El Reglamento de Deforestación, adoptado en 2023 para garantizar que ningún producto vendido en el mercado comunitario proceda de tierras deforestadas, no entrará en vigor hasta dentro de un año. Así se ha acordado tras un acuerdo político provisional alcanzado entre los negociadores del Parlamento Europeo y los Estados miembros en el Consejo, que incluye además una serie de medidas destinadas a simplificar la implementación
