El sector cervecero español cerró 2025 con una evolución estable que refuerza su posición como uno de los motores de la industria alimentaria española. El aumento de la producción y de las exportaciones, el mantenimiento del consumo, el crecimiento sostenido de la cerveza sin alcohol y la innovación hacia propuestas funcionales confirman su capacidad de adaptación, su peso económico y su estrecha vinculación con la hostelería y el turismo. En un contexto de contención del gasto, España se consolida como segundo mayor productor de cerveza de la Unión Europea y referente internacional de las opciones...
