La industria cervecera europea produjo más de 35.000 millones de litros de cerveza en 2022, lo que la convierte en el segundo mayor productor del mundo, solo por detrás de China, y por delante de Estados Unidos, Brasil y Rusia. En su producción se emplea la levadura, que se reutiliza en el proceso hasta perder su eficacia. Una vez desechado, este subproducto orgánico se destina principalmente a la alimentación del ganado, pero también se plantea su uso en la alimentación humana en forma de aditivo natural e, incluso, como concentrados proteicos con propiedades funcionales
