La previsión de crecimiento del consumo de alternativas a la carne en los próximos diez años es de algo más del 6%. El desarrollo de estos productos se encuentra en un momento imparable, donde los requisitos están enfocados a conseguir productos de textura similar al músculo cárnico y una alta calidad sensorial. Para lograrlo, se trabaja tanto en el uso de diferentes alternativas de ingredientes, principalmente en las fuentes proteicas, como en las tecnologías que pueden contribuir a conseguir estos retos
