La búsqueda de una alimentación más saludable, equilibrada y adaptada al ritmo de vida actual está reforzando la aceptación de nuevas propuestas alimentarias. Así lo refleja el último Barómetro de Consumo de Ainia, que constata una elevada predisposición de los ciudadanos a probar innovaciones en alimentación y una creciente incorporación de productos funcionales y alternativas proteicas a la dieta diaria. El estudio también apunta a que el consumidor es más exigente y demanda soluciones que aporten un valor diferencial real
