La utilización de las proteínas en el desarrollo de alimentos es una tendencia clara en los últimos años y continúa al alza. Los consumidores perciben este nutriente de alto valor biológico como un beneficio y lo introducen en sus dietas con objetivos diversos. Los métodos de enriquecimiento proteico son varios y los retos que tiene que enfrentar la industria alimentaria no son pocos: estabilidad, gelificación, sabor y textura
