La multinacional mejora de forma notable sus resultados y registra un aumento del 66,1% en su beneficio neto durante un semestre condicionado por la extrema volatilidad del cacao, la caída de la demanda global y diversas tensiones operativas. El fortalecimiento financiero, la sólida generación de caja y el dinamismo de los mercados emergentes permiten compensar parcialmente la debilidad observada en regiones clave, mientras los resultados reflejan un punto de inflexión que abre la puerta a una progresiva estabilización del negocio en los próximos meses
