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Vinos y cavas traspasan las fronteras

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Aunque la última vendimia ha dado buenos resultados, el consumo de vinos en España sigue mostrando un descenso paulatino, por lo que las bodegas y empresas comercializadoras están llevando a cabo fuertes planes de exportación para dirigir a otros países los excedentes producidos. Las Denominaciones de Origen siguen ganando peso gracias a una mayor preferencia de los consumidores por bebidas de mayor calidad
El número de hectáreas cultivadas con viñas en todo el mundo sigue descendiendo paulatinamente, y en la actualidad está establecido provisionalmente en 7.871.000 hectáreas, unas 53.000 menos que en 2006, según los datos de la Organización Internacional de la Viña y el Vino. Esta lenta pero constante disminución tiene su origen en las políticas de arranque de viñedos que se llevan a cabo en Europa, y que están logrando que el peso de este continente en las cuentas totales del mercado del vino siga en descenso.
No obstante estas tendencias, España sigue siendo, con diferencia, el país con mayor superficie de viñedos del mundo, con 1.169.000 hectáreas, seguida por Francia (867.000 ha), Italia (800.000 ha), Turquía (525.000 ha) y China (500.000 ha, el país que más está ampliando estas tierras de cultivo).
En cuanto a la producción de vinos, Francia sigue estando en el liderazgo, con 48,4 millones de hectolitros, seguido de Italia, con 48 millones de hl, España, con 34,3 millones de hl, Estados Unidos, con 20 millones de hl, y Argentina, con 15 millones de hl.
Una campaña 2007/2008 positiva
Según los datos declarados de producción de vinos de mesa y vinos de calidad obtenidos en regiones determinadas, así como también de los mostos sin concentrar, aportadas por el Fondo Español de Garantía Agraria, durante la campaña 2007/2008 se produjeron 39.804.776 hl, siendo 34.314.376 hl de vinos, y 5.490.400 hl de mostos. Estas cifras son ligeramente inferiores a las de la campaña pasada, que sumó 42,4 millones de hl.
No obstante, la producción sigue siendo excedentaria por cuando el consumo de vino por persona en España está en constante descenso. Esta realidad se nota mucho más en los vinos de mesa sin DO, cuyas ventas están cayendo año tras año. Los vinos de calidad y los vinos de la tierra están en auge, estima Mercasa, y su consumo está creciendo gracias, principalmente, a la hostelería.
Entre los vinos de mesa sin indicación geográfica, los tintos y rosados sumaron 8,9 millones de hl, y los blancos 9,5 millones de hl, para un total de 18.539.370 hl. En cuanto a los vinos de mesa con indicación geográfica, los tintos/rosados alcanzaron los 1,8 millones de hl, y los blancos 735.006 hl, para un total de 2.585.243 hl. Entre los vinos de calidad producidos en DO, los tintos/rosados sumaron 8.440.346 hl, y los blancos 4.749.417 hl, para un total de 13.189.763 hl. Castilla-La Mancha es la cc.aa. puntera en producción, con 16,1 millones de hl de vinos, seguida por Cataluña, con 3,3 millones de hl; Extremadura, con 2,5 millones de hl; La Rioja, con 2,4 millones de hl; Comunidad Valenciana, con 2,2 millones de hl; Andalucía, con 1,58 millones de hl; Aragón, con 1,51 millones de hl; y Castilla y León, con 1,3 millones de hl.
Según los datos del Anuario de Estadística Agroalimentaria, correspondientes al año 2006 (informaciones sobre el año 2007 aún no están disponibles), en España se cultivaban 1,13 millones de Ha de viñedos, de las cuales 655.000 Ha estaban situadas dentro de DO.
Debido a las nuevas políticas comunitarias establecidas en la llamada Organización Común de Mercado del vino, se estima que entre 2008 y 2010 se arrancarán 60.000 Ha de viñedos en nuestro país, para lo cual la Unión Europea está destinando 300 millones de euros en subvenciones, que se repartirán en 129,9 millones el primer año, 93,5 millones en el segundo y, finalmente, 77,3 millones. Se estima que, por hectárea, dicha subvención será de 4.500 euros. Así, España contribuirá con más del 35% de los arranques previsto en toda la Unión, que sumarán 175.000 Ha.
Leve disminución de las ventas en volumen
Según los datos recopilados en el TAM del 15 de junio de 2008 por la consultora IRI, que audita las ventas en los establecimientos de libreservicio de 100 o más m2 y dotados de escáner, las ventas de vino totalizaron 442,8 millones de litros (-0,6%) y un valor de 754,1 millones de euros (+4,4%). De este total, los vinos con Denominación de Origen alcanzaron los 191,1 millones de litros (+8%) y 563,5 millones de euros (+6,2%). Aquellos producidos fuera de una DO sumaron 250,9 millones de litros (-6,4%) y 187 millones de euros (-0,5%).
Adentrándose un poco más en los vinos sin DO, los de mesa sumaron 239,2 millones de litros (-6,7%) y 159,4 millones de euros (-0,9%). Los vinos de la tierra vendieron 11,6 millones de litros (-1,6%) y 27,5 millones de euros (+2,3%). Los vinos importados apenas lograron 683.510 litros (+10,9%) y 3,5 millones de euros (+10,3%). No obstante, su crecimiento demuestra el interés de los consumidores por degustar caldos de otras latitudes.
Las ventas de vinos tintos totalizaron 292,7 millones de litros (-2,3%) y 559,4 millones de euros (+3,8%). Los blancos sumaron 111,6 millones de litros (+5,1%) y 149,9 millones de euros (+8,8%). Los rosados, por su parte, alcanzaron los 38,3 millones de litros (-3,6%) y 44,8 millones de euros (-0,6%).
Los datos de la agencia Nielsen, que audita los establecimientos de libreservicio y tiendas tradicionales, muestran, en el TAM de marzo 2008, un ligero descenso tanto en volumen como en valor, al totalizar 639,8 millones de litros (-0,99%) y 3.544,2 millones de euros (-0,4%). De estas cifras, el vino en formato de litro representó el 26% en volumen y el 4% en valor; el vino en envase de 750 cc de importación, el 3% en volumen y el 2% en valor; el vino de mesa en botella, el 20% y el 17%, respectivamente; los vinos de la tierra, el 2% y 3%; y el vino con DO, el 49% y 74%. De esta última categoría, los blancos acaparan el 10% en volumen y el 13% en valor; los rosados, el 4% y el 5%; y los tintos, el 35% y 56%.
Fuerte crecimiento de dos Denominaciones de Origen<
Las ventas de vino en la gran distribución, según su DO, fueron las siguientes: La Rioja, 61,1 millones de litros (+0,3%) y 248,6 millones de euros (+3,4%); Valdepeñas, con 20,3 millones de litros (-3,4%) y 43,5 millones de euros (-2,6%); Ribera del Duero, con 15 millones de litros (+19,6%) y 58,7 millones de euros (+21,6%); La Mancha, con 11,1 millones de litros (-1,2%) y 20,4 millones de euros (+0,2%).
Navarra, con 10,6 millones de litros (+2,4%) y 21,2 millones de euros (+2,6%); Valencia, con 10 millones de litros (+26,7%) y 10,8 millones de euros (+13,1%); Rías Baixas, con 9,8 millones de litros (+293,5%) y 18,5 millones de euros (+22,8%); Penedès, con 8,4 millones de litros (+2%) y 29,7 millones de euros (+4,4%); Cariñena, con 5,7 millones de litros (+4,8%) y 9,4 millones de euros (+3,4%); Catalunya, con 5,5 millones de litros (-3,4%) y 15,4 millones de euros (+1,2%).
El resto de los fabricantes alcanzaron los 33 millones de litros (+9,6%) y 86,8 millones de euros (+10,7%).
Las marcas blancas dominan las ventas de algunas DO
Las marcas del distribuidor siguen acaparando espacios dentro de las ventas de vinos. En algunas DO, incluso, ya está liderando las ventas en la gran distribución.
Por ejemplo, IRI analiza el comportamiento de las tres principales DO de España. En la DOC Rioja, las MDD totalizaron 21,2 millones de litros (+5,8%) y 48,9 millones de euros (+9,1%). La primera enseña es El Coto, con 4,1 millones de litros (+2,4%) y 20,4 millones de euros (+3,6%); Campo Viejo vendió 3,9 millones de litros (-21,2%) y 16,1 millones de euros (+13,3%); Marqués de Cáceres hizo lo propio con 3,7 millones de litros (-3,6%) y 24,6 millones de euros (+0,4%); CVNE totalizó 2,5 millones de litros (+16,7%) y 14,9 millones de euros (+22,1%).
En la DO Valdepeñas, Los Molinos dominan las ventas, con 4,9 millones de litros (-13%) y 9 millones de euros (-10,4%); Señorío de Los Llanos creció hasta los 4,8 millones de litros (+22,3%) y 10,6 millones de euros (+20%); las marcas del distribuidor totalizaron 4,3 millones de litros (-7,4%) y 5,8 millones de euros (-8,2%); Viña Albali cayó a 4,1 millones de litros (-14,5) y 13,4 millones de euros (-12,7%); y Castillo de Soldepeñas, con 849.412 l (+31%) y 1,02 millones de euros (+32,3%).
En la DO Ribera del Duero, las marcas del distribuidor mostraron un gran crecimiento, al totalizar 5,1 millones de litros (+88,1%) y 14,1 millones de euros (+83,5%). Mayor de Castilla es la primera enseña privada, con 2,2 millones de litros (-10,5%) y 6,8 millones de euros (-8,3%); Camino de la Dehesa bajó a 1,6 millones de litros (-7,4%) y 4,04 millones de euros (-6,8%); Valpincia vendió 792.694 l (-6,6%) y 2,8 millones de euros (-1,6%); y Altos de Tamarón subió a 792.091 l (+11,8%) y 3,3 millones de euros (+19,6%).
Disminuye la ingesta en hogares
De acuerdo a los últimos datos disponibles de abril 2008 del Panel de Consumo Alimentario que realiza el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, el consumo de vinos disminuyó con respecto a abril del año pasado, al totalizar 38,2 millones de litros (-4,2%). En el caso de los vinos con DO, el consumo totalizó 10.573.000 l, frente a los 12.470.000 l consumidos en el cuarto mes de 2007. En meses anteriores se ha notado también el descenso paulatino de las tendencias.
El consumo general en España está ubicado en unos 26,7 litros por persona al año, de los cuales un 57,9% se realiza en establecimientos de hostelería, un 41,2% en hogares y un 0,8% en instituciones. El vino que más se consume es el envasado (24,6 l per cápita). Por tipos de vino, los de mesa acaparan el 60,1% del total, seguidos por los vinos con DO (32,8%), y los vinos espumosos (4,2%). El resto de los vinos representaron un 2,9% del consumo total.
Según Mercasa, las personas más aficionadas a comprar vino son los habitantes de los pequeños núcleos rurales. Estos porcentajes se reducen a medida que se incrementa el tamaño del hábitat, hasta llegar a su nivel más bajo en las poblaciones de entre 10.000 y 100.000 personas. Los hogares con niños menores de 6 años muestran consumos tres veces inferiores que aquellas casas sin niños; el consumo de este caldo se reduce a medida que aumenta el número de personas en el núcleo familiar.
Las amas de casa que no trabajan fuera del hogar y las mayores de 65 años tienden a adquirir tres veces más vino que las más jóvenes. Los adultos independientes, los jubilados y las parejas adultas sin hijos sienten mayor preferencia por esta bebida que aquellas parejas con hijos pequeños, solteros o separados y aquellas parejas con hijos en la adolescencia.

El vino se consume en la hostelería
Según los datos de Nielsen, los hoteles y restaurantes acaparan el 21% del consumo de vinos, de acuerdo a los datos de su último TAM. Los cafés, café-bares y bares de copas obtienen el 22% de las ventas; el resto de los bares, el 2%, y los locales nocturnos apenas el 1%.
Los porcentajes restantes se reparten en el libreservicio, en el cual los hipermercados copan el 10% de las ventas, los supermercados de más de 1.000 m2, el 17%; los supermercados de entre 401 y 1.000 m2, el 12%, los supermercados de entre 101 y 400 m2, el 9%; los pequeños supermercados de menos de 100 m2, el 3%, y las tiendas tradicionales, el 3% restante.
Estos datos demuestran la preeminencia que tiene el canal Horeca para los productores y comercializadores de vino en nuestro país, pues es en estos establecimientos en los que se consume el 46% del vino expendido en España.
Retos empresariales
Existen más de un millón de explotaciones agrarias de vid en toda España, que son la base para una producción que representa el 15,5% del total de vino a escala mundial.
4.300 empresas aproximadamente se encuentran en actividad en este sector y generan una cifra de negocio que supera los 5.500 millones de euros. El 25% de las bodegas están radicadas en Castilla-La Mancha. Después viene Cataluña (16%); Castilla y León (10,5%) y Andalucía (9%). Se están notando ya los procesos de concentración empresarial, pues los cinco principales grupos están acaparando cerca del 30% del mercado.
Esto se debe en parte a la creciente penetración de capitales internacionales, que compran participaciones en los principales conglomerados vinícolas los que, a su vez, adquieren bodegas y pequeñas empresas de manera paulatina.
Comercio Exterior
Dependiendo de la temporada, España compite con Italia por el segundo o tercer puesto entre los grandes productores de vino a escala mundial. Como la demanda interna es incapaz de absorber tales producciones, la exportación resulta vital para el buen funcionamiento del sector. A falta de cifras definitivas del año 2007, durante 2006, según Mercasa, se exportaron casi 1.440 millones de litros de vino, con un precio promedio del vino exportado de 1,14 euros por litro. Los vinos con DO, más valorados y con mayores potencialidades, ya representan el 20% de las exportaciones totales en volumen y el 49% en valor. Este crecimiento es positivo, por cuanto se genera con ello un mejor nombre del vino español en el extranjero y se motiva así a los productores a abandonar la práctica de exportar partidas a granel. Francia es el principal destino de las exportaciones españolas en volumen, con más del 16% del total, seguido por Alemania (15,3%), Reino Unido (8,4%), Portugal (7,2%), Estados Unidos (3,5%), Países Bajos (3,4%) e Italia (3,4%). En cuanto a las exportaciones más importantes, atendiendo al valor de las partidas, Reino Unido ocupa el primer lugar (17,1%), seguido de Alemania (17%), Estados Unidos (11,4%), Francia (5,9%), Suiza (5%), Países Bajos (4,8%) y Bélgica (3,4%).
Vinos espumosos y cava
Aunque su consumo sigue siendo muy estacional, las ventas de vinos espumosos y cavas muestran cifras similares año tras año, aunque se ha notado en los últimos ejercicios un mejor desempeño, después del boicot al cava catalán acaecido hace unos años.
El cava se produce principalmente en 32.000 hectáreas de viñedos en Cataluña. Durante los últimos diez años sus ventas han pasado de poco más de 140 millones de botellas a más de 230 millones, según Mercasa. Los mercados internacionales absorben más de 55% de la producción total, lo que demuestra la preferencia de muchos consumidores extranjeros por este vino espumoso.
Esta cifra demuestra el esfuerzo exportador de los fabricantes de cavas, pues en los primeros años de esta década la venta en volumen destinada a los mercados internacionales era sensiblemente inferior.
A escala nacional, su ingesta es también muy apreciada. Si durante los meses de enero a noviembre el consumo promedio mensual es de entre 1.270.000 litros y 2.143.000 litros, en diciembre éste se dispara a cotas superiores a los 12 millones de litros, de acuerdo al análisis del Panel de Consumo Alimentario del MARM.
Crece el consumo de vinos de aguja importados
Según los datos del TAM de 15 de junio 2008 de IRI, las ventas de vinos de aguja en España totalizaron 30,7 millones de litros (-0,2%) y 62 millones de euros (+0,2%). Aquellos que carecen de denominación de origen sumaron 8,1 millones de litros (-8,4%) y 19,1 millones de euros (-5%). Los pertenecientes a DO totalizaron 1,16 millones de litros (-14,4%) y 1,4 millones de euros (-16%). Los importados, en cambio, mostraron un fuerte empuje, al sumar 21,3 millones de litros (+4,1%) y 41,4 millones de euros (+3,6%).
Entre los vinos de aguja sin denominación de origen, destacan Peñascal, con 2,4 millones de litros (+3,9%) y 6,9 millones de euros (+3,2%); Jordán, con 1,5 millones de litros (-9,7%) y 1,8 millones de euros (+2,3%); Blanc Pescador, con 1,4 millones de litros (-11,9%) y 4,6 millones de euros (-10,7%); las marcas del distribuidor, con 728.319 l (-21,2%) y 998.417 euros (-17,5%); Joven Capel, con 568.349 l (-12,7%) y 810.630 euros (-12,8%); Cresta Rosa, con 534.349 l (-26,4%) y 1,7 millones de euros (-22,1%); Pinord Reynal, con 432.975 l (-8,4%) y 1,2 millones de euros (-8%); Monte Don Lucio, con 247.099 l 8+72,7%) y 373.149 euros (+60%); René Barbier, con 57.057 l (-9,5%) y 152.989 euros (-6,1%); y Percebal, con 51.123 l (+5,5%) y 90.729 euros (+2,1%).
Distribución comercial y consumo
De acuerdo a los datos de Mercasa, el 43,8% del cava que se consume en los hogares es adquirido en supermercados. Los hipermercados acaparan el 21,5% y las tiendas tradicionales el 4%. Los otros canales comerciales mantienen una cuota de mercado del 30,7%.
Los establecimientos de hostelería, en cambio, adquieren el 73,3% del cava que expenden a distribuidores, mientras que los mayoristas lo hacen con el 20,6% del total. Los fabricantes distribuyen el 2,5% restante de vinos espumosos y cavas. En cuanto a los hábitos de consumo, la media española es de 1,1 litros per cápita, de los el 52,8% es consumido en hogares, el 46,2% en establecimientos hosteleros y el 1% restante en instituciones.
Los mayores registros de consumo de cava se realizan en Cataluña, seguida muy atrás por Aragón y Baleares. Las cc.aa. con menores consumos son Andalucía, Canarias y Extremadura. La diferencia es tal que un catalán bebe siete veces más cava que un extremeño.
Se consume con mayor profusión esta bebida en núcleos de población intermedios, de entre 2.000 y 10.000 habitantes, seguidos por las grandes áreas metropolitanas. En los medios rurales el consumo es escaso. Las personas que viven solas muestran mayor preferencia por el cava que las familias de 5 o más miembros, que están en el extremo contrario. Las amas de casa de entre 50 y 64 años y las que trabajan fuera del hogar suelen adquirir mayores cantidades de esta bebida. Los consumos más reducidos se logran en aquellas mujeres de menos de 35 años.
Los jóvenes, adultos independientes y las parejas adultas sin hijos suelen consumir mayores cantidades de cava al año que las parejas jóvenes con hijos pequeños y aquellos hogares en los cuales vive uno solo de los padres.

 

El cambio climático afectará a la producción de vino

No sólo está incidiendo notablemente los ecosistemas y multitud de especies, está provocando la aceleración del deshielo de los casquetes polares y el cambio de hábitat de muchas especies animales y vegetales. El cambio climático está afectano ya, también, a la producción del vino.
La situación es por demás delicada: el creciente aumento de las temperaturas está modificando los tiempos de vendimia, adelantándolos notablemente (sobre todo en las zonas del sur de España). Pero, además, está madurando las uvas con mayor rapidez, lo que está haciendo que se produzca una myor concentración de azúcar, una reducción en el nivel de acidez y un pH más elevado. Esta situación va a permitir, en un futuro no muy lejano, que países como Alemania o el Reino Unido sean capaces de producir vinos tintos.
Se pueden tomar muchas medidas para paliar la situación. Unas son más sencillas que otras. El cambio de terrenos por otros ubicados en regiones más elevadas es una, pero implica el transplante de vides a tierras a los que no están acostumbrados; o la siembra de nuevos viñedos, que tardan varios años en poder ser capaces de ofrecer uvas de calidad para la vendimia.
Otras medidas son mantener el follaje de las plantas, para que éste proteja del sol a los racimos, cambiar la variedad de las cepas, por unas más resistentes al calor o, como ya están haciendo algunas bodegas, plantar en zonas más elevadas, en donde los inviernos son un poco más largos y las noches más frescas, incluso en los momentos de vendimia. Esto permitirá obtener vinos con una acidez recomendada, unos 12 grados de alcohol y una frescura que es cada vez más apetecida por los paladares.

 

Publicado en Tecnifood Nro. 59

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