Vinos y cavas: disminuye la demanda de las gamas media y alta

El consumo de vino en España sigue descendiendo paulatinamente, y el efecto de la crisis está sintiéndose ahora en los vinos de los segmentos de mayor precio. La vocación exportadora de las bodegas nacionales podría empezar a tener problemas, debido a que la demanda mundial está ralentizándose

El vino no está de moda. Los consumos en las principales naciones siguen estancados o en descenso, la superficie de viñedos es cada vez menor y el empuje de los países emergentes no logra sustituir a los tradicionales consumidores, principalmente europeos.
En nuestro país, según los datos del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, las cifras de producción para el año 2008 ascendieron a 41,6 millones de hectolitros de vino más mosto, con un crecimiento del 4,4% con respecto a 2007. No obstante, al compararse con la media de los últimos cinco años, el descenso es de un 6,6%.
Según un reciente análisis sectorial de la consultora DBK, desde finales del siglo pasado el consumo de vino en España ha mantenido una tendencia negativa, mostrando año a año descensos sucesivos. Dicha involución se debe principalmente a la cada vez menor demanda del vino de mesa, que es el segmento que muestra mayores pérdidas en volumen.
En la campaña 2007/2008 se había registrado un decremento en la producción cercano al 9%, que sólo se ha recuperado en parte en la siguiente temporada, al sumar ésta una producción de 36 millones de hectolitros (+5%). En cuanto al vino tranquilo, su valor de mercado interior había aumentado un 3,8% en 2007, pero cayó un 2,1% en 2008 hasta ubicarse en 1.590 millones de euros. Los vinos de calidad producidos en una región determinada (VCPRD) han seguido incrementando su participación en el total de mercado, quitándole espacio a aquellos vinos sin denominación. El año pasado, aquellos caldos con denominación ya representaban el 71% del mercado en valor.
La rentabilidad del sector, según esta consultora, ha disminuido ligeramente, debido principalmente al descenso de las ventas interiores y a unas exportaciones menos dinámicas. Por estas razones, el resultado operativo sobre el total de ventas ha sido inferior al 10%.

Previsiones poco halagadoras
Esta consultora asegura que en los próximos años se seguirá viendo la tendencia que marca un descenso en el consumo de vino por parte de los españoles. De hecho, este mismo año podría terminar con una gran merma en los resultados finales, debido principalmente a la contracción en el gasto de las personas.
Los vinos de gama media-alta son los que percibirán con mayor fuerza esta tendencia, mientras que los de precio más reducido aumentarán su cuota. En la hostelería es donde se percibirá más este fenómeno.
Es por ello que se cree que el valor del mercado doméstico pueda descender un 6%, frente a la caída del 2% que se vivió en 2008. Por lo tanto, se estima que, en total, el mercado del vino ascienda a 1.500 millones de euros. Para el año que viene también habrá un deterioro en las cifras, pero esperan que sea menor, en torno a un 1%. Las empresas, por lo tanto, tendrán que basar su crecimiento en las exportaciones, si bien estas últimas no serán tan productivas pues se espera también una ralentización general de los mercados internacionales del vino. 

Un sector atomizado

Actualmente, son unas 4.000 las empresas que realizan actividades en nuestro país de elaboración de vinos tranquilos y vinos espumosos, aromáticos, generosos y licorosos. Si bien este número ha estado en descenso en los últimos años, motivado principalmente por la concentración empresarial y la desaparición de bodegas de pequeña envergadura (por ser menos competitivas), la estructura sectorial sigue adoleciendo de falta de tamaño empresarial, lo que dificulta notablemente la expansión en el extranjero de las compañías, una mejor economía de escala y la aplicación de políticas de marketing que puedan ser fructíferas.
La concentración se está viviendo principalmente por medio de la acción de muchos grupos empresariales, que compran pequeñas bodegas o amplían las existentes. Esto está favoreciendo la diversificación geográfica, lo que sigue aupando aquellas presentaciones de mayor valor añadido o precedidas de una Denominación de Origen. La mayor de estas DO es La Mancha, con 185.000 hectáreas. Pero es la DO Calificada La Rioja la que concentra el mayor número de bodegas embotelladoras de vino, con 1.212, seguida por La Mancha (370), Ribera del Duero (256), Cataluña (203) y Penedés (200).
Según Mercasa, de las 1,15 millones de hectáreas dedicadas al cultivo de vid, el 98% se destina a la uva de vinificación y el 2% restante a la uva de mesa. Por comunidades autónomas, el mayor porcentaje de viñedos corresponde a Castilla-La Mancha (con el 50% del total de uva para vinificación), seguida por Extremadura (7,7%), la Comunidad Valenciana (7,5%), Castilla y León (6%), Cataluña (5,2%), Aragón (4,4%), La Rioja (4,2%), Murcia (3,6%), Andalucía (3,3%), Galicia (2,9%), Navarra (2,3%), Canarias (1,6%) y Madrid (1,4%).
Los viticultores, en los actuales momentos, están centrando sus esfuerzos en la reconversión varietal y en la transferencia de los derechos del viñedo que no tiene DO a aquellas zonas que sí gozan de este amparo.

Panorama internacional
Según los datos de la Organización Internacional de la Viña y el Vino, presentados a finales de junio pasado en Zagreb, Croacia, a propósito del XXXII Congreso Mundial de la Viña y el Vino, “La presentación de las estadísticas de 2008 fue la ocasión de constatar una disminución de los intercambios comerciales en volumen de vinos y una baja considerable del nivel de consumo mundial de vino”.
El director general de esta Organización, Federico Castelucci, señaló, sin embargo, que “la fuerte implicación de los Estados Miembros en la realización del Plan Estratégico de la OIV podría permitir al sector vitivinícola responder a las expectativas de los productores y de los consumidores, y restablecer de esta manera los equilibrios necesarios para el desarrollo sostenible del sector vitivinícola mundial”.
La superficie total de viñedos durante el año pasado fue de 7.742.000 hectáreas, 17.000 menos que en 2007 (y 70.000 ha menos que en 2006). España sigue estando en primer lugar en la clasificación por cultivos, al sumar 1.165.000 ha (1.169.000 en 2007), seguida por Francia (852.000 ha), Italia (840.000 ha), Turquía (517.000 ha), China (470.000 ha), Estados Unidos (398.000 ha), Irán (330.000 ha), Portugal (246.000 ha), Argentina (227.000 ha) y Rumanía (207.000 ha).
La producción mundial de uvas aumentó, sin embargo, con respecto a 2007, al quedar en 677,9 millones de quintales (11,6 millones más), siendo Italia el principal productor (80,5 millones de quintales), China (72 millones), Estados Unidos (67,4 millones), España (57,4 millones), y Francia (57 millones).
La producción mundial de vino (excluyendo zumos y mostos) fue de 269 millones de hectolitros, 0,4 millones menos que en 2007. Italia fue el principal productor, con 48,6 millones de hl, seguido por Francia (41,4 millones), España (34,6 millones), Estados Unidos (19,2 millones), Argentina (14,6 millones), Australia (12,4 millones), y China (12 millones).
El consumo también se resintió, al alcanzar los 244,9 millones de hl, 2,4 millones menos que en el periodo anterior. Francia lideró este apartado, con 31,7 millones de hl, seguido por EE UU (28,5 millones), Italia (26 millones), Alemania (20,7 millones), China (13,6 millones), Reino Unido (13,4 millones), España (12,7 millones), Rusia (11 millones), Argentina (10,6 millones) y Rumanía (5,4 millones).
En cuanto a las importaciones, el volumen de las transacciones durante 2008 fue de 83,6 millones de hl (con un descenso de 1,4 millones después de haberse incrementado, entre 2006 y 2007, 4,6 millones). Alemania encabeza la lista de los países importadores, con 13,7 millones de hl, seguida por Reino Unido (11,8 millones), EE UU (8,2 millones), Rusia (5,7 millones), Francia (5,7 millones), Países Bajos (3,4 millones), Canadá (3,2 millones) y Bélgica (3,1 millones).
Las exportaciones mostraron también un ligero descenso, después de haber mostrado crecimientos en el periodo anterior de 5,6 millones de hl. Así, en 2008 alcanzaron los 89 millones de hl (-0,4 millones), repartidos de la siguiente manera: Italia (17,2 millones), España (16,4 millones), Francia (13,7 millones), Australia (6,9 millones), Chile (5,8 millones), Estados Unidos (4,6 millones), Argentina (4,1 millones), Sudáfrica (4,1 millones), Alemania (3,5 millones) y Portugal (2,8 millones).

Las ventas muestran un comportamiento dispar
Según los datos del TAM del 14 de junio 2009 de la consultora IRI, que audita las ventas en los establecimientos de libreservicio de 100 o más metros cuadrados y dotados de escáner, las ventas de vinos tranquilos en la gran distribución totalizaron 447,6 millones de litros (+2,3%) y 790,8 millones de euros, de los cuales aquellos con Denominación de Origen alcanzaron los 193 millones de litros (+4,7%) y 592,2 millones de euros (+4,3%); los vinos sin DO sumaron 253,6 millones de litros (+0,5%) y 194,3 millones de euros (+4,4%); y los provenientes del extranjero crecieron hasta los 889.439 l (+21,7%) y 4,1 millones de euros (+9,2%).
En el caso de los vinos con aguja, las ventas alcanzaron los 31,6 millones de litros (+2,7%) y 64,4 millones de euros (+3,5). En esta categoría, aquellos con DO cayeron hasta los 885.281 l (-24,1%) y 1,3 millones de euros (-9,9%); las presentaciones sin DO también mermaron sus ventas hasta los 7,3 millones de l (-9,6%) y 18,4 millones de euros (-3,6%); y los de importación aumentaron hasta los 23,3 millones de l (+8,9%) y 44,6 millones de euros (+7,3%).
De acuerdo a los datos de la consultora Nielsen, que audita las ventas en los establecimientos de libreservicio, hipermercados y tiendas tradicionales, las ventas de vinos tranquilos en el TAM de mayo 2009 alcanzaron los 630,2 millones de l (-0,7%) y 3.328,8 millones de euros (-6,1%). Por segmentos, las presentaciones de litro representaron el 23,7% en volumen y el 4,2% en valor; los de importación, el 3,3% y el 2,3%; los vinos de mesa, el 18% y el 16,1%; las variedades de la tierra, el 2,1% y el 2,7%; los blancos aglutinaron el 9,7% y el 14,3%; los rosados, el 3,7% y el 4,3%; y los tintos, el 34,6% en volumen y el 55,1% en valor.
En el caso de la categoría de vinos espumosos, las ventas en el mismo periodo fueron de 44,2 millones de botellas (-8,3%) y 298,4 millones de euros (-11,1%). Los de  importación acapararon el 2,4% de las ventas en volumen y el 11,4% en valor; los nacionales de 750 cc totalizaron el 91,1% en volumen y el 83,2% en valor; en cuanto a las presentaciones de 200 a 500 cc, alcanzaron el 6,3% y el 5%; y en aquellos envases de más de 750 cc, el total fue del 0,3% en volumen y el 0,3% en valor.

Las marcas blancas, en aumento

Según los datos de IRI, las marcas del distribuidor están a la cabeza en las ventas de vinos tranquilos en la gran distribución, y muestran porcentajes de crecimiento superiores al de la mayoría de los envasadores de vino.
Así, las llamadas marcas blancas totalizaron 186,1 millones de l (+9,4%) y 189,2 millones de euros (+17,6%); J. García Carrión quedó en 44,2 millones de l (-1,4%) y 44,6 millones de euros (-2,9%); Grupo Vinartis cayó a 23,7 millones de l (-16,3%) y 26 millones de euros (-6,3%); Allied Domecq mermó hasta los 22,6 millones de l (-4,6%) y 52 millones de euros (-3%); Félix Solís creció hasta los 13,9 millones de l (+14%) y 34,8 millones de euros (+12,5%); Arco Bodegas Unidas perdió cuota hasta los 5,8 millones de l (-21,9%) y 18,1 millones de euros (-16,1%.
Bodegas El Coto también descendió en ventas hasta los 4,8 millones de l (-5,7%) y 27,7 millones de euros (-2,6%); Grupo Codorniu aumentó ligeramente a 4,4 millones de l (+0,8%) y 19,1 millones de euros (+2,7%); Grupo Freixenet también obtuvo un resultado positivo al sumar 3,9 millones de l (+1,1%) y 12,3 millones de euros (+4,6%); Miguel Torres alcanzó los 3,9 millones de l (-6,8%) y 19,5 millones de euros (-5,6%); el resto de los fabricantes aglutinaron 133,8 millones de l (+0,8%) y 347,1 millones de euros (+3%).

Mejor comportamiento de los vinos con DO

En el caso de los vinos que tienen un marchamo de calidad diferenciada, los resultados son por lo general positivos, lo que demuestra que, si bien los consumos no muestran grandes crecimientos, los consumidores suelen decantarse por aquellos caldos que contienen este tipo de identificación.
La DO Calificada Rioja está en primer término y sumó 63 millones de l (+2,6%) y 251,3 millones de euros (+0,7%); Valdepeñas alcanzó los 21,7 millones de l (+6,9%) y 46,3 millones de euros (+6,3%); Ribera del Duero tuvo un excelente comportamiento al totalizar 17,4 millones de l (+15,4%) y 66,6 millones de euros (+13,1%); La Mancha aumentó a 12,3 millones de l (+10,1%) y 21,6 millones de euros (+4,9%); Navarra sumó 11,3 millones de l (+5,8%) y 22,9 millones de euros (+7,1%); Valencia totalizó 9 millones de l (+5,8%) y 12,4 millones de euros (+14,7%); Penedés cayó a 7,3 millones de l (-7,1%) y 25,2 millones de euros (-1,6%); Catalunya también mermó hasta los 6,4 millones de l (-2%) y 20,9 millones de euros (-2,3%); Cariñena aumentó a 6,2 millones de l (+5,8%) y 10 millones de euros (+4%); y Jumilla totalizó 6 millones de l (+11,5%) y 8,4 millones de euros (+6,1%).
Por marcas en las dos denominaciones de origen más importantes, en La Rioja, las marcas del distribuidor sumaron 24,8 millones de l (+14,2%) y 59,3 millones de euros (+18%); El Coto perdió cuota hasta los 3,9 millones de l (-4,4%) y 20,2 millones de euros (-0,9%); Campo Viejo mantuvo sus ventas en volumen hasta los 3,9 millones de l (-0,1%) y 15,8 millones de euros (-1,6%); CVNE creció notablemente hasta los 3,3 millones de l (+29,2%) y 19,5 millones de euros (+32,9%); y Marqués de Cáceres disminuyó hasta los 3,1 millones de l (-14,5) y 21,2 millones de euros (-13,6%).
En la DO Valdepeñas, los resultados son generalmente positivos. Los Molinos creció hasta los 5,3 millones de l (+8,8%) y 9,6 millones de euros (+6,9%); Señorío de Los Llanos totalizó 4,9 millones de l (+1,7%) y 11,1 millones de euros (+4,3%); las marcas del distribuidor están en tercer lugar, con 4,8 millones de l (+11,7%) y 6,3 millones de euros (+7,7%); Viña Albali mermó hasta los 4 millones de l (-2,1%) y 13,1 millones de euros (-2,5%); y Castillo de Soldepeñas vendió 850.207 l (+0,1%) y 1,06 millones de euros (+4,1%).

El mayor consumo se realiza en la hostelería
De acuerdo con Mercasa, los españoles ingieren una media de 24,9 litros de vino al año. De este total, un 55,9% se realiza en restaurantes, bares y otros establecimientos de hostelería; el 43,2% en hogares y el 0,9% en las instituciones. El vino envasado se consume de una forma más generalizada que a granel, que apenas suma 2,6 l por persona y año. Por tipos de vino, el 59,7% del total corresponde a los de mesa, el 32,7% a caldos con denominación de origen y un 4,4% a espumosos.
En Cantabria están los principales consumidores, seguidos por los catalanes y los asturianos. En el extremo opuesto están los extremeños, murcianos y canarios. Es tal la diferencia que un cántabro consume cuatro veces más vino que un habitante de Extremadura.
Los habitantes de las grandes áreas metropolitanas consumen más vino que aquellas personas que habitan en municipios rurales. Los hogares con niños pequeños muestran una ingesta hasta tres veces menor que aquellos en los que no hay prole; el consumo se reduce a medida que aumenta el número de habitantes en un hogar, y puede ser hasta tres veces inferior en una casa con 5 personas que en una en la que vive solamente una persona.
Las amas de casa que no trabajan fuera del hogar y las mayores de 65 años adquieren mucho más vino que las más jóvenes. En lo referente a la estructura del núcleo familiar, los adultos independientes, los jubilados y las parejas adultas que no tienen niños muestran una mayor preferencia por adquirir vino que aquellos hogares monoparentales, parejas con hijos pequeños y parejas de mediana edad.

Vinos espumosos y cavas
De acuerdo con los datos recopilados por Mercasa, se han vendido en España 225 millones de botellas de cava, con un incremento interanual de apenas 1%. Si  bien el mercado interno mostró un buen comportamiento, con crecimiento de hasta un 9%, las ventas en extranjero (que representan el 55% del total) han perdido un poco de fuelle.
Los cavas brut son los aglutinan la mayor parte de las ventas, en torno al 48% en volumen y el 52% en valor. Los semisecos están en segundo término, con un 32% y 25%, respectivamente. Los brut nature alcanzaron cuotas del 18,5% y 20,5%. Si bien ha habido incrementos de importancia en otras zonas de producción de este tipo de bebidas, el cava sigue siendo un producto fundamentalmente catalán, pues el 97% del total producido es embotellado en bodegas de esa comunidad autónoma. El resto de la producción se realiza en La Rioja, Aragón, País Vasco, Navarra, Comunidad Valenciana y Extremadura.
Son 32.400 las hectáreas destinadas a las vides destinadas a la producción de cava en España, de acuerdo con los datos aportados por el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Cava. El número de bodegas base es de 164 y las que elaboran el caldo ascienden a 269.
Las ventas de vinos espumosos en la gran distribución han caído ligeramente en este último año móvil registrado por IRI. Según sus datos, se vendieron 33,6 millones de litros (-1,6%) y 162,1 millones de euros (-0,3%). De ellos, los cavas totalizaron 30,4 millones de l (-1,5%) y 136,6 millones de euros (-0,3%); el champagne sumó 606.301 l (-0,7%) y 18,4 millones de euros, los otros espumosos quedaron en 947.623 l (-0,9%) y 4 millones de euros (+4,2%); y los tipo granvas alcanzaron los 1,6 millones de litros (-2,5%) y 2,9 millones de euros (-1%).
Por fabricantes de cava, el Grupo Codorniu cayó a 9,8 millones de l (-6%) y 54,8 millones de euros (-2,3%); las marcas del distribuidor aumentaron a 9 millones de l (+11,1%) y 18,3 millones de euros (+12,6%); el Grupo Freixenet perdió cuota hasta los 8,1 millones de l (-7,7%) y 39,8 millones de euros (-1,6%); Juvé & Camps también mermó sus ventas hasta los 777.686 l (-5,9%) y 9,9 millones de euros (-5,5%); J. García Carrión se mantuvo en 519.281 l (-0,2%) y 1,6 millones de euros (-4,1%); Cavas Castillo de Perelada creció hasta los 306.499 l (+5,1%) y 1,4 millones de euros (+7,4%); Arco Bodegas Unidas aumentó hasta los 16.448 l (+38,3%) y 71.140 euros (+50%); y los otros fabricantes quedaron 1,7 millones de l (-2,6%) y 10,5 millones de euros (-0,1%).
Por tipos de cavas, los brut alcanzaron los 15,5 millones de l (+0,7%) y 73,8 millones de euros (sin variación porcentual); el semiseco cayó a 8,3 millones de litros (-7,3%) y 29 millones de euros (-5,5%); el brut nature se mantuvo en 5,2 millones de l (-0,1%) y 28,5 millones de euros (+2,8%); el seco creció hasta los 850.798 l (+2,7%); y el dulce aumentó a 446.873 l 8+14,6%) y 1,4 millones de euros (+26,2%).
Dentro del segmento brut, las marcas del distribuidor dominaron las ventas en volumen al totalizar 5 millones de l (+16%) y 9,9 millones de euros (+14,6%); Anna de Codorniu perdió cuota hasta los 2,6 millones de l (-7,3%) y 21,5 millones de euros (-3,5%); Freixenet Carta Nevada Reserva cayó notablemente hasta 1,04 millones de litros (-15%) y 5,3 millones de euros (-4,3%); Canals Nubiola Grapa creció hasta los 857.719 l (+5%) y 2,4 millones de euros (+12,2%); y Freixenet Cordón Negro Reserva bajó a 793.898 l (-10,5%) y 5,1 millones de euros (-1,3%).

Comercio exterior del cava

Según los últimos datos disponibles de Mercasa, correspondientes a 2007, los productores de cava españoles exportaron 16,25 millones de litros, valorados en 356,3 millones de euros. Estas cifras representaron un incremento del 6,6% en volumen y del 28% en valor. Esto da como resultado un precio promedio de 3,07 euros/litro, un 20,1% más que en el periodo anterior.
El cava español tiene adeptos en más de 100 países, si bien la mayor parte de las ventas se concentran en Alemania (37%), Reino Unido (25,2%) y Estados Unidos (10,8%). Aunque las ventas en Alemania mermaron un 18%, fueron compensadas con el incremento en Inglaterra, que fue superior al 25%, EE UU y Japón (que totalizó el 3,8% de las ventas totales).
En cuanto a las importaciones de vinos espumosos, ha existido un importante crecimiento de las ventas de champagne francés en nuestro país, si bien éstas podrían ralentizarse por la coyuntura actual.
De acuerdo con Mercasa, España importó 3,6 millones de botellas de este caldo, con un crecimiento interanual de 28,5%, convirtiendo a nuestra nación en la décima consumidora mundial, por detrás de Francia, Reino Unido, Estados Unidos, Alemania, Bélgica, Italia, Japón, Suiza y Holanda.
En cuanto al consumo, los españoles bebemos 1,1 litros de vinos espumosos al año, de los cuales un 53,4% se realiza en hogares, un 45,5 en los establecimientos de restauración y hostelería, y un 1,1% restante en las instituciones. Las mayores ingestas se realizan en Cataluña, Aragón y Baleares. En el lado contrario están los murcianos, los gallegos y los cántabros.
El cava se consume principalmente en las grandes ciudades, y es muy inferior en aquellos municipios con censos de entre 2.000 y 10.000 habitantes. Las personas que viven solas ostentan consumos más elevados que aquellas que habitan en núcleos familiares de 5 o más personas.

 

El uso del ozono en la industria vitivinícola

El empleo del ozono como agente desinfectante en el sector  vinícola puede llegar a ahorrar más de un 50 por ciento de agua y reducir a la mitad la contaminación orgánica del vertido del lavado de depósitos (procedente de restos secos del mosto o del vino), generada en las frecuentes operaciones de limpieza y desinfección realizadas en las bodegas.
Estos son los primeros resultados del proyecto europeo Ozonecip, coordinado por Ainia y orientado a reducir el impacto ambiental producido por la industria  alimentaria, como consecuencia de sus operaciones de limpieza y desinfección, mediante la aplicación del ozono como agente desinfectante y antimicrobiano. Este proyecto, apoyado por el programa europeo Life-Environment, ha tomado como referencia los subsectores vinícola, cervecero y lácteo.
Iniciado a finales de 2005, en estos momentos se tienen ya los resultados del ahorro de agua y reducción de los impactos ambientales, que supone aplicar ozono como agente alternativo a los métodos tradicionales de limpieza en el sector vinícola. Asimismo, se están analizando los resultados obtenidos en los ensayos realizados al sector cervecero. También se están ejecutando ensayos relativos al sector lácteo, de los que en breve se espera tener indicadores del impacto ambiental.
Los resultados obtenidos en el proyecto en su aplicación al sector vinícola corroboran a escala industrial el potencial desinfectante del ozono como alternativa medioambientalmente más limpia que los procesos tradicionales de limpieza empleados habitualmente en bodegas, y son de gran importancia, puesto que en el sector vinícola más del 80% del agua consumida se emplea en operaciones de limpieza y desinfección y prácticamente el 100% de las aguas residuales industriales se generan como consecuencia de estas operaciones.
Como promedio, en este sector se consume medio litro de agua por cada litro de vino producido; dato que revela la importancia de los resultados obtenidos en este proyecto. Se ha demostrado también la relativa sencillez de implantar esta innovadora tecnología en los sistemas CIP (sistema utilizado en la limpieza de equipos cerrados, como los depósitos), optimizando el proceso de limpieza.

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