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Tapones y cierres culminación eficaz del envase

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La tecnología en la fase final del envase, la que implica tapar el alimento o  la bebida para que llegue al consumidor en las mejores condiciones, es un sector que no deja de evolucionar y de invertir en nuevos desarrollos, a pesar de estar inmerso en un proceso de cambio interno principalmente de concentración, que va a redibujar el mapa y el ranking de empresas

El cierre de un producto es una parte importantísima de su envase, para garantizar la estanqueidad y conservación, por ello en cualquier creación, en todos los diseños y desarrollos, hay que tenerlo en cuenta como parte del proceso para conseguir un producto final completo. Además, el cierre o tapón debe continuar con estos requisitos y facilitar la utilización. Hoy, más que nunca, los fabricantes de alimentos y bebidas tienen muy en cuenta la facilidad de producción y los precios competitivos, en un entorno que mira tanto la reducción de costes. Como hemos podido leer en su web, Felip Griñó, director comercial de Zeller Plastik, afirma “el tapón es un elemento esencial de un buen envase”.
En un sector que no está formado por un único grupo de productos y tampoco con un destino definido de clientes: los fabricantes de tapones suelen atender a las necesidades de diferentes sectores: alimentación, cosmética, higiene, droguería…, es muy difícil situar económicamente al sector porque ha experimentado muchos cambios desde 2008. Son unas 40 empresas las que operan en este mercado, sin contar con que la industria corchera y su facturación conjunta está situada en torno a los 500 millones de euros en España. 
Antes de que llegara la crisis, el sector de tapones se encontraba inmerso en una reestructuración interna y cambios en los principales operadores, pero el objeto de análisis de Tecnifood no es tanto valorar la situación económica o empresarial en cuanto a fusiones y adquisiciones, sino la oferta  que los operadores ponen en el mercado, las soluciones para cada producto y la evolución de la investigación y el desarrollo de productos de un ejercicio a otro. Mencionamos la situación económica porque influye directamente en las inversiones de las compañías. Es lógico concluir que si un sector se desprende de divisiones o directamente vende sus filiales, como hizo el Grupo Vemsa antes de 2009 o la concentración de Alcoa y Canals un poco antes, no va a dedicar recursos a I+D+i de un segmento que no va a continuar.
Con esta concentración en marcha, nos encontramos que el mapa del sector no tendrá nada que ver  a final de 2010 con lo que ha sido hasta ahora. Hemos podido hablar con un grupo de empresas para ver la inquietud investigadora del sector y se trata de un sector dinámico e inversor que no ha cesado de ofrecer nuevas alternativas al cierre, porque además es un sector muy competitivo ya que da servicio a sectores muy dinámicos que tienen en la innovación una buena manera de crecer.

Diferentes tipos de tapones, diferentes necesidades de producto
Para la elaboración de este informe hemos enviado un cuestionario al mercado que  reúne a unas cuarenta empresas que principalmente se dedican a tapones de plástico (el 50% del mercado), otro 15% a tapas metálicas tipo twist-off; alrededor de un 12% a tapones irrellenables y un 10% a tapón corona. El resto se destina a tapones de rosca metálicos.
En el sector de los tapones de plástico opera en posiciones de liderazgo la compañía Bericap que pertenece al Grupo con el mismo nombre. La sociedad origen de Bericap en España fue fundada en 1984 y sus instalaciones están ubicadas en el Polígono Industrial Can Font de La Roca del Vallés (Barcelona). Su actividad se centra en el desarrollo, fabricación y comercialización de técnicas de cierre y vertido para envases, fabricados con materiales plásticos moldeados por inyección, ensamblaje de sus componentes o juntas, y su decoración. Dispone de centros de diseño en Alemania y Francia, así como plantas de producción, además de en España, en Alemania, Francia, Turquía, Inglaterra, Polonia, Canadá, Hungría, China, Brasil, Estados Unidos, India y Rusia. Y dos plantas de fabricación de moldes en Hungría y Polonia.
Bericap es uno de los fabricantes de tapones y cierres de plástico para la industria alimentaria con una mayor variedad de productos y alta tecnología. Tiene soluciones para los sectores de bebidas refrescantes y aguas envasadas, cervezas, vinos y otras bebidas con contenido alcohólico, zumos y lácteos, y aceites.
La última noticia protagonizada por la compañía fue la ampliación del rango de productos Bericap Double Seal SuperShorty para cuellos PCO 1881 gracias a la presentación del LinerSeal, un tapón de dos piezas fabricado en polipropileno con un EVA-liner de libre rotación.
Con una amplia gama de usos en la industria fabricante de bebidas refrescantes, el nuevo tapón está diseñado para satisfacer la demanda de este tipo de cierres, gracias a su aspecto transparente, por lo que puede ser usado en líneas UTC, o en aquellos procesos en los que sea necesario un tapón de dos piezas. Gracias al avance en el diseño y en el proceso de fabricación, cada uno de esos cierres tiene un 30% menos de material plástico utilizado, lo que redunda en menores costes de fabricación, menos peso del envase y menos generación de residuos, sin menoscabo de la seguridad y fortaleza del sistema, y su resistencia a presiones, golpes o cambios de temperatura.
Al igual que este nuevo modelo, todos los tapones con cierre de rosca de esta línea SuperShorty pueden ser equipados con un sistema de secuestro de oxígeno, que es útil para bebidas refrescantes y zumos que requieran unas condiciones de atmósfera interna tal, que evite su deterioro en condiciones normales de temperatura.
Además, durante este año ha presentado un nuevo cierre para botellas deportivas que combina la posibilidad de un llenado aséptico con alto flujo. Por lo general, este tipo de tapas suelen tener una apertura pequeña y requieren un complejo tratamiento de llenado y sellado. La empresa asegura que esta generación de tapas Push-Pull será distinta gracias a su nuevo diseño.
Adecuada para bebidas carbonatadas, aguas e isotónicas, la tapa de tres piezas utiliza la tecnología DoubleSeal de Bericap, lo que garantiza una mayor cantidad de líquido por cada trago y la hace ideal para sistemas de llenado, tanto en seco como en húmedo. Su diámetro fue diseñado para acoplarse a cuellos PCO 1810 con una extensión de la tubería que encaja con cuellos PCO 1881, así como el nuevo tapón diseñado para Aguas de Mondariz (ver destacado en este mismo reportaje).
El Grupo Procap, con tres adquisiciones en menos de 12 meses, está llevando a cabo una ambiciosa estrategia industrial para seguir creciendo en Europa. El Grupo es hoy en día uno de los principales operadores en el sector de los tapones y cierres de plástico en Europa, conocido por su enfoque flexible y reactivo, para nuevos proyectos y nuevos desarrollos. Procap produce una amplia gama de tapas y cierres para las industrias alimentaria, química, farmacéutica y cosmética. La producción se lleva a cabo en seis plantas de fabricación, en Bélgica, Francia, Hungría, Luxemburgo, España e Irlanda.
Procap alcanzó un volumen de negocios  en 2009 de 90 millones de euros ? y emplea a 380 personas. Procap adquirió las actividades de Sofiplast en España con sede en Torelló y que formaba parte del grupo Vemsa. Los últimos lanzamientos han sido en el sector del aceite, la nueva y particularmente ingeniosa tapa PRODrop 29/21. Se trata de una tapón ligero con un diseño antigoteo y que puede ser utilizado sin ningún tipo de modificación en la línea de envasado. Por lo tanto, los usuarios se aseguran de disponer de un vertido limpio sin el riesgo de los goteos indeseados. Procap también ha mejorado su línea de productos más ecológicos Procap Green con dos nuevas tapas: la Green 99 y la Green 127. Estas soluciones no solo cumplen sino que incluso superan las expectativas del mercado debido a su peso ligero (innovador proceso de inyección) y al consumo reducido de energía (prensado eléctrico). Por otra parte, garantizan una aplicación excepcional y fiable en la línea del cliente (sin deformación y asegurando la estabilidad dimensional).
  
El diseño, clave para la utilidad y la diferenciación
Los diseños de los envases han evolucionado muchísimo y hay todo un mundo que se abre por delante en el campo de los que interactúan con los alimentos contribuyendo a su proteccción:  son los tapones que tienen, a la vez, un diminuto compartimiento que les permite liberar un gas o cualquier otro compuesto, que contribuya a conservar (sin  aditivos añadidos al alimento o a la bebida) el contenido hasta el momento en que es consumido, para los productos “libres de conservantes”.?
Existen  envases que calientan el contenido justo antes de ser consumido gracias a una reacción exotérmica. O que lo enfrían, mediante una reacción química. Todo esto tendente a facilitarle el trabajo a las personas que los adquieren.
En todo ello, el tapón o cierre juega un papel esencial que continúe la específica labor del envase.
Sin embargo, esto no quiere decir que los tapones tradicionales vayan a ser desplazados por estas nuevas alternativas tecnológicas al servicio de la alimentación en el campo del cierre. Igual que los tapones de corcho en la industria vitivinícola tienen su lugar, los cierres de rosca con su base de goma para facilitar la estanqueidad,  el metal para las chapas de las botellas y los tapones mecánicos seguirán siendo utilizados profusamente por la industria alimentaria, por su conocida calidad, facilidad de producción y precios competitivos.

Una barrera que no es un obstáculo: es una ventaja

Cada sector tiene sus necesidades de conservación en función de las características del producto, pero toda la industria coincide en la necesidad de evitar o al menos dificultar, que penetren oxígeno y luz, por un lado y, por otro, impedir que se escapen tanto el ácido carbónico -en el caso de las refrescantes- y los aromas de las bebidas que las caracterizan.
Hay diferentes formas  de conseguirlo: utilizando botellas multicapa, combinaciones de diferentes materiales o recubriendo las botellas por dentro o por fuera, por ejemplo con óxido de silicio, semejante al vidrio y, en caso dado, un absorbedor de oxígeno (scavenger) en la tapa. Igualmente, se está discutiendo la posibilidad de aplicar una capa protectora con plasmas de baja presión. Sea cuál sea la tecnología de barrera, tiene que ser adecuada y rentable y podría ser la clave para abrir nuevos mercados y ampliar con ello la oferta de productos existentes.
Pero estas tecnologías, que cuentan con grandes avances en diferentes centros de investigación y en los departamentos de I+D+i de las principales empresas fabricantes de envases del mundo, necesita como aliado un tapón o cierre que complemente las virtudes del recipiente, ofreciendo la misma calidad y seguridad en el efecto barrera.
Las empresas fabricantes, por motivos de superación tecnológica, y gracias a las colaboraciones que establecen con los fabricantes de alimentos y bebidas, están constantemente promoviendo nuevas soluciones hacia sistemas más seguros, efectivos, prácticos y acordes con los esfuerzos destinados a minimizar el impacto medioambiental de los materiales utilizados.
Los nuevos cierres tienen algunas características que los hacen novedosos, los de las botellas PET son más pequeños por lo que usan menos materias primas, se necesita una cantidad menor de energía para producirlos y cumplen la misma función.
Otra de las características más demandadas por la industria, es contar con sistemas que le permitan garantizar a los consumidores que el producto no ha sido abierto previamente a su adquisición. Para ello, se utilizan precintos de seguridad fáciles de abrir, que alertan de cualquier apertura no deseada antes de haber sido adquirido. Para satisfacer esa necesidad, PTM, Productos Técnicos y Maquinarias, oferta la selladora de opérculo por inducción, con la cual se precinta los envases con una lámina, sin contacto alguno con el producto, conservando íntegras las propiedades del envasado.
El sellado por inducción es un excelente sistema de seguridad antifugas para todo tipo de productos, y está reconocido como precinto de garantía, pues asegura que el envase no ha sido abierto previamente a su utilización. Asímismo, se ofrecen máquinas selladoras de opérculos por inducción automáticas, semi-automáticas y manuales para adaptarse a los diferentes requerimientos de los clientes, en cuanto a tecnología, costes y rapidez en la producción.?
Los tapones por inducción son una solución innovadora que, combinados con un profundo conocimiento de los materiales de envasado, tales como la estanqueidad del oxígeno, la humedad y la luz, resistencia a la perforación, utilización de tapas impresas en colores, envases de formas modernas y funcionalidad práctica para el consumidor, permite obtener un resultado que asegura una máxima seguridad en el sellado, una apertura fácil de los envases y una reducción de los costes de embalaje, sin comprometer con ello la calidad.
El proceso de sellado se aplica después de que los envases han sido llenados y tapados. El opérculo se sitúa en el interior del tapón antes de cerrar el recipiente, ya que éste crea una presión al enroscar el tapón que contribuye a sujetarlo con firmeza? al cuello del envase. Posteriormente, este último pasa bajo el cabezal de sellado de la máquina, que induce una corriente eléctrica en el opérculo, lo cual hace que se caliente con rapidez y, en consecuencia, provoque que la capa de cera, que está encima de la lámina, y el polímero, que está debajo, se fundan. La cera es absorbida por el cartón, lo que libera el opérculo, y a medida que el polímero se enfría bajo la presión de la tapa, se crea un sellado hermético alrededor del borde del recipiente.
Dichos opérculos pueden ser de fácil apertura (o bien con pestaña, o bien con lengüeta), de perforación sencilla (lo que evita la necesidad de usar un utensilio para retirarlo) o de máxima seguridad (lo cual sí necesita un utensilio para abrirlo).
PTM tiene, además, maquinarias para la colocación de etiquetas retráctiles, las cuales pueden funcionar con precinto de seguridad (bien sea anónimos o personalizados), evitando que el producto sea abierto y garantizando la higiene necesaria a los consumidores. También ofrece precintos con precorte en T, para facilitar la apertura del sleeve, y unidades en bobina para una aplicación automática de cada uno de ellos, lo que facilita la producción, minimiza las paradas y no genera retrasos.
Recientemente, PTM ha presentado el nuevo modelo ICS-600 de selladora por inducción.
El proceso de sellado por inducción se efectúa una vez que el envase ha sido llenado y tapado. El opérculo se pone en el tapón antes de cerrar el envase. El modelo ICS-600 es la más compacta y ligera de las máquinas de sellado por inducción manual. El equipo permite sellar opérculos con un diámetro que oscila entre los 10 mm y los 90 mm de diámetro. Este modelo tiene una capacidad aproximada de sellado entre 6 y 12 opérculos por minuto.
Su tamaño y características convierten a este modelo en ideal para el desarrollo de productos en laboratorios o en empresas con bajo volumen de producción.

Publicado en el número 71 de la revista Tecnifood

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