Tras unos años en negativo, el mercado de derivados lácteos experimentó un crecimiento significativo durante el primer año de la pandemia, impulsado sin duda por sus reconocidos efectos beneficiosos para la salud. Sin embargo, su principal driver no ha sido suficiente para mantener este crecimiento, y en 2021 las cifras de venta y consumo vuelven a ser negativas. Mantequillas y natas son los lácteos que más se resienten de este retroceso, mientras que yogures y helados intentan mantenerse. Los fabricantes siguen apostando por la adaptación de sus...
