La compañía Royal DSM ha solicitado a la Unión Europea la autorización de uso de un suplemento alimenticio para vacas, que reducirá en un 30% las emisiones de gas metano de estos rumiantes, prometiendo convertirse en un arma valiosa en la lucha contra el cambio climático. Este aditivo se enmarca dentro del plan global de la empresa ‘Proyecto Clean Cow’, que lleva una década investigando y desarrollando soluciones para disminuir la cantidad de metano emitido por el ganado
