigas con el 40% en volumen y el 21,5% en valor. También las ensaladas en conserva volvieron a perder cuota, en este caso un 12%  en volumen, hasta sumar 3.802 t (-12%) y el mismo porcentaje en valor hasta los 21,8 millones de euros. Por último, la categoría de platos preparados de arroz y pasta absorbieron 1.031 t (-26,4%) y 4,2 millones de euros (-23%).

En congelados suben el pan y el pescado y baja el resto
En conjunto, los datos aportados por la consultora IRI para la categoría de platos preparados congelados arrojan un volumen comercializado en 2009 de 175.350 t (+7%) por valor de 838,7 millones de euros (-4%). El segmento más representativo corresponde al pescado y marisco sin preparar con 76.078 t (+5%) y 551,2 millones de euros (+1%). El marisco representa el 57,3% del total de kilos comercializados y el 58,3% de los euros abonados en su adquisición. Por el contrario, en el subsegmento de congelados preparados, cifrado en 18.213 t  y 92,5 millones de euros (-3%), es el pescado el que absorbe mayor cantidad de kilos, concretamente el 52,4% (9.540 t), con un aumento del 5,2% sobre 2008, valorados en 48,6 millones de euros (+2,5%). En el periodo analizado, la categoría de pan y bollería congelada registró crecimientos del 30% en la cantidad adquirida hasta las 37.709 t y del 15% en el importe abonado por la misma hasta los 74,4 millones de euros. El grueso correspondió al pan que representó el 83% (+32%) del volumen y el 68% del valor (+19%), mientras que las bases de masa congelada para pizza supusieron el 24% del peso y el 28% del importe abonado. También muy significativa es la presencia en esta categoría de los salteados congelados que, un año más, han seguido perdiendo ventas hasta quedar en 20.964 t (-2,2%) y 70,5 millones de euros (-10%). Dentro de ella, el mayor peso lo representa el arroz con 12.374 t (-1%) y 36,3 millones de euros (-10%), seguido de la verdura con 6.504 t (-1,2%) y 25,5 millones de euros (-7%). También sufrieron descensos los salteados de patata al quedar en 1.282 t (-6,8%) y 4,9 millones de euros (-11%); los de proteína como base mermaron hasta las 280 t (-6%) y 1,6 millones de euros (-12%), los de legumbre lo hicieron un 16,2% hasta las 280 t y en un 12,2% en valor hasta 646.000 euros (-4,7%), y los de pasta representaron 194 t (-44,8%) y 1,5 millones de euros (42,4%).
Tampoco parece levantar cabeza la categoría de croquetas que mantuvo un año más la tendencia descendente hasta situarse en 11.392 t (+2,4%) y 34,7 millones de euros (-1,5%). La mayor cuota correspondió a las croquetas de jamón con 5.699 t (-7,1%) y 14,9 millones de euros (-9,2%), seguidas de las de pollo/ave con 3.213 t (+2%) y 8 millones de euros (+5,3%),  y las de bacalao con 668 t (-8,3%) y 2,1 millones de euros (-3,7%). Por su parte, las empanadillas y rollitos registraron ligeros descensos hasta situarse en las 6.270 t (-3,5%) y 24,8 millones de euros (-6,8%). Destaca el posicionamiento de las empanadillas de pescado y marisco que suponen el 79,1% del peso total (-1,7%) y el 67,1% de los euros gastados (-4,8%), mientras los rollitos totalizan 1.197 t (-7,9%) y 7,2 millones de euros (-8,9%). Por último, los productos agrupados bajo la nomenclatura de verdura con valor añadido incrementaron sus ventas pero disminuyeron el importe abonado por las mismas. Totalizaron 4.724 t (+1,1%) y 24,4 millones de euros (-3,2%). La verdura preparada supuso el 59,7% del volumen total y el 58,6% del valor, mientras el revuelto sumó el 32,2% de las toneladas y el 34,2% de los euros.
La importancia cada vez mayor de los alimentos congelados en nuestra dieta queda plasmada también en otros estudios que se han dado a conocer recientemente. Así, el que ha elaborado la consultora Kantar Worldpanel cifra en 43,8 kilos la cantidad de alimentos congelados consumida por cada hogar español en 2009. Esta cantidad supone un aumento del 3,9% respecto al año anterior, incremento claramente superior a la media del sector alimentario que fue del 2,7%. El gasto total en este tipo de productos superó los 3.500 millones de euros, un 1,8% más que el año anterior (frente al descenso del 0,3% en el conjunto de la alimentación). Destaca especialmente la evolución de los congelados envasados que crecen un 6,6% en volumen, mientras los productos a granel descendieron un 4,8%. Los datos indican que los congelados suponen en términos de valor el 5% de la cesta de la compra y están presentes en el 98% de los hogares. Según ese informe el pasado año el consumo per cápita de alimentos congelados se situó en 16,2 kg. Los adultos independientes son los que más recurren a estos productos, con una media de 26,3 kg por persona y año, seguidos por los retirados con 22 kg al año y los jóvenes independientes con 21 kg. Por comunidades autónomas, Cataluña se sitúa al frente con un consumo de 47,7 kg por  hogar, situándose también por encima de la media Andalucía (47,2 kg) y la Comunidad Valenciana (45,2 kg). En la parte baja de la tabla se encuentran Galicia (42,8 kg), Castilla y León (40,1 kg) y el País Vasco (32,1 kg).

Poca importancia del mercado exterior
La falta de datos fiables no nos permite conocer la importancia que el comercio exterior tiene para los platos preparados. No obstante, podemos deducir que esta no será muy significativa dado que estamos hablando de productos que plantean serios problemas de logística, lo que limita las posibilidades de vender estos productos en cantidades significativas fuera de los países donde son producidos. Además, la diferente cultura gastronómica de cada país hace que resulte muy difícil introducir platos y especialidades sin que haya que modificar la composición, sabor y presentación de los mismos. Por ello, los principales operadores optan por instalar unidades de producción en los mercados de destino o simplemente adquirir empresas ya posicionadas en los mismos. No obstante, se han detectado casos puntuales como la venta de cremas y gazpachos españoles en el mercado francés y la utilización de materia prima procedente de China o Perú para la elaboración de algunos platos preparados y precocinados.
Lo que si queda claro son las buenas perspectivas que tienen los platos preparados en algunos países europeos. Según los datos facilitados por la consultora Datamonitor, referidos a siete de las principales economías europeas, las ventas de platos preparados (congelados, esterilizados y refrigerados) alcanzarían los 13.717 millones de euros en 2010, con un crecimiento del 3,8% respecto al año anterior y del 7,9% sobre 2008. El principal mercado volvería a ser Reino Unido con 4.193,6 millones de euros (+2,8%), seguido de Alemania con 3.616,4 millones de euros (+4,6%) y Francia con 2.606,2 millones de euros (+3,2%). A continuación se situaría España con 1.579,3 millones de euros (+5,4%), Italia con 1.085,7 millones de euros (+4,8%), Países Bajos alcanzaría los 478,3 millones de euros (+3,2%) y Portugal que totalizaría 157,6 millones de euros (+4,2%).

 

Publicado en el número 69 de la revista Tecnifood

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