El mercado español de las fibras alimentarias atraviesa una etapa de consolidación y crecimiento sostenido, apoyado por la creciente preocupación por la salud digestiva y la prevención de enfermedades metabólicas. El consumidor, cada vez más consciente, muestra mayor interés por productos enriquecidos con fibra, lo que favorece la reformulación de alimentos y el desarrollo de nuevas categorías funcionales. A ello se suman los avances en ingredientes como inulina o diferentes fibras vegetales procedentes de cereales, frutas o legumbres. Además, la regulación juega un papel clave en el desarrollo...
