Hoy en día, existe una creciente demanda en Europa en términos de calidad y seguridad alimentaria, comodidad, y respeto al medioambiente. El desarrollo y la introducción de tecnologías innovadoras, como la inducción electromagnética, en el sector de la producción de alimentos permitirán una fabricación de alta calidad y, al mismo tiempo, reducir el impacto ambiental en los sistemas de producción
