Los riesgos microbiológicos y químicos, otros producidos por alérgenos, además de controles y mediciones de numerosas variables en los procesos, suponen grandes desafíos para una planta de producción de alimentos. En este sentido, la instrumentación y los sistemas de análisis, detección y evaluación son fundamentales en su objetivo de asegurar la inocuidad y la calidad de sus productos. Una tecnología que avanza rápidamente en materia de prevención y en la adaptación de la industria alimentaria a los estrictos cumplimientos de las normativas y de las exigencias de un mercado cada vez más competitivo...
