Vanguardia Tecnológica

Ver novedades

Víctor Alves, director de Amec Aefemac-Afespan

Léalo en 15 - 20 minutos
Léalo en 15 - 20 minutos

El sector español de maquinaria para la industria alimentaria ha logrado posicionarse por encima de la media en cuanto a competitividad internacional. Pero en comparación con los países líderes en tecnología, “aún nos queda mucho recorrido por andar”, y en ello están trabajando las empresas y las asociaciones que les representan, según explica en esta entrevista Víctor Alves, director de Amec Aefemac-Alimentec-Afespan


Hablemos de cada una de las asociaciones que dirige:Aefemac, Afespan, Alimentec: ¿A qué subsectores representan y cuántas empresas están asociadas en cada una?

-Amec Alimentec es la Asociación Española de Fabricantes de Maquinaria, Tecnología, Ingredientes y Servicios para la Industria Alimentaria y que engloba los siguientes subsectores: aceite de oliva, café, chocolate, frutas y hortalizas, lácteo, pescado y conservas, vino, ingredientes y aditivos. Lo conforman más de 51 empresas.
Amec  Aefemac es la Asociación Española de Fabricantes y Comercializadores de Maquinaría para la Industria Cárnica y Afines, que engloba a los siguientes subsectores: mataderos y salas de despiece, elaboración, frío, secaderos, envase y embalaje, ingeniería e ingredientes y aditivos. Está integrada por más de 66 empresas
Por último, Amec  Afespan es la Asociación Española de Fabricantes de Maquinaria, Hornos y Equipos para Panadería, Pastelería y Similares, que engloba a más de 30 empresas de los siguientes subsectores: maquinaria para panadería, maquinaria para pastelería, hornos, frío y cámaras de fermentación,  líneas completas para precocido, envase y embalaje, y vitrinas y decoración.

¿Cuáles son los puntos comunes de las tres agrupaciones?
-Las tres asociaciones representan a los fabricantes de maquinaria para la industria alimentaria, por lo que obviamente existen muchos puntos en común. Nuestros objetivos, inquietudes y necesidades del mercado hacen el mix perfecto que unido a tradición y tecnología, permiten lograr calidad, innovación y cuota de mercado, que en estos últimos tiempos es mucho decir. Son tres asociaciones que van intrínsecamente ligadas y que, unidas a Amec  Envasgraf, presentan la mejor oferta en la línea completa del procesado de alimentos sin nada que envidiar a nuestra competencia exterior.
Dentro de Amec  existen, además, otras 8 asociaciones nacionales con los mismos objetivos pero trabajan en distintos ámbitos: Amec  Envasgraf, Amec  Urbis, Amec  Imapc, Amecma, Amec  Urbis, Amec  Ascon, Amec  Amelec y Amec  Amtex.
El peso de estas tres asociaciones junto a la de Amec Envasgraf representa aproximadamente el 40 % de todas las empresas asociadas a Amec.

Recientemente se ha celebrado la Jornada Anual Amec Alimentec, Aefemac y Afespan 2011. ¿Cuáles han sido las conclusiones más importantes?
-El pasado mes de noviembre tuvo lugar la Jornada Anual de Amec Tecnoalimentación con éxito de participación. Más de 45 personas representando a más de 37 empresas  fabricantes de maquinaria para la industria alimentaria estuvieron presentes en una Jornada que, de acuerdo a diversas opiniones, ofreció un contenido ajustado al actual contexto de mercado, por un lado, y dio una nueva visión de cara al futuro, por otro.
Rafael Soro, de ainia, hizo énfasis en la necesidad de coordinar esfuerzos en la generación de productos que garanticen la seguridad alimentaria y explicó las ventajas de incorporar un diseño higiénico en la maquinaria, de acuerdo a directrices de la EHEDG, de la que ainia es centro certificador.
Por otra parte Xavier Plantà, de Ascamm, ilustró de una forma dinámica cómo la innovación es necesaria para la supervivencia de la empresa a corto y a largo plazo, haciendo hincapié en la involucración de toda la empresa en la innovación y ejemplificándolo con algunos casos reales de empresas que han llevado adelante procesos innovadores apoyados por Ascamm.
Finalmente Carlos Gastón, director ejecutivo del BBVA para el Sudeste Asiático (AESAN), explicó las potencialidades de los países del sudeste asiático haciendo especial énfasis en Indonesia y Malasia, sin descartar los otros tres países de la AESAN: Filipinas, Singapur y Tailandia.

¿Cómo se ha comportado el sector de maquinaria para la industria alimentaria en el último ejercicio?
-A nivel general, la oferta española del sector de maquinaria y equipos para la industria alimentaria considera como sus clientes a todos los sectores agroalimentarios. Ofrece soluciones productivas no sólo a aquellas industrias en fase de renovación de equipamiento sino también a las empresas de nueva creación. Además de comercializar máquinas, propone servicios de ingeniería. Esta capacidad de respuesta, junto con la flexibilidad en sus líneas de fabricación, le proporciona a esta industria un nicho de mercado que las grandes empresas internacionales del sector pueden difícilmente cubrir debido a la rigidez de sus programas de fabricación.
Pero la oferta española no es sólo reactiva, es también proactiva. De hecho, estas características ya tradicionales del sector se ven implementadas por los programas de innovación y desarrollo, que incluyen actualmente otras variantes como son la seguridad de las máquinas, higiene de los alimentos, diseño e integración de las funciones, automatización y control.
A esta caracterización del sector, ha contribuido en parte el tamaño de las empresas: el 30 % son empresas pequeñas, el 65 % son empresas medianas y un 5 % corresponden a grandes organizaciones. Esta dimensión empresarial obliga a una permanente atención al cliente para mantenerse en el mercado así como a un contacto constante con los proveedores para incorporar los nuevos materiales y las últimas tecnologías.
En 2010, el sector contaba con 212 empresas que daban empleo a 6.373 personas y que facturaban por valor de 1.082 millones de euros, lo que representa una tasa media de crecimiento de aproximadamente un 8 % en referencia a 2009. Este crecimiento se refleja igualmente en la creación de empleo.


¿Qué problemáticas centran la atención de este sector en los últimos meses?
-En primera instancia, habría que destacar un difícil acceso a la financiación y los problemas del aplazamiento del tiempo de cobro, lo que ha reducido las existencias de caja de las empresas, que sufren, de este modo, problemas de liquidez. Eventualmente, algunas empresas han tenido solicitud de algún pedido importante, sobre todo a nivel internacional, y han tenido serias dificultades para tener acceso al crédito y poder adquirir la materia prima necesaria para la elaboración del producto.
Otra cuestión importante es que debido a la difícil situación que atraviesa el mercado nacional, muy ralentizado, las empresas han tenido que recurrir a operar en los mercados internacionales, con el coste que ello conlleva. Hay empresas que ya han consolidado su internacionalización, pero hay muchas pymes que antes de la crisis no lo tenían bien estipulado, porque era relativamente fácil trabajar en un mercado nacional muy dinámico. Abordar un mercado internacional no se hace de la noche a la mañana, requiere importantes esfuerzos e inversiones: realización de estudios de mercado y viabilidad; creación de un departamento internacional, con los correspondientes recursos humanos y financieros, etc. En este sentido, las empresas están realizando esfuerzos importantes para seguir esta senda.
Empresas muy consolidadas, pueden en muchos casos llegar a soportar los avatares de la crisis yendo en esta dirección, pero otras que tienen menos tiempo en el mercado, con un producto que no sea muy innovador, tienen muy serias dificultades para llevar su negocio adelante.

¿Cuál ha sido la evolución del sector de maquinaria para panadería y pastelería en 2011 versus 2010, tanto en el mercado interior como en exportación?
-El escenario global es el mismo. Quizás en este sector, la falta de innovación como tal, complica bastante la situación. Es un mercado maduro, con una competencia internacional bastante compleja. La crisis hizo que en 2009 las ventas bajaran en picado y que algunas empresas cerraran el ejercicio con pérdidas. El año 2010 fue relativamente mejor para estas empresas que 2009, aunque muchas también acabaron con beneficios cero, otras tuvieron pérdidas y en los mejores casos las ganancias fueron pequeñas. Todo apunta a que 2011 arrojará unos resultados similares a los de 2010, con pequeños porcentajes de variabilidad. Es pronto para hablar de cifras reales en cuanto a facturación, aunque de los tres sectores de los que estamos hablando, es el que registra menores resultados positivos. En caso del primer semestre de 2011, se observa un ligero aumento, en torno al 3 %, en el porcentaje de ventas.

¿Cómo valora la situación del mercado de maquinaria, tecnología, ingredientes y servicios para la industria alimentaria, de los que se encarga Alimentec?
-La situación del mercado nacional es bastante crítica, por referencias de las empresas, el mercado nacional tiene pocas brechas, pero empresas con más alto nivel tecnológico sí afirman haberse mantenido en los mismos niveles de 2010 e incluso haber tenido aumentos en su cifra de negocios en el mercado nacional. Pero son empresas con un gran nivel tecnológico y con clientes que tenían prevista la restitución de maquinaria ya antes de la crisis y que se han visto obligados a hacer la inversión a lo largo de este año.
En términos generales, la industria transformadora ha variado poco en cifra de ventas, pero ha reducido sus márgenes, lo que incide en que se ha demorado la compra de nueva maquinaria, optando en algunos casos por reparar los equipos obsoletos. De este modo, la industria de maquinaria sí ha visto mermado su volumen de negocio.

¿Cuáles son los principales puntos de interés para las empresas de estos sectores?
-Como hablábamos a nivel global, en primer lugar, el acceso a  la financiación. También, un punto que está focalizando el interés de las compañías es la internacionalización, así como la innovación

¿Cómo valora el nivel de internacionalización de las empresas españolas en estos sectores?
-Estos sectores cuentan con empresas con un promedio de 20-30 años en el mercado, que establecieron sus procesos de internacionalización en los años previos a la crisis. Son, por tanto, empresas consolidadas, internacionalizadas algunas desde hace más de 15 años. En cambio hay otras que, con la crisis, se han visto necesitadas de abrir  mercados exteriores para no dejar de generar actividad.
Un 60 % de las ventas de todas las empresas se realizan en mercados extranjeros y esperamos que siga creciendo en los próximos ejercicios.

¿Cuáles son los puntos fuertes y débiles que presentan las compañías nacionales para competir fuera de nuestras fronteras?
-Un punto fuerte de la maquinaria para alimentación española es su reconocida robustez, con un precio aceptable y un nivel tecnológico bastante bueno, dentro del estándar global mundial. Comparados con los países de mayor nivel tecnológico, comos son Alemania, Francia, EEUU, Japón o Italia, estamos en desventaja a nivel competitivo, especialmente desde el punto de vista de la innovación. A cambio, también hay que considerar que estas máquinas tienen un precio más elevado y ahí nosotros somos más competitivos.
Hay países con un nivel tecnológico más parecido al español y con esos es con los que competimos actualmente, con el punto a nuestro favor de nuestra ubicación en la Unión Europea, frente a otros como Turquía, países de Oriente Medio, Asia Pacífico o Latinoamérica.

¿Estamos muy lejos de poder alcanzar al grupo de los países líderes en tecnología?
-En el caso de Alemania, EE UU y Japón, sí. Tenemos pocas empresas con patentes mundiales y líderes en sus productos. Tenemos un desfase importante respecto a estos países y tenemos que  trabajar mucho para alcanzarlos.
Desde la Administración pública ya se están haciendo esfuerzos para cambiar el modelo empresarial español. Se han generado Parques Científicos y Tecnológicos en los que se han invertido muchos recursos, sobre todo, en los últimos seis o siete años, que han ayudado a la conversión de empresas con productos históricos, pero con poco nivel de innovación, a generar productos más innovadores. Por otro lado, las ayudas estatales para procesos de internacionalización disminuyen año a año, pero en la misma medida aumentan las ayudas para procesos de innovación.
El problema es que las empresas están muy ahogadas en su día a día y la innovación es muy reactiva, es lo que pide el cliente y no se toma como una visión estratégica a futuro, pero creo que eso está cambiando, porque en un creciente proceso de internacionalización, las empresas se dan cuenta de que países con un nivel tecnológico parecido al nuestro, pero que ofrecen un coste inferior pueden fácilmente superarnos y restarnos mercado. Ante ello, las empresas están reaccionando, bien creando departamentos que generen esta innovación o llevando a cabo alianzas estratégicas con centros tecnológicos para llevarlo adelante. Nosotros desde Amec estamos impulsando la asociación de empresas innovadoras dentro de nuestra estructura, para ayudar a realizar proyectos colectivos e innovación empresarial.

¿Qué principales iniciativas tienen en marcha para apoyar a sus asociados en sus planes exteriores?
-La innovación e internacionalización son nuestro core business. Cada vez damos más impulso con la introducción en el Ministerio de reconocimiento para la Asociación de Empresas Innovadoras, por un lado, de manera que podamos crear proyectos colaborativos e innovadores para un conjunto de empresas dentro de toda la cadena de valor. También gestionamos proyectos individuales para las empresas dentro de este ámbito y elaboramos acuerdos estratégicos con centros tecnológicos, de modo que ideas desarrolladas en los mismos puedan revertirse a las empresas con las cuales tenemos contactos permanentes. Luego está el gran eje de la internacionalización, que va en paralelo a todas estas actuaciones.
La internacionalización es un flujo constante y en él introducimos elementos innovadores, para diferenciarnos de los competidores, con productos con mayores prestaciones. Desde Amec, incluimos una amplia actividad de apoyo a la internacionalización en nuestro programa, como son los planes sectoriales internacionales año a año, incluyendo participación en ferias, misiones directas e inversas, etc. También hemos creado internamente un Departamento para el inicio a la exportación (SIex) para ayudar a las empresas a comenzar con el proceso exterior.

¿Están pendientes de nuevas normativas para el sector?
-Estamos dentro del Grupo GET-4 y GET-7 para generar todas las normas de maquinaria para industria de pastelería y cárnicas y estamos trabajando para tener mayor presencia en ello y orientar mejor a las empresas de cara a las nuevas normativas.

¿Cómo se espera que evolucionen estos sectores en 2012?

-De momento, se percibe mucha incertidumbre, hay que esperar a ver cómo evolucionan las decisiones a nivel internacional, especialmente en la UE. En cualquier caso, prevemos que será un año duro y que lograr resultados parecidos a los de 2011 ya sería un buen dato.

 

 

Publicado en la revista Tecnifood núm.79 (enero/febrero 2012).

Mostrar comentarios (No hay comentarios)

Deja un comentario

Noticias relacionadas