Las organizaciones Asedas y La Distribución Anged han advertido de los efectos negativos que están generando las distintas iniciativas legislativas impulsadas por Galicia y Asturias para regular el consumo de bebidas energéticas, al considerar que introducen diferencias injustificadas en la edad mínima de venta —18 años en Galicia y 16 en Asturias— y, en el caso asturiano, restricciones inéditas como la prohibición de compra a adultos acompañados de menores. Las asociaciones alertan de que estas medidas fragmentan la unidad de mercado, carecen de una base homogénea de salud pública, generan confusión...
