Prohíben el uso de colorantes y edulcorantes en los Alimentos infantiles

Una normativa europea, de reciente aparición, impedirá el uso de estos aditivos en los alimentos destinados a niños y bebés. Se hará especial hincapié en los llamados colorantes azoicos. El sector que produce estos alimentos goza de buena salud, la gran distribución sigue copando porcentajes de venta en detrimento de las farmacias, y las empresas están ofreciendo nuevos productos con valor añadido, destinados a complacer a unos progenitores con poco tiempo para preparar las comidas a sus niños
El sector de alimentación y dietética infantil sigue mostrando tasas de crecimiento parecidas a las de años anteriores. Esto es debido, según las fuentes consultadas, al incremento de la natalidad que ha mostrado España en los últimos años, a la mayor preocupación de los padres por alimentar adecuadamente a sus hijos y, en grado también importante, al amplio abanico de productos de alta calidad, buenas prestaciones y conveniencia, que buscan satisfacer una necesidad permanente en los hogares modernos: la falta de tiempo.
La incorporación de las mujeres al mercado laboral, asegura Mercasa, ha sido un factor determinante para las empresas productoras de estos alimentos. El binomio calidad-conveniencia es la meta a cumplir y la difusión de ofertas de productos listos para su consumo, con ingredientes naturales y un buen balance de nutrientes parece ser la fórmula exitosa. Las investigaciones destinadas a mejorar las fórmulas infantiles están acogiendo de forma entusiasta el uso de ingredientes funcionales, materias primas procedentes de la agricultura orgánica y nuevos formatos de fácil uso.
Por otro lado, los productos destinados a suplantar la leche materna, así como galletas y potitos, están viendo el crecimiento de una categoría de productos: aquellos alimentos, como yogures, destinados específicamente al público infantil.
Según la Asociación Nacional de Fabricantes de Productos de Dietética Infantil, las ventas durante 2007 sumaron 65.031 toneladas (+6,1%) por un valor de 499,9 millones de euros (+7,4%).
Las leches infantiles siguen siendo el producto más demandado. Aquellas a las que se les han añadido ingredientes funcionales y se presentan en diferentes formatos (en polvo, líquidas, en monodosis) son las nuevas presentaciones dentro de los lineales. Debido a los cambios en los hábitos de consumo (que prefieren conveniencia), las leches en polvo suman ahora el 25% del total de ventas.
Los potitos siguen teniendo una gran preponderancia en el sector y, dentro de éstos, los fabricados con frutas acaparan el 46% del mercado, siendo los de melocotón y manzana los más demandados. Aquellos elaborados con carne y pollo suman el 35%, los de pescado el 10,6% y los postres lácteos y con verduras un 2,7% cada uno. Mercasa registra un consumo de 91 millones de potitos (+7% de incremento).
Las papillas están en tercer lugar, siendo las especialidades con gluten las más demandadas, con un 79% de las ventas en volumen y un 82% en valor. Aquellas sin gluten llegan hasta el 8,2% en volumen y el 9% en valor.
Fuerte incremento de las leches líquidas
Según los datos aportados en el TAM de mayo 2008 de la consultora IRI, que audita las ventas en los establecimientos de libreservicio de 100 o más metros cuadrados y dotados de escáner, las ventas de leche infantil totalizaron 34.225,6 toneladas (+20,4%) y 113,6 millones de litros (+12,7%). Este incremento está motivado principalmente por las variedades líquidas, que están mostrando una mayor preferencia por parte de los consumidores. Así, mientras las leches en polvo totalizaron 5.277,4 t (+2,3%) y 71,5 millones de euros (+7,1%), las líquidas sumaron 28,9 millones de litros (+24,4%) y 42,05 millones de euros (+23,8%).
En cuanto a la categoría de los potitos, ésta alcanzó ventas de 25.382,8 t (-0,5%) y 105,3 millones de euros (+1,6%). En el segmento de potitos con base de carne, las ventas disminuyeron ligeramente hasta las 9.079,5 t (-1,06%) y 36,3 millones de euros (+1,2%); aquellos con base de fruta y postres alcanzaron las 11.267,1 t (-2,7%) y 47,1 millones de euros (-0,1%); el resto de los potitos sumaron 5.036,2 t (+5,8%) y 21,7 millones de euros (+6,4%).
Las papillas para bebés vendieron 13.812,3 t (+0,7%) y 59,4 millones de euros (+3,1%). Las presentaciones líquidas alcanzaron los 5,1 millones de litros (+4,3%) y 18,7 millones de euros (+9,9%); aquellas que se venden en polvo descendieron en volumen hasta las 8.621,5 t (-1,3%) y 40,6 millones de euros (+0,3%).
Finalmente, en la categoría de zumos para bebés, ésta sumó 6.538,8 t (+0,1%) y 37,8 millones de euros (+5,1%). Los zumos cayeron a 845.100 litros (-6,4%) y 3,6 millones de euros (-3,1%). Otros productos infantiles totalizaron 5.693,7 t (+1,2%) y 34,1 millones de euros (+6,1%).
Alimentos ecológicos crecen un 22%
Un estudio de mercado, realizado por BioForUs (una plataforma de apoyo y promoción de la agricultura ecológica) sobre el mercado ecológico europeo de alimentos infantiles, confirmó que en España el potencial de estos preparados se acerca a las 400 t y a un volumen de negocio de 4 millones de euros. Los números hacen referencia sólo a papillas ecológicas en forma de harinas, por lo que a esta cantidad debería sumársele el resto de la gama, tales como potitos, papillas o purés. Esto representaría aproximadamente el 2,8 por 100 del volumen total vendido actualmente.
Hoy, las ventas en España de papillas ecológicas representan sólo un 13,1 por 100 de su mercado potencial (que está dominado básicamente por dos o tres marcas y casi exclusivamente en el mercado minorista de la tienda dietética y ecológica, sector que por otra parte tuvo un aumento del 22% en las ventas durante 2007), por lo que existe un alto nivel de demanda real no satisfecho y un nicho de mercado por cubrir.
A esto se debería añadir la creciente tendencia a medio y largo plazo del consumo de alimentos ecológicos, ya que se espera que pase a representar el 10% de las ventas en pocos años, equivalentes a unas 1.400 t.
Los responsables del estudio creen que el grado de conocimiento de los alimentos ecológicos está aumentando, a lo que hay que añadir que, según las encuestas realizadas en dicho estudio, los padres quieren dar a sus hijos alimentos seguros y sanos.
Por otra parte, el mercado convencional sigue registrando una tendencia al estancamiento en el número de kilos consumidos por bebé y año de papillas convencionales, contra un creciente uso de otros alimentos infantiles como los potitos. Nestlé, Hero y Laboratorios Ordesa son las marcas líderes, con aproximadamente un 80% de cuota de mercado, confirman los portavoces de BioForUs.
Prohíben algunos aditivos en los alimentos infantiles
El Parlamento Europeo aprobó recientemente la prohibición de añadir edulcorantes y colorantes en la comida para bebés. La nueva legislación establecerá un procedimiento común de autorización para los aditivos alimentarios, incluidos los que ya están en el mercado. Además, introducirá un listado de sustancias permitidas y sus niveles máximos en los alimentos, y fijará reglas más claras para el etiquetado de algunos colorantes azoicos, como por ejemplo el E-110 y el E-104.
Los aditivos alimentarios están regulados en la actualidad por doce normas comunitarias. El PE aprobó cuatro reglamentos que tienen como objetivo simplificar y actualizar esta legislación. La Eurocámara y el Consejo llegaron recientemente a un acuerdo sobre la nueva normativa.
El primer reglamento establece un procedimiento de autorización uniforme para los aditivos, las enzimas y los aromas alimentarios. Los otros tres tratan en detalle cada una de estas categorías e introducen listas de productos autorizados, que deberán cumplir una serie de condiciones de uso y normas de etiquetado. La Comisión Europea será la encargada de gestionar las listas de productos aprobados, utilizando como guía los controles de riesgo que llevará a cabo la Agencia Europea para la Seguridad Alimentaria (AESA). Asimismo, esta legislación fijará niveles máximos para la utilización de aditivos.
Las nuevas normas sobre aditivos alimentarios afectarán a sustancias que se utilizan en la elaboración de muchos alimentos, como los edulcorantes, colorantes, antioxidantes, agentes emulsionantes y gelificantes, y los gases de envasado. La nueva legislación, que también se aplicará a los aditivos que ya estén en el mercado, estipula que estas sustancias sólo serán autorizadas cuando su uso sea seguro, respondan a una necesidad tecnológica, no induzcan a engaño al consumidor y le aporten un beneficio.
El uso de aditivos se prohibirá por completo en los alimentos que no estén procesados. Además, no se podrán añadir colorantes y edulcorantes a la comida para bebés y niños, excepto en los casos en los que estas sustancias se usen exclusivamente para este fin. Los Estados miembros podrán seguir prohibiendo el uso de determinados aditivos en los alimentos tradicionales producidos en sus respectivos territorios, según lo establece el artículo 19 y el anexo IV.
Mejor etiquetado para los colorantes azoicos
Recientes estudios científicos insisten en los riesgos que puede conllevar para la salud de los niños la exposición a los colorantes azoicos, asegura el Parlamento Europeo. El compromiso incluye una enmienda presentada por la Eurocámara que obliga a etiquetar los productos que contengan algunos de estos colorantes: E-110 (amarillo ocaso), E-104 (amarillo de quinoleína), E-122 (azorrubina), E-129 (rojo allura), E-102 (amarillo número 5 o tartracina) y E-124 (ponceau 4R), con una advertencia de que “pueden provocar efectos adversos en la actividad y la atención de los niños”.
El nuevo procedimiento de autorización uniforme contribuirá al libre movimiento de alimentos en el territorio de la UE y a un alto nivel de protección de la salud humana y de los intereses de los consumidores. La autorización única se expedirá de forma transparente y centralizada tomando como referencia una opinión científica de la AESA, que tendrá nueve meses para dar su opinión. Esta autorización se adoptará en forma de reglamento siguiendo las normas de comitología (es decir, que se adapten lo mejor posible a la realidad de cada país de la Unión). La Comisión dispondrá de nueve meses para presentar una propuesta de reglamento que incluya la nueva sustancia en la lista comunitaria correspondiente.
Además del procedimiento de autorización para los nuevos aditivos, enzimas y aromatizantes, se evaluará de forma gradual la situación de todas las sustancias que ya están en el mercado europeo -unos 300 aditivos y 2.600 aromatizantes-. Los aditivos, enzimas y aromatizantes ya autorizados podrán permanecer a la venta, pero una vez que haya concluido el proceso de actualización, se prohibirán todos los productos que no estén incluidos en la lista comunitaria.
Tendencias en España
De acuerdo a un estudio realizado por la consultora Euromonitor a finales de 2007, las ventas de alimentos infantiles aumentaron un 6% durante ese año, lo que representa un pequeño crecimiento con respecto al año anterior. Dentro de este sector, los alimentos preparados para niños fueron los que mostraron un mejor comportamiento pues incrementaron sus ventas en un 8%. La categoría “otras comidas infantiles”, que incluye nuevas preparaciones, vio incrementar sus cifras en un 21%.
Entre estas nuevas preparaciones destacan yogures, zumos y galletitas para infantes. Estas últimas tienen ya bastantes años en el mercado, pero las variedades de lácteos y zumos, de reciente data, muestran todavía un gran potencial de crecimiento.
El sector de alimentos infantiles está en boga gracias al crecimiento de la tasa de natalidad española. En 2005 nacieron 465.000 niños, un incremento de 2,5% con respecto al año anterior, y la cifra más alta desde 1985. Este nuevo boom se explica por la creciente inmigración y la generación nacida en el anterior baby boom de los años 70, que ya se están formando parejas y comenzando a tener descendencia.
Euromonitor consultó a especialistas en el mercadeo de productos para explicar por qué los alimentos preparados con base de frutas tienen tanta aceptación en nuestro país. Los padres tienen muy poco tiempo disponible para preparar meriendas, y prefieren por lo tanto adquirir alimentos listos para comer con frutas para dárselo a los niños. Esto explica la gran aceptación que tienen los productos de alto valor, pues permiten a los progenitores alimentar mejor a sus niños sin necesidad de restarle tiempo a sus ocupaciones, lo que demuestra, igualmente, la preocupación de los mismos por dar a su prole preparados de calidad.
El regular comportamiento de los preparados lácteos sustitutivos de la leche materna se explica por la creciente importancia que está teniendo la lactancia. Como parte de una estrategia generalizada, los ginecólogos y el sistema de salud español remarcan la importancia de dar la leche, lo que está siendo cada vez más aceptado por las madres. En promedio, la lactancia en nuestro país dura entre 4 y 5 meses.
Aunque ha mostrado fuertes aumentos en sus ventas, tal y como se explicó anteriormente, los alimentos orgánicos para niños no tienen todavía una amplia cuota de mercado. Estima Euromonitor que el principal impedimento es la ausencia de una adecuada cadena de distribución a gran escala.
Los establecimientos de libreservicio siguen robándole cuotas a las farmacias y herboristerías. De hecho, los primeros están copando las ventas de alimentos preparados, mientras que las farmacias aglutinan la mayor parte de las ventas de fórmulas lácteas. Esto es debido a que los pediatras recomiendan a las madres aquellos productos de venta exclusiva en este tipo de establecimientos.
Esta libre competencia, permitida desde 1998, ha fomentado una incruenta guerra de precios que ha logrado disminuir paulatinamente el costo de estos alimentos.
Los productos con base líquida representaron el 25% de la ventas totales de fórmulas lácteas durante 2007 en España. Las marcas líderes que ofrecen estas fórmulas son: Nestlé Junior y Nidina, y Puleva Peques. El beneficio principal de estas presentaciones es su conveniencia: es un formato listo para usar, lo que evita dedicarle tiempo a la preparación. La mayoría de las fórmulas lácteas están hechas con base en derivados lácteos, mientras que apenas el 7% de dichos preparados son en base a soja.
Las ventas de alimentos infantiles muestran una destacada polarización: mientras los consumidores con alto poder adquisitivo prefieren adquirir productos de alto valor añadido, o con ingredientes orgánicos, las población inmigrante opta frecuentemente por productos de las marcas del distribuidor, que ofrecen precios competitivos.
Perspectivas futuras de los alimentos infantiles
Según el Instituto Nacional de Estadística, la tasa de natalidad en España seguirá creciendo hasta por lo menos el año 2012. Se estima que dentro de dos años nacerán 478.000 niños. Las ventas de preparados infantiles crecerán un 19% en los siguientes cuatro años.
Los productos de alto valor añadido, con especial énfasis en aquellos preparados que utilizan ingredientes orgánicos o funcionales, seguirán copando cuotas de mercado en los próximos años. El crecimiento de la natalidad gracias a la inmigración presionará el precio de estos productos.
El lanzamiento de productos que hacen especial énfasis en sus propiedades funcionales seguirá creciendo en este periodo. Se estima que una de las funcionalidades más conocidas será aquella que refuerce el sistema inmunológico de los infantes. Esta tendencia a añadir ingredientes funcionales potenciará aún más el segmento de “otros alimentos infantiles”.
Estructura empresarial
De acuerdo al análisis de Mercasa, el mercado de la alimentación infantil en España está en manos de pocas empresas de gran tamaño, la mayoría de ellas filiales de grandes grupos multinacionales. Algunas empresas especializadas en la producción de un alimento específico tienen cuotas significativas. Los canales de comercialización suelen determinar en cierta forma el perfil empresarial de algunas empresas. La principal empresa, Nestlé España, domina el 60% de las ventas de leches infantiles y el 50% de las papillas, mientras que en los potitos su participación roza el 35%. Hero, en cambio, ocupa la segunda posición en las dos primeras partidas, pero copa el 60% de las ventas de potitos.
Las marcas del distribuidor comenzaron a lanzar alimentos infantiles hace unos dos años, por lo que su participación sigue siendo bastante limitada.
Crece la distribución moderna
Dos canales de distribución se reparten la comercialización de los alimentos infantiles. Por un lado están las farmacias, que mantienen la hegemonía en la venta de leches infantiles, con el 71,7% del mercado. Por el otro lado está la distribución moderna, que acapara el 77,4% de la venta de potitos y otros alimentos preparados. En las ventas totales, con datos del 2006, Mercasa asegura que las primeras tienen el 49% de las ventas, mientras que la segunda aglutina el 51%.
En las ventas de potitos, la distribución moderna ocupa el 77,4% de las ventas, dejando el 22,6% restante a las farmacias. Los supermercados grandes, de entre 1.000 y 2.500 m2, acaparan el 35% de las ventas de este canal, seguido por los hipermercados (30%). En el caso de las papillas, el 56,4% de las ventas se realizan en el libreservicio y el 43,6% restante en las farmacias.
El consumo está en la media europea
Con un nivel medio parecido al del resto de los países de la Unión Europea, se estima que un niño español consume unos 30 kilos de leches infantiles, 35 k de papillas y 43 k de potitos.
El área Sur de la Península registra los consumos más altos de leches infantiles, con el 22%; de papillas, con el 23%; y de potitos, con el 29%. En lo referente a leches y potitos, la segunda región con mayor consumo es Centro-Este, con 17% y 19%, respectivamente. La Comunidad de Madrid ocupó el segundo puesto en el consumo de harinas infantiles (15%).
Por el otro lado, los menores registros se concretaron en la zonas Noroeste y Norte-Centro. El área metropolitana de Barcelona tiene unos consumos inusitadamente bajos, con respecto a su cuota poblacional en la nación: 10% en leches, 9% en papillas y 6% en potitos.

Nace el proyecto Babyfood
Una nueva iniciativa de reciente data está siendo apoyada por la Unión Europea, y financiada con fondos comunitarios. Se trata del Proyecto Babyfood, una investigación que surge en el Centro Nacional de Investigación GSF (Alemania) y cuyo fin es hacer un análisis minucioso de los efectos que tienen las sustancias que se encuentran en los alimentos infantiles en la salud de los pequeños.
Los posibles cambios que las sustancias químicas contenidas en los alimentos infantiles tienen sobre el sistema hormonal de los bebés, desde sus fases más tempranas, serán investigados por este proyecto, que se realizará en varios países, incluyendo España.
El protocolo de estudio está integrado por tres grupos de infantes, que serán alimentados con diferentes alimentos: leche de soja, leche normal y leche hipoalergénica durante cuatro meses. Después se alimentarán con preparados sólidos, como es el caso de purés de verdura. Posteriormente, se observará cómo se relacionan dichos compuestos en los receptores celulares, así como en larvas y huevos de peces cebra (Danio reriro) y de un batracio (Xenopus laveis), que tienen receptores similares a los del ser humano en sus etapas más tempranas.
Algunos estudios ya han demostrado que algunas sustancias, incluso en trazas, son capaces de interactuar con los receptores celulares, imitando el funcionamiento de las hormonas y provocando posibles problemas de salud a largo plazo. Entre estas sustancias están algunos metales pesados, como el cadmio, pesticidas, dioxinas y los PCB.
Una vez obtenidos los resultados, se elaborarán recomendaciones y advertencias sobre cuáles son los alimentos infantiles más adecuados para esta etapa del desarrollo.

 

Publicado en Tecnifood Nro. 59

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