La intervención de Pedro Sánchez en la sede de la FAO en Roma englobada dentro de la Semana de la Nutrición sirvió para reclamar una respuesta coordinada de la comunidad internacional ante el avance del hambre y la malnutrición en las zonas afectadas por conflictos. El jefe del Ejecutivo destacó el papel de España como potencia agroalimentaria y como socio estratégico de Naciones Unidas en la distribución de ayuda humanitaria, al tiempo que alertó sobre el impacto de las guerras en los sistemas alimentarios mundiales y en millones de personas vulnerables
