Sólo gracias a las aplicaciones y los efectos tecnológicos de conservantes y antioxidantes, el mercado puede ofrecer una variedad enorme de alimentos y bebidas, la más grande de la historia, sin deterioro, en las mejores condiciones de consumo, con una vida útil más extensa y a una cada vez mayor cantidad de consumidores en todo el mundo. Estos ingredientes de diseño no sólo son capaces de preservar alimentos y bebidas del paso del tiempo, también aportan funciones beneficiosas para el organismo, como es el caso de los bioconservantes y bioantioxidantes,...