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“Estamos orgullosos de nuestra innovación eficiente”

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El Grupo Riberebro, compañía de capital 100% español y dedicada a la producción y comercialización de conservas vegetales, nació de la unión de tres empresas familiares. Una de sus marcas, Gvtarra, ha cumplido 100 años en 2010. En esta entrevista, Eduardo Cuevas, consejero delegado del Grupo, nos detalla la evolución de la empresa y cómo ésta ha sabido adaptarse a los cambios y necesidades del mercado


Lo primero, felicitarle por los 100 años de su marca Gvtarra. ¿Cómo han celebrado este importante aniversario?

-En primer lugar, permítame que le diga que el aniversario de Gvtarra es un acontecimiento que nos llena de orgullo. No son muchas las empresas que cuentan entre sus activos con una marca centenaria. El éxito de Gvtarra es el mejor ejemplo de cómo la calidad es sin duda uno de los valores más seguros en el sector alimentario. Contestando a su pregunta, debo decirle que los actos relacionados con el centenario empezaron el pasado 1 de septiembre con una novedosa promoción en la que se participaba a través de mensajes SMS y de la página web ‘gutarracumple100.com’, creada especialmente para el juego. Durante 100 días repartimos 100 euros diarios entre los concursantes, y el 21 de diciembre sorteamos 6.000 euros entre todos los que participaron.

El 26 de noviembre tuvo lugar la Jornada Institucional conmemorativa del centenario en la que se rindió homenaje a la familia Sánchez –fundadores de la marca–, con Javier y Luis a la cabeza; a cuatro empleados ya jubilados de Gvtarra; y a nuestros clientes y consumidores, verdaderos artífices del éxito y la longevidad de nuestras conservas. Fue un día intenso, cargado de emociones, en el que tuvimos el honor de contar con la presencia de los presidentes de Navarra y La Rioja –Miguel Sanz y Pedro Sanz, respectivamente– así como el placer de escuchar a Julia Otero en directo en las instalaciones de Gvtarra. Ese día, el programa ‘Julia en la Onda’ se emitió desde la propia fábrica de Villafranca (Navarra).

El pasado 3 de diciembre, en una Jornada Corporativa, homenajeamos a los 34 colaboradores que han estado más de 25 años en nuestras empresas. También hemos organizado una exposición itinerante en la que se cuenta la historia de la marca. Arrancó en la sala de exposiciones de la Caja de Ahorros de Navarra en Pamplona y tenemos previsto que pueda verse en Logroño, Madrid, San Sebastián, Bilbao y Zaragoza, entre otras ciudades. También, el Grupo Riberebro ha editado un libro conmemorativo sobre la historia de Gvtarra.

 ¿Cómo ha evolucionado esta marca a lo largo de los años?, ¿destacaría algún momento en especial por su relevancia?

-Mantener la confianza de los consumidores durante un siglo solo es posible cuando un producto es capaz de mejorar constantemente y adecuarse a sus necesidades. Esa ha sido la evolución: un avance continuo de mejora tecnológica y de procesos en el que se ha logrado mantener intactos los valores tradicionales de nuestras conservas, unos valores que tienen que ver con el sabor, las texturas y las cualidades naturales de las mejores verduras que se cultivan en la Ribera del Ebro.

Sin duda, hay un hito en la historia de Gvtarra que la hace singular. Nuestra marca fue la primera que apostó por fabricar conservas de las llamadas verduras de invierno como el cardo o la borraja. Gracias a esta importante decisión, Gvtarra propició a finales de la década de los setenta un cambio socioeconómico de gran calado en la comarca de la Ribera del Ebro. Este fue el inicio de una nueva relación entre los agricultores y las industrias: por primera vez empezaron a trabajar de forma coordinada y eficiente, logrando enjugar así el handicap que representa la estacionalidad de los cultivos.

 ¿Cómo valoraría el desarrollo del Grupo Riberebro desde su creación en 2007?

-Quien en definitiva juzga es el mercado. El Grupo Riberebro recoge la herencia de tres empresas familiares líderes en sus respectivos sectores y lo hace con una visión clara y sólida, sin improvisaciones. La compañía nació con la vocación de dar una respuesta eficiente a la globalización desde España. La internacionalización forma parte del ADN de Riberebro desde su origen.

Desde los comienzos, el Grupo ha desarrollado un modelo empresarial pensado para adaptarse con eficiencia a una realidad cambiante. Hemos tratado de fortalecernos en el mercado a través de una oferta diferenciada que destaque por la especialización, por la calidad de nuestros productos y por la excelencia de nuestros servicios. Hemos enriquecido nuestra gama de especialidades mejorando la productividad. Apostamos con decisión por compartir proyectos con otros operadores y por sellar alianzas de alto valor estratégico, como la que hemos suscrito recientemente con Camposol, líder mundial en la fabricación de espárrago y pimiento del piquillo.

Nuestro objetivo es adecuar nuestra oferta comercial a un mundo que está sujeto a continuos cambios, en el que solo es posible progresar satisfaciendo los deseos de los clientes y sabiendo atender sus decisiones de consumo.

El reto del Grupo es seguir construyendo un proyecto que compatibilice nuestras propias marcas altamente confiables (Gvtarra, JA’E, Viter, Ayecue) con las de nuestros clientes. El objetivo es lograr que nuestro nombre siga siendo sinónimo de calidad y servicio en el sector de los vegetales transformados. Caminamos con paso firme para conseguirlo.

 ¿Qué destacaría de cada una de las fábricas que tiene Riberebro?, ¿a qué se dedica cada una de ellas?

-Riberebro tiene once centros de trabajo: nueve en España, uno en México y otro en China. Todas las operaciones de la compañía se coordinan desde el Centro Logístico y Corporativo de Alfaro, en La Rioja.

El Centro Logístico de Alfaro está dedicado a la recepción de mercancías, almacenaje, packaging, picking y expedición. Además, se ocupa de las operaciones de todas las plantas del Grupo y las de nuestros aliados. Es sin duda, uno de los más eficientes de Europa. En Alfaro también están las oficinas centrales del Grupo, desde las que también damos todo los servicios corporativos.

La división de conservas está integrada por cinco unidades productivas. En España, las plantas de Autol, en La Rioja, e Iniesta, en Cuenca, están dedicadas a la fabricación de conservas de champiñón y legumbres en lata. Por su parte, la de Villafranca, en Navarra, a las conservas de verduras y legumbres cocinadas en tarros de vidrio. La planta de Liaocheng, en China, como la mexicana de Las Vigas producen y distribuyen las conservas de champiñón, chiles jalapeños y salsas que fabrican, y son los centros de distribución para Riberebro en sus respectivas áreas geográficas: América y Asia-Pacífico, respectivamente.

La división de fresco, la lidera AyecueFresh. Dispone de un modelo integral y único de producción de champiñón y setas de crianza. La comercialización de los champiñones y setas producidos en esta división está destinada, por una parte, a la industria conservera, a través de la planta que Ayecue tiene en Autol y, por otra, al mercado fresco, distribuido por las grandes cadenas de alimentación en novedosas presentaciones. Tres de nuestras plantas están dedicadas al cultivo de champiñón y setas, otra se encarga del packaging y distribución, y otra está especializada en el compostaje. Las cuatro primeras están en Autol (La Rioja) y esta última está ubicada en Lodosa (Navarra).

Además, el Grupo Riberebro mantiene una joint-venture con Vega Mayor, S.A. (Florette) para la fabricación de productos de IV Gama de la que nació la sociedad Vegetales de La Mancha, S. A., con sede en nuestra planta de Iniesta, en Cuenca.

 ¿Y de sus diferentes marcas?, ¿cuál es el punto fuerte de cada una?

-La producción y comercialización en Riberebro está organizada por especialidades. A través de las marcas Ayecue, Ayecue Fresh y Gvtarra, el Grupo ofrece a sus clientes y a los consumidores una amplia gama de champiñones y setas en todos los formatos y presentaciones posibles: frescos y en conserva, enteros y laminados. Riberebro es el mayor especialista europeo y uno de los líderes mundiales en el cultivo y transformación de champiñón y setas de crianza. Dominamos todas las áreas de producción y comercialización del champiñón: producto fresco, IV Gama y conservas.

Gvtarra es nuestra marca premium especialista en verduras a la que estamos implementando todas nuestras especialidades, líder del mercado según datos Nielsen. Su gama está integrada por 398 referencias con más de 50 productos que incluyen conservas de verduras, legumbres, champiñón y salsas. Dentro de la cartera de productos, todos son de fabricación propia. Para todas ellas, Gvtarra cuenta además con formatos propios envasados en frasco de cristal. Riberebro interviene de forma directa en todos los procesos productivos: supervisión de cultivos, fabricación de conservas y comercialización.

Respecto a JA’E, es la marca que aportó su experiencia y saber hacer en el mundo de las legumbres cocidas al Grupo Ribebrero. Es la referencia en calidad en el segmento de legumbres cocidas, siendo muy reconocidas por los consumidores del centro y norte de España. En Riberebro hemos centrado esta marca únicamente en su especialidad, las legumbres, procediendo el año pasado a transferir el resto de referencias a otras marcas del Grupo.

Este año hemos ampliado nuestra oferta de especialidades con la incorporación de los espárragos y los pimientos del piquillo a nuestro portafolio. Este lanzamiento de nuevas referencias es fruto de la alianza estratégica a largo plazo que hemos sellado con Camposol.

El acuerdo contempla la unificación del modelo productivo y operativo, así como la supervisión de los cultivos y la producción; aunque nuestra principal tarea se centra en la comercialización de estas nuevas especialidades, que saldrán al mercado bajo la marca Viter y las de las principales enseñas de la gran distribución y el foodservice.

 ¿Cómo han vivido el ejercicio 2010 y qué expectativas tienen para este año?

-El año 2010 ha sido especialmente intenso para nosotros. En un balance rápido, le diría que, sin duda, ha sido positivo.El pasado mes de agosto, el Grupo firmó la alianza estratégica a largo plazo con Camposol a la que antes me he referido. En virtud de ese acuerdo, hemos podido cumplir uno de los compromisos establecidos en nuestro Plan Estratégico 2012, que era ampliar nuestra oferta de especialidades con la incorporación de nuevos productos. Estamos convencidos de que las sinergias que nacen de esta alianza mejorarán nuestra competitividad y fortalecerán nuestro liderazgo en el mercado. Nuestra expectativa es aumentar la facturación en 45 millones de euros en 2011 y generar 20 nuevos puestos de trabajo.

Desde luego que en 2011 mantendremos nuestra estrategia de sumar nuevas especialidades a los activos comerciales de la compañía. Nuestro reto para el futuro es consolidar nuestra presencia multiproducto en todos los mercados en los que actualmente se encuentran cualquiera de nuestras especialidades. Nuestro Plan Estratégico prevé duplicar la facturación del Grupo en el mercado internacional.

Asimismo, como ya le he comentado, apostamos por compartir proyectos con otros operadores y por construir alianzas que fortalezcan nuestra posición en el mercado.

 ¿Qué novedades han presentado en el último año en sus marcas?, ¿destacaría alguna en especial por su impacto en el consumidor o por ser muy innovadora?

-Nuestro principal lanzamiento este año ha sido nuestra entrada en el lineal de refrigerado a través de la gama de champiñones y setas frescas, en bandejas con atmósfera modificada, con nuestra marca AyecueFresh. El proyecto ha sido un éxito, al conseguir duplicar nuestras expectativas de venta y rotación. Además de éste, hemos renovado la gama de legumbres con marca Gvtarra y lanzado la nueva gama de espárragos y pimiento del piquillo Viter.

 ¿Qué importancia tiene la innovación para Riberebro?, ¿cuáles han sido las últimas innovaciones que se han desarrollado?

-Investigación, desarrollo e innovación son los motores del crecimiento del Grupo Riberebro. Nos sentimos orgullosos de haber desarrollado un estilo de innovación eficiente, que se aplica con rigor a los proyectos que forman parte de la esencia del Grupo como son la seguridad alimentaria, la calidad de nuestros productos, la eficiencia de nuestros procesos, la seguridad en el trabajo y el respeto al medioambiente. Le aseguro que se trata de una manera de operar que posibilita mejoras permanentes en términos de competitividad productiva y tecnológica.

Personalmente, estoy satisfecho por los resultados que hemos obtenido; aunque nuestro reto es seguir progresando. Estamos trabajando en nuevos productos, envases y canales de comercialización. En el periodo 2005-2010 la inversión en innovación ha sido de 6,6 millones.

 ¿Cuál es, en su opinión, el principal reto en I+D+i al que se ha enfrentado su compañía?

-En esta área, el reto de cada persona y su proyecto de responsabilidad es el más estimulante y, desde luego, proporcionalmente complejo. Quizá, el más importante ha sido AyecueFresh, tanto por el esfuerzo inversor en capital humano como económico. En 2005 pusimos en marcha el primer cultivo integral de champiñón de España. Sin duda, se trata de un modelo único de producción de champiñones. El sistema de trabajo permite el control de todos los procesos productivos: desde el compost hasta la recogida y envasado del champiñón.

Como usted sabe, el champiñón es un producto altamente perecedero. Las distintas cepas dentro de una misma variedad de hongo presentan distintos niveles de calidad organoléptica. Las variedades de mayor calidad son las más exigentes para las condiciones de cultivo.

En AyecueFresh hemos incorporado los últimos avances tecnológicos en materias como la cosecha mecánica o los controles de temperatura, humedad relativa y CO2. Gracias a esta tecnología podemos utilizar las variedades más exigentes para la producción de champiñón y setas de primerísima calidad.

Garantizamos la cadena de frío y trasladamos de inmediato los productos al consumidor, que son las claves para alargar la vida útil del champiñón. Para lograrlo, nos apoyamos en nuestra red logística y la de algún operador de este canal.

 ¿En épocas de crisis se invierte menos en innovación?, ¿será 2011 el año de la recuperación económica?

-Puede ser que haya quien se arriesgue a tomar esa decisión. A mi juicio, en tiempos de crisis es importante saber detectar cuáles son tus fortalezas internas y qué oportunidades puedes encontrar en tu entorno. En cualquier caso, provenga de donde provenga, me atrevo a decir que la inversión más segura es la que se hace en talento. Es en el talento dónde suele encontrarse el origen de la innovación.

Respecto a las oportunidades externas, quizá la clave esté en algo tan prosaico como ser conscientes de que es la unión la que hace la fuerza.

Los vaticinios sobre lo que nos espera en 2011, me parece que debemos dejárselos a los políticos y a los economistas. Al fin y al cabo es su responsabilidad.

 ¿Se verá la compañía afectada de algún modo por la nueva Ley de Seguridad Alimentaria?

-La nueva Ley de Seguridad Alimentaria refuerza los argumentos que el Grupo Riberebro defiende desde su nacimiento. La más relevante de nuestras máximas dice que en el Grupo trabajamos por un mundo más saludable y, por primera vez en España una ley contempla y regula aspectos relacionados con la promoción de hábitos saludables de alimentación y prohíbe la discriminación por obesidad. Riberebro está comprometido con esa lucha desde hace tiempo, como así lo avala nuestra apuesta por la Fundación Riberebro y el Instituto de Alimentación y Salud.

Además, la seguridad alimentaria, la trazabilidad, la higiene y seguridad en el trabajo, el respeto al medio ambiente y la sostenibilidad son parte esencial de las estrategias vitales de la compañía.

Todas las plantas de producción alimentaria del Grupo Riberebro han obtenido las certificaciones IFS Food y BRC Global Standard for Food (Autol, Iniesta, Villafranca, Liaocheng y Las Vigas). El Centro Logístico de Alfaro, cuenta con la acreditación IFS Logistic. Por su parte, Globalgap certifica todo el proceso de producción del champiñón, desde la fabricación de compost a la expedición del producto terminado.

Por último, ¿podría dar su opinión sobre el momento que está viviendo el sector?

-Nuestro sector sigue precisando ganar dimensión para poder mejorar su competitividad y poder acometer proyectos más ambiciosos en el campo de la internacionalización y la innovación, que aseguren su sostenibilidad. Es vital buscar los puntos de encuentro entre las empresas españolas, y que entendamos que nuestra competencia está fuera de nuestras fronteras así como los mayores mercados a largo plazo. Espero que pronto tengamos una visión más amplia todos los operadores y podamos ver cualquier punto de encuentro.

 

 

 

 

 

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